3. Ese sucio secretito
El sudor resbalaba de su cara, su pecho subía y bajaba aprisa, la dilatación de sus ojos denotaba su preocupación, la mirada nerviosa alrededor… las luces de la ciudad en esa cara pálida y la luna reflejada en esos ojos azules, su nombre susurrado desde esa boca casi perfecta mientras el cabello rojo se agitaba…
-¿Qué haces?- Yuriy grita, -¿vas a quedarte ahí?-
-No, no, ya voy- Boris exclama de pronto sacudiendo la cabeza para sacarse esas ideas de la mente consciente, en el inconsciente siempre abundan.
Corre aprisa a unírsele fuera de la estación del metro, las hordas de japoneses entrando casi a presión a los (así lo parecen ahora) minúsculos vagones del tren les han impedido el paso. Ya han conseguido orientarse lo suficiente para llegar en taxi o autobús.
-Me quieres recordar otra vez por qué tengo yo que ser el cebo.-
-Porque fuiste tú quien ideó llevar las películas, fuiste tú quien debía encargarse de ellas, fuiste tú quien no se acordó a tiempo… y me debes una, da gracias que no te lancé a las vías del metro cuando pude.-
El mayor sonríe nervioso, -No seas bromista, sé que no lo dices en serio.-
-¿Tú crees?- Yuriy le mira directamente.
-¿Qué harías sin mí?-
-¿Por dónde empiezo?-
Boris bufa y agita las manos para dar por acabada esa discusión, -De acuerdo, de acuerdo, entonces déjame ver si entiendo bien.-
El pelirrojo se lleva una mano a la cabeza y suspira, -Aquí vamos de nuevo.-
-Carajo, cállate ya cabrón, ¿no?-
Yuriy gira los ojos y asiente, -Tú…-
-Yo esperaré a Kai en el punto acordado y lo atrasaré tanto como pueda, tú irás al departamento y sacarás los videos, después te veré en el hotel.-
Yuriy asiente. –No es tan difícil, ¿no?-
-Claro que no, Kai es un receloso investigador, yo soy su informante y tú mi amante que es un peligroso terrorista. Nos veremos a escondidas para decirle todo lo que sé de ti y dónde harás tu próximo ataque, pero en realidad es una trampa, tú estás en su mismísima casa y le plantarás una bomba. Después nos iremos a celebrar.- Boris dice pensativo.
Yuriy arquea una ceja, -Ah… sí, lo que quieras, mientras no se te olvide.-
-No, no lo hará…- dice insinuosamente.
Yuriy suspira una última vez, el plan está hecho, sólo falta esperar que la pieza clave se dé, y así, puedan llevar a cabo su ‘operación rescate’ u… ‘operación-no-queremos-ser-humillados-por-esos-mocosos-por-nuestros-gustos-raros’… ehm… sí, ‘operación rescate’ es mejor.
Toma su teléfono, ve a Boris y suspira, -Aquí vamos,- escucha que el tono de llamada entra, suena una y dos veces.
-Da?- la misma voz aburrida, -¿qué quieres ahora?-
-¿Por dónde estás?-
-Estoy en el centro, ¿por qué?-
-Perfecto… Bueno verás, íbamos al hotel… pero el idiota de Boris terminó gastándose nuestro dinero, nos quedamos varados en el jardín Riku… eh…- se escucha un murmullo del otro lado de la línea, -Rikugo-em-
-Rikugi-en, idiota.- Kai aclara.
-Sí, sí lo que sea, ¿entonces?-
-¿Entonces qué?-
Yuriy se toma las cosas con calma y tiene que tragarse el orgullo, -¿Podrías venir por nosotros? Estamos muy lejos del hotel y no tenemos con qué regresarnos.-
Escucha a Kai reír, -Bromeas ¿no?- y cuelga.
Maldito malnacido, Yuriy sisea y vuelve a marcar, -Escucha ya sé que fue malo lo que pasó en tu departamento… y lo que dijimos cuando estuvimos con Kinomiya, y lo que…- Boris le da una patada y le hace reaccionar que no está ayudando a su causa, -ah… bueno,- se soba el golpe, -¿puedes venir…?-
-…- Kai vuelve a colgar.
-¡Maldito idiota! ¡volvió a colgarme! A este paso me voy a quedar sin crédito.-
Boris le arrebata el teléfono, -Dame acá, va a llegar a su casa y estaremos bien jodidos, así que déjamelo a mí.- Boris marca y espera a que Kai contestara, -Escúchame bien p…-
El pelirrojo mira el gesto del más alto, -¿Qué?-
-…me colgó.-
Yuriy cierra los ojos y respira hondamente, marca con calma, antes de que Kai pueda dar el ‘da’ ‘bueno’ u ‘¿qué diablos quieres?’ se le adelanta, -Kai, se está haciendo tarde y no se ve un vecindario muy seguro, te estoy pidiendo por favor que vengas por nosotros. Si lo quieres, Boris puede pagarte del modo en que tú quieras.- Ríe por lo bajo al ver la ira en los ojos de Boris.
-¿Tienen miedo de lo que puedan hacerles? Yo tendría miedo de lo que ustedes pueden hacerle a la gente de por ahí.-
Yuriy sonríe, -De acuerdo Kai, digamos que no nos dejas de otra, tendremos que buscar el dinero.- Se detiene un momento para acrecentar la tensión, -Imagínalo así, hay gente que te conoce, y que nos conoce, ¿qué dirían las noticias de mañana que un par de amigos del famosísimo Kai Hiwatari estaban asaltando transeúntes? ¿qué dirán de la gente con la que te juntas?-
-¿Y crees que me importa?-
-…da.- Yuriy sonríe al escuchar que el otro ha colgado. –Muy bien, te vas al parque, yo al departamento. Sigue en el centro, eso nos da buen tiempo, por favor no te vayas a perder.-
-¡Deja de tratarme como un retrasado!-
-No me dejas de otra.-
Boris entrecierra los ojos y antes de que el más chico pueda reaccionar lo ha pegado contra el muro que tiene a lado, -Y si te trato así,- le murmuró de cerca empujando su hombro hacia su cabeza más de lo que el otro podía tolerar, -¿qué dices?-
Yuriy levanta la mirada tratando de disimular el sonrojo, -De acuerdo, de acuerdo… tú al parque, yo al departamento. ¿Nos vamos?-
-Estás seguro que Kai vendrá, ¿cierto?-
-Si-
-Aunque claramente mostró que no le importaba lo que nos pasará, ni lo que dijeran si nos poníamos a asaltar gente.-
-Si-
-¿Entonces? ¿acaso le importa lo que nos pueda pasar?-
-No seas idiota, su orgullo le impide ignorar la opinión pública. ¡Anda, estamos perdiendo tiempo!-
-¡Ya verás la celebración que nos espera!- Boris asiente y echa a correr.
Yuriy lo ve alejarse y sonríe, -Si, ya verás,- y también se va corriendo.
…
¿Qué que pasó?
¿Kai en verdad los recogió? ¿…qué eran esos videos?
¿Cómo celebraron esos dos?
…
Kai llegó al parque Rikugi-en, como Yuriy había dicho, Kai no iba a tolerar ese peso social con ese par de lastres comportándose como vagos, aunque en su opinión lo eran, maldecía el hecho que su apellido tuviera que depender tanto de la reputación pública en esa ciudad… si no hubiera estado ahí… él mismo hubiera ido a ahogarlos en un lago y hacerle un favor a la sociedad.
Pero le importaba.
Y fue al parque, resultó que se encontró sólo con Boris, preguntó por el pelirrojo pero el otro se mostró sorprendido al no verlo, Kai se vio obligado a ayudar a al otro a buscarlo. Cuando no lo encontraron y él se hartó de buscar, no le quedó de otra que llevarlo consigo, podía ser peor dejarlo ahí solo sin Yuriy para ponerlo bajo control, ya no serían solo cargos de asalto… podía que pasara a abuso y asesinato. Mejor llevárselo.
En el camino Boris insistía que no se preocupara, que Yuriy era más habilidoso y no habría problemas, eso Kai no lo discutió.
Llegaron al departamento y Boris vio las luces apagadas, agradeció el favor y dijo que se iba al hotel, Kai le explicó que no se hiciera tonto y esperara por Yuriy, ‘ahora sí te vas a perder’ Boris lo maldijo pero no pudo decir que no. Si empezaba a levantar sospechas, y Yuriy no había acabado, su teatrito se iba a derrumbar, así que accedió muy a su pesar.
Al entrar y encender las luces… el mundo de Boris se vino abajo.
…
-¡Ah! ¡deja de hacer eso! ¡duele por si no lo has notado!-
-Bueno, a mi no me duele. Además, es divertido hacerlo.-
-Blyadischa! Dalbaiyob! sosi moi hui zuka!-
-Esa boquita, ¿no te he dicho que moderes lo que dices?-
-¡JO-DE-TE MALDITO CABRÓN!-
-Ah, Boris… no sé ni porque me molesto, ¿a poco estás enojado?-
-No idiota, si vieras como me encanta pelearme a golpes con ese bastardo de Hiwatari y que me eché de su casa por las escaleras, es uno de mis hobbies favoritos.-
-¿De qué te quejas?-
-Juro que si no fuera por que la necesitas para muchas cosas, te arrancaba la cabeza.-
-Envidioso, yo si la uso para pensar, ¿si no como fue que te engañé?-
Boris se va poniendo rojo poco a poquito, pero no por sonrojo de… bueno, podría ser vergüenza o algo mas… sino de coraje, entrecierra los ojos y avienta al pelirrojo fuera de la cama. –Vete al diablo.-
Yuriy no le grita, sólo se levanta y ríe, no está enojado, ya tuvo su venganza y están a mano, -¿Por qué? Esta es la parte que más te gusta, ¿no?- se trepa otra vez a la cama.
-De la película o de otra cosa.-
Yuriy deja que las manos del otro den su respuesta, al final todo salió bien…
…
Yuriy rescató las películas a tiempo y se vengó de Boris por la mala pasada en el centro comercial. Ese par había cumplido ante la amenaza de Kai: ‘Si cuando regrese hay rastro en esta habitación de ustedes y ese colchón’ Como Yuriy dijo, Kai no quería el colchón en la habitación, así que lo dejaron en medio de su sala con un enorme letrero ‘colchón en venta, muy usado…’
¿De qué otro modo podía reaccionar Kai? ¿con quién se iba a desquitar?
La pálida piel de Boris muestra un patrón de moretones bastante notorios y una mejilla que de tan morada e hinchada parece que trae una enorme uva en la cara, claro, Kai no salió tan bien librado, pero teniendo de ventaja que era su casa, aprovechó todo lo que tuvo a la mano, tendrá que comprar un nuevo equipo de sonido, deberá ir de nuevo a Perú para reponer esas esculturas rotas… y seguro usará lentes oscuros por una semana, sólo para ocultar ese ojo morado.
Yuriy sonríe y Boris le imita.
Y así acaba su catorce de febrero, uniéndose a la orquesta de quejidos, jadeos y gemidos de ese hotel barato que ocupan…
Ah… claro… ¿y las películas?
No… no eran oscuros videos del más extremo sexo, ni siquiera del porno más light… jamás se avergonzarían de ello, de hecho abundaban en su casa y los veían sin tapujo en cualquier lado…
Sino… un fetiche compartido, a Yuriy le hartaban las enredadas fantasías que Boris ideaba, al mayor llegaba a preocuparle (por extraño que pueda sonar) las (cada vez) más arriesgadas situaciones para tener intimidad. En eso no coincidían.
Mientras que unos necesitaban porno o hasta documentales naturalistas para satisfacer sus filias y obtener el nivel necesario para la acción, este par… veía películas infantiles.
Momento, no, no es un par de pedófilos que se metían a funciones infantiles a molestar niñitos, jamás se permitirían ser descubiertos en esa vergonzosa situación, no, sólo tenían afición por animación cuasi inocente y feliz, sus videos iban de casi todas las obras habidas y por haber de la casa Disney.
Y mientras veían (o escuchaban) a la sirenita cantar con un pez, ellos hacían su propia escena feliz.
Después de todo, para un par de revoltosos y con tendencias todo lo contrario a la buena moral y principios civiles, ¿qué cosa podía ser considerada como sucia?
Sólo ese sucio secretito que seguía a salvo.
----
¡Acabé!
Ah... sí, nada que ver con lo que he hecho, pero había que acabarle como había comenzado.
En verdad, no son pedófilos, pero hay filias de todos los tipos, la de ellos sólo es distinta.
Saludos!
1 comentario:
La verdad se notó que tenías prisa con esto ^^Uu
Pero igual se entendió y la lectura fue fluída (aunque algo rápida).
La venganza de Yura no me la imaginaba xDDD parece que fue el que se benefició de todo esto.
Y que trauma del secretito... me voy a acordar cada que mi primo se ande con "Tierra de Osos" (que lo ve cada semana que voy de visita con mi tía)... Dios, escenas tudas cursis y esos dos calentándose xDDDDDDDDD
Well, gracias Otse
Deberías dedicarte a esto =D (?)
Publicar un comentario