<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068</id><updated>2011-12-13T23:39:47.447-06:00</updated><title type='text'>Finis terre. O a la orilla del mundo.</title><subtitle type='html'>Allá donde dejamos lo que queremos... pero no cerca.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>45</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-1393648402385872369</id><published>2011-12-13T23:39:00.001-06:00</published><updated>2011-12-13T23:39:47.454-06:00</updated><title type='text'>Mala suerte</title><content type='html'>La mala suerte&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-1393648402385872369?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/1393648402385872369/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=1393648402385872369' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1393648402385872369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1393648402385872369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2011/12/mala-suerte.html' title='Mala suerte'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-6236001287697232675</id><published>2010-12-13T22:49:00.001-06:00</published><updated>2010-12-13T22:51:38.318-06:00</updated><title type='text'>GULAG / Не ГУЛАГ III</title><content type='html'>Se supone que él no sabe lo que es estar atrapado, desde hace muchos años ha sabido lo que es vivir sin limitaciones, aunque se ha llevado varias batallas perdidas puede decir con orgullo que se ha ganado su libertad con cada paso que ha dado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en ese instante mira a un lado y a otro y no puede sentir otra cosa mas que de una reclusión que le está carcomiendo la calma. Se asoma a la ventana y al reloj con la ilusión de que le indiquen que pronto acabará su situación, que dejará ese sitio y podrá llegar a donde encontrará paz y consuelo. O cuando menos, se quedará lejos la aprensión en su mente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo no lo encuentra, el reloj dice que son las seis y no es ningún consuelo, la ventana denota que la noche se va comiendo al día y es aún peor señal. Saldrá de ese taller para llegar al departamento vacío, recorrerá la cocina mientras prepara su comida (sólo suya), encenderá la televisión brincando canales en donde haya programas en vivo para escuchar voces espontáneas y no diálogos grabados, sin duda no encenderá la computadora considerando lo estúpido que sería hacerlo en casa después de estar frente a un monitor las últimas diez horas con pequeños intervalos de descanso que sólo consiguen que el silencio a su alrededor sea más opresivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y deja el taller ubicado en la zona industrial de la ciudad, hace el recorrido de cuarenta minutos en metro, quince en autobús y cuatro caminando. Ve los alrededores de cada uno de los lugares que pasa, todo está ahí, igual que siempre y que parece ya uno de esos fondos animados donde para ahorrar son repetidos a morir. Al llegar frente al edificio de departamentos donde se halla el suyo, se topa con la mujer obesa que saca a pasear a un perro tan gordo como él, y al viejillo que toca su saxofón esperando una moneda caritativa. Saluda y es saludado por la mujer obesa, el perro mueve la cola al reconocerlo, deposita la moneda en el sombrero del hombre y recibe las gracias de cada día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra al edificio y sube los ochenta y cuatro escalones que lo dejan en su piso y camina los treinta y seis pasos que lo llevan frente a su puerta, el gato de la pareja del 41 maúlla saludando, él lo ignora y mete la llave en la cerradura. Abre y cierra la puerta sin encender las luces, cuando está delante del apagador se imagina que al encenderlas aparecerán las dos personas que echa de menos felicitándolo por su cumpleaños como sucedía ocho años atrás; enciende las luces y mantiene los ojos cerrados tratando de negarse a confirmar que no hay gritos, ni pasteles caseros y aún menos abrazos esperando por él en la sala. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspira lentamente mientras deposita su maleta en el sillón y va a la cocina. Repitiendo el ritual del día a día se sienta en el sillón más grande mientras enciende el noticiero de las ocho de la noche, escucha y ve sin poner atención a las noticias que ya ha escuchado durante toda la tarde, pero es el único programa lo suficientemente ameno que no lo deprime más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya sorpresa, antes detestaba las noticias por sus deplorables contenidos y ahora las prefiere por encima de todo. Termina la sopa enlatada y el guisado precocido que compró dos días atrás en el supermercado, anota a su lista mental otra cosa que extraña: la comida casera. Siendo ingeniero excepcional y profesor de grandes cualidades, parece que la habilidad culinaria no está entre sus talentos, y aunque podría comprar comida para llevar en algún restaurante o quedarse a comer ahí, cada año va echando más de menos la sazón salado de su esposa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El noticiero acaba y empieza el programa deportivo, busca aprisa el control porque no hay cosa que más deteste en ese momento, que el monótono comentarista que sólo repite marcadores y notas para nada emocionantes.&lt;br /&gt;No lo encuentra, hurga en el sillón mientras trata de recordar dónde lo dejó. Finalmente lo encuentra y cambia aprisa el canal, optando por un programa de variedades un poco menos que mal hecho, pero es mejor que nada, piensa con resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ríe con algunos de los chistes malos que son contados, adivina a casi todas las preguntas que el conductor hace en un concurso digno para gente que jamás ha tenido contacto con un libro mínimo de historia, se sorprende un poco con algunos actos de magia. Aquí se queda con una sonrisa al traer a la memoria las risas de su hijo y su fascinación por esa clase de actos, aunque él le explicaba la física detrás de algunos de ellos también le gustaba quedarse con la ingenua idea de que la magia existía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya muchos años que los tres se dieron cuenta de cuan falso es ese pensamiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su esposa vio que sus sueños de matrimonio feliz y duradero sólo valieron los primeros años que ayudaron a afianzar las finanzas familiares, su hijo supo que esa feliz burbuja era sólo uno de los tantos espejismo que se han esfumado delante de él, y él… el padre y esposo, que la libertad añorada era sólo la cara brillante de una moneda que tenía una segunda cara, oscura y solitaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mago ha terminado su presentación, ahora aparece un ballet de jóvenes esbeltas que seducen con sus contoneos, pero la mente de él se ha desconectado. Ya no se molesta en hacerse suposiciones del ‘y sí’ del ‘si pudiera’ o el aún más famoso ‘hubiera’ ahora sólo mira el calendario para agregarle un día más a sus ocho años, cuatro meses y diecinueve días que lleva en su resguardo creativo. Claro que él no lleva esa cuenta obsesiva del día a día, si lo hiciera, quizá ya hubiera regresado o hubiera saltado por la ventana del último piso. Pero su padre no le enseñó a ser así, él fue educado a llevar hasta el final las decisiones y vivir con las consecuencias de éstas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque él también ha aprendido muchas cosas en todos esos años, llenando poco a poco los enormes huecos que la educación paterna dejó y que espera, su propio hijo haya hecho lo mismo. Ha aprendido a regresar y enmendar, así como en sus investigaciones cuando un experimento falla, regresa sobre sus pasos para revisar el proceso y reparar el error. Y aunque en los últimos cuatro años no ha podido llegar a la voluntad que le haga reparar el error en las fallas de su vida, ha identificado los factores, aislado las condiciones y buscado soluciones alternas. Ya es algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabe que no es cuestión de miedo al fracaso, sino de falta de sagacidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apaga la televisión, son las once con quince minutos. Se dirige al cuarto mientras apaga las luces de la sala, mirando por la ventana llega al corredor que lleva hasta su cuarto y se detiene en seco. Lo común sería que hiciera una rápida rutina de ejercicio, fuera al baño, se diera un baño mientras lavaba los dientes, y al final se recostara a esperar que el sueño se adueñara de él, pero de pronto la sensación aprensiva que tuvo esa tarde, y las últimas tardes de los últimos años lo asalta de nuevo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez oyó que el mundo es de los que se atreven, quizá es en parte verdad porque a ellos también pertenece el fracaso y la frustración, pero al ser sólo un juego de dos opciones: ganar o perder, algo debe pasar. Mil veces eso que la incertidumbre de permanecer sentado sin moverse, imaginando las posibilidades sin dar nunca un paso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Da un giro de ciento ochenta grados y toma el teléfono que reposa en una mesa cerca de la puerta, marca el número que sabe de memoria pero no se ha atrevido a marcar, la llamada entra y el tono se deja escuchar cuatro veces, si el quinto suena colgará porque sabe que su hijo deja sonar su teléfono sólo cuatro veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuarto tono está a punto de acabar y él está por colocar el aparato de regreso a su lugar mientras busca todos los modos posibles de contener sus sentimientos liberados, cuando una voz responde del otro lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién habla? —pregunta algo molesto, comprensible considerando la hora y que su hijo no conoce (quizá) su número. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Kai, soy papá. ¿Cómo has estado? —Consigue poner su boca a trabajar y saca lo que ha pensado decirle a su hijo por tantos años desde su ausencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-6236001287697232675?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/6236001287697232675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=6236001287697232675' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6236001287697232675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6236001287697232675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/12/gulag-iii.html' title='GULAG / Не ГУЛАГ III'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-3485415498082984760</id><published>2010-10-18T21:34:00.005-05:00</published><updated>2010-10-19T20:31:47.089-05:00</updated><title type='text'>Té para tres</title><content type='html'>Canción: Té para tres&lt;br /&gt;Canta: Gustavo Cerati (Soda Stéreo)&lt;br /&gt;Disco: Canción animal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A las varias cosas malas del año, que se detengan un poco. A las buenas, aunque pocas, que se sigan sucediendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----&lt;br /&gt;No era muy tarde cuando regresó apurado después de un día demasiado extenuante; si había algo que odiaba de los jueves eran los largos horarios de revisión de logros y metas de los distintos departamentos del área que a él le tocaba administrar, después tener que trasladarse al otro extremo de la ciudad para sus cursos de lenguas; si no tuviera que hacer una parada en casa no sería tan engorroso, pero de ningún modo iba a asistir a la escuela con traje y corbata, cuando menos ahí podía deshacerse del rígido disfraz que tenía que usar día a día durante al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras botaba el saco y la corbata, veía una y otra vez el reloj para saber si sus veinte minutos libres le iban a permitir hacer una última escala en la cocina y comer algo. Sonrió satisfecho cuando se dio cuenta que tenía siete minutos disponibles; como bólido bajó las escaleras y entró a la cocina asustando a más de dos empleadas que se encargaban de la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Señor Kai! ¬―exclamó una de ellas, ―sólo espere que le prep…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no esperó a que la mujer terminara, abrió el refrigerador y tomó un yogurt mientras lo bebía buscaba alguna fruta que pudiera comer en el camino sin perder control del volante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Con un demonio, Kai! ¿no puedes sentarte a comer? ―Su madre le recriminó entrando a la cocina. &lt;br /&gt;-¿Y tú que haces aquí? ―Kai preguntó mientras tiraba el envase vacío y tomaba un par de manzanas.&lt;br /&gt;-Tu padre me pidió venir.&lt;br /&gt;Entonces Kai se detuvo y la miró confundido, ―Pero él no ha venido en algunas semanas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento, su apresurada salida se alentó y se encontró preguntándose qué era lo que su padre podría querer ahí, el último par de meses no habían sido nada agradables después de una serie de vergonzosos juicios discutiendo la repartición del patrimonio familiar cuando Souichiro decidió dividir el emporio para evitar los altos impuestos, Susumu contrademandó ante lo poco ético y, de pronto, familiares empezaron salir de la nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una situación demasiado desgastante y tensa, él tuvo que hacerse a un lado porque su posición en las empresas, aunque reconocida e inamovible como heredero, aún no estaba certificada ante notario; y tuvo que testificar sin dar realmente su opinión, pues era mero requisito, pero apenas tres semanas atrás se había dado un dictamen y él pudo seguir con la comodidad de su rutina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se cansó en pensar mucho en ello, dejaba la casa mientras mordisqueaba una de las manzanas. Se dirigía al garage cuando distinguió al figura de Susumu caminando a la casa; sin que el mayor le hablara, Kai se detuvo un momento, sorprendido de verlo ahí. No se animó a acercarse o llamarlo, se habían hecho una serie de acuerdos que limitaban la comunicación entre cada miembro de la familia respecto a cuestiones de negocios, y como no había nada más de que hablar entre ellos, no había urgencia por trabar una palabra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguió su camino, abordó el auto y lo enfiló a la salida, avanzaba lentamente sin prestar mucha atención, con la mirada siguiendo los pasos de su padre que parecía ni siquiera se había dado cuenta que Kai se estaba yendo, de pronto el mayor giró la cabeza y sostuvieron la mirada unos segundos en los que Kai detuvo el auto, cuando el menor estaba por reiniciar el movimiento, Susumu levantó un brazo y lo llamó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espera, necesito hablar contigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai miró su reloj casi desesperadamente, ―Voy muy tarde, será después. &lt;br /&gt;-No. Necesito hablar contigo, ahora. ―Dijo con un tono que en nada le gustó a Kai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era ni enérgico, ni molesto ni suplicante, pero Kai sintió una repentina urgencia por salir de ahí, no por desagrado de su padre, ni siquiera por miedo o rencor, sino por una extraña sensación de rechazo inconsciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, después. ―Finalizó y aceleró tratando de no mirar al retrovisor y ver la desolada imagen de Susumu. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó cinco minutos tarde, pero no se perdió de mucho. Después de la clase de español básico, la de conversación de inglés y el taller práctico de alemán, pudo dejar ese endemoniado instituto al que le agradaba acudir, pero detestaba tener que estarse relacionando con tantas personas que lo buscaban por los beneficios que podían obtener, echaba de menos cierta clase de compañía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las ocho con treinta, saliendo del edificio respondió a su teléfono que había estado llamando desde las siete cuarenta, de no muy buena gana contestó cuando la pantalla identificó el número de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasa?&lt;br /&gt;-Ven al restaurante Aleph, esperamos por ti ahí. ―Ella ordenó sin tardanza.&lt;br /&gt;-¿Y yo que voy a hacer ahí? Estoy muy cansado. &lt;br /&gt;-No sé que es lo que tu padre quiere decirnos, ha estado esperando por ti. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Kai consideró su respuesta, ―El tráfico no me dejará llegar.&lt;br /&gt;-Te veremos en la cafetería cerca de la Universidad, ―escuchó a su padre decir, a ella discutirle pero no esperó a la decisión de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgó y se encaminó a dicho sitio, no muy rápido muy a pesar de la repentina ansiedad que se generó en él, no recordaba mucho de alguna reunión de ese tipo, y aún menos, promovida por su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó a la citada cafetería, sus padres ya estaban ahí, habían ocupado una mesita en la terraza, pegada a un enorme macetero que servía de protección contra el leve viento y la llovizna que caía esa noche, lámparas de luz difusa adornaban el sitio y un melancólico piano se escuchaba adentro. Kai no pudo evitar arquear una ceja ante lo inusual del ambiente, y el gesto que su padre vestía, el de su madre era el mismo que alcanzaba a recordar, demasiado apurado como para poder disfrutar un momento de calma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es? ―Kai preguntó apenas se sentó, fingiendo ver su celular para indicar que no estaba de muy buena voluntad ni muy dispuesto a esperar mucho tiempo ahí.&lt;br /&gt;-¿Puedo tomar ya su orden? ―preguntó una camarera con amabilidad.&lt;br /&gt;-Té de manzanilla, y una rebanada de pastel de chocolate ―Dijo Susumu con una sonrisa para la chica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su esposa le dio una mirada desaprobatoria por pedir algo tan simple, y miró la carta ―Ah… ―ella no decidía, ―café moka con esencia de vainilla. No, espera, mejor té chai con esencia de vainilla.&lt;br /&gt;-Café con canela. ―Kai dijo sin ver el menú que la camarera le ofrecía.&lt;br /&gt;-Trata con un té, es más ligero y necesitas algo que te relaje. ―Susumu le dijo mirando hacia arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se mordió el labio, bufó y sólo asintió a la chica, ―Té helado. ―Esperó que ella se fuera y miró de nuevo a su padre insistiéndole por la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No es una linda noche? Hay pocas nubes, la brisa es fresca, la lluvia se va y la luna es apenas una uñita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su esposa lo miró con preocupación pensando que ya había enloquecido, ―Jamás admiramos la noche. ¿Qué pasa Susumu?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira, este lugar tiene un servicio bastante eficaz, ya viene nuestra orden. &lt;br /&gt;La madre de Kai volteó sorprendida que, en efecto, la mesera ya acudía a ellos con sus bebidas, ―Prepararon todo en este momento, ¿verdad muchacha? No quiero un té demasiado reposado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro que no señora, ―la chica sonrió amable, ―todo al momento. Nuestro encargado de la cafetería es un genio. ―Ella soltó una risita que sólo fue compartida con Susumu. Entregó a cada uno su orden y se retiró deseándoles buen provecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai tomó su vaso y después de dar un primer sorbo para conocer el contenido, depositó dos cucharadas bien medidas de azúcar. ―¿Sólo vinimos a tomar té? ―preguntó ya sin apuración o reproche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No es agradable? Hacia mucho que no salíamos los tres solos. &lt;br /&gt;-Susumu por favor, todos tenemos muchas ocupaciones así que no vengas con tus juegos, dime qué es lo que pasa que me tienes tan azorada. &lt;br /&gt;-¿Alguna vez salimos los tres? ―la pregunta de Kai sonaba a sarcasmo, pero había algo de curiosidad en ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hace mucho tiempo, hace mucho tiempo… ―Susumu respondió con un tono pensativo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai y su madre se percataron de eso, lo miraron con atención presionando con la fuerza de sus miradas la respuesta que él se negaba a dar. No había una razón de negocios, ni de tribunales ni de nada… para esa repentina reunión, claro que mucho menos una cuestión de ende familiar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy fui al doctor. ―Susumu comenzó, cambiando su tono, ―saben que me ausenté un par de días de la revisión del caso con mi padre, tuve ciertas dolencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai escuchó con atención cada palabra que su padre decía, pero realmente no se estaban registrando del todo en su cabeza, un repentino escalofrío se metió en él sacudiendo su persona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que algo malo iba a pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué pasa? ―Su madre sintió algo similar, pero ella si fue capaz de verbalizar su urgencia de saber.&lt;br /&gt;-Tengo cáncer estomacal en fase 4, es terminal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie dijo más. Como si el sonido de todo alrededor se eliminara o se incrementara, Kai se sintió aturdido y bajó la mirada al vaso frente a él, miró las tazas de sus padres, después el pastel que su padre de pronto atacaba con una pequeña cuchara, retiraba una parte y se la llevaba a la boca, sonriendo mientras la comía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos rojos de Kai se fijaron en los de su padre que comenzaban a llenarse de agua, el hombre mayor sonrió. ―Es bueno, deberían tratar con una rebanada. Endulzan el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Las tazas sobre el mantel&lt;br /&gt;La lluvia derramada&lt;br /&gt;Un poco de miel, un poco de miel,&lt;br /&gt;No basta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo dices eso en un momento así? ―su madre casi gritó. Mirándolo con ojos más expresivos que los de su hijo, ―¿cómo así? Como si… no hablarás de la muerte. &lt;br /&gt;Kai bajó de nuevo la mirada a la mesa, las dos tazas y su vaso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Té para 3&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se forzó a decir algo, a decir algo inteligente o sensato, no sensible porque no servía para eso, ni molesto porque en ese momento no sentía ni el más mínimo rastro de enojo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuándo comenzó? ―fue lo único que dejó su boca medio paralizada. &lt;br /&gt;-El doctor dice que hace mucho, se agravó un poco hace unos cuatro meses. No lo atendí. &lt;br /&gt;-¿Por qué? &lt;br /&gt;-Sabes que le tengo miedo a las agujas. ―Susumu rió bajando la mirada. &lt;br /&gt;-No… no lo sabía. ―Kai murmuró forzándose a dar un trago a su bebida para enfriarse el cuerpo y que las reacciones espontáneas no lo traicionaran. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frunció el ceño y separó la mirada de su vaso, se forzó a ver más allá. Las tazas, el pastel a medio comer de su padre, la cara de su madre empezando a descomponerse en un llanto tan sincero como jamás había visto, luego a su padre que aún sonreía comiendo a pequeñas cucharadas su pastel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El eclipse no fue parcial&lt;br /&gt;Y cegó nuestras miradas&lt;br /&gt;Te vi que llorabas, te vi que llorabas&lt;br /&gt;Por él&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Desde cuándo lo sabías? ―ella exclamó sin poder calmar sus emociones, ―¿por qué no nos habías dicho? &lt;br /&gt;-No hay nada que pudieran hacer. &lt;br /&gt;-¡Pudimos haberte acompañado… apoyado… pudimos haber hecho algo! ―ella gritó, rompiendo la imagen que Kai tenía de ella. &lt;br /&gt;-No, nosotros no somos así, ―Susumu respondió mientras tomaba una mano de su esposa y la colocaba sobre la mesa poniendo su propia mano sobre la de ella. &lt;br /&gt;-No, no lo somos. ―Kai terció, ahí estaban otra vez, las dos tazas y el vaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Te para 3&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer retiró su mano y se llevó ambas a la cara para contener las lágrimas que seguían forzando su camino fuera de sus ojos, su esposo dejó mostrar algunas mientras veía con tristeza a su hijo que no podía derramar una sola, y que incapaz de saber que más hacer bajaba la vista viendo con insistencia la superficie de la mesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó su taza y dio otro sorbo, quizá no era el modo adecuado de dar una noticia así, pero era lo que él quería. Él quería estar con ellos del único modo en que parecía posible: lejos de la casa que ya no compartían, robándoles tiempo de las actividades de las que se habían hecho para llenar los vacíos obligados, y minimizando la gravedad del asunto, les informaba porque pronto comenzaría a retirarse de su participación en las empresas y no quería que creyeran que lo hacía por alejarse de nuevo de ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tomen, su té se va a enfriar, ―hizo una pausa obligado por el nudo en su garganta, ―bueno, él tuyo no lo hará Kai, el tuyo se ―otra pausa, ―el tuyo se calentará. ―Rió y comía más pastel, ―pidan pastel… está bueno.  Acaben para poder irnos a casa. ―La última parte fue más forzada, con un hilo de voz que se escapaba de sus labios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Un sorbo de distracción&lt;br /&gt;buscando descifrarnos&lt;br /&gt;No hay nada mejor, no hay nada mejor&lt;br /&gt;que casa&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A casa… —su madre le completó, —¿irás a qué casa? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susumu la miró unos segundos, —Sólo por hoy, ¿vamos a casa? —preguntó a su esposa mirando a Kai. Haciendo referencia al hecho que cada uno vivía en casas distintas, y había pasado mucho tiempo desde que habían coincidido una noche en una sola. &lt;br /&gt;Los tres bebieron en silencio apenas roto por los gimoteos de la madre de Kai, las exhalaciones que Kai hacía al respirar con profundidad, y el golpeteó de la cuchara mientras Susumu acababa su pastel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La camarera se acercó cuando adivinó habían acabado y no pensaban ordenar más, llevó la cuenta como fue pedida y después la charolita con la tarjeta una vez que hizo el cobro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Te para 3&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres dejaron el establecimiento siendo seguidos por miradas curiosas al ver a la madre llorando, al padre a punto de hacerlo y al otro demasiado sumido en sus pensamientos como para prestarle atención a esas miradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susumu y su esposa abordaron un carro, Kai lo hizo con el otro. Ellos conducían delante mientras él los seguía de cerca, en una intersección los dos carros quedaron lado a lado, justo en ese punto se dividían sus caminos para ir a sus distintas casas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Padre e hijo intercambiaron miradas, ninguno estaba seguro si irían juntos. El mayor llamó al otro a su teléfono. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias por escuchar lo que tenía que decir, ―hizo una pausa, ―sé que esto no cambia nada, pero quería que lo supieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai sólo asintió, confirmando y despidiéndose. Miró el carro de su padre irse a la derecha, él debía irse a la izquierda pero dudó… entonces después de pensarlo un momento giró a la derecha yendo detrás del auto azul de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘&lt;span style="font-style:italic;"&gt;No hay nada mejor, no hay nada mejor que casa&lt;/span&gt;’ &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----&lt;br /&gt;No puedo decir mucho. Sólo que tenía que hacer algo con esa letra, y a cinco meses de su situación médica, y otras pérdidas en el año.&lt;br /&gt;Ah sí... una cosa, esto es como precuela a 'Duelo' en ff.net o 4to. Duelo Aquí... sí, las cosas parecen no progresar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-3485415498082984760?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/3485415498082984760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=3485415498082984760' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3485415498082984760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3485415498082984760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/10/te-para-tres.html' title='Té para tres'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-5218264212570841966</id><published>2010-10-10T23:51:00.003-05:00</published><updated>2010-10-10T23:57:47.963-05:00</updated><title type='text'>10 razones</title><content type='html'>Takao abrió los ojos con pereza, se retorció en la cama y lanzó el reloj despertador muy lejos de su buró donde sonaba con tanta insistencia que parecía querer enloquecerlo. Su abuelo y Daichi lo despertaron de no muy buena forma, Takao se despegó de sus sábanas y caminó hasta el baño aún mascando su sueño y balbuceando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Odio los días de clases. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dio un bañó y colocó ropa limpia, se miró en el espejo y acomodó un poco su enmarañado cabello, bostezó otra vez y repitió al ver la mochila esperando por él y el calendario señalando que era lunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De verdad odio los días de escuela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a la cocina donde tomó un pan y lo mordisqueó mientras se servía en un vaso leche de un envase, miró con flojera hacia la mesa. Su papá leía el periódico mientras desayunaba con velocidad, Daichi picoteaba la fruta en su plato y su abuelo podía verse entrenando en el patio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No odias los días de trabajo papá? —preguntó tomando otro pan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre bajó el periódico y lo vio unos segundos, —Claro que no, doy gracias que tengo un trabajo. &lt;br /&gt;Takao arqueó una ceja y pensó, —Eso se oye tan cliché, —pero no dijo nada porque no quería una plática emotiva de su papá sobre la importancia de tener empleo.&lt;br /&gt;-Hago algo que me gusta, me pagan por ello y sólo veo a mis amigos los días de trabajo. Debo irme, los veo después muchachos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao consideró válida la respuesta de su papá, echaba de menos a sus amigos de escuela algunos fines de semana. &lt;br /&gt;-Adiós señor Kinomiya, —Daichi agitó la mano.&lt;br /&gt;-Y tú Daichi, sé que tu me vas a dar la razón ¿no odias también los días de escuela? —Takao preguntó sentándose a la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelirrojo levantó la mirada un momento pensando, —Bueno sí, detesto ir a la escuela, pero me encanta la televisión entre semana, la programación en fin de semana apesta, ¡nunca hay nada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso también era un argumento razonable, los maratones de películas aburridas y los partidos de deportes que ni le interesaban lo dejaban sin nada que ver sábados y domingos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vamos niños, la escuela llama, la escuela llama. —El abuelo entró aprisa señalando el reloj con una mano y la puerta con la otra.&lt;br /&gt;Daichi brincó de su silla y corrió al baño para terminar de alistarse, Takao vio a su abuelo sentarse y servirse leche y jugo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oye abuelo, ¿tú no odias los días de escuela? Te quedas solo, y tienes que estar apurándonos para que no lleguemos tarde. Debe ser muy molesto. &lt;br /&gt;El viejo no tardó en responder, —Claro que es molesto estar atendiendo a tres niños, tu papá es igual que tú y Daichi… —hizo una pausa, —pero me alegra las mañanas, los sábados quiero hacer lo mismo pero sólo tu papá despierta temprano, el domingo ya no sé que hacer porque nadie está de pie a la misma hora que yo. Además, cuando ustedes están en la escuela y tu papá en el trabajo, es el único momento que puedo tener para mi sólo, un galán como yo necesita tiempo para nuevas conquistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao hizo un gesto que hizo al abuelo reír, era claro que el hombre mayor no salía a perseguir jóvenes, pero era bien sabido que era bastante popular en el barrio. &lt;br /&gt;-Bueno… tenemos que irnos, ten buen día abuelo… ¡Daichi! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelirrojo llegó corriendo, los dos salieron aprisa de la casa y siguieron así hasta que estaban a sólo unas tres cuadras de la escuela. Justo ahí, Max se unía a ellos. Y esa mañana no fue excepción, el rubio llegaba con la sonrisa de todos los días montado en su bicicleta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey chicos, ¿Qué tal el fin de semana? &lt;br /&gt;-Nada nuevo, ey Takao ¿por qué no le preguntas a Max lo que piensa? —Daichi preguntó mientras se echaba a correr más rápido para dar alcance a dos compañeros de clase con los que quería jugar durante el descanso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao consideró la sugerencia de Daichi bastante atinada, pero ese no era el momento, el reloj seguía avanzando y ellos estaban a punto de no llegar a clase. Una vez que estuvieron dentro de los terrenos de la escuela, pudo al fin tomar un respiro y preguntar a Max, casi estaba seguro que le daría la razón, el estadunidense iba mejor que él, pero no era precisamente alguna estrella del firmamento académico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Max, ¿no odias los días de escuela? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max sí se tardó en pensar, —Bueno, odio tener que levantarme y hacer tarea, pero me encanta el club de fútbol después de clases, y que mamá llama los martes y viernes. ¡Ah! Y que papá cocina los días de escuela, los fines de semana sólo compra la comida, y créeme, es horrible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao caminó al lado de su amigo pensando en esa respuesta, vaya… los días de escuela no sólo eran de escuela, no había pensado en eso. &lt;br /&gt;Se encontraron con Kyouju en el pasillo, él miraba un enorme panel con anuncios, los dos chicos lo saludaron y él respondió a cada saludo con su usual tono nervioso y apurado. La campana sonó y todos se dirigieron a sus salones, mientras Takao caminaba junto con Kenny pues Max se había separado porque tenía clase distinta a ellos, hizo la pregunta con la que había iniciado su día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey, Kyou, ¿no odias los días de escuela? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gesto del chico fue casi de un horror absoluto, —¿Cómo puedes preguntar eso? ¡claro que no! &lt;br /&gt;Takao asintió, —Si tienes razón, ¿cómo pude preguntarte eso? &lt;br /&gt;-No, no, —Kyouju se apresuró a aclarar, —No lo digo por las clases, aunque claro, es de lo mejor del día; pero los días que venimos a la escuela son los únicos en los que no me paso encerrado en mi casa sin tener a donde ir, hay talleres y actividades extra curriculares que me encantan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao parpadeó ante esa posibilidad, que la vida social del chico se redujera a la escuela era algo lamentable pero bastante aceptable. Claro que la vida era más emocionante cuando había cosas que hacer después de la escuela, la sensación de haber acabado un aburrido horario de clases era incomparable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegando al salón, Hiromi les contó que su profesora se reportaba enferma y habría un maestro sustituto pero que no llegaría sino hasta en cuarenta minutos. Casi se hizo fiesta en el salón, y Takao aprovechó para seguir con su encuesta mañanera. &lt;br /&gt;-Oye Hiromi, casi estoy seguro de lo que vas a responder pero nada pierdo con preguntar, ¿no odias los días de escuela? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica mostró una pequeña decepción ante la pregunta, —Claro que sí… bueno, me choca despertar tan temprano y tener tan poco tiempo para ponerme lista y venir a clases… no soy fanática de la escuela pero me gusta, no estoy en ningún club pero me gusta quedarme a ver a los de la banda practicar y a las de gimnasia entrenar. Aunque eso es tonto. —Dijo después de un rato de pensar sus propias palabras, —Lo que me gusta es que mamá no hace guardias estos días, los fines de semana nunca está porque tiene doble turno, así que no, no odio los días de escuela. &lt;br /&gt;El chico de gorra no esperaba esa respuesta, decir que no los detestaba por poder estar con su mamá era (quizá) la respuesta más honesta que había conseguido, y le decía que tal vez los días de escuela no eran tan malos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El horario de clases terminó, Max se quedaba a entrenar, Hiromi a chismear con otras amigas, Daichi a hacer tarea (o al menos eso decía); Takao regresó solo a casa pensando en quien más podía preguntarle, Rei… ¡Rei! Decidió desviar un poco su camino y dirigirse a la pensión donde Rei rentaba un cuarto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente el chino ya había regresado de la escuela y lo recibió mientras preparaba su comida, —Hola Takao, no pensé que te vería aquí hasta el miércoles para ayudarte con tu clase de matemáticas. ¿No entendiste mi explicación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro sonrió apenado, —Si… bueno, no tanto pero ese no es el motivo por el que estoy aquí. &lt;br /&gt;Rei suspiró aliviado, —Me alegra, la verdad hoy estoy muy apurado. Apenas me da tiempo de hacer mi propia tarea, me toca el turno de la tarde y no tengo mucho tiempo libre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao sintió eso como el perfecto momento para preguntar y recibir la primera respuesta afirmativa, después de todo, Rei estudiaba y trabajaba de lunes a viernes, quizá él sabría darle la razón. —Sólo quería preguntarte una cosa, ¿no odias los días de escuela? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei se detuvo un momento en su apurado trayecto, —¿Bromeas? ¡claro que no! Son los únicos días en los que mi tutor me permite trabajar, los fines de semana no tengo ingresos y me aburre estar sin hacer nada. Odio los fines de semana, los días de trabajo los clientes dejan propinas excelentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro nuevo ángulo, cuando la subsistencia dependía directamente del día de trabajo era algo que él no conocía pero no le costaba comprender. Además, debía ser aburrido estar en un cuartito como el de Rei todo el día sin tener nada que hacer afuera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Era todo, me voy porque tengo mucha tarea, te veo el miércoles o si quieres pasar por el dojo para cualquier cosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei sonrió y agitó la mano despidiendo a su amigo. Takao retomó el camino a casa pensando en otra persona para continuar su sondeo.&lt;br /&gt;-¡Claro, Hitoshi! Él detesta las rutinas, y no hay nada mas rutinario que un día de escuela. —Se dijo una cuadra antes de llegar a casa. Apenas llegó al dojo, saludó a su abuelo, botó su mochila y corrió al teléfono, marcó a su hermano en otra ciudad de Japón donde estudiaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Takao? ¿pasa algo? —Hitoshi se escuchó preocupado ante lo inusual de una llamada en lunes, regularmente ocurrían de miércoles a domingo. &lt;br /&gt;-Ey Hitoshi, sólo quiero hacerte una pregunta. &lt;br /&gt;-No Takao, no puedes decirle a Daichi que aún existen los dinosaurios y que los de los documentales son de verdad. &lt;br /&gt;Takao parpadeó dos veces, —¿De dónde sacas esa tontería Hitoshi? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hermano mayor apenas y ahogó una risa, —Ah, lo siento… es que tuve este sueño extraño y…&lt;br /&gt;-No, no quiero saber, —Takao lo interrumpió, —mi pregunta es, ¿no odias los días de escuela?&lt;br /&gt;Hitoshi hizo una larga pausa, tanto que hasta el hermano menor pensó que se había cortado la llamada y golpeó el auricular con su dedo, —Deja de hacer eso, —exclamó el mayor, —los odio a medias, mi horario de materias es demasiado, mis profesores están locos y el tráfico es horrible; pero mi compañero de habitación es un enfermo adicto a las fiestas que no me deja en paz los fines de semana, además mi novia va a casa sábados y domingos y no la puedo ver… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Novia? —Takao preguntó con curiosidad. &lt;br /&gt;-¿Novia dije? Quise decir mi… mi… &lt;br /&gt;-Déjalo así Hitoshi, fuiste bastante claro. Gracias por la respuesta. Adiós. &lt;br /&gt;-¡No espera! No dije novia… ¡no le digas al abuelo o no me va a dejar en paz! —Hitoshi enloqueció del otro lado de la línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao no dijo nada y colgó mientras saboreaba esa sensación de tener un secreto con cual poder chantajear a otros. Pero también pensando en la respuesta de su hermano, aunque sus dos razones para odiar el fin de semana era algo que él no conocía aún en su vida, se oían bastante razonables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se echó en la cama mientras repasaba (hasta donde se acordaba) las respuestas de cada uno de sus conocidos a quienes les había hecho la pregunta, al parecer había más motivos para gustar de los días de escuela que para odiarlos. &lt;br /&gt;-¡Takao, alguien te busca! —el abuelo gritó desde la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de su edad el viejito tenía potencia en los pulmones pues puso en alerta de inmediato al chico, —¡Ya voy! ¡sé más civilizado y ven hasta acá! —Takao gritó con la misma fuerza, dándose cuenta que estaba repitiendo el mismo papel se quedó callado y bajó a ver quién era. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas las posibles personas que pudieran buscarlo ese lunes a las cuatro de la tarde, Kai era sin duda la última, el mayor aparecía raramente, y casi siempre entre jueves y sábado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Takao, —Kai se acercó a él apenas lo vio en el pasillo. &lt;br /&gt;-Kai, ¿qué haces aquí? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro le dio un ramo de flores blancas, su gesto era tan sorprendido como molesto el de Kai, y ninguno lo ocultó, era demasiado bizarro e incómodo que uno le estuviera dando flores al otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Guarda silencio ¿sí?. —Dijo Kai de mala gana. &lt;br /&gt;-Eh… bueno Kai, me halaga… pero no, —Takao no sabía cómo contener la risa. &lt;br /&gt;-Sólo cállate, —le siseó con tal autoridad que el otro guardo silencio de inmediato, —no sé cómo demonios se enteró tu padre que iba a Kansai, y me pidió le comprara estas flores. &lt;br /&gt;-Ups… —Takao sonrió de inmediato denotando toda su culpa, —quizá por alguna extraña razón a Daichi se le escapó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Seguro que sí, él no tiene la boca tan grande. Como sea, se las entregas… y procura no abrir la boca otra vez. Me voy… —miró su teléfono y gruñó, —voy tarde para las clases del día. &lt;br /&gt;-¿Vas a la escuela en la tarde? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai lo miró medio con sorpresa, medio con molestia, —Todos saben eso, tengo trabajo en las empresas durante el día. —Se dio la vuelta listo a irse.&lt;br /&gt;-Eh, espera, ¿no odias los días de escuela?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se giró levemente, —Por supuesto que los odio, son los únicos días en que los socios quieren trabajar, en que hay que lidiar con empleados y con profesores, con compañeros molestos y clases absurdas. ¿Por qué no odiarlos? &lt;br /&gt;Takao no cabía de alegría, al fin una respuesta afirmativa, —¡Lo sabía! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aunque, —Kai interrumpió con un tono pensativo, —son los únicos días que tengo para descansar, los fines de semana viajo mucho… y sólo de martes a jueves ceno con mi abuelo… —sacudió la cabeza y aceleró el paso. &lt;br /&gt;-¡Gracias! Estas flores le encantaban a mamá, son para su tumba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayor giró la cabeza y asintió, después sólo se perdió por la puerta de la propiedad, dejando a Takao tan pensativo como la primera vez. Tener en los días de escuela y trabajo las únicas horas de descaso era impensable, aunque al parecer algo probable, además… como con Hiromi, Max, Hitoshi, y él mismo, era cuando podía convivir con la familia (por más torcido que eso sonara viniendo de los Hiwatari)… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había escuchado nueve razones para no odiar los días de escuela, bueno muchas razones pero viniendo de nueve personas distintas… ¿en verdad no eran tan malos esos días?   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya muy noche, cuando se despedía de su papá, de su abuelo y Daichi para irse a dormir, Takao pensó un momento antes de quedarse completamente dormido. Sí, era un martirio despertar, bañarse, ir a la escuela, soportar las clases, hacer tarea para repetir el ciclo al día siguiente hasta el ansiado sábado de descanso… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también entre semana era cuando el abuelo se esmeraba en la cocina, cuando había la mejor programación, cuando recibía a su papá después del trabajo, cuando Daichi se entretenía platicando sus actividades en clase, cuando podía ir al cine y no pagar los exagerados precios de sábado y domingo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dio cuenta con sorpresa, que con las suyas, ya tenía diez razones para no odiarlos… eran un dolor en el trasero sí, pero no eran tan malos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-5218264212570841966?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/5218264212570841966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=5218264212570841966' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/5218264212570841966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/5218264212570841966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/10/10-razones.html' title='10 razones'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-6369935602191972348</id><published>2010-09-08T22:29:00.003-05:00</published><updated>2010-09-08T22:33:12.851-05:00</updated><title type='text'>GULAG / Не ГУЛАГ II</title><content type='html'>Julia quería salir huyendo de ahí, por extraño que pareciera, ése no era su ambiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las bocinas hacían vibrar los vidrios y las puertas, al igual que los tímpanos de todos pero sólo a algunos parecía molestarles. La española entre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ven a bailar! —gritó Mao en medio de un círculo con otras chicas y algunos chicos bailando con el ritmo que las las bocinas escupían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella negó por enésima vez, pero esta vez la alcoholizada china no se conformó, se separó del grupo y se acercó a la silla donde Julia se había refugiado desde que llegaron a esa fiesta. Aunque trató de alejarla y zafarse de la invitación, Mao la tomó con firmeza de la mano y la puso de pie, Hiromi no perdió tiempo, apareció detrás de ella y la empujó insistentemente a la pista de baile. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia se sacudió del agarre de las dos chicas, los demás esperando empezaron a llamarla y aplaudir animándola, contrario a lo que solía pasar, Julia no se quitó sus inhibiciones ni se unió a la masa que bailaba. Se detuvo en seco, haciendo que Mao y Hiromi chocaran entre sí, sacudió ambos brazos y se hizo a un lado dejándoles el campo libre para que Takao y Max fueran a ayudarlas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiesta tenía cuatro horas de haber comenzado, y Julia… tenía cuatro horas que quería irse, pero cada vez que se acercaba a la puerta con la intención de salir, alguien la veía con la más pura cara de súplica y que (muy extrañamente) conseguían detenerla. Max, Raúl, Hiromi, Rei, Daichi y Mathilda se habían acumulado en su lista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya era suficiente, el alcohol había hecho estragos con todos los invitados que quedaban. Afortunadamente la casa de Max era el lugar ideal para una fiesta de amigos, donde ninguno pasaba ningún riesgo, desde ser asaltado por desconocidos hasta correr el riesgo de tener una congestión alcohólica. Los desmanes que había presenciado esa noche afirmaban y confirmaban su disgusto por esa clase de reuniones; ver a Rick bailando apasionadamente con Michael, la cara a punto de vomitar de Emily (y verla vomitar), las declaraciones bastante vergonzosas de Daichi y Eddie… era incomprensible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia se dirigió a la puerta, la abrió y dio unos pasos afuera, sin saber a dónde iba pero decidida a no quedarse ahí, quizá si corría con suerte encontraría como llegar al dojo de Takao y le pediría al abuelo Kinomiya que le permitiera quedarse, estaba segura que Kai y/o Yuriy y/o Boris debían estar por ahí, esos tres sólo se habían aparecido unos cuantos minutos, asaltaron el área de botanas y bebidas y desaparecieron en instantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudo evitar preguntarse si esos tres se estarían emborrachando en el dojo Kinomiya, o cada uno tomó una botella y se perdió… si llegaba a la casa de Takao y encontraba tres rusos balbuceando sinsentido o sólo al abuelo, no le importaba, lo único que quería era dejar ese sitio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A dónde vas? ¡no seas amargada! —ahí estaba otra vez el llamado, la eterna cantaleta tachándola de alguna especie de ser antisocial o esperpento alienígena. &lt;br /&gt;Sólo porque sus conceptos de fiesta divertida no eran las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Julia, ven! —gritó Mao, que parecía ya se le había olvidado que apenas unos minutos atrás había sido la causante de una caída. &lt;br /&gt;-¡Julia, Julia, Julia! —los llamados a coro de momentos sobrepasaban los alaridos de la música. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Julia no cedió esta vez, llegó a la puerta y se encontró con una inesperada sorpresa: había un diluvio afuera. Con tanta música y estando todas las ventanas cerradas, ni siquiera se había percatado de eso. Se quedó de pie, el viento soplando con fuerza llevando la lluvia a sus pies, y quitándole casi todas las ganas de salir de ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volteó hacia la casa, la música se escuchaba más insoportable y los llamados a que se quedara más hartantes. Se encontró ante dos opciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se iba y seguro pescaba una pulmonía. &lt;br /&gt;Se quedaba y corría el riesgo de convertirse en una asesina de masas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó la vista, no solía hacer esa clase de locuras, casi siempre se abstenía de la locura de correr bajo la lluvia, prefería esperar a que disminuyera y entonces seguía su camino. De pronto la opción no se veía tan mala. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué dudas? ¿acaso tu peinado se arruinará? —escuchó una sarcástica pregunta al lado de la puerta. &lt;br /&gt;Se giró asustada al saber que conocía la voz, —¿Qué quieres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris, completamente empapado estaba sentado en las escaleras moviendo los pies, —Venía a buscar a alguno de mis compañeros, pero escuché a los demás. Creo que prefiero quedarme aquí, gracias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia sonrió, —¿Venías por tus compañeros? Ivan se quedó dormido, Serguei baila con los demás… ¿dónde están los otros dos? &lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Khui&lt;/span&gt;… su majestad se largó, dizque tenía una junta, —Boris imitó un modo aristócrata de hablar, —el idiota del pelirrojo se atascó con la botana y ahora habita el baño de los Kinomiya. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y tú qué? —Julia le dijo desdeñosamente al verlo ahí y en ese estado. &lt;br /&gt;-Yo vine por compañía y alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues no hay alcohol, el padre de Max lo guardó todo ya; ni compañía, tus amigos están perdidos allá adentro.&lt;br /&gt;Boris bufó y la miró, —¿Y tú a dónde ibas? &lt;br /&gt;-Muy lejos de aquí. —Respondió sin estar segura de sus palabras. &lt;br /&gt;-No te culpo, sal y date un buen baño. Mil veces mejor que estar ahí adentro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia miró directo a Boris, frunció el ceño y dio un paso adelante, cerró los ojos cuando el agua la cubrió. Estaba fría y caía con tal fuerza que hasta dolía un poco, notó a Boris poniéndose de pie junto a ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No dije que era mejor? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia asintió, siguió con los ojos cerrados sintiendo cada gota de agua escurriéndose por su cuerpo, apretó los labios controlando los escalofríos tras el repentino cambio de temperatura. Los estruendos de la música se opacaban bajo el golpeteo de las gotas en sus oídos, los gritos y llamados de los demás habían desaparecido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, los abrió de golpe, volteó a Boris y sonrió, —Yo soluciono tu problema. —Entró a la casa, Boris se asomó por la puerta, mudo de la repentina reacción. La vio pasar de largo delante del grupo que bailaba, meterse a la cocina de los Mizuhara tomar una botella y salir de nuevo, dejando a los pocos sobrios y medianamente ebrios en silencio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró la puerta detrás de ella, se plantó delante de Boris y le dio la botella, —Ahí está tu alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris la recibió y asintió torpemente, —¿Qué? ¿tú eres la compañía?&lt;br /&gt;Julia rió, —No, pero puedo estar contigo un rato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris asintió, bien sujeta la botella caminó al lado de Julia bajo la lluvia. &lt;br /&gt;La española respiró hondamente mientras una enorme sonrisa se formaba en sus labios, tal vez ya no la volverían a presionar para quedarse en una fiesta donde no quería estar. Y si lo hacían, ¿Qué importaba? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedarse bajo la lluvia helada, de pronto ya no se veía tan mala opción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-6369935602191972348?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/6369935602191972348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=6369935602191972348' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6369935602191972348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6369935602191972348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/09/gulag-ii.html' title='GULAG / Не ГУЛАГ II'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-6882924155474647199</id><published>2010-08-17T22:24:00.003-05:00</published><updated>2010-08-17T22:39:51.468-05:00</updated><title type='text'>Extranjero III</title><content type='html'>Canción: Sunny road&lt;br /&gt;Canta: Emiliana Torrini&lt;br /&gt;Disco: Fisherman's woman&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;3. Sunnyroad &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos años han pasado desde que dejé de verlo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no lo recuerdo tan nítidamente como me gustaría, su rostro y su presencia en ocasiones cambian y se mezclan con los de otros que he conocido. Sólo su voz y ese acento siguen intactos en mis memorias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cara ocasionalmente me asalta por las tardes cuando volteo a mi pared de recuerdos; la única foto que mantengo de él está entre mi viejo prometido y mi primer novio, admito que le he dado lugar entre los preferidos. No fue cualquiera; como pocos, dejó una buena memoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He cambiado mi vida en estos últimos años, dejé la agitada vida de nómada y opté por una más estable… estable en un sentido, aún viajo y mi agenda se divide por regiones, pero ya no es tan exigente como la de unos años atrás cuando lo frecuentaba a él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajo como reportera, corresponsal de un diario de mediana circulación en mi país natal, sigo con un pie en el avión y otro en tierra, pero mis periodos son más estables que antes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque mantengo aún cierta relación con ese pasado, frecuento a algunos amigos de esas épocas y lidio bien con los recuerdos. No he vuelto a saber nada concreto de Kai, debo suponer que aún es un nombre frecuente en las grandes ligas de los negocios, y quizá hasta haya alguna fundación con su apellido, evidentemente no por su iniciativa sino la de algún jefe de relaciones públicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me cuesta creer que si tecleara ‘Kai Hiwatari’ en algún buscador, me aparecerían ligas con información relacionada a él; pero me he negado a hacerlo, de vez en cuando me asalta la curiosidad y la nostalgia, pero nunca a un nivel en que quiera desesperadamente saber de él. Además, es un hecho que no encontraré nada de su vida personal, sólo de sus negocios y sus asociaciones, y de eso la verdad no quiero saber ya nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos años me moví en el circuito económico, y no me dejó muy buen sabor de boca. Ahora me dedico al periodismo cultural, aunque la mayor parte de mis notas son de corte político, no se puede tener todo en esta vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este preciso momento me encuentro en los Países Bajos, en el DEAF (&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Deutch Electronic Arts Festival&lt;/span&gt;) que se realiza en Rótterdam cubriendo tanto como me es posible, es increíble todo lo que pueden hacer con un tanto de imaginación y otro de habilidad. Cinco días de locura digital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminé mi redacción apenas hace una hora y he dejado mi habitación de hotel para pasear en este tercer día del festival. Camino por uno de los tantos centros de reunión, la fascinante arquitectura está por doquier… al igual que las masas de gente pendientes de las múltiples actividades del festival. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tarde pero las luces por todos lados le quitan el encanto a ciudad vieja que en definitiva Rótterdam no es. Hay una instalación y un performance en un parque cerca Boymans Van Beuningen. Me detengo a verlo aunque jamás ha sido mi fuerte este tipo de arte. Me detengo a tratar de entenderlo, una chica vestida de rojo y otra de azul, que se contorsionan en un escenario repleto de ramas secas mientras se proyectan escenas de un desierto sobre puestas sobre un fondo impreso de cielo… no, en definitiva no entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es eso? —se escucha una voz de mujer hablando en inglés, —la verdad no tengo ni idea de por qué nos trajiste aquí. —Ella se escucha molesta.&lt;br /&gt;-¿No puedes callarte? —Otra voz le responde.&lt;br /&gt;-¡Pero esto no tiene sentido! &lt;br /&gt;La segunda voz bufa y maldice, —Puedes regresarte. &lt;br /&gt;-¿Mamá, pasa algo? —un tono más infantil pregunta ahora en japonés.&lt;br /&gt;-No pequeño, sólo comentaba con tu papá lo curioso que es esto. —La mujer, ahora en japonés, explica mintiendo. Evidentemente ese niño no habla inglés. —¿No es así?&lt;br /&gt;-Seguro. —El hombre confirma, mintiendo también. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por alguna extraña razón, siento conocida esa voz… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde está la proyección, mamá? &lt;br /&gt;-Donde… buena pregunta, no sé ni qué estamos haciendo aquí, pregúntale a tu padre, él es de la idea de venir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trato de contener mi curiosidad para confirmar esa idea que se está formando en mi cabeza con más y más fuerza conforme esa voz sigue hablando. Me doy cuenta que algunos de los que están cerca de ellos voltean de momentos a verlos, en primera por lo raro que es oír japonés por aquí, y en segunda, porque están interrumpiendo la presentación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las rechiflas no se hacen esperar, aquí mi curiosidad ya no tiene lugar, y me giro… vaya sorpresa. La persona que había imaginado, la que menos esperaba ver aquí, que no planeaba volver a ver y que… no me desagrada del todo encontrarme, pero me perturba verlo así… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai… con su hijo y su esposa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ya lárguense y dejen disfrutar! —grita un holandés.&lt;br /&gt;-Guarda silencio, — Kai levanta la voz hacia el holandés, —¿ahora qué harás? —pregunta a la mujer.&lt;br /&gt;-¡Maldición Kai! Es tu culpa por traernos aquí. ¿dónde rayos está ese cine? &lt;br /&gt;-Ah… —se que me voy a maldecir por esto, —lo encontrarán tres cuadras hacia allá, pasando el banco cercano al parque. —Murmuro lentamente en japonés mirando al pequeño. &lt;br /&gt;-¡Mamá, no está muy lejos! &lt;br /&gt;-De acuerdo, si… gracias por el dato. Vámonos, esto no tiene sentido. —La mujer dice tomando la mano del niño y dirigiéndose a Kai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro los ojos un momento ante su falta de respuesta, ya debe haberme visto. Los abro poco a poco y le dirijo mi mirada; sí, me ha reconocido, esa pequeña elevación en sus cejas me dice todo. No se mueve. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño lo llama, Kai lo mira y asiente, —Si, ya voy. &lt;br /&gt;Me da una última mirada sin dirigirme una palabra, el niño… su hijo, va y le toma la mano apresurándolo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo me quedo de pie, viéndolo alejarse con su familia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso no lo esperaba.  &lt;br /&gt;¿Estoy triste? …no, tampoco me lamento haberlo encontrado… sólo hay algo de incomodidad, de eso si estoy bien segura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo otras horas caminando por ahí, su recuerdo termina molestándome el resto de la noche, no me gusta admitirlo pero me dio una impresión más duradera que no me deja en paz. Compro un helado y voy a sentarme en el parque a dejar mi cabeza como estaba, como estaba antes de que la imagen de Kai Hiwatari, con esposa e hijo, apareciera en mi día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El retumbar de fuegos artificiales acompañados de rayos láser cubren el cielo nocturno de Rótterdam, mientras las fachadas de algunos de sus edificios más altos despliegan imágenes digitales multicolores. Un espectáculo definitivamente extraordinario, y al fin él deja de ocupar mi mente mientras se ocupa en preguntarse cómo es que hacen todos esos prodigios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino hasta un área abierta para poder visualizar mejor el espectáculo, y entonces… pasa lo que menos quiero que pase. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai y su familia están en un extremo del mismo sitio que yo, puedo evitar verlos pero no oírlos… y se nota que están discutiendo otra vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Haz como quieras! A la otra… si hay otra, yo elijo a donde vamos. —La voz de la mujer sobresale sobre la calmada de Kai y se aleja. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el momento para emprender la retirada, demonios, ¿qué diablos es lo que estoy haciendo? Como si tuviera miedo de confrontarme con Kai… bueno, si hay algo de incomodidad y nerviosismo, y aprecio por mejor no hacerlo. Emprendo la valiente retirada entre su discusión, sé que lo mejor es buscar un lugar lejos de ahí, ante todo por mi tranquilidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás creí que diría esto, pero no sé que voy a hacer si lo veo de frente… agh, mejor dejo de pensar en eso y me concentro en el sitio al que debo ir, de acuerdo al folleto de actividades hay una proyección multimedia a pocas cuadras de aquí. Debe estar bueno si es producción japonesa, quizá hasta se me olvide por un rato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son casi las once de la noche, recién acabó el espectáculo y toda la congregación de espectadores se disuelve, supongo que es hora de ir a dormir. Tengo una entrevista con dos artistas alemanes muy temprano y creo que quiero descansar, el grupo presentándose en uno de los parques principales no es de mi agrado, así que mejor trataré de dormir un poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy de regreso al hotel, un trayecto algo largo considerando que mi editor no me dará jamás para un hotel céntrico. Comienzo mi camino, muchos minutos después casi siendo una hora estoy llegando al Erasmusbrug, iluminado impresionantemente por tantas luces y rayos láser. Llegando a la estación Wilhelminaplein me encuentro con un bohemio ejecutante de saxofón, sus tonadas me detienen un rato a contemplarlo…&lt;br /&gt;Después de la tercera pieza, sé que es momento de irme y cuando me giro… los mismos ojos apáticos que me gustaba ver antes, me miran con un pequeña parte de la misma sorpresa que yo siento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así que aquí estás. —Su tono es tan seco como siempre, pero siento un poco de cansancio en su voz, cosa que antes no tenía. &lt;br /&gt;-Ey… no pensé que te volvería a ver. —Digo refiriéndome a tantas cosas.&lt;br /&gt;-Pensé lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se queda parado mirando la columna del puente que se ve desde aquí, voltea un poco hacia mí y sin decir nada empezamos a caminar juntos. El sueño se ha ido de pronto y siento un curioso cosquilleo en mi interior, regresamos al puente Erasmusbrug, lo cruzamos como si tuviéramos la intención de regresar del otro lado de la ciudad. Mi hotel está en el otro extremo, el suyo quizá del lado opuesto, pero en este momento no importa. Como si fueran los viejos tiempos, los dos estamos conformes con nuestro silencio y nuestra compañía, quizá no hay sentimiento pero hay cierto consuelo en ver al otro con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hemos cambiado un poco, lo noto a él más abrumado y yo soy menos paciente, —¿Visitas el festival? &lt;br /&gt;-Si, pensé que sería buena idea. ¿Igual tú?&lt;br /&gt;-En parte, estoy trabajando en un artículo, pero estoy hallándole gusto. —Admito tras volver a caminar sobre el puente aún con el espectáculo de luces.&lt;br /&gt;-Es un arte excepcional, —Kai me da la razón levantando la vista, —y, —hace una pausa viéndome de reojo, —¿hay quién pague por lo que escribes? &lt;br /&gt;-Tonto, —le doy un pequeño codazo, —para que te enteres no soy mala para eso. Aunque el cine es mi fuerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo escucho sonreír y volteo a otro lado por miedo a que ver esa sonrisa me haga hacer algo que no quisiera hacer… o sentir, —Me alegro que lo hayas hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soporto por mucho tiempo, me giro hacia su cara y me encuentro con la sonrisa, pero no tan espontánea como me gustaba verla… sino que ésta es como resignada, aunque me hace sentir bien. —Si, me decidí hace unos cinco años, tenía suficiente ahorrado para estudiar comunicaciones. —Explico, ya antes le había contado que quería dedicarme a otra cosa fuera del área de intérpretes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos otro rato, nos detenemos a la mitad del puente y volteamos hacia el agua. Intercambiamos impresiones de los eventos a los que hemos asistido, sorprendentemente hemos coincidido en al menos cuatro, pero hemos tenido la (buena o mala) suerte de no vernos, hasta ese momento. Cuando se acaba el tema del DEAF, rondamos tópicos al azar hasta que nos quedamos de frente con la vida de cada uno, de saber cuánto hemos cambiado en estos… cerca de cinco años que han pasado desde que nos vimos por última vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todo va de mal en peor. —Kai lanza una piedra al río.&lt;br /&gt;-Que curioso, sé que así es pero creo que no todo está tan mal… —pienso en voz alta, —te casaste, tienes un hijo… ¿no? Pero… —siento que estoy metiéndome en un territorio minado, —no te va bien, ¿verdad? &lt;br /&gt;-Ya lo viste, ¿qué hay que explicar?&lt;br /&gt;-Nada, supongo que nada, ¿cómo se llama tu hijo? &lt;br /&gt;-Gou, tiene cuatro años. &lt;br /&gt;-Es idéntico a ti, —sonrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nah, hace mucho que dejé de parecerme a él. —Murmura luego me ve, —¿Y los tres hijos que tendrías, tu casa en Nicaragua y tu esposo europeo? —dice sarcásticamente, burlándose levemente de lo que pensaba podía ser mi vida realizada.&lt;br /&gt;-Los niños no llegaron, no he podido visitar Centroamérica, y el esposo europeo… ni siquiera lo he conocido. Nada es como decíamos en esos años, ¿verdad? &lt;br /&gt;-No todo, haces lo que querías, he llegado casi hasta donde quería. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Conseguiste la fusión? —pregunto incrédula, había dicho que quería una fusión con una empresa de comunicaciones, quería ampliar su oferta en la región europea del este y del norte. &lt;br /&gt;-¿En dónde has estado viviendo? No sólo la fusión, tengo la totalidad del mercado en la región. —Sonríe brevemente, —Esa noticia fue primera plana hace dos años. &lt;br /&gt;-Sabes lo mala que soy para entender de finanzas y economía, pero me alegro por ti. Has de estar orgulloso. &lt;br /&gt;-No es mi principal fuente de orgullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese cosquilleo se incrementa, aprieto con fuerza el barandal del puente, —Tu hijo debe serlo. —No tengo niños, pero supongo que eso debe ser. &lt;br /&gt;-Si así lo quieres poner, —vuelve a hacer una pausa mientras suspira, —¿te das cuenta que hicimos lo que el otro quería hacer? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me detengo a pensar antes de replicar, tiene razón… mi meta nunca ha sido el matrimonio, pero lo tenía bien claro que es algo que quería hacer en poco años, él sabía que tenía que pasarle pero no pretendía que fuera pronto, quería viajar y hacer más sin tener que crear familia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo soy la trotamundos, tú el hombre de familia. Tienes razón. —Sonrío, pero vuelvo a razonar, —Aunque al parecer, no nos ha funcionado del todo. &lt;br /&gt;-Un matrimonio casi obligado, no puede tener gran éxito. &lt;br /&gt;-¿Te obligaron? Eso no suena a ti, ¿qué pasó? —no puedo creer lo que estoy diciendo. &lt;br /&gt;-¿Obligarme? ¿crees que acataría órdenes de alguien más? —pregunta irónico, —aunque terminé cediendo ante presiones de todo tipo. —Admite después de un rato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero claro que no me voy a atrever a preguntarle si la quiere o en qué clase de etapa se encuentra su relación, además no es muy difícil de adivinar. —Supongo que la sociedad exige mucho. —Río sabiendo que es el único modo de tocar el tema con él sin que parezca que me estoy metiendo en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué exige de tí? Una solterona vagabunda. &lt;br /&gt;-¡Ey, vámonos tratando con más cuidado! —Le espeto, ya olvidaba que él no tiene todo ese tacto que yo trato de tener. —He tenido una vida… provechosa, mi viejo prometido lo supo bien, tal vez por eso rompió el compromiso. —Digo entre explicación y recuerdo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso explica bastante. —Mira su celular y gruñe molesto, —¿Vas de regreso a tu hotel? &lt;br /&gt;-Si, la verdad el concierto que está no me llama la atención, mañana tengo que hacer una entrevista. No tenía más que hacer. ¿Tú vienes de tu hotel? &lt;br /&gt;-Necesitaba un tiempo solo, esta semana ha sido terrible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos unos segundos, es bastante claro que ni él ni yo teníamos la intención de encontrarnos, buena o mala suerte, coincidimos primero en ese parque y luego frente a ese saxofonista. Románticamente diría que fue destino, pero nunca antes pasó nada de eso, ahora menos iba a pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él es el primero en romper el contacto ocular, se sienta precariamente en la orilla del puente, balanceando las piernas mientras mira hacia arriba. Siento un pequeño escalofrío recorrerme al verlo hacer eso, pero ya antes lo he visto ser mucho más imprudente sin que haya consecuencias. Yo apoyo los codos en la orilla del puente y también levanto la mirada. El espectáculo de luces ha cesado, la pequeña luna lanza luz que ni siquiera compite con las de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no decimos nada, sin planearlo termino apoyando mi hombro contra su cuerpo y mi cabeza, él pone su mano izquierda sobre aquél hombro. Desde aquí se ven las luces del escenario donde se realiza el concierto, hasta se escucha un poco; ey, esa la conozco, empiezo a tararearla y él a mover los dedos rítmicamente sobre mi hombro. Sonrío contenta de saber que se siente como yo me siento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En confianza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido de su teléfono rompe el encanto del momento, mientras él lo ve yo aprovecho para revisar mi reloj, pasa de la una de la mañana. Todavía pierdo la noción del tiempo cuando estoy con él, muy a pesar de los años que han pasado sin habernos hablado siquiera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve a poner los pies en el piso, guarda su teléfono y me mira; sin palabras estoy segura de qué es lo quiere decirme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se va. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que también es buen momento de irme, debo dormir aunque un poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asiento mientras le estrecho la mano, y sin pensarlo, me inclino al frente dándole un beso fugaz; él lo devuelve torpemente al ser tomado por sorpresa, pero no me rechaza. Terminado, él sólo se da la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelanto unos pasos y me pongo delante de él, —Por si quieres tener en tu equipo a la mejor reportera del mundo, o si te metes en un lío… si las cosas no funcionan como quieres… o… si sólo quieres hablar, o no hablar. —Le doy una tarjeta con mis datos, no estoy del todo consciente qué implicaciones pueda él percibir, o qué intenciones tengo yo, pero es lo único que tengo en la cabeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quizá algún día necesite quien limpie mi casa.&lt;br /&gt;-Muy gracioso Kai, muy gracioso. Que todo salga bien, y si no lo hace, que termine de un modo en que deje a todos satisfechos. &lt;br /&gt;-Lo que deba ser. —Sonríe y empieza a caminar otra vez. &lt;br /&gt;-Que sea —le digo y me alejo en dirección opuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno va a los puntos opuestos del puente, cuando estoy llegando a la orilla un mensaje llega a mi teléfono: ‘No hagas muchas tonterías’… ése es Kai. &lt;br /&gt;‘Tú tampoco’ le mando en respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como acabamos una segunda vez… si acaso él termina su matrimonio infeliz, o conozco a alguien o lo que sea que decidamos hacer, puede que nos volvamos a ver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado algunos meses desde entonces, me han dejado de corresponsal casi permanente en Nicaragua, al menos ya estoy en Centroamérica, tengo una relación medianamente estable con un chico de la zona, estoy pensando comprar casa por aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí absteniéndome de buscar información de Kai, aunque en ocasiones me he encontrado con su apellido mientras veo el noticiero, no he vuelto a saber mucho de él por estos medios. Sólo por breves mensajes de texto, cuando algo muy bueno o muy malo pasa, nos enviamos esos mensajes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me siento bien, el clima caluroso del Caribe me tiene de muy buen humor, hay un viento fresco que anima el ambiente y da un escenario único al mar. Estoy recostada en una hamaca; me estoy tomando unos días de descanso, del trabajo, de mi relación, de mi comunicación con el mundo, de… la vida de todos los días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo el teléfono, no hay una razón especial o particular para hacerlo, pero estoy escribiendo un mensaje por el puro gusto de hacerlo. Quizá no me responda, quizá lo haga con evasivas o un mensaje similar, tal vez venga… no tengo prisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envío un mensaje breve, nadie más podría entenderlo… sólo él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Now come and meet me. On the sunny road&lt;/span&gt;’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------:::::::::::-----------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos!&lt;br /&gt;Está completa... un Kai quizá muy fuera de su canon, hasta diría que 'ideal' pero salió así, y así era como lo necesitaba para esta historia. Meloso y ñoño... lo siento, aunque creo que no me desagradó tanto, ojalá a ti tampoco. &lt;br /&gt;Mil disculpas por la tardanza, ya estoy regresando levemente a ritmo; aproveché para acabarlo antes de que se me vuelva a ir todo. &lt;br /&gt;Ojalá te haya gustado.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;Y bueno, dejo el tema de los regalos por un rato... casi ha sido lo último que he estado haciendo el último año. Ya veré que sale.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-6882924155474647199?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/6882924155474647199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=6882924155474647199' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6882924155474647199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6882924155474647199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/08/extranjero-iii.html' title='Extranjero III'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-8504676144137545172</id><published>2010-07-16T22:09:00.005-05:00</published><updated>2010-07-16T22:36:11.665-05:00</updated><title type='text'>Extranjero II</title><content type='html'>Canción: Weird friendless kid&lt;br /&gt;Canta: Emiliana Torrini&lt;br /&gt;Disco: Rarities&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;2. Weird friendless kid&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había muchas cosas que me gustaban de Kai: lo ácido de sus críticas, su humor negro, su mirada apática que ocultaba su interés por las cosas… pero sin duda, lo que más me gustaba (y que después supe fue lo que motivó mi curiosidad por acercarme): era su acento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como le dije, no podía descifrarlo, siendo lingüista tengo cierta facilidad para definir idiomas y orígenes, aunque había algunas que se me complicaban bastante… solía acertar, pero con él no pude, apenas conseguía definir uno cuando aparecía otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era como si sus pies no supieran ni que tierra pisaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era un políglota, parecía dominar tres, se daba a entender en dos y conseguía decir lo básico en otras dos. En eso podía jactarme que le ganaba al dominar cuatro idiomas, y defenderme bien con otros, pero ni así conseguí definirlo. De momento sacaba palabras ajenas al idioma que usaba, entonaba de distintas formas y limitaba el sonido vocal de algunas letras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás supe si lo hacía adrede o de verdad, la mezcla de palabras, significados, intenciones, entonaciones y toda la maraña de situaciones que envuelve la cuestión lingüística llegaban a ser demasiado para él y su siempre ocupada mente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que fuera, sólo tenía dos palabras para eso: Me encantaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro primer encuentro había terminado demasiado vergonzoso para mí al haber hecho una insinuación sexual que al parecer no había cruzado por su mente, y pensé que así iba a quedar, al menos el embarazoso momento iba a quedar en mi mente para el recuerdo; pero apenas mes y medio después volvimos a encontrarnos en una conferencia parte de un forum internacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí fue donde supe quien era (parcialmente) Kai Hiwatari, de haber sabido con anticipación la clase de calibre que tenía en el ámbito de negocios… juro que no me hubiera ni atrevido a dirigirle la palabra, mucho menos hacer (y decir)… todo lo que hice (y dije), pero las cosas sucedieron del modo en que lo hicieron y él era de un modo tan distinto, que (no como otros socios de mi jefe que había conocido) me dirigió la mirada directamente y la palabra sin hacer referencia siquiera al vergonzoso suceso pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respondí como idiota, completamente apabullada por la atención que se dirigió a mi (mejor dicho a él). Me saludó brevemente e hizo un comentario burlón de la decoración tan mundana, después uno extrañado de mi falta de respuesta, finalmente, cuando alguien lo llamó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Será cuando acabe.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente las miradas se fueron con él, pude girarme a gusto y hundirme en mi sonrojo que pasó sin notar por mi ya enrojecida cara por las altas temperaturas (nunca le han sentado bien a mi cara). Mi amiga sólo sonrió y levantaba de nuevo ambos pulgares. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hubiera quedado a gusto en ese rincón pero tenía que trabajar. Me apresuré a llegar con la comitiva de mi jefe y estar alerta por si requerían mis servicios, mi jefe estaba en segunda fila, yo y el resto de los intérpretes en un área especialmente diseñada que daba debajo del panel de presentadores. Lugar desde donde tenía vista privilegiada, Kai en primera fila. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa fue la primera vez de muchas, en las que nos encontramos, intercambiamos una que otra palabra, uno que otro trago y… una que otra habitación de hotel (o no). &lt;br /&gt;Se ajustaba bastante bien para ambos reunirnos para deshacernos de las frustraciones y enojos de toda clase que acaecían con las reuniones, foros, juntas, negociaciones, congresos, fiestas, cenas, y demás clase de evento relacionado a la rama empresarial donde Kai se veía invitado y yo tenía que asistir en apoyo a mi jefe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la compañía de mi jefe comenzó a quedarse atrás por cuestión de la crisis, las salidas terminaron y al poco tiempo vino el cese de muchos puestos; entre esos el mío. No me animé a informarle a Kai, con lo poco que lo había conocido estaba segura que no iba a hacer nada, y no porque fuera un maldito indiferente (aunque algo había de eso), pero él creía firmemente que cada uno debía obtener lo que quería por méritos propios, sin ayuda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente conseguí trabajo unos meses después con una burócrata del departamento de economía de mi país, así que estaba de regreso en el círculo. Fue hasta la primera reunión del G-20 que me di cuenta cuánto deseaba verlo. Fue una comprensión que me dio miedo, casi estaba segura que estaba muy lejos de lo que Kai y yo pudiésemos haber llegado a tener… si acaso algo llegó a haber. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un reencuentro frío (y esa palabra se queda corta), pero bastante significativo para mí. La sorpresa al verme, en verdad se reflejó en su cara, no me dirigió ni una sola palabra pero eso me fue suficiente. Ya terminadas las actividades, saldamos las palabras que no habían sido dichas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era mi ideal de una lejana (muy, muy lejana) ‘relación’, pero me gustaban bastante  esa clase de encuentros, aunque eran más esporádicos hubo más de tres ocasiones en que se saltó sus compromisos y yo mis obligaciones, subíamos a la azotea del edificio y fumábamos, intercambiábamos una que otra palabra o el silencio que parecía ser tan necesario para él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos a una segunda fase donde hablábamos sobre dónde íbamos a estar y hacíamos concordar un punto medio, sé que al menos un par de ocasiones él forzó sus planes para quedarse cerca de donde estaba, y hubo otras tantas donde yo mentía y me presentaba sin tener realmente nada que hacer ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No preguntó nada de mi vida, yo lo hice una sola vez pero fue tan clara su inconsciente negativa que no volví a hacerlo. No sabía de él nada más que lo que se sabía en los círculos de negocios, su vida privada era casi una tumba que nadie siquiera sabía dónde se ubicaba. &lt;br /&gt;Era como un ente ajeno a todo, ni en las dos fiestas de negocios donde tuve la suerte de estar como asistente personal de mi nueva jefa; donde se suponía la cuestión no era tan rígida y se permitía romper el tieso protocolo, él era lejano a todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión, casi diez meses después del primer encuentro en ese aeropuerto cerrado, durante un Foro Internacional en Japón abruptamente cancelado fue que conocí otra fase más. Una que nadie (que yo conociera hasta entonces) había visto siquiera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre había querido conocer el país nipón, pero las giras de mis jefes jamás nos habían llevado ni remotamente cerca hasta esa desafortunada vez, creí que partiríamos la tarde del mismo día que llegamos al saber la cancelación del evento. &lt;br /&gt;Afortunadamente mi jefa era mucho más comprensiva que mi antiguo jefe (y ciertamente más relajada y holgazana), permitió que todo el staff que le acompañaba nos tomáramos cuatro días para conocer, ella se limitó a decir ‘nos vemos aquí el lunes a las seis’. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya me había encontrado con Kai, y cuando iba a buscarlo para contarle la buena nueva lo encontré en una de las muchas entradas con dos chicos, no pude evitar sorprenderme. Me acerqué lentamente y decidí esperar, guardando distancia esperando por él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Vamos Kai! Sabemos que esto quedó cancelado, no tienes más planes, ¿a dónde vas a ir?- uno moreno de cabello negro (japonés por los rasgos) le decía dándole palmadas amistosas en la espalda.&lt;br /&gt;-Si no pensabas ir, no nos hubieras dicho que venías.- Otro de cabello negro y largo sentenciaba serenamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se veía incómodo del contacto, para esas alturas sabía que detesta casi toda clase de contacto físico, pero tampoco se veía muy dispuesto a alejarlos. Ésos eran sus… ah, amigos por nombrarlos de un modo. Tiempo después sabría que eran más que conocidos, pero no eran sus amigos en la categoría que yo y muchos tenemos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos se giraron hacia mí cuando Kai me notó y obviamente me reconoció, el moreno torció un poco la cabeza y preguntó sin mucha discreción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién es ésa? ¿la conoces?- &lt;br /&gt;El de cabello largo me miró directamente un momento, tomó al otro por el hombro y lo retiró del lado de Kai. –Vamos por el taxi, Takao.-&lt;br /&gt;El hombre llamado Takao se alejó de mala gana no dejando de darme miradas extrañadas; me acerqué casi tímidamente cuando noté que Kai estaba disgustado. Me miró de reojo y bajó la cabeza suspirando. &lt;br /&gt;-No me dejarán en paz si no vas.- Dijo de pronto, casi forzando las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, no voy si no quieres que vaya.- No tenía la más remota idea de a dónde había que ir, pero aunque en verdad quería ir (aún sin saber adónde) tenía que respetar los ‘términos’ que sin querer habíamos fijado. &lt;br /&gt;-Ese es el problema.- Dijo como resolución, y movió un poco la cabeza. –Vamos.- &lt;br /&gt;Empezó a caminar hacia el taxi donde los otros dos esperaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Oye, pero mis cosas todavía están en el lobby!- exclamé de pronto, no quería perder mi equipaje si iba a estar cuatro días ahí. &lt;br /&gt;-Regresarás cuando sepas llegar.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, así era Kai. No diría ‘te traigo después’ o ‘venimos después’, sino que yo tendría que regresar. Lo pensé un solo instante, sabía medianamente japonés, no era persona desorientada y… quería ir. Así que después de razonarlo con mi mente precavida, subí al taxi en la parte de atrás con los otros mientras Kai ya había ocupado el asiento delantero, él no iría atrás… o no, Kai no. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un trayecto largo, cerca de cuarenta minutos; notaba de reojo la mirada de ‘Takao’ sobre mí, el otro no se veía tan ávido de verme. Ninguno hablaba y salvo por Takao o yo, nadie parecía notar el incómodo silencio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Soy Rei, él mi amigo Takao. Mucho gusto.- Dijo finalmente el de cabello largo… Rei. &lt;br /&gt;Tomé animosamente la mano que me extendía al igual que la de Takao que al fin parecía verse más amistoso y menos curioso, les di mi nombre y esperé que bastara con eso. Ellos preguntaron de mi país de origen, a qué me dedicaba y si también asistía al foro cancelado. Contesté todas sus preguntas de muy buena voluntad, ellos también se presentaron y me contaron que íbamos a la fiesta de una amiga común de ellos en la casa de Takao. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno preguntó de mi conexión con Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a una casa que yo diría era tradicional, aunque había estudiado los idiomas carecía de conocimiento general de la cultura de cada país. Así que lo asumí por las películas que había visto de Japón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bienvenida al Dojo Kinomiya.- Takao me dijo alegremente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecí e hice algunas preguntas para entender lo básico qué era un dojo, y cómo ese ‘dojo’ podía ser una casa. Una vez explicada, tuvo sentido y me sentí más tranquila. Takao tiraba de mi brazo, Rei caminaba a mi lado y Kai venía detrás. &lt;br /&gt;Al entrar, me di cuenta que la fiesta (en general) no tenía nada de distinto a las que había visto celebrarse en mi país, comida, música, bebida e invitados. Los cuales saludaron gritando al vernos llegar, las exclamaciones y los gestos de bienvenida se tornaron confundidos cuando repararon en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pelirrojo chaparrito, un rubio pecoso y una chica de cabello café se acercaron para saludar a Kai (sin ocultar su sorpresa de verlo asistir) y preguntar por mí. &lt;br /&gt;-Es una conocida,- Kai habló finalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros se presentaron, el más pequeño como Daichi, el rubio como Max y la mujer como Hiromi, al parecer era ella la festejada. Me invitaron a pasar y disfrutar de la fiesta, fue una situación divertida e interesante; el hecho de que no hubieran hecho pícaras insinuaciones resultó perturbador. Era como si todos ellos ya supieran bien que clase de cosas se permitían con Kai, y cuales estaban fuera de discusión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la fiesta se llevaba, entablé una conversación con Max que resultó ser Estadunidense y me contó algunas cosas de los años que llevaban conociéndose. Rei se unió a la plática poco después, luego siguió Takao, era fascinante escuchar sus anécdotas y al parecer les resultaba igual de interesantes que les hablara de mi país y mi cultura, decían que nunca habían pisado Sudamérica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la música comenzó, Max me invitó a bailar y acepté no muy gustosa pero quería responder a su hospitalidad, fue cuando busqué por Kai después de casi hora y media que llevaba ahí. No me sorprendió verlo en una esquina con su bebida, ignorante al festejo a su alrededor, lo que si no dejó de interesarme fue el hecho de que ya ninguno de sus más allegados conocidos lo incluían en las actividades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me preguntaba si aún seguías aquí. ¿No eres de fiestas verdad?- le pregunté sarcásticamente. &lt;br /&gt;Me miró sin molestia, sonrió enigmáticamente, -¿Aún está abierto el centro de convenciones?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me congelé con su frase, quise maldecirlo pero mi equipaje esperaba por mí. Me acerqué a Takao y me disculpé pidiendo su dirección para saber a donde regresar después de ir a recoger mis cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho se mostró confundido. –Ya sabía que ese bastardo no había cambiado, le pediré a Rei que vaya contigo.- &lt;br /&gt;-¡No, espera! ¡yo puedo regres…!- no me dio tiempo de terminar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya le había dicho a Rei y él aceptaba sin molestarse, me convenció que no era molestia y que podíamos ir sin problema. Me invitó a seguirlo hasta el auto de Max, quien le dio las llaves de inmediato, asintiendo hacia mí como para mostrarme que no tenía conflicto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Vamos?- preguntó ya en la entrada de la casa. &lt;br /&gt;-Si, gracias.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abordamos un bonito compacto de color azul. Rei condujo con calma, yo estaba hecha un manojo de nervios por el temor de encontrar cerrado y por la enorme molestia que estaba provocando; aunque Rei se veía tan natural como lo vi desde la primera vez, no dejaba de atormentarme pensando que lo había sacado de la fiesta y lo había obligado a llevarme, siendo que ni me conocía y sólo porque Kai no tenía la atención de apoyarme se veía arrastrado conmigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te golpees,- Rei dijo mirándome por un momento por el retrovisor, -no es ninguna molestia. Eres una conocida de Kai, el hecho de que te haya llevado a la fiesta quiere decir que te considera. Así que no creo que seas una mentirosa en potencia.- Dijo riendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué quieres decir?- &lt;br /&gt;Rei volvió a sonreír, -La poca gente alrededor de Kai está bien escogida, puede que haya algún asesino por ahí- sonrió aún más, -pero, aunque no lo parezca, tiene buen ojo para las personas.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No creo saber de qué me estás hablando. Él no es una persona social.- Confesé sabiendo que tenía confidencialidad con Rei, era peculiar pero su personalidad invitaba a tenerle confianza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso es cierto, Kai no tiene amigos aquí en Japón, y casi en cualquier parte del mundo.- Dijo de momento, justo cuando detenía el auto y me señalaba que habíamos llegado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que apresurarme a ir por mis cosas, no tardé mucho pero se me hizo mucho tiempo pues estaba ansiosa de que Rei me explicara esas palabras. Mi maleta no era pesada, mi bolsa de viaje tampoco estorbaba mucho; regresé pronto al vehículo de Max, Rei me ayudó a subir mi equipaje y regresamos a la casa de Takao. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué querías decir cuando dijiste que Kai no tiene amigos aquí? ¿no son ustedes sus amigos?- pregunté. &lt;br /&gt;-No, no lo somos. No en el sentido en que tú y yo consideramos a los amigos. Dicen que del grupo soy la persona más cercana a Kai, y así, puedo decirte que no sé lo que Kai considere a un amigo.- &lt;br /&gt;-Eso no tiene sentido.- &lt;br /&gt;-Si, lo sé, pero dudo que haya alguien que lo entienda por completo. Pero no nos importa, uno aprende a adaptarse a él.- &lt;br /&gt;-¿Adaptarse?- dije pensativa, ya había dicho que era imposible definir a Kai. Pero no me había dado cuenta que al final, él no había cambiado a la primera vez que lo conocí, sino que cada uno se adaptó sin cambiar. &lt;br /&gt;-Tú tampoco eres su amiga, - Finalizó justo cuando íbamos llegando. –Si acaso te preguntas la clase de persona que tienes que ser para que los demás crean que eres su amiga. Espera a conocer a los rusos.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresamos a la fiesta, me quedé hasta entrada la tarde y seguí comprobando las palabras de Rei. Ninguno apuró a Kai a unírseles en la celebración, se pasaban unos ratos con él o lo mantenían contento alejando a toda la gente del rincón donde él se había parapetado. Pero que curioso grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví a convivir con todos ellos una ocasión más, con Max otras dos y con Rei otra; admito que me gustó esa extraña faceta de Kai… una más amable de la del frío hombre de negocios, todas ellas fueron mera casualidad del lugar donde nos encontrábamos y que ellos tal vez estaban por ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo misma hice un poco por estrechar ese torcido lazo que habíamos creado, lo invité a tomar parte en algunas fiestas familiares, cosa a la que él rotundamente se negó. Salvo por un par de ocasiones donde le tendí una trampa, y claro, no inmiscuí mi cuestión familiar sino algo de amigos. Eso fue lo más que él quiso saber de mi. Jamás volví a mencionar algo de su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre esos viajes, hubo un encuentro inesperado en Rusia. Conocí a las otras personas que Rei me mencionó, a las que nadie que yo conozca querría siquiera acercase, mucho menos trabar amistad. Pero vamos, Kai no era como nadie que hubiera conocido, y justo él era del tipo que se relacionaba con sujetos comos los dos rusos que tuve la suerte o infortunio de conocer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy y Boris me hicieron ver una cara casi diametralmente opuesta de Kai. &lt;br /&gt;Aparecieron una mañana en la habitación de Kai, yo llamaba a la puerta y un hombre de extraño cabello  me abrió, me miró de arriba abajo despectivamente y llamó hacia adentro, —¿Quién pidió una mujerzuela?- preguntó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché una risotada de alguien que no conocía, y la voz calmada de Kai, —Déjala pasar, y quítate de la puerta. Van a creer que doy alojo a vagabundos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre que abrió me sorprendió por la cantidad de obscenidades que salieron de su boca, en ese entonces sabía poco ruso pero estaba bien versada en malas palabras gracias a un colega. Me paré en la entrada, dudando ante la escena, el de cabello claro se tiraba en un sillón donde un pelirrojo ya estaba, le daba una botella y se burlaba de él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Idiota, ¿no ves que es la noviecita de Kai? —dijo entre risas, y miró luego a Kai, —aunque aquí entre nosotros, Kai… tienes pésimos gustos. &lt;br /&gt;Regularmente no me quedo callada cuando me ofenden, suelo contestar con las mismas malas palabras y ofensas que aquellos que me las dirigen pero… ante ellos, no pude, me quedé petrificada, no sé si por miedo o sorpresa de ver esa clase de personas en la habitación de Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo sabes que es su novia? Hiwatari no tiene eso, ¿no será la camarera? &lt;br /&gt;-Vete al diablo idiota, —las palabras salieron sin pensarlas, me habían impresionado pero no me iba a quedar callada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos me miraron algo sorprendidos, el primer hombre levantó su botella y me la dirigió, —Tienes carácter, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;dieboshka&lt;/span&gt;, me agradas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai los ignoró, se acercó a la mesa junto a la puerta cerca de donde estaba y me miró de reojo unos segundos, abrió la puerta y salió. No me tomó mucho tiempo entender su mirada y salir con él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando regresamos, ellos seguían ahí. De hecho, parecía que no nos habíamos tardado cinco horas, los dos estaban en el sillón y brincaban de canales en la televisión continuamente, lo único que parecía haber variado era la cantidad de botellas de cerveza en el piso. Me senté en una silla cerca de la sala, Kai entró a su cuarto a deshacerse del abrigo y la corbata que tuvo que vestir en su reunión, quedé en silencio tratando de entender el programa que parecían haberse decidido a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Iré por comida, —Kai dijo de pronto, saliendo de su habitación y dirigiéndose a la salida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me dio ni tiempo de decir ‘voy contigo’, ya había cerrado la puerta dejándonos sin preguntar el porqué se había ido así. A él nunca le ha gustado el servicio a la habitación. Pasaron casi veinte minutos, yo estaba entretenida en el programa, afortunadamente Kai ya me había explicado quién era cada uno. Yuriy se veía contento con el silencio, pero miré a Boris de reojo y éste si se veía incómodo, golpeteaba con sus dedos el brazo del sillón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y… —dijo Boris de momento, —¿qué eres tú de Hiwatari?&lt;br /&gt;-Ignóralo, cree que todos buscan pareja como él. —Yuriy habló hacia mí, sin verme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris tartamudeó algunas cosas, brincó otra vez de canales, azotó su botella contra el piso, y le lanzó otra sarta de obscenidades, mostrando su molestia ante las palabras de Yuriy. Cuando éste le echó un cojín que dio justo en medio de su cara, Boris se alejó furioso de la sala, perdiéndose en las dos habitaciones del cuarto de hotel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasa con él? &lt;br /&gt;-Sigo sin saberlo, —el pelirrojo contestó casualmente, —aunque no es el gran misterio, quizá sólo está loco. No es mi prioridad saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asentí, de momento me di cuenta que no tenía nada interesante que decir, y Yuriy tenía ahora el mismo aire serio de Kai. Así que opté por lo más cuerdo y me quedé callada. La situación se tornó más tranquila, y me atrevo a decirlo, agradable; comenzó un programa de variedades, los dos entablamos una conversación apacible criticando todo lo pésimo que era ese programa. Llegamos a un punto donde se respiraba algo de confianza… quizá fui la única que lo sintió, pero me animé a hablar para sacar la pregunta que había tenido por mucho tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ustedes son amigos de Kai? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy rió, —¿Amigos? Claro que no somos sus amigos, ese sujeto no tiene amigos. &lt;br /&gt;-Pero tú y Boris son amigos, ¿no? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo no se contuvo la risa, —¿Yo amigo de ese idiota? ¡Jamás! paso tiempo con él porque no sabemos lo que le pueda pasar estando solo. Si no se pierde en la ciudad, mata a alguien o se muere de hambre. Es como un retrasado mental, aún creemos que tiene alguna clase de déficit intelectual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Escuché eso! —Boris rugió desde la otra habitación. &lt;br /&gt;-Si como sea; su guardería de Japón debe habértelo dicho, cuando menos Rei. —Yuriy dio por terminada la conversación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admiré ese extraño conocimiento de Yuriy, me confirmó lo que Rei había tratado de decirme. La gente terminaba adaptándose a Kai, no porque él fuera una persona cuyo carisma fuera atrayente, era todo lo contrario; sino que tenía un modo de ser que hacía sentir distintos a quienes Kai permitía se acercaran a él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que si lo supe yo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nadie podía ir más allá, llegar a tener un absoluto panorama del Kai que conocían unos u otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Kai no tiene amigos’, cuanta verdad tenían Rei y Yuriy, y aún con lo extraño que sonara… a Kai no le importaba. Iba tranquilo por la vida importándole un comino lo que fuera dicho de él, esa fue una de las cosas de las que jamás llegué a tener comprensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como fuera, no importó todo lo magnífico y desgastante que era pasar tiempo con Kai; como todo lo que empieza, acaba. Me enteré que había habido problemas contables con un socio suyo, eso le quitó el poco tiempo libre que compartía conmigo, yo fui trasferida a otra área y mis viajes disminuyeron. Nos llamábamos de vez en vez, procurando coincidir en tiempos pero eso se hizo más complicado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los encuentros disminuyeron, después lo hicieron las llamadas hasta que finalmente dejaron de sucederse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como di por terminada mi ‘relación’ con Kai Hiwatari, lo vi una última vez casi medio año después de nuestra última llamada. Yo comenzaba a salir con un secretario de una jefa de área, parte de mi departamento y mi mundo, algo más cercano a mi ambiente. No tuvimos la oportunidad de hablar, me vio de lejos mientras mi pretendiente se alejaba para pedir otra ronda de bebidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su gesto inexpresivo se mostró un poco conforme, sonrió levemente y asintió. Ahí fue cuando supe que mi etapa con él había terminado,  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----- &lt;br /&gt;Este capítulo y el anterior los tenía escritos desde mediados/finales del mes pasado, sólo faltaba una manita de gato.&lt;br /&gt;Chica, si acaso lees esto, espero me aguantes con el último. &lt;br /&gt;Estoy en 'out' casi total, muchas razones para no escribir...&lt;br /&gt;Saludotes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Ah si... lo olvidaba (ya ni me acuerdo si lo mencione en el mensaje) la canción que pongo al principio es como una especie de 'acompañamiento' para la historia, la letra da mejor idea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-8504676144137545172?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/8504676144137545172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=8504676144137545172' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8504676144137545172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8504676144137545172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/07/extranjero-ii.html' title='Extranjero II'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-6962234897310798499</id><published>2010-07-10T19:05:00.002-05:00</published><updated>2010-07-16T22:17:38.076-05:00</updated><title type='text'>Extranjero I</title><content type='html'>Canción: I hope that I don't fall in love with you&lt;br /&gt;Canta: Emiliana Torrini&lt;br /&gt;Disco: Merman&lt;br /&gt;------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Muchas personas me preguntaron  varias veces si era verdad que conocía a Kai Hiwatari, a todas les contestaba que no, unas me creían y asentían diciendo ‘debí haberte confundido’ mientras que otras no me dejaban en paz, ‘¡ah pero claro que lo conoces!’ ‘seguro te botó y por eso finges no conocerlo’ y bueno, de ahí las cosas escalaban a algo más grosero, pero ese no es el punto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a conocer se referían por estar consciente de su existencia y que llegué a cruzar algo más que palabras con él, pues bueno, si lo conocí… pero para poder llegar a un punto donde pudiera decir que lo conocía como me gusta conocer a la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, no, no conocía a Kai Hiwatari.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho dudo que alguien conozca a ese Kai Hiwatari, en el corto tiempo que tuve contacto con él me di cuenta que aunque muchos se dicen sus conocidos, podría ser que cada uno conocía una faceta… o una cara, como quieran nombrarlo… pero no había quien tuviera el panorama completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1. I hope I don’t fall in love with you&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó en un bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sitio donde desahogábamos nuestra frustración después de habernos quedado varados por la pésima combinación de huelga y mal clima, sin papeles adecuados para entrar al país, nos quedamos en el aeropuerto como muchos otros. Durmiendo en salas de espera, pasando el día persiguiendo representantes sindicales, de aerolínea y al gerente del aeropuerto, en la noche no nos quedaba de otra que ir al bar del lugar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era muy pequeño, pero éramos tantos que siempre faltaba espacio. La máquina de karaoke proporcionó diversión suficiente para todos, desde los extrovertidos que hacían gala de su nulo talento vocal (la gran mayoría) y aquellos (que como yo) éramos parte de ese reducido grupo de bichitos que no toleramos el más mínimo ridículo ni aún alcoholizados, pero nos entreteníamos viendo a los otros cantar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer día conocimos a muchos colegas y compañeros de situación, yo me quedé en una mesa acompañada con un grupo de asistentes uruguayos, dos turistas españolas, un contador alemán y una pareja de maestros ucranianos, yo era intérprete y asistente personal, nos caímos bien, aunque costó entenderse… fui yo quien comunicó casi todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo, cansados de ver a los demás cantar sin saber la canción organizamos un torneo de cartas, arrasamos con las otras tres mesas que resguardaban los amargados como nosotros. Ya era de madrugada, muchos de los ocupantes del bar se habían ido, algunos a descansar o porque habían conseguido moverse por tierra, varios no nos movimos porque nuestro destino seguía imposibilitado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja ucraniana, un uruguayo y el contador seguían conmigo, esa última ronda se había tornado tan cardiaca que otros se habían acercado a vernos. El alemán fue quien se levantó con la victoria finalmente (cuatro veces al hilo), algunos pidieron unirse… eran casi las dos de la mañana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hice a un lado para que alguien ocupara mi lugar en la mesa de juego, pedí un tequila y me senté a ver alrededor, no había mucho, gente viendo tv, hablando por celular y la infaltable cantando y riendo. Me estaba quedando dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ola de exclamaciones me sacó de mi somnolencia, volteé asustada por lo repentino del asunto, todo venía de la mesa de juegos, el contador alemán echaba su mano de cartas y gritaba obscenidades que (molestamente) entendí bastante bien. Los maestros ucranianos trataban de calmarlo y aplaudían a quien lo había derrotado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién lo hizo?- pregunté sorprendida porque no habíamos podido ganarle a él, le pregunté al uruguayo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ése de allá,-  me señaló, -no sé de donde salió, pero le pateó el trasero.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo le había ganado, sino que le había superado. Busqué con interés al susodicho; el sujeto veía la silla vacía mientras juntaba la mano que le había dado la victoria, apilaba las cartas en un mazo y las entregaba a la persona a su derecha, asentía levemente y se levantó. Las miradas lo siguieron hasta una orilla de la barra, de ahí no se movió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos lo llamaron invitándole a otra partida, él negó agradeciendo levantando una mano y mostrando el dorso; dos borrachitos le lanzaron un par de insultos que se acercaban a la denominación ‘gallina’ pero él sólo hizo un gesto condescendiente, parecía que se reía de ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insistieron otro poco, el tipo no aceptó a pesar de las apuestas, los tragos invitados y los derogativos; él sólo negó tratando de ser amable o… (me dio la impresión) minimizando la situación. Después de un rato se olvidaron de él y comenzaron otra ronda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé en una esquina fingiendo ver la acción pero de reojo viéndolo, como el uruguayo había dicho, pareció haber salido de la nada porque de pronto se convirtió en el centro de atención. Principalmente de mujeres, porque lo admito, no era de mal ver; la cantidad de gente se había reducido y desde mi rincón podía ver a la perfección a algunas acercarse, intercambiar palabras, gestos, y señas; ninguna se pasaba más de un minuto ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto que parecía ser la nueva celebridad se había hundido ya en la pantalla de su pequeña laptop dando más que entendido que no estaba interesado en nada de lo que pasara ahí. ¡Que sujeto! Si yo era parte de ese grupo de bichitos amargados, él debía ser de una especie aún más retraída. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La secretaria de mi jefe me llamó sacándome de mi contemplación, alcancé al equipo de trabajo, sólo yo y un jefe de seguridad quedábamos en el bar. El jefe dijo que no había aún nada, y parecía tardarían otros dos días, las exclamaciones de descontento no se hicieron esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sigamos esperando.- Fueron sus únicas palabras, y se fue a su cuarto de hotel dejándonos seguir habitando el aeropuerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocupamos nuestro espacio en la sala de llegadas internacional para dormir, traté de resistirme de regresar al bar pero no pude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A dónde vas?- preguntó Andrea, una asistente. –Te meterás en problemas si te emborrachas.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sabes que no tomo mucho, quiero… ver algo.- Traté de sonar casual, pero había algo de nervio en mi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me apresuré a regresar… no pensaba hablar con él, sólo… verlo, sabía que tenía dotes y paciencia de naturalista y el inusual comportamiento de ese tipo era por demás atrayente. Mi desencanto al ver que se había ido fue inmenso, demonios, sólo era curiosidad y se sintió como si se hubiera ido alguien importante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé de regreso a la sala de espera, haciendo tanto tiempo como pude para dejar mi desilusión allá. Pasando por uno de los miradores, me di cuenta que sólo un loco estaba afuera a pesar de la nevada… que admito, se veía grandiosa desde adentro, pero los gélidos vientos arrastrando pesadas ráfagas de nieve quitaban las ganas de salir. Sólo a ese tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya, vaya… era el mismo del bar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté en el piso (adentro como toda la gente sana) a verlo, no se movió por casi diez minutos, después sacó algo de su abrigo y encendió un encendedor… el humo de su cigarro ni se notaba, se lo llevaba luego luego el viento. Debíamos estar como a menos dieciocho grados, lo poco de calor (según dicen) el tabaco pudiera darle, seguro no le serviría de nada… pero no se movió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente empezó a divagar imaginando figuras en las olas de nieve que azotaban contra los cristales, mi atención se trasladó de él a ellas… de pronto… de pronto, un escalofrío me hizo bajar la vista y ponerme en pie en segundos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaba frente a mi, con esa mueca de condescendencia, me enderecé por completo y lo miré unos segundos, no tenía nada que decir, sólo le mantuve la mirada. Él fue el primero en perder interés y se sacó otro cigarro mirando hacia arriba, después su reloj y me dio la espalda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Puedo hacerte una pregunta?- dije sin pensarlo mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no se giró pero se detuvo esperando por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De verdad sirve eso para calentarse?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto acabé mi pregunta se dio la vuelta con algo que interpreté como sorpresa, quizá no esperaba que le cuestionara eso. Levantó una ceja aumentando su confusión, lo vi abrir la boca pero no decir nada, cerró los ojos y sonrió levemente, -Por supuesto que no.- Le escuché por primera vez hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, sólo tenía esa duda. Que pases buena noche, dicen que las cosas seguirán igual para mañana.-  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si…- dijo pensativo mientras me veía igual de confundido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi jefe se equivocó a medias, las cosas mejoraron un poco… la huelga cesó, esos trabajadores fueron muy inteligentes, su fin de huelga coincidió con la parte más dura de la tormenta invernal… las aerolíneas estaban disponibles, pero ninguno podía volar, vaya fiasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que a las siete en punto de la noche, se escuchaban de nuevo los berridos de los cantantes en la máquina de karaoke, las exclamaciones de los que jugaban cartas y en general, el ambiente del bar. Esta vez ya no me animé a jugar, me quedé cerca de la mesa pero con la mirada puesta en esa orilla de la barra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A ti también te gustó?- me preguntó una de las españolas que tomaban animosas el alcohol ofrecido por un inglés de la mesa vecina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es un bombón si me lo preguntas,- dijo la otra, -pero se ve que tiene un ego del tamaño del mundo.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no me da esa impresión.- Dije pensativa, -Y no, no me gusta, me da curiosidad.- Completé sinceramente. No negaba que era de buen ver, de esa clase de gente que atrae por las razones contrarias que atraen a otras, en vez de efusividad y alegría, misterio e indiferencia, y aunque era así, varias (y uno que otro él) se acercaron a él, quizá en esas cuestiones los bichos raros variamos. Siguió ignorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me cansé de verle, casi hora y media, en la mayoría de los casos eso resultaría perturbador y obsesivo… él me veía de vez en vez, fijando sus ojos directo en los míos con tanta fuerza que tuve que alejarlos algunas veces, cuando eso pasaba, él sonreía un poco y levantaba su vaso clamando victoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una noche interesante, mi hermana diría que fue sexo con los ojos, yo diría que no pasó de una revolcada de una noche… así somos. Mi connacional y compañera de trabajo me llamó de momento pidiendo apoyo con un canadiense hablándole un acentuado francés que quería invitarle a su cuarto (que seguro era otra sala de espera). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el asunto terminó y regresé la mirada, él se había ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pánico repentino me entró, no supe si porque por un momento se me cruzó por la cabeza que había sido demasiado o por el hecho de que se había ido y no supe a donde… como fuera, ningún pensamiento me gustó. Pasé un rato sentada con la nueva conquista de mi amiga, el tipo en cuestión parecía estar algo ebrio, me quedaba por seguridad de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero llegó el momento en que ya no aguanté las ansias de salir en su búsqueda, me preocupaba mi amiga pero el canadiense mostraba señales de cordura lo suficientemente confiables como para saber que pasaría lo que ambos quisieran que pasara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del bar, no tan apresuradamente como mi mente me decía… no caminé mucho, casi sabía donde encontrarlo… no, no sabía, sólo fui al único lugar en que lo había visto… pero no estaba ahí. Y la media hora que caminé sin cesar por el enorme aeropuerto no me sirvió de nada. Estaba tan cansada que fui a ‘nuestra’ sala de espera a dormir, como imaginé mi amiga no llegó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El servicio meteorológico anunció la mañana del día siguiente que la onda gélida había cesado, que quizá para el anochecer los vuelos se reanudarían. Casi todos gritaron de emoción, yo estaba feliz pero tenía un pendiente que quería resolver. Al atardecer el jefe nos reunió de nuevo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los vuelos reiniciarán a partir de las once, pero no habrá a nuestro destino hasta mañana a las diez de la mañana. Nuestro vuelo partirá a esa hora en la puerta 48-A, quiero a todos ahí. Si alguien no llega, aquí se queda.- Así de considerado era ese señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche en el bar fue casi melancólica, muchos conocidos se habían ido, otros estábamos por irnos… ya muchos cantaban y pocos jugaban como, parecía que se estaban despidiendo. Yo busqué una y otra vez a la orilla de la barra, sin éxito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del bar para aclarar la cabeza, ¿qué se suponía que estaba haciendo? ¿buscando a un desconocido por el que sólo había sentido curiosidad? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso si que era deprimente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía la intención de buscarlo y sin embargo lo encontré (bueno, tal vez una remota parte de mi inconsciente se empeñó en buscarlo),  otra vez en aquella área abierta que antes era azotada por los vendavales de la tormenta,  ahora sólo por una bonita nevada. Me envolví en mi abrigo y salí para unirme a él en la contemplación de la nieve. O al menos esa era la idea. Apenas llegué, de inmediato sentí su mirada sobre mí, algo amenazadora para ser sincera. Lo vi con un cigarro en la boca, viendo hacia arriba y sin prestarme atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fumas como chacuaco, ¿no crees que hace daño fumar tanto?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Sabes qué es un chacuaco?- fue su extraña respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah…- sonreí apenada, -no… pero una colega mexicana lo dice todo el tiempo, cuando se queja de los que fuman mucho.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-También lo he oído.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No crees que fumas mucho?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah… ¿me das uno?- terminé cediendo a ese malsano pasatiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me extendió la cajetilla y un encendedor, pronto echaba humo a su lado, uniéndose al vapor que manaba de nuestras bocas al respirar. –Al fin vamos a poder irnos de aquí, ¿no es sensacional?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No del todo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Bromeas? De seguir así me pasaré la primer semana de vacaciones varada en este sitio.- Él se encogió de hombros dándome a entender que no tenía nada que decirme respecto a ese tema, decidí buscar otro tema de conversación, -Volamos a América, al fin podré descansar de todo esto. ¿Tú a dónde vas?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miró otra vez de reojo como si me analizara, preguntándose si no era una loca peligrosa a quien no debía contarle cosas personales, -Italia.- Al parecer no me consideró una amenaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espera… pudiste haberte ido por tren, ¿por qué te quedaste aquí?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se retiró el cigarro de la boca y lo restregó contra el barandal, -Era una buena excusa.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía curiosidad, pero no tanta como para preguntar de qué hablaba, terminé el mío y quedamos viendo la nieve caer. Admito que era un silencio agradable, sin embargo quería romperlo… la urgencia de mi tiempo que se acababa y esa incógnita en mi cabeza no me dejaban en paz. -¿De dónde eres?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cabeza se giró por completo hacia mi, frunció un poco el ceño después de girar los ojos como si la situación le resultara bastante conocida, -…- sólo bufó levemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arqueé una ceja confundida por su reacción, después de analizarlo un poco levanté ambas manos defensivamente, -No, espera… espera… no, no es lo que crees…- dije apresuradamente, -no tengo el más mínimo interés en conocerte, no soy una loca que ande por ahí haciendo preguntas tontas. Pero tu acento… es tan extraño.- Confesé la parte racional de mi impulso a buscarlo, la irracional siguió bien oculta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mirada molesta se tornó levemente sorprendida, sonrió un poco y se dirigió a la puerta, -No me lo creerías.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ey, espera! ¿qué se supone que eso significa?- salí detrás de él, le seguí caminando aprisa atosigándolo con preguntas y reclamos, él se limitaba a esa pequeña sonrisa haciéndome querer más esa respuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué importancia tiene?- preguntó después de un rato, seguro lo había hartado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que… no puedo descifrarlo.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encogió de hombros otra vez, entonces supe que no obtendría una respuesta, así que ya no insistí, sin acordarlo íbamos al bar… quizá por un último trago. Que se llevó a cabo, en silencio y con un leve intercambio de miradas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al punto que alcancé cierta confianza, -¿Y no me dirás por qué te quedaste aquí?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Éstas son mis vacaciones,- dijo después de un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No esperaba esa declaración, ¿quién anda por la vida así? …vacacionando en un aeropuerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un personaje curioso, descarado pero en silencio, con un par de los hábitos que más detesto: fumar y no hablar, de los que dan respuestas vagas y no confrontan pero tampoco dejan que se les confronte… todo un caso. ¿Acaso esperaba emborracharme y llevarme a su cuarto? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si era el caso, no me molestaría, al fin y al cabo sería lo más que podría permitirme con alguien así, jamás la posibilidad de una relación… así que con esa resolución, me conformé con seguir tomando y ese jueguito de miradas hasta que él decidiera dar el paso, que yo negaría al principio y terminaría aceptando con falsa candidez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ése era el plan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dieron las dos de la mañana. Empezaba a impacientarme que él no diera señales de hacerlo, quizá era de esos tímidos… aunque no daba la facha, ‘&lt;span style="font-style:italic;"&gt;una lo tiene que hacer todo aqu&lt;/span&gt;í’ pensé con picardía. Y en lo que armaba el discurso y la situación en la cabeza, el insistente repique en un teléfono me hizo voltear a él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo que irme.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé como boba, ¿lo había dicho? –Ah… sí… ¿qué?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me voy,- se levantó y después de verme de reojo se giró, - ¿o qué? ¿pretendías llevarme a la cama?- dijo cínicamente con media sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente controlé mi sonrojo y conseguí manejar una cara indignada, -¡No digas tonterías!- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo iba a enamorarme de alguien así? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De acuerdo, me voy.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espera…- dije sin pensar, -¿nombres?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Para qué? Tú no quieres saber el mío, yo no quiero saber el tuyo.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y cómo sabes? Hacer conclusiones apresuradas es de pésimo gusto.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y?- dijo de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Entonces cómo aseveras eso?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su gesto al principio era un poco confundido, después sonrió, -Ya lo hubiéramos preguntado.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo sentí un agradable escalofrío recorrerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así se fue, lo seguí con la mirada, cuando salía del bar mi jefe se giró y levantó su copa, -¿Te vas ya Hiwatari? pensé que esperarías por…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él le dio una mirada condescendiente, sonrió y se fue, dejando a mi jefe con la palabra en la boca y un gesto que iba tornándose molesto. Wow… eso lo había querido hacer por meses, pero apenas y pasaba de asistente traductora, ¿qué me esperaba si lo hacía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volteé a mi amiga que también había presenciado todo, ella sonrió y levantó ambos pulgares. –¡Esa fue buena!- dijo acercándose a mi mesa, -ese bombón es mi héroe. Me lo tienes que presentar.-  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo asentí, ¿cómo iba a presentarle a alguien que ni conocía? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las nueve treinta de la mañana, todos nos alistábamos en la puerta de salidas internacionales con nuestras maletas a medio hacer y con mucho sueño, el equipo estaba completo, el jefe y su socio gritaban (como siempre) al teléfono, el resto de nosotros esperando por instrucciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto lo vi pasar tirando de una pequeña maleta, y hablando por el manos libres. Mi jefe y su colega se callaron cuando él pasó de largo frente a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasó Kai? ¿vas para el forum?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se detuvo y me miró directo, -Ahí está mi respuesta, luego me darás la tuya.- Y siguió su camino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai (ahora sabía su nombre), se fue llevándose las palabras de reclamo de mi jefe, mi amiga me dio un codazo y guiñó un ojo, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Luego me lo tienes que presentar.-  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le hubiera dicho que seguía sin conocerlo, que no valía la pena hacerlo con una persona de esa clase (sin saber exactamente &lt;span style="font-style:italic;"&gt;qué&lt;/span&gt; clase), que quizá ni siquiera lo volvería a ver… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ninguna de esas ideas llegaron a mi cabeza, sólo una se confirmó cuando no pude dejar de mirar la puerta por la que se había ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;And I think that I just fell in love with you.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-6962234897310798499?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/6962234897310798499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=6962234897310798499' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6962234897310798499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6962234897310798499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/07/extranjero-i.html' title='Extranjero I'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-1517516669794623452</id><published>2010-06-18T21:25:00.003-05:00</published><updated>2010-06-20T16:59:43.201-05:00</updated><title type='text'>El viaje del elefante</title><content type='html'>Max debe llegar a casa pronto, Judy lo espera para la cena que celebra el cumpleaños de su papá, si bien lo que Max lleva no es alguna clase de ingrediente secreto para la cena o el pastel infaltable en toda fiesta, sí es un detalle importante y mamá lo quiere en casa antes de que su esposo llegue. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elefante y Max caminan aún con mucho tiempo de ventaja, y luz natural que le acompañe en su regreso. Aprovecha para pasearse por el centro comercial buscando un disco, ha tenido ganas de comprarlo desde la semana pasada pero sólo hoy cree tener el tiempo (y la disposición) para hacerlo, repasa los anaqueles y lo encuentra, lo toma, lo revisa y pregunta a una dependienta si en verdad es la gran cosa como escuchó. Ella (como toda vendedora que se aprecie de serlo) le dice que sí, que será sin duda el éxito del momento, que aproveche porque son los últimos, el rubio estadunidense lo duda porque aún hay muchos en existencia, mueve un poco la cabeza y se pasea por la tienda de discos con el objeto compartiendo mano con el elefante, regresa al anaquel donde están los demás discos y lo deja, da otro paseito y lo toma, al final paga por él y agradece sonriendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dispone a ir a casa, decide que caminará para aprovechar el tiempo y no llegar antes con el riesgo de que mamá lo ponga a ayudarle, no lo detesta pero se lo ahorra tanto como puede. Al pasar por el frente de la tienda de autoservicio, un conocido bien conocido lo llama. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Max, que sorpresa!- un chino de cabello negro lo alcanza, agitado por correr con tres bolsas en la mano.&lt;br /&gt;-Rei, ¿qué haces con eso? ¿compras tu despensa del mes?- &lt;br /&gt;-No, Mao está de visita, quiere preparar algo especial para la cena.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max sonríe un poco insinuante y asiente, seguramente la situación es incómoda para Rei, lo ayuda hasta la esquina donde sus caminos se dividen y le desea suerte. El chino agradece y cada uno sigue su camino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max sabe que Rei llegará al departamento, Mao lo esperará impaciente, le preguntará la razón de su tardanza y le dará órdenes a diestra y siniestra hasta que un posible espléndido platillo quede arruinado por la agresiva guía de Mao, entonces Rei reparará todo cuando tome el control y cuando sean casi las once de la noche y se sienten a cenar, la comida pasará a segundo plano porque los dos se reconciliarán con un beso y una película que no verán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino sigue, diez minutos pasaron desde que dejó a Rei, ahora camina por el parque que usa para cortar camino hacia la escuela, sólo que en este caso es para alargar un poco más la ruta. El elefante empieza a pesar pero no quiere llegar pronto a casa. Mientras cruza un pequeño prado arbolado se lleva una sorpresa al escuchar el iracundo grito de Hiromi, curiosamente es el nombre de Takao el que sale de la boca de la castaña. Al darse cuenta de la asociación, Max se detiene y busca por el par. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Chicos?- el estadunidense está estupefacto, así que este es ese incómodo secreto que esos dos guardaban, si fuera tan espectacular el elefante caería de sus manos por la sorpresa llevada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es la gran cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Max!... Max… ¿Max?- Takao brinca y trata de alejarse lo más que puede de Hiromi, ella trata de ocultar (bastante en vano) una bolsa de un reconocido restaurante de comida rápida detrás de un tronco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué te trae por aquí?-&lt;br /&gt;-Voy a casa, los veo después.- &lt;br /&gt;-Si… después.- Hiromi lo apura y agita la mano exageradamente tratando de verse de lo más natural. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max acelera el paso, quiere salir de ese embarazoso momento tan pronto como sea posible, el elefante bien sujeto, hasta parece abrazarlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque (tétricamente) sabe lo que pasará, habrán arruinado la comida al esconderla tan aprisa. Takao se quejará, Hiromi se quejará, ambos se gritarán, harán un berrinche y pelearán. Como acordaron que esa reunión (jamás la llamarán cita) acabaría hasta la noche, regresarán al restaurante, juntarán lo poco que tengan y comprarán más comida, pero será tan poco dinero que sólo les alcanzará para un paquete completo. Con su hamburguesa, papas y refresco únicos irán de nuevo al parque, y resultará felizmente que compartir la comida y la bebida será más agradable que tener cada uno la suya. Así que cuando la noche llegue y regresen a casa, irán tan felices que ni cuenta se darán que se toman de la mano y ya no pelean. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El parque está por acabarse. La organización de las áreas en ese lugar parece ahora más pequeña que nunca, el área verde, la de reuniones y eventos, la temática y la lúdica ocupan un enorme espacio, pero Max siente que es apenas un minúsculo camellón, mira su reloj y el tiempo aún se acumula en favor, o podría decirse más bien que en su contra porque él quiere que vaya más aprisa para llegar a la hora justa, no con mucha antelación y terminar cocinando… detesta cocinar, no comer claro… ¿quién detesta comer? Quizá los anoréxicos, pero él en definitiva no es anoréxico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sienta a hacer tiempo, repasa al elefante para confirmarse que está intacto, sin duda lo está, hasta pareciera que está contento con el paseo, pero es una misión encomendada por mamá. Y Max sabe que Judy no confía en mensajeros, por eso le dio ese traslado a su hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha llegado al ala lúdica, donde los pequeños niños juegan y hacen otras actividades que estimulan sus ingenios… creatividad, todo eso que la teoría pedagógica dice es bueno para el desarrollo infantil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Max?- otra voz pregunta entre sorprendida y… no, sólo sorprendida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max voltea otra vez, no deja de preguntarse que tiene ese día que todos se encuentran con él, y ve a Kai no muy lejos de él. Pone al elefante al lado de la banca, y espera que el otro se acerque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué haces aquí?- no es la última persona que esperaría ver ese día (siendo que ya encontró a los otros tres), pero es inusual verlo en el parque, a esa hora del día y… en un lugar donde hay niños pequeños. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai no tolera a los niños pequeños. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Labor social.- Kai dice sin rodeos, la cara confundida del rubio exige mayor explicación, -El día de apoyo a la comunidad de las empresas.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo, eso dice más pero no explica nada. -¿Y tú que haces aquí? ¿no odiabas a los niños?- &lt;br /&gt;-Era algo que tenía que hacer.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Señor, las barricadas y las tres trampas están listas, señor!- un pequeño de no más de diez años aparece en una perfecta posición de firmes y haciendo un curioso saludo que se antoja militar. &lt;br /&gt;-De acuerdo, organiza a la tropa, dile a Miss Tomoyo que estamos listos. Voy para allá.- Kai dice al niño.&lt;br /&gt;-¡Si, señor!- y el pequeño se va corriendo.&lt;br /&gt;-¿Qué fue eso?- &lt;br /&gt;-Si era algo que tenía que hacer, lo haría a mi modo. ¿Por qué no te unes?- Kai ofrece poniéndose una careta y mirando a un grupo de niños que llaman por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gotcha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegarle el razonamiento, Max toma al elefante por su seguridad y sonríe, -No, gracias, es el cumpleaños de papá, voy tarde.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai asiente, se pone la careta y toma el arma, se despide levantando el arma mientras camina hacia el grupo de niños que lo aclaman conforme se acerca, Max sonríe, eso si no lo esperaba pero sabe bien la razón. Si Kai tenía que hacer labor social, siendo uno de los representantes de las empresas, y no podía salirse de esa, (como dijo) lo haría a su modo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no sabe que clase de apoyo a la comunidad es enseñarle a un grupo de escolares tácticas de guerrilla, sabe que esa pobre Miss Tomoyo tendrá el peor día de su vida. El ejército de Kai estará tan bien organizado que ni un grupo de adultos podría salir victorioso. Kai impulsará tanto como pueda las ansias locas de esos niños, encausando su energía desbocada para un fin quizá práctico. Los niños aclamarán a su amigo y le pedirán hacerlo otro día, pero Kai ya habrá tenido su dosis anual de contacto con infantes y prometerá que lo repetirán, pero no dirá cuando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max se queda sólo un momento a ver la masacre que ocurrirá, pero en cuanto las bolas de pintura empiezan a salir por doquier y pequeñas bandadas de niños salen corriendo entre llantos y gritos, sale disparado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha llegado al punto donde faltan cuatro cuadras para su casa, donde la tienda de comestibles hace esquina con la lámpara del alumbrado público que dejó de funcionar dos semanas atrás cuando una pareja de estorninos decidió anidar ahí. Tiene un poco de hambre y aún faltan quince minutos, decide comprar un par de chocolates que le acompañen en el agonizantemente lento camino de regreso (de ningún modo llegará antes de la hora que él mismo se prometió). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saluda amablemente a la señora dependienta, que lo mira curiosa cuando se toma su tiempo para elegir entre las tres ofertas de chocolate que hay. Cuando al fin se decide por una, pregunta por un par de productos que sabe no venden ahí, pero no le gustará caminar tan lento que haga pensar que se convirtió en el elefante que lleva, aunque los elefantes no caminan lento pero si el cornaca no es bueno, el elefante hará lo que quiera y caminará lento aunque lo esperen en un sitio, al elefante no le interesa la preocupación humana, en su mundo lo más que cabe es (quizá) la voluntad de su cornaca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paga y se despide, abre uno y guarda el resto de los chocolates en la bolsa que contiene el disco, se lo acaba cuando falta sólo cuadra y media, dobla la envoltura metálica y empieza a maniobrar para obtener otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta inusualmente fácil, considerando lo mucho que le costó acomodarse para ayudar a Rei y que no tirara el disco y el elefante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué ahora es tan fácil?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El disco está bien seguro en su bolsa, y… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y el elefante? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detiene de momento, abre bastante los ojos, la sorpresa mayúscula que no le había llegado en todo el día… ni con la inusual compra de Rei, el extraño encuentro entre Hiromi y Takao o la bizarra labor social de Kai, lo golpea ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No está el elefante! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Da un giro de ciento ochenta grados y emprende la carrera, repasa en la cabeza dónde pudo haberlo dejado… pasa por la tienda y pregunta esperando una respuesta afirmativa, la mujer le contesta que no… que no llegó con ningún elefante. Entonces confirma su peor temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elefante… en la banca… en el parque… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un ejército de niños enloquecidos… armados con artefactos potencialmente destructivos… y un líder que no conoce la piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los siete minutos que le quedan para llegar a casa quisiera que fueran cuarenta, tiene que ir corriendo al parque, tomar al elefante con la esperanza que siga sano y salvo. Lo que le tomó diecinueve minutos ahora son cinco, pasa justo en medio de lo que parece una escena de ‘El Señor de las Moscas’ versión los Simpson. Hay niños gritando, embadurnados en pintura multicolor, una joven profesora al borde de la histeria sobre un árbol tratando de calmarlos… pero eso no le interesa, su preocupación por el elefante crece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega a la banca… no hay elefante, busca alrededor ansioso, los niños ‘prisioneros’ yacen cerca, a punto de volverse loco al imaginar el destino del elefante pregunta tan calmado como puede a uno si no lo ha visto. El niño niega y otro levanta la voz.&lt;br /&gt;-¡Los prisioneros no hablan!- Max voltea al niño, no puede evitar sonreír (quizá de gracia, quizá de  miedo) al darse cuenta que es el vigía que cuida de los ‘prisioneros’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tú no lo viste? Estaba en esta banca.-&lt;br /&gt;-Lo he visto señor, y me fue ordenarlo mantenerlo bajo resguardo hasta su regreso.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alegría desbordada de Max al recibir intacto al elefante sobrepasa su miedo de lo que el pequeño experimento de Kai dio como resultado. Al menos debe recordar agradecérselo después, ahora se limita a hacerlo con el niño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el elefante bien seguro con él, sale de regreso a su casa, ya sólo queda un minuto pero su mamá siempre le ha dado una tolerancia de cinco minutos. Respira hondamente, ve los ojos negros del elefante y asiente. –Lo vamos a hacer.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jornada lenta y casi turística del elefante, del centro comercial al parque fue de una hora con veinte minutos, ahora esta carrera por llegar del parque a la casa de Max será en el tiempo récord de seis minutos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega con el alma en un hilo y los pulmones olvidados en algún lado del camino, sus piernas tiemblan y su jadeo apenas y le deja espacio para mantenerse respirando en los últimos cinco escalones… abre la puerta y ve a su mamá levemente molesta, pero sonriente al verlo llegar con el elefante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya era hora Maxie. Pensé que se te había olvidado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max ya no tiene ni respiración par contestar, pone el elefante en las manos de su mamá… llegado a puerto seguro, va a su cuarto a cambiar su ropa ahora sudada, y a descansar tanto como pueda hasta que Judy lo llame. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada llega cuatro minutos después, sus músculos siguen tensos y adoloridos, sus pulmones parecen haber regresado ya y tratan de relajarse para no complicarle la respiración. Se ve en el espejo, contento con su aspecto que no denota la carrera que dio, y lo suficientemente presentable para darle la sorpresa a su papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las siete de la tarde/noche, la tienda familiar está siendo cerrada, Judy y Max escuchan la cortina del local caer y los pasos del señor Mizuhara subiendo. La puerta por ser abierta, y el grito de ambos que con un ‘¡felicidades!’ le abrazan y saludan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre de Max no lo cree y recibe gustoso las felicitaciones de su esposa e hijo, Judy orgullosa muestra el banquete que preparó y el protagonista de la mesa, el elefante esperando por su nuevo dueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max ve con cierta nostalgia como su papá toma cargo del elefante, a quien ya comenzaba a tomar cariño después de todo el viaje juntos, pero el elefante estaba destinado a ser el regalo de su papá, él era sólo el mensajero. Su padre lo mira emocionado, alaba la calidad del detalle y la pintura a mano, esa escultura ocupará el punto central junto a la jirafa, en su colección de figuras de animales hasta el próximo año, donde quizá sea ahora un manatí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así acabó el viaje del elefante, de la tienda de regalos hasta su nuevo hogar en la casa Mizuhara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como no toda historia es feliz… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mao estallará la mañana siguiente, le gritará y peleará con Rei, él tratará de contentarla con una cena pero ella se negará a quedarse, yéndose a dormir a casa de Hiromi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hiromi se verá comprometida con su amiga (no es propiamente su amiga pero cree en eso de la solidaridad femenina) y cancelará la cita con Takao de esa noche, Takao fingirá ser comprensivo pero dudará si la relación con Hiromi sería posible, y pedirá consejo a Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai no tendrá ni cabeza para la lejanísima posibilidad de ayudar a Takao, tendrá que salir de urgencia de Japón cuando su teléfono y buzón se saturen de reclamos de padres indignados por la ‘inofensiva actividad’ que propuso, porque los niños que jugaban a ‘los encantados’ de pronto jugaban a la Guerra de Afganistán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elefante le hará compañía a la jirafa por ocho meses, cuando comience el noveno una pelota perdida de un juego de tenis en la sala le dará un final inesperado.&lt;br /&gt;Y como no todo tiene que ser malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max será feliz haciendo otro viaje a la tienda de regalos para hacer el encargo de un nuevo elefante, que hará un nuevo viaje… de ahí, a la casa Mizuhara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro viaje que no podrá ser ya contado. &lt;br /&gt;--------- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy murió José Saramago.&lt;br /&gt;Muchos dicen que era sobrevalorado, pero sin duda de mis autores de cabecera. &lt;br /&gt;'El viaje del elefante' fue su penúltimo libro, lo leí hace poco y es de los más 'sencillos' (dada la línea no tan enredada que tiene), aparentemente sin tantas pretenciones, pero entrañable como tantos. Y dio pie para esta pequeña historia que en nigún sentido calificaría de homenaje (estoy a millones de kilómetros de siquiera intentar colocar a su lado).&lt;br /&gt;Pero fue un suceso que no me esperaba, y quise hacerlo para recordar el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la memoria de un grande.&lt;br /&gt;José Saramago (1922-2010)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-1517516669794623452?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/1517516669794623452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=1517516669794623452' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1517516669794623452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1517516669794623452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/06/el-viaje-del-elefante.html' title='El viaje del elefante'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-8933515645606110623</id><published>2010-06-06T00:15:00.004-05:00</published><updated>2010-06-06T00:25:56.073-05:00</updated><title type='text'>Nuestro sucio secretito III</title><content type='html'>3. Ese sucio secretito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sudor resbalaba de su cara, su pecho subía y bajaba aprisa, la dilatación de sus ojos denotaba su preocupación, la mirada nerviosa alrededor… las luces de la ciudad en esa cara pálida y la luna reflejada en esos ojos azules, su nombre susurrado desde esa boca casi perfecta mientras el cabello rojo se agitaba… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué haces?- Yuriy grita, -¿vas a quedarte ahí?- &lt;br /&gt;-No, no, ya voy- Boris exclama de pronto sacudiendo la cabeza para sacarse esas ideas de la mente consciente, en el inconsciente siempre abundan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corre aprisa a unírsele fuera de la estación del metro, las hordas de japoneses entrando casi a presión a los (así lo parecen ahora) minúsculos vagones del tren les han impedido el paso. Ya han conseguido orientarse lo suficiente para llegar en taxi o autobús. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me quieres recordar otra vez por qué tengo yo que ser el cebo.- &lt;br /&gt;-Porque fuiste tú quien ideó llevar las películas, fuiste tú quien debía encargarse de ellas, fuiste tú quien no se acordó a tiempo… y me debes una, da gracias que no te lancé a las vías del metro cuando pude.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayor sonríe nervioso, -No seas bromista, sé que no lo dices en serio.- &lt;br /&gt;-¿Tú crees?- Yuriy le mira directamente.&lt;br /&gt;-¿Qué harías sin mí?- &lt;br /&gt;-¿Por dónde empiezo?- &lt;br /&gt;Boris bufa y agita las manos para dar por acabada esa discusión, -De acuerdo, de acuerdo, entonces déjame ver si entiendo bien.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelirrojo se lleva una mano a la cabeza y suspira, -Aquí vamos de nuevo.-&lt;br /&gt;-Carajo, cállate ya cabrón, ¿no?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy gira los ojos y asiente, -Tú…- &lt;br /&gt;-Yo esperaré a Kai en el punto acordado y lo atrasaré tanto como pueda, tú irás al departamento y sacarás los videos, después te veré en el hotel.- &lt;br /&gt;Yuriy asiente. –No es tan difícil, ¿no?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro que no, Kai es un receloso investigador, yo soy su informante y tú mi amante que es un peligroso terrorista. Nos veremos a escondidas para decirle todo lo que sé de ti y dónde harás tu próximo ataque, pero en realidad es una trampa, tú estás en su mismísima casa y le plantarás una bomba. Después nos iremos a celebrar.- Boris dice pensativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy arquea una ceja, -Ah… sí, lo que quieras, mientras no se te olvide.- &lt;br /&gt;-No, no lo hará…- dice insinuosamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy suspira una última vez, el plan está hecho, sólo falta esperar que la pieza clave se dé, y así, puedan llevar a cabo su ‘operación rescate’ u… ‘operación-no-queremos-ser-humillados-por-esos-mocosos-por-nuestros-gustos-raros’… ehm… sí, ‘operación rescate’ es mejor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toma su teléfono, ve a Boris y suspira, -Aquí vamos,- escucha que el tono de llamada entra, suena una y dos veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Da&lt;/span&gt;?- la misma voz aburrida, -¿qué quieres ahora?-&lt;br /&gt;-¿Por dónde estás?- &lt;br /&gt;-Estoy en el centro, ¿por qué?- &lt;br /&gt;-Perfecto… Bueno verás, íbamos al hotel… pero el idiota de Boris terminó gastándose nuestro dinero, nos quedamos varados en el jardín Riku… eh…- se escucha un murmullo del otro lado de la línea, -Rikugo-em-&lt;br /&gt;-Rikugi-en, idiota.- Kai aclara.&lt;br /&gt;-Sí, sí lo que sea, ¿entonces?- &lt;br /&gt;-¿Entonces qué?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy se toma las cosas con calma y tiene que tragarse el orgullo, -¿Podrías venir por nosotros? Estamos muy lejos del hotel y no tenemos con qué regresarnos.-  &lt;br /&gt;Escucha a Kai reír, -Bromeas ¿no?- y cuelga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Maldito malnacido&lt;/span&gt;, Yuriy sisea y vuelve a marcar, -Escucha ya sé que fue malo lo que pasó en tu departamento… y lo que dijimos cuando estuvimos con Kinomiya, y lo que…- Boris le da una patada y le hace reaccionar que no está ayudando a su causa, -ah… bueno,- se soba el golpe, -¿puedes venir…?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…- Kai vuelve a colgar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Maldito idiota! ¡volvió a colgarme! A este paso me voy a quedar sin crédito.- &lt;br /&gt;Boris le arrebata el teléfono, -Dame acá, va a llegar a su casa y estaremos bien jodidos, así que déjamelo a mí.- Boris marca y espera a que Kai contestara, -Escúchame bien p…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelirrojo mira el gesto del más alto, -¿Qué?- &lt;br /&gt;-…me colgó.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy cierra los ojos y respira hondamente, marca con calma, antes de que Kai pueda dar el ‘&lt;span style="font-style:italic;"&gt;da&lt;/span&gt;’ ‘bueno’ u ‘¿qué diablos quieres?’ se le adelanta, -Kai, se está haciendo tarde y no se ve un vecindario muy seguro, te estoy pidiendo por favor que vengas por nosotros. Si lo quieres, Boris puede pagarte &lt;span style="font-style:italic;"&gt;del modo en que tú quieras&lt;/span&gt;.- Ríe por lo bajo al ver la ira en los ojos de Boris. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tienen miedo de lo que puedan hacerles? Yo tendría miedo de lo que ustedes pueden hacerle a la gente de por ahí.-  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy sonríe, -De acuerdo Kai, digamos que no nos dejas de otra, tendremos que buscar el dinero.- Se detiene un momento para acrecentar la tensión, -Imagínalo así, hay gente que te conoce, y que nos conoce, ¿qué dirían las noticias de mañana que un par de amigos del famosísimo Kai Hiwatari estaban asaltando transeúntes? ¿qué dirán de la gente con la que te juntas?-  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y crees que me importa?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…&lt;span style="font-style:italic;"&gt;da&lt;/span&gt;.- Yuriy sonríe al escuchar que el otro ha colgado. –Muy bien, te vas al parque, yo al departamento. Sigue en el centro, eso nos da buen tiempo, por favor no te vayas a perder.-  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Deja de tratarme como un retrasado!- &lt;br /&gt;-No me dejas de otra.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris entrecierra los ojos y antes de que el más chico pueda reaccionar lo ha pegado contra el muro que tiene a lado,  -Y si te trato así,- le murmuró de cerca empujando su hombro hacia su cabeza más de lo que el otro podía tolerar, -¿qué dices?- &lt;br /&gt;Yuriy levanta la mirada tratando de disimular el sonrojo, -De acuerdo, de acuerdo… tú al parque, yo al departamento. ¿Nos vamos?- &lt;br /&gt;-Estás seguro que Kai vendrá, ¿cierto?- &lt;br /&gt;-Si-&lt;br /&gt;-Aunque claramente mostró que no le importaba lo que nos pasará, ni lo que dijeran si nos poníamos a asaltar gente.- &lt;br /&gt;-Si-&lt;br /&gt;-¿Entonces? ¿acaso le importa lo que nos pueda pasar?- &lt;br /&gt;-No seas idiota, su orgullo le impide ignorar la opinión pública. ¡Anda, estamos perdiendo tiempo!- &lt;br /&gt;-¡Ya verás la celebración que nos espera!- Boris asiente y echa a correr.&lt;br /&gt; Yuriy lo ve alejarse y sonríe, -Si, ya verás,- y también se va corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué que pasó? &lt;br /&gt;¿Kai en verdad los recogió? ¿…qué eran esos videos? &lt;br /&gt;¿Cómo celebraron esos dos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai llegó al parque Rikugi-en, como Yuriy había dicho, Kai no iba a tolerar ese peso social con ese par de lastres comportándose como vagos, aunque en su opinión lo eran, maldecía el hecho que su apellido tuviera que depender tanto de la reputación pública en esa ciudad… si no hubiera estado ahí… él mismo hubiera ido a ahogarlos en un lago y hacerle un favor a la sociedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero le importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue al parque, resultó que se encontró sólo con Boris, preguntó por el pelirrojo pero el otro se mostró sorprendido al no verlo, Kai se vio obligado a ayudar a al otro a buscarlo. Cuando no lo encontraron y él se hartó de buscar, no le quedó de otra que llevarlo consigo, podía ser peor dejarlo ahí solo sin Yuriy para ponerlo bajo control, ya no serían solo cargos de asalto… podía que pasara a abuso y asesinato. Mejor llevárselo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camino Boris insistía que no se preocupara, que Yuriy era más habilidoso y no habría problemas, eso Kai no lo discutió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron al departamento y Boris vio las luces apagadas, agradeció el favor y dijo que se iba al hotel, Kai le explicó que no se hiciera tonto y esperara por Yuriy, ‘ahora sí te vas a perder’ Boris lo maldijo pero no pudo decir que no. Si empezaba a levantar sospechas, y Yuriy no había acabado, su teatrito se iba a derrumbar, así que accedió muy a su pesar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar y encender las luces… el mundo de Boris se vino abajo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ah! ¡deja de hacer eso! ¡duele por si no lo has notado!-&lt;br /&gt;-Bueno, a mi no me duele. Además, es divertido hacerlo.- &lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Blyadischa! Dalbaiyob! sosi moi hui zuka!&lt;/span&gt;-&lt;br /&gt;-Esa boquita, ¿no te he dicho que moderes lo que dices?- &lt;br /&gt;-¡JO-DE-TE MALDITO CABRÓN!- &lt;br /&gt;-Ah, Boris… no sé ni porque me molesto, ¿a poco estás enojado?- &lt;br /&gt;-No idiota, si vieras como me encanta pelearme a golpes con ese bastardo de Hiwatari y que me eché de su casa por las escaleras, es uno de mis hobbies favoritos.- &lt;br /&gt;-¿De qué te quejas?- &lt;br /&gt;-Juro que si no fuera por que la necesitas para muchas cosas, te arrancaba la cabeza.-  &lt;br /&gt;-Envidioso, yo si la uso para pensar, ¿si no como fue que te engañé?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris se va poniendo rojo poco a poquito, pero no por sonrojo de… bueno, podría ser vergüenza o algo mas… sino de coraje, entrecierra los ojos y avienta al pelirrojo fuera de la cama. –Vete al diablo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy no le grita, sólo se levanta y ríe, no está enojado, ya tuvo su venganza y están a mano, -¿Por qué? Esta es la parte que más te gusta, ¿no?- se trepa otra vez a la cama. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De la película o de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;otra cosa&lt;/span&gt;.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy deja que las manos del otro den su respuesta, al final todo salió bien… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy rescató las películas a tiempo y se vengó de Boris por la mala pasada en el centro comercial. Ese par había cumplido ante la amenaza de Kai: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Si cuando regrese hay rastro en esta habitación de ustedes y ese colchón’&lt;/span&gt; Como Yuriy dijo, Kai no quería el colchón en la habitación, así que lo dejaron en medio de su sala con un enorme letrero ‘colchón en venta, muy usado…’ &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De qué otro modo podía reaccionar Kai? ¿con quién se iba a desquitar? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pálida piel de Boris muestra un patrón de moretones bastante notorios y una mejilla que de tan morada e hinchada parece que trae una enorme uva en la cara, claro, Kai no salió tan bien librado, pero teniendo de ventaja que era su casa, aprovechó todo lo que tuvo a la mano, tendrá que comprar un nuevo equipo de sonido, deberá ir de nuevo a Perú para reponer esas esculturas rotas… y seguro usará lentes oscuros por una semana, sólo para ocultar ese ojo morado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy sonríe y Boris le imita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así acaba su catorce de febrero, uniéndose a la orquesta de quejidos, jadeos y gemidos de ese hotel barato que ocupan… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah… claro… ¿y las películas? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No… no eran oscuros videos del más extremo sexo, ni siquiera del porno más light… jamás se avergonzarían de ello, de hecho abundaban en su casa y los veían sin tapujo en cualquier lado… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sino… un fetiche compartido, a Yuriy le hartaban las enredadas fantasías que Boris ideaba, al mayor llegaba a preocuparle (por extraño que pueda sonar) las (cada vez) más arriesgadas situaciones para tener intimidad. En eso no coincidían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras que unos necesitaban porno o hasta documentales naturalistas para satisfacer sus filias y obtener el nivel necesario para la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;acción&lt;/span&gt;, este par… veía películas infantiles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momento, no, no es un par de pedófilos que se metían a funciones infantiles a molestar niñitos, jamás se permitirían ser descubiertos en esa vergonzosa situación, no, sólo tenían afición por animación cuasi inocente y feliz, sus videos iban de casi todas las obras habidas y por haber de la casa Disney. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras veían (o escuchaban) a la sirenita cantar con un pez, ellos hacían su propia escena feliz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, para un par de revoltosos y con tendencias todo lo contrario a la buena moral y principios civiles, ¿qué cosa podía ser considerada como sucia? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo ese sucio secretito que seguía a salvo.  &lt;br /&gt;---- &lt;br /&gt;¡Acabé! &lt;br /&gt;Ah... sí, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;nada&lt;/span&gt; que ver con lo que he hecho, pero había que acabarle como había comenzado. &lt;br /&gt;En verdad, no son pedófilos, pero hay filias de todos los tipos, la de ellos sólo es &lt;span style="font-style:italic;"&gt;distinta&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Saludos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-8933515645606110623?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/8933515645606110623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=8933515645606110623' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8933515645606110623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8933515645606110623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/06/nuestro-sucio-secretito-iii.html' title='Nuestro sucio secretito III'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-2528141191152669110</id><published>2010-05-30T22:27:00.006-05:00</published><updated>2010-05-31T08:13:29.443-05:00</updated><title type='text'>Nuestro sucio secretito II</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;2. Este tampoco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se asoma con cautela en búsqueda de alguna amenaza, los policías se han ido por otra ruta (jamás le ha sido difícil burlarlos), el problema son los cuatro chicos que parecían tan empeñados en matarlo. Divisa a lo lejos a dos de ellos, discuten entre sí mientras ven los alrededores, maldice su apariencia, de no ser por ese llamativo color de cabello podría pasar desapercibido como el otro idiota que lo ve desde el otro lado de la avenida riéndose mientras come una hamburguesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos perseguidores se han cansado de cazarlo después de casi cuarenta minutos (tiene que darles algo de crédito, son persistentes) no sabe con exactitud si él se empeñaría tanto como esos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Él fue la víctima! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De una broma que el otro a última hora le hizo, no era justa venganza. Al recordar, le hace una señal obscena a Boris que se limitó a sonreír burlonamente. Vuelve a esconderse entre la multitud esperando por un sitio en un restaurante, maldice nuevamente la ocurrencia del otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Maldito bastardo...- sisea sin poder controlar la ira. Ese par parece no estar dispuesto a rendirse, y tendrá que quedarse un buen rato ahí. Sabe que podría enfrentarse sin problemas a ellos, quizá a los otros dos que seguro aún rondan por ahí también... pero no a los siete que empezaron a perseguirlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras espera que desaparezcan sonríe al recordar como siguió el día... y como terminó ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de haber dejado el potencial lugar de su muerte (el departamento de Hiwatari) fueron al parque, tras recorrer el lugar y planear todas las rutas de escape mas el punto de reunión se dividieron. La fuente de ese parque era un orgullo para la ciudad, empezaba con una impresionante estatua (perfecta imitación de una italiana), seguía en tres canales adornados con pequeñas figuras de querubines que parecían orinar en ellos, culminaba con un segmento amplío donde saltarines chorros de agua hacían las delicias de los niños y (en este día) enamorados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelirrojo se quedó en la parte trasera de la estatua, el otro entre dos ángeles que no le dieron mucha confianza (¿qué tenía de estético un niño orinando en una fuente?). Se miraron a la distancia y asintieron, Yuriy vació el contenido de una botellita que pasó completamente desapercibida, Boris hizo lo propio con una un poco más grande pero que igual nadie pareció notar. Después de esperar dos minutos, se separaron disimuladamente y se sentaron a prudente distancia a ver el resultado de su acción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris rodeó al más chico con su brazo, mientras hacía nidos con el cabello del otro, ese otro agitaba su mano hacia arriba como espantando moscas para que no hiciera eso. Un vendedor de helados pasó delante de ellos, compraron uno otra vez y mientras  helado, compartían, palabras y jugueteo con las manos, contemplaron el resultado de su acción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las múltiples personas que se sentaban alrededor de la fuente disfrutando su refrescante brisa empezaron a notarse inquietos, como es usual para toda gente medianamente cordial nadie dijo nada al principio. Lentamente unos se levantaban y veían extrañados al flujo de agua, de momento alguien gritó y exclamó indignada, el par comiendo volteó hacia allá, una chica pasaba corriendo, gritando y escurrida en agua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy no pudo evitar el gesto de asco, pronto hubo una conmoción ahí, los que habían estado cerca de la fuente se alejaban y los curiosos se acercaban para volver a retirarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agua se había teñido de un rojo sanguinolento y destilaba un aroma por demás desagradable, el par se acercó fingiendo compartir la indignación de todos los presentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te dije que serviría de algo que Serguei estudiara química,- Boris rió, -sus trabajo al fin tiene una utilidad.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya no pudieron contenerse las risas por los gestos indignados o asqueados de todos alrededor, dejaron ese sitio para buscar donde comer. Llegaron a un centro comercial, de mala gana entraron al área de comida rápida, ordenaron y se sentaron a comer. Yuriy se estaba poniendo de mal humor porque no le gustaba esos sitios, y por supuesto que la notable cantidad de parejas pululando a su alrededor no le ayudaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Podemos irnos ya?- preguntó cansado. &lt;br /&gt;-No, aún no acabo.- &lt;br /&gt;-¡Pero si ya es tu segundo plato!- &lt;br /&gt;-Te aguantas,- Boris miró el gesto molesto de Yuriy, y sonrió cínicamente -¿o qué vas a hacer?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy se quedó ahí, el mayor soltó una carcajada que se incrementó cuando el otro se levantó.&lt;br /&gt;-Ya verás.- El pelirrojo sonrió glacialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris se encogió de hombros y fue a la barra a pedir una orden más, ¿qué podía hacer ese tonto? ¡nada! ¡claro que nada! &lt;br /&gt;Cuando regresó lo encontró sentado como si nada en su mesa, -¿Qué? ¿se te acabaron las ideas?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy no contestó, y Boris se dedicó a comer. Un escalofrío le recorrió, y levantó la vista aprisa, vaya sorpresa... un chico en otra mesa, sonreía... parpadeó una vez.&lt;br /&gt;Movía una mano insinuosamente... parpadeó otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un animoso movimiento de cabeza... y volvió a parpadear. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto entró en pánico, nunca había sido ni remotamente hábil en esas cuestiones, ¿qué iba a hacer? ¿cómo respondía? ¿le iba a responder? Yuriy estaba en la misma mesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le miró de reojo esperando que no lo viera, cuando se encontró con una terrible visión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy estaba viendo a la otra mesa, regresó la vista al otro muchacho... ¡horror! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También lo veía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pánico de Boris se convirtió en furia, de reojo veía el juego de miradas y gestos de los otros dos, hacía tanto ruido como podía para demostrar que estaba molesto. Y Yuriy no le hizo caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Odiaba cuando pasaba eso, Boris estaba seguro (o trataba de hacerse a la idea) que Yuriy no lo hacía en serio. Pasaron diez minutos, su escasa paciencia se colmó y se levantó. Cuando el pelirrojo no trató de detenerlo, Boris se alejó con pasos más largos... una idea le iluminó la cabeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy decidió que había sido suficiente, sonrió levemente y agitó la mano despidiéndose del otro que lo vio alejarse. Ivanov caminaba buscando a su acompañante, se lamentó que Boris no tuviera teléfono, siendo tan hábil para la tecnología como una papa y con una desconfianza casi primitiva para esas cosas, jamás había querido adquirir uno y no le quedó de otra al pelirrojo que que buscarlo por todo el centro comercial. De momento, una chica se acercó a él y le dio una tarjetita... Yuriy no pudo hacer otra cosa que irse, y se alejó rápidamente, siguió su camino por casi hora y media alrededor del centro comercial buscando a Kuznetzov. Dos cosas raras lo pusieron en alerta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Boris no estaba por ningún lado.&lt;br /&gt;-Once chicas le habían dado su número telefónico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho había una tercera, que lo había obligado a permanecer oculto en el área de videojuegos... quizá por eso no lo había encontrado. Miró su reloj, se dio cuenta que era demasiado tarde, y no le quedó de otra que dejar la seguridad de su refugio y enfrentarse esa horda de novios celosos que de le habían comenzado a dar caza cuando se enteraron que sus novias, pretendientas o... lo que fuera que eran estaban flirteando abiertamente con alguien más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había entendido todo desde que la sexta se detuvo a hacerle plática y comentar un casual '¡Ah, aquí estás! Tu amigo dijo que estabas aquí' y cuando coincidieron dos con la misma frase en la que parecía que él las estaba buscando y ambas se enfrentaron en una batalla verbal, Yuriy entendió la mala pasada de ese bastardo Kuznetsov... se había dedicado a decir chicas al azar que él... Yuriy, quería verlas... quizá para una cita o sepa Dios qué idea, pero andaba ligando. El problema era que (al parecer parte de la mente maníaca de  ese infeliz) había elegido a las que ya tenían pareja. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora pasaba como una especie de donjuán... ¿cosa más inimaginable podía haber?   &lt;br /&gt;Pero no importaba, ya hallaría como vengarse del otro, tenían que salir de ahí para llegar a tiempo al sector comercial del norte y terminar la otra jugada que habían planeado, total, ¿cuán celoso un novio se puede poner con alguien que quiere 'bajarle' a su chica? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer muchos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque así se inició la cacería de esos siete tras el pelirrojo, Boris la pensó bien, seguro que abundaban las mujeres que gustaban de lo exótico y que su compañero era todo un espécimen, dejarían de inmediato a sus bajitos, flaquitos e insípidos novios japoneses ante la expectativa de conseguirse un ruso de mucho mejor ver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene que esperar que se disipe la costa para ir con Boris, pero es demasiado tarde; ya después lo matará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se ha ido el primero, el segundo poco después. Ivanov no pierde mucho tiempo para ir a unirse con el otro, Boris espera que le suelte un golpe de inmediato cuando no llega ni siquiera un insulto, se contiene la sorpresa, no está tan desquiciado como para provocar al pelirrojo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y ahora para donde?- pregunta con cautela.&lt;br /&gt;-¿A dónde más? Al dojo de Kinomiya, ya es muy tarde para hacer lo que pensaba.-  &lt;br /&gt;Boris cierra los ojos al escuchar eso. -¿Por qué vamos a ir ahí?- &lt;br /&gt;-¿A qué otro lado? No tenemos dinero, no conocemos a nadie más y tenemos que hacer tiempo hasta que Kai regrese a su departamento.- Yuriy responde de facto. &lt;br /&gt;Y no, Boris no lo contradice, el plan del que tanto había alardeado el pelirrojo no iba a ser posible, -¿Así nada más?- &lt;br /&gt;-Ya es tarde. Vamos.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris sigue al otro, se revuelven con las líneas de metro, empieza a oscurecer cuando consiguen llegar al dojo de Takao. Yuriy es el que se encarga de llamar a la puerta, el abuelo acude y se queda confundido al verlos, como que los conoce pero no se acuerda del todo de quienes son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hay gente de la noche? ¿alguien conocido por aquí?- pregunta asomando la cabeza por la puerta. &lt;br /&gt;Los dos rusos intercambian miradas, -Ah... ¿ah?- &lt;br /&gt;-¿Buscando a alguien? ¿o sólo información?-&lt;br /&gt;-Takao...- Yuriy dice dudando, ese viejo de pronto lo pone en duda. &lt;br /&gt;-¡Ah claro! ¿también se unen a la fiesta?- &lt;br /&gt;-¿Fiesta?- Boris vuelve a ver a Yuriy.&lt;br /&gt;-Eh, sí a la fiesta.- El pelirrojo le devuelve la mirada encogiéndose de hombros, -todo sea por hacer tiempo para ver la cara de Kai.- Le dice a Boris, forzando una sonrisa para el abuelo Kinomiya. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris asiente y ambos entran siguiendo al abuelo de Takao, cuando llegan a la sala, deciden que pudo haber sido mejor idea ir a tener otra sesión 'activa' debajo de un puente (como Boris llegóa  sugerir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Takao... con la gritona esa... Hitomi, o algo así en el sillón más grande. Max y una de pelo azul que no conocen en el piso, la gata rosa con Rei en dos sillas, el enano pelirrojo y... ¿Kai? Viendo televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué haces tú aquí?-Yuriy pregunta.&lt;br /&gt;-No, ¿qué hacen ustedes aquí?- Kai les devuelve la pregunta entre dientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un silencio incómodo, Tyson mira a Hiromi, ésta a Mariam que no conoce bien a los rusos y pregunta con la mirada a Max, pero Max ya está viendo a Rei que se esfuerza en sujetar a Mao para que no se le vaya encima a Boris, Mao (por otro lado) forcejea con Rei pero no porque quiera irse sobre Boris, sino sobre Kai así que se limita a lanzar miradas asesinas a Kai (no ha dejado de hacerlo), Kai tiene un gesto desolado para Boris y Yuriy, ya que pensó que sólo ahí no se los encontraría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que pequeño es el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah... ¿qué hacen los tres aquí?- Daichi pregunta para romper el silencio y porque nadie lo está viendo a él.&lt;br /&gt;-Esto si es una reunión,- Mariam comenta sonriendo, -¿y no vienen acompañados?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy mira a Boris, (para acortar, todos se miran unos a otros otra vez) y ninguno responde, Kai entrecierra los ojos maliciosamente al ver la cara de pánico de los otros dos. Evidentemente no quieren que se sepa su 'asunto'. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, ¿o acaso vienen acompañados?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos de Yuriy se encienden de rabia por la insinuación, pero no sabe que hacer, ni se molesta en esperar una solución medianamente útil de Boris. El abuelo, amable de siempre, llegó con vasos con chocolate para el par recién llegados (igual a la que todos tenían enfrente -les gustara o no-). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasa una hora con veinte minutos, treinta y cuatro segundos... treinta y cinco... Boris está por volverse loco. Lo único entretenido que ha hallado es ver las manecillas del reloj de la sala... y no es eso lo que lo está mandando directo a un ataque de nervios, sino que las tres parejas a su alrededor de pronto se olvidaron de sus incómodas presencias y... sólo falta colgar un letrero afuera con la palabra 'HOTEL' para hacerle perfecto honor a lo que pasa... bueno, no ha llegado a cosas más candentes porque de lo contrario, el abuelo los hubiera sacado a golpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy no está tan desesperado como el otro, está enfrascado en una batalla de miradas con Kai, sabe que el ruso-japonés está esperando por una oportunidad ideal para hundirlos tanto como sea posible y hacerles pasar el momento más penoso que se pueda. El pelirrojo sigue esforzándose por encontrar como evadir la posible develación ante los demás de la relación entre él y Boris, y no, no que la reniegue pero sabe que esa clase de relación no cabe muy bien la cabeza de esos. Está seguro que Takao se reirá,  Max no lo entenderá, Rei lo tachará de desviado y pervertido, Daichi ni siquiera sabrá de que hablan... no le interesa las opiniones de esas mujeres, aunque serán las que enloquecerán... pero eso no detendrá a Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jadeos y exclamaciones de toda clase de sorpresa alcanzan un punto demasiado álgido alrededor, Mariam detiene a Max, sabe que de seguir así... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y entonces chicos? ¿los están esperando en otro lado?- la de cabello azul pregunta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros ocupados dejan de hacer lo que hacen y miran a los rusos, Yuriy se hunde en el sillón, Boris bufa y mira a Kai, -¿Y tú que Hiwatari?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah! Ivanov mira sorprendido al otro, ¡Boris hizo una pregunta bastante inteligente y ha desviado toda la atención a Kai! Claro, ninguno se lo había preguntado porque parece que hay una ley que prohibe cuestionar a Kai, cosa que claro, los rusos no van a obedecer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si Kai, ¿tú a quien traerás?- Takao pregunta debajo de Hiromi. &lt;br /&gt;Se le escucha gruñir, Takao se calla y Yuriy sabe que si no insiste, lo dejarán pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿O eres de los que no necesitan a alguien más para pasársela bien?- pregunta cándidamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los ojos de Kai pudieran traducir el odio en energía calórica, ya habrían freído a Yuriy. No hay más sonido, salvo por las risitas de Mao, Kai voltea a ella y Rei la coloca detrás de él, por si acaso el milagro de los poderes sobrenaturales llega a pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Juega con tu suerte infeliz&lt;/span&gt;.- El más joven de los tres ex-NeoBorg dice en su lengua natal. &lt;br /&gt;-Yo no tengo ningún problema. ¿Tú sí?- &lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Sigue jodiendo y...&lt;/span&gt;- Kai le sisea. &lt;br /&gt;-No, eso ya lo hice, gracias.-&lt;br /&gt;-¿Y qué hacen juntos en este día tan lejos de casa?- Kai contrataca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Tal vez vinieron a verte!- Mao exclama, -¡sí, ya lo tengo! Kai invitó a Boris, pero como él no sale sin Yuriy se lo trajo a Japón. Después cuando Kai los vio llegar juntos, les propuso un trío pero ellos no quisieron y lo dejaron solo, así que amargado se vino par...- Rei le tapa la boca a Mao con una mano, y ríe esperando que los tres aludidos no hagan una masacre ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada prometedor es ver a Boris ya de pie y buscando con la mirada un arma potencial, Yuriy y Kai viéndola, casi pudo ver las formas que estaban pensando para destazarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y Kai... ¿qué tal la televisión? ¿Si fue tan buena como el vendedor dijo?- Rei pregunta apresurado esperando desviar la atención. &lt;br /&gt;-Si, el problema es el DVD.- Kai respondió sin dejar de ver a la china.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto Yuriy se puso de pie, Rei piensa que iba a empezar y a punto está de hacer una escena dramática pero Yuriy se fue en otra dirección tirando de Boris apresuradamente, el ruso mayor protesta histérico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué te pasa!- &lt;br /&gt;-¡Tenemos que irnos!- Yuriy exclama de pronto. &lt;br /&gt;-¿Por qué?- la apuración en la voz del pelirrojo asusta a Boris.&lt;br /&gt;-Los olvidamos.-&lt;br /&gt;-¿Olvidamos?- &lt;br /&gt;-En el departamento de Kai...- &lt;br /&gt;-¿Qué?-&lt;br /&gt;-Pero si serás pendejo, piensa... sí, ya sé que está difícil pero recuerda... la idea era pasar todo el día en el departamento. ¿No?-&lt;br /&gt;-Si.- &lt;br /&gt;-Llevamos comida que comimos.-&lt;br /&gt;-Si.-&lt;br /&gt;-Bebida que bebimos.-&lt;br /&gt;-Si-&lt;br /&gt;-¿Qué llevamos que no usamos?- &lt;br /&gt;-¡Las películas!- &lt;br /&gt;-Tenemos que buscar un buen pretexto para irnos, la sacamos y así nadie se entera. Déjame hablar a mí, ya sé como salimos de ésta.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris asiente y sigue de cerca a Yuriy, está nervioso, si Kai encuentra las películas les contará a todos (todo sea por humillarlos) y esa sí, no la van a superar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Deja...- la frase de Yuriy no termina, -¿dónde está Kai?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro ha desaparecido, y el resto empieza a ocuparse de lo que había dejado pendiente. &lt;br /&gt;-Ah sí... se fue luego, luego que salieron.- Se le escucha a Hiromi decir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos rusos se ven y salen corriendo. El carro de Kai no está... y ese par no sabe exactamente como llegar de ahí a la zona donde Kai vive... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hacemos Yuriy?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------- &lt;br /&gt;No, no se había acabado ahí... tampoco aquí.  &lt;br /&gt;Dos días sin computadora y otros dos formateando y reinstalando me dejaron fuera un rato, pero si se termina pronto. Seguro... &lt;br /&gt;Saludos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-2528141191152669110?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/2528141191152669110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=2528141191152669110' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2528141191152669110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2528141191152669110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/05/nuestro-sucio-secretito-ii.html' title='Nuestro sucio secretito II'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-5829853920367628901</id><published>2010-05-23T20:29:00.004-05:00</published><updated>2010-05-30T22:27:17.992-05:00</updated><title type='text'>Nuestro sucio secretito</title><content type='html'>---&lt;br /&gt;Aclaraciones: lenguaje y temática, nada que no se haya escuchado antes pero no lo que suelo escribir. Nada descriptivo, la idea está ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;1. No, este no es el secreto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto pasó un catorce de febrero. Allá donde el día debía estar adornado de corazones y ángeles medio desnudos, chocolates y rosas, parejillas melosamente tomadas de la mano que caminan por parques felices. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en esta ocasión la pareja en cuestión no se pasea por parques, tampoco trae chocolates ni están tomados de la mano, detestan las rosas y lo más cercano entre ellos y los ángeles más corazones es que a los primeros los usan de tiro al blanco y a los segundos, a uno de ellos les gusta comerlos… con mucho limón y sal. Son algo excéntricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usualmente los enamorados planean románticas cenas o paseos de ensueño en lugares especiales, en este caso ellos (jamás se te ocurra nombrarles &lt;span style="font-style:italic;"&gt;pareja&lt;/span&gt;) han hecho una planeación radicalmente distinta: irán a buscar el placer máximo… más un par de actos que simplemente podrían pasar como terrorismo, pero aquí, para ellos sólo será… &lt;span style="font-style:italic;"&gt;diversificación&lt;/span&gt; de actividades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar emprenderán una misión suicida, burlando la vigilancia y entrando a territorio minado en una zona residencial de las orillas de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han divisado el edificio, se acercan a la entrada principal. Uno abre la puerta y entra a toda prisa para revisar el terreno, se escabulle con cautela a través de los amplios pasillos y sube escaleras como si esperara algún alud bajando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ha llegado al octavo piso, dice a su acompañante, vía radio.-Despejado.- &lt;br /&gt;-Anotado,- el otro le sigue escurriéndose hasta la puerta del edificio y sube con la misma rapidez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero se acerca a la puerta del lugar señalado como destino, saca un par de ganzúas y empieza a trabajar con la cerradura, la puerta se abre al poco tiempo. &lt;br /&gt;–Kai tiene que poner más atención a su seguridad.- &lt;br /&gt;-Le estamos haciendo un favor, le vamos a cuidar el departamento mientras está fuera.-Exclama el más alto mientras suelta una carcajada que el otro le corta colocando su mano en su boca.&lt;br /&gt;-Guarda silencio idiota, no queremos atraer la atención de los vecinos.- &lt;br /&gt;-Pues se van a dar cuenta que algo está pasando, a menos que Hiwatari traiga compañía seguido y dudo que eso pase.- Boris sonríe moviendo las cejas a la par, evidentemente dando a entender algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro lo mira unos segundos, después le da un zape y se incorpora. Los dos entran y cierran cuidadosamente, asegurándose que no han sido vistos, cuando la puerta se ha cerrado detrás de ellos con un suave ‘click’ miran a su alrededor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratan de recordar como es que está el departamento para dejarlo idéntico en el momento en que se vayan, de hecho, el pelirrojo le vuelve a dar otro golpe al mayor por haber olvidado la cámara para tomar en imagen el estado actual del departamento; ya que tiende a suceder lo peor; la memoria de Boris es tan buena como la de un maní, Yuriy no suele prestar mucha atención a los detalles, y Kai (ese sí) tiene ambas cosas, buena memoria y una compulsión por el orden, saben que es capaz de recordar cómo y dónde dejó hasta el más pequeño adorno de la repisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Te dije que la trajeras!- &lt;br /&gt;-Ey momento, yo me iba a encargar de la comida.- Boris trata de excusarse.&lt;br /&gt;-Y yo de la bebida…-&lt;br /&gt;-Y nadie de la cámara.- Boris resume para denotar que ninguno había sido indicado de llevarla. &lt;br /&gt;-De acuerdo, sólo procuremos no mover nada aquí, nos concentraremos en la habitación. ¿Entendido?-  &lt;br /&gt;-¿Cara de que tengo?-&lt;br /&gt;-Sólo apunto lo que es necesario.-&lt;br /&gt;-Hijo de put…-&lt;br /&gt;-Estás seguro que Kai dijo que no estaría, ¿verdad?- la pregunta de Yuriy interrumpe al otro. &lt;br /&gt;-Pues sí, tú lo oíste.-&lt;br /&gt;-Él dijo que saldría… pero no dijo a donde.- Yuriy se detiene a reflexionar.&lt;br /&gt;Boris se da cuenta que el pelirrojo está empezando a dudar, siendo que Yuriy suele ser la voz de l razón, sino lo disuade pronto todos los planes que hicieron para ese día se van a desbaratar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más alto aclara la voz y toma una (increíble) pose seria, -Imaginemos que va a regresar hoy, que fue de viaje y regresará hoy antes de las dos.-&lt;br /&gt;-¿Por qué antes de las dos? ¿por qué no a las cuatro?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque tiene que volver razonablemente temprano, guarda silencio y déjame seguir, arruinas la idea.- Escucha a Ivanov bufar, pero se queda callado, -somos un par de fugitivos de la ley, hemos escapado de la prisión más segura del país vecino. Cruzamos la frontera y nos ocultamos en esta ciudad, desde hace tres días hemos estado vigilando este departamento, sabemos que la persona que vive aquí es la encargada de nuestra captura. Así que que mejor escondite que el último lugar donde podría buscarnos. ¿Qué dices?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy se le ha quedado viendo con descrédito, -Que estás bastante enfermo; has visto mucha televisión y películas, ¿de dónde sacas tanta estupidez?-&lt;br /&gt;-¡Ey, más respeto! ¿se te ocurre algo mejor?- &lt;br /&gt;-Podría… pero dejo esas tonterías para ti. Sólo dime como me llamo y sigamos con esto, se nos acaba el tiempo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris se queda en una pieza y siente un calor recorrerle, -Bueno,- sonríe retomando confianza, -eso no será importante, si alguien nos escucha podría delatarnos, así que sólo somos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;tú&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style:italic;"&gt;yo&lt;/span&gt;, ¿te parece?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;tú&lt;/span&gt; podríamos comenzar por movernos al cuarto que si Kai se da cuenta que movimos algo en esta sala… hará justicia por propia mano.-&lt;br /&gt;-¡De acuerdo! Llegamos cansados después de haber hecho guardia esos tres días, lo primero que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;queremos&lt;/span&gt; hacer es tomar un baño.- Boris dice como si de una buena nueva se tratara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Whoa, whoa, espera un segundo! ¿no estás escuchando lo que estoy diciendo de Kai?- Yuriy se da la vuelta deteniendo a Boris que se dirigía emocionado al baño.&lt;br /&gt;-Ese cabrón está loco, estamos bastante de acuerdo, pero de eso a que nos arruine el día… es otra cosa. Así que muévete que casi son las diez.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy se detiene a pensar un momento; las ideas que a Boris suelen ocurrírsele son puras tonterías pero le animan, mientras que muchos tienen filias bastante disparatadas, a él sólo le contenta inventar situaciones donde cada uno toma un rol y lo desarrolla, como una especie de obra de teatro; y al pelirrojo no le molestan, ya se ha acostumbrado, lo que le &lt;span style="font-style:italic;"&gt;anima&lt;/span&gt; a él, es la sensación de peligro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué cosa más peligrosa puede haber que meterse a la boca del lobo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De acuerdo, vamos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente no hay terceras personas en este departamento, aún mejor en el baño que se llena de vapor y exclamaciones de todo tipo. Los dos salen con toallas envueltas en la cintura, Boris corriendo carcajeándose del aspecto del pelirrojo con el cabello completamente escurrido dándole una facha demasiado graciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Pero si pareces perro mojado!- &lt;br /&gt;-¡Pues tú apestas como uno!- &lt;br /&gt;-¡Ssshhh! Pueden escucharnos, mejor vamos a buscar algo de comer. Seguramente ese idiota ya está siguiendo nuestro rastro y no tardará mucho en llegar aquí. Comamos mientras podamos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, si lo que digas.- Yury minimiza la emoción del otro, medita por un momento esas palabras y ve el reloj, aunque está de mal humor porque siempre ha odiado el momento después del baño en que su cabello jamás ocupa el lugar que debiera. La posibilidad en potencia de que (en efecto) Kai regrese pronto le inyecta ánimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van a la cocina, vacían las frituras que compraron en un enorme tazón, la atiborran de salsa picante y jugo de limón, se van juntos a la habitación y se echan en la cama. Boris sigue con su historia ridícula, ahora dice que de un momento a otro la policía los puede encontrar que mejor se cambien de identidad, Yuriy sólo asiente ante todas las ocurrencias haciendo una nota mental de no volverlo a dejar ver tanta televisión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelirrojo ignora pero no puede evitar dejar de ver de momento en momento el reloj, casi son las dos de la tarde. Las toallas son lanzadas contra la puerta y el usual silencio del departamento se ve interrumpido de nuevo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan cerca de cuarenta minutos, pero para ellos no han sido ni cinco, la puerta del cuarto se ha cerrado y no escuchan nada de lo que pase afuera… aunque aún pudieran escuchar, les importaría un bledo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien ha llegado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dueño del lugar ha notado desde que dio un paso adentro que había algo extraño ahí, aunque los dos invasores no movieron nada de la sala como se habían dicho, olvidaron el pequeño detalle que dejaron un leve rastro de agua cuando salieron del baño, rastro que va directo a la cocina donde… donde dejaron toda las envolturas de lo que comieron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai arquea una ceja ante lo inusual de lo que ese ladrón (lo único que puede imaginar en ese momento, un robo) pudiera ser, en una fugaz revisión a la sala se da cuenta que todo está intacto. Revisa el lugar con atención inusual y no parece encontrar nada raro, no falta nada tampoco ahí, toma un cuchillo de lado del horno y va siguiendo el rastro fuera del baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al asomarse ahí, la ceja de sorpresa desciende para mostrar un gesto de enojo; ¡ese infeliz ha osado bañarse ahí! Aprieta el mango del cuchillo con fuerza, si acaso aún sigue ahí… lo va a matar. Revisa con sigilo las puertas, el estudio y la habitación-bodega están abiertas y no hay nadie ahí… la de su habitación está firmemente cerrada… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y él nunca la cierra cuando sale. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces percibe un inusual conjunto de sonidos que le crispan los nervios, la idea del robo ha desaparecido de su mente, al igual que toda clase de autocontrol y deja salir una exclamación, medio grito de reproche medio grito de sorpresa y otro tanto de furia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿QUÉ DEMONIOS SE SUPONE QUÉ ESTÁN HACIENDO?- grita abriendo la puerta de golpe y al llegar la respuesta por sí sola, reformula la pregunta, -¿QUÉ HACEN AQUÍ?-&lt;br /&gt;Los dos se separan al escuchar la puerta abriéndose y la furiosa voz de Kai, Boris termina cayéndose de la cama y Yuriy se queda justo donde está. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eya, vamos tranquilízate, ¿si?-  Boris levanta ambos brazos y está por ponerse de pie, pero reacciona en que está desnudo y sonríe cómicamente esperando que el otro sea comprensivo. -¿No se suponía que ibas a estar de viaje?- &lt;br /&gt;-¿Y QUIÉN CARAJOS DIJO ESO?- Kai no consigue (y difícilmente lo conseguirá) calmarse. &lt;br /&gt;-Ah… tú, dijiste que iba a estar en Estados Unidos.- Yuriy levanta una mano pidiendo la palabra y dice aclaratoriamente.  &lt;br /&gt;-Y dices que soy un pendejo.- Boris ríe aún creyendo que es divertido.&lt;br /&gt;Kai le lanza una mirada asesina, -¡ESO ERA PARA QUE NO ME MOLESTARAN EL FIN DE SEMANA!- y sigue sin bajar la voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces es tu culpa, siempre que decías que no ibas a estar, en efecto no estabas.- Boris explica aún con valor, pero Yuriy le da una mirada de advertencia. &lt;br /&gt;-Denme una buena razón para no lanzarles este cuchillo.- La voz de Kai se acerca ahora a una peligrosa calma. &lt;br /&gt;-Ey calma, espera… espera… es tu culpa por engañarnos, es la primera vez que mientes.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo es que…- Kai se detiene, -eso significa que no es la primera vez.- &lt;br /&gt;-¿Lo ves? No soy el pend…- Boris está por burlarse otra vez, pero Uriy le suelta una patada que lo hace doblarse de dolor.&lt;br /&gt;-No… espera, Kai… es que…- el pelirrojo empieza a hablar aprisa y algo desesperadamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un silencio incómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una advertencia.- La voz de Kai es tétricamente relajada, comparada con los gritos de apenas unos segundos atrás -Si cuando regrese hay rastro en esta habitación de ustedes y ese colchón, voy a desollarlos y rellenarlos con él, después cercenaré sus extremidades y haré un bonito móvil con ellas, vaciaré sus cráneos de su escaso cerebro y haré campanas con ellos, que sonarán cuando cuelgue el móvil.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El par en la cama se queda callado y no se les puede culpar; el tono de Kai es  tan sádico… que no queda duda que el recién llegado habla en serio. Kai sale del cuarto y azota la puerta con tal fuerza que un par de cuadros cercanos caen al piso.&lt;br /&gt;Boris se sienta en la cama y mira a Yuriy sonriendo por la cara del pelirrojo, -Ese infeliz no habla en serio, tranquilízate.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres un idiota. Debimos de habernos ido hace más de una hora,- Ivanov dice reprochándose, se pasa una mano entre el cabello -¿sabes que es lo peor? que lo dice en serio, ¿de dónde vamos a sacar un colchón?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y para que un colchón?- Boris aclara sonriendo maliciosamente, -él dijo que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;no quería rastro&lt;/span&gt; de nosotros y el colchón, jamás dijo que quería &lt;span style="font-style:italic;"&gt;otro&lt;/span&gt; colchón aquí.- &lt;br /&gt;Yuriy ríe, al menos esa será una buena venganza, y se le ocurre algo mejor, -Ok, vístete, saquemos esto de aquí y vayamos a seguir con lo que teníamos planeado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres un ñoño, te sometes muy fácil.-&lt;br /&gt;-No, la verdad es que no, ya verás.- &lt;br /&gt;-Muy bien, muy bien, entonces sigamos. El policía vino, pero como es un adicto a la persecución nos dio una hora para irnos.- Se levantó con la camisa a medio poner, -¿Así que qué esperas? ¡tenemos que irnos!- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy se lleva una mano a la frente susurrando ‘dame paciencia’, se pregunta como es que ha soportado tantos años a ese sujeto, sus locas fantasías le dan cierto toque interesante a sus &lt;span style="font-style:italic;"&gt;aventuras&lt;/span&gt; pero ocasionalmente… es demasiado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De acuerdo señor fugitivo, toma aquella orilla, yo llevo ésta. Con cuidado, si rompemos algo vamos a terminar el resto de la vida como adorno de ese maniático.- &lt;br /&gt;Boris se ríe, en el fondo da gracias de haber quedado con aquél, de haber sido con cualquier otro… ya lo habrían mandado al diablo. El pelirrojo le da por su lado tan disimuladamente y a la vez que acepta sus ideas con tanta entereza que no podría imaginar una vida más emocionante, que no fuera con él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha pasado casi una hora, Yuriy y Boris comen helado en un parque saturado de parejas con globos y ramos de rosas, lado a lado en una banca hacen comentarios en voz alta burlándose de toda la gente a su alrededor, mas de un príncipe valiente ha tratado de pedir una disculpa, ya sea para él o para su adorada, pero la amenazante imagen de esos dos rusos les ha quitado las ganas a todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Crees que su alteza ya se haya encontrado su sorpresa?- &lt;br /&gt;Yuriy mira su reloj y niega, -No creo, con suerte regresará hasta la noche.-&lt;br /&gt;-De acuerdo, entonces aún tenemos mucho tiempo para ir a verle la jeta que va a poner- Boris se levanta estirando los brazos, -¡Muy bien! Aún quedan muchas cosas por hacer, vamos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy lo sigue de cerca, se dirigen a la fuente y tienen que actuar con rapidez sino quieren ser atrapados por la policía, y no la de las ideas bizarras de Boris, sino la de verdad donde seguro se llevarían al menos una semana en detención y una buena multa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor hay que apresurarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---- &lt;br /&gt;La explicación ya está dada, esta será (jeje ahora sí) más rápida, aunque se reduce cantidad, va más seguida y espero más fluida. &lt;br /&gt;Mil saludos y disculpas por este fiasco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-5829853920367628901?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/5829853920367628901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=5829853920367628901' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/5829853920367628901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/5829853920367628901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/05/nuestro-sucio-secretito.html' title='Nuestro sucio secretito'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-2410473228481004971</id><published>2010-04-02T01:19:00.002-06:00</published><updated>2010-04-02T01:22:50.521-06:00</updated><title type='text'>Un cuento sin final feliz.</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Un cuento sin final feliz&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las diez de la noche cuando llegó, hastiado del día y sus sucesos, no era lo que pudiera llamarse extremadamente noche pero con la semana que había tenido sabía a los últimos metros de un maratón para el que no se entrenó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrir la puerta de la casa lo primero que notó (aún en su apagado entendimiento por lo que pasaba alrededor) fue que el animalejo que le había hecho compañía desde hace poco más de un mes no entró haciendo ruidos extraños y azotando las patitas sobre el piso de loseta verde. Mientras se iba directo a sus pies a morder juguetonamente tanto como pudiera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se había acostumbrado a él, definitivamente no lo había hecho y quizá no lo haría, pero se había propuesto que pondría todo de su parte para hacerlo pero parecía que el animal se empeñaba en echar por tierra todos los intentos de él. Si le ponía su cama en el piso de abajo, amanecía durmiendo en la sala de arriba, si lo sacaba al patio se pasaba toda la noche rascando la puerta o aullándole a cuanta cosa pasara frente a sus narices, si le daba de comer croquetas, quería carne, si le daba carne, quería croquetas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué demonio de animal! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai pensó en muchas opciones para deshacerse ‘accidentalmente’ de él, pero apenas conseguía llegar a una opción razonable, la razón de la estancia del perro en su casa, se la quitaba de la mente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una especie de recuerdo de su padre, sacada de la casa de su abuelo bajo amenaza de ‘ponerle a dormir’ si Kai no la recibía… le colmó la paciencia a su abuelo, y no hubo quien le quisiera. La opción fue Kai o una inyección terminal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai no tuvo más opción que aceptarla bajo su techo y tratar de integrarla a su vida. Más malos que buenos tiempos, pero con el paso de los días, él y ella comenzaron a encontrar un balance donde Kai llegaba a sentarse en el sillón a ver televisión, la perra se echaba a su lado y apoyando la cabeza en su pierna dormía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo que esa noche no llegó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin razonar precisamente en lo que hacía, buscó por ella en los lugares habituales, después en los probables y por último en los más inusuales, sin éxito. Yendo en contra de su costumbre, la llamó levantando la voz mientras hacía ruidos para atraerla, no hubo mucho mas que el mismo sonido de las patitas sobre la loseta, aunque no con la misma intensidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apresuró el paso para ir a su encuentro, y al verla se inclino ante ella, que apenas y levantaba la cabeza y movía débilmente la cola. Le pasó la mano por el lomo y se dio cuenta de cuán débil estaba, porque al pasar su mano su cuerpo se iba con la fuerza que él aplicaba. Le tomó la cabeza y le miró directo a sus ojos cafés. Como cuestionándole lo que ocurría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El animal se zafó de su mano y le lamió el antebrazo sin retirarle la mirada. Kai sintió un debilitamiento en las piernas y se hincó colocando su mano para sostenerse. Palpó con atención sus patas, su cabeza, el pecho, la espalda, la cabeza, la boca… buscando algo que le dijera lo que pasaba. Y sin ser médico veterinario, ni algo cercano, no obtuvo respuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscó con prisa un número de algún veterinario, sacó su celular pero recordó que no había nada parecido ahí, en su agenda tampoco… no tenía directorio… tampoco recordaba dónde pudiera encontrar uno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llevó una mano a la cabeza y limpió sudor frío… no podía hacer nada. &lt;br /&gt;La cargó y la llevó al sillón, le hizo un mullido lugar de descanso son los cojines y la acomodó lo más delicadamente que pudo. Se le quedó viendo unos minutos, tratando de bloquear la culpa que le comenzaba a carcomer… si hubiera puesto más atención a su animal persona, si hubiera tenido la atención de informarse por un veterinario, de llevarla a revisión, de interesarse verdaderamente por ella y no sólo limitarse a darle comida y refugio… si hubiera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrario a lo que muchas veces había pasado en su vida, donde las personas afectadas u ofendidas le veían con desprecio, reclamándole con palabras o gestos hoscos; ese animal sólo le daba la misma mirada de siempre, como esperando que él se sentara a su lado y todo siguiera como siempre. No había una sola señal de reproche o recriminación en esos ojos cafés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai alejó la mirada ocultando su vergüenza, no le habló pero trato de razonarse que ella entendía, que al día siguiente a primera hora iría en búsqueda de un doctor que la ayudara, que ahora sí le prestaría la atención necesaria, se enteraría de por qué le gustaba jugar con los controles remotos y le asustaba cuando el vecino gritaba, por qué no ladraba a los gatos pero si a las aves… al día siguiente, cuando ella fuera atendida, curada y quedara igual que antes. Él lo haría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subió a acostarse cegándose con esas ideas, después de todo no debía ser algo serio. No queriendo pensar en la culpa que aún le mordisqueaba la consciencia. No tuvo un sueño plácido, las ideas no lo dejaban en paz y lo hicieron dar vueltas por la noche hasta que al fin se cansó de tratar de conciliar el sueño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró el reloj, eran casi las dos de la mañana, se quedó un rato en calma esperando por el sonido habitual de los ladridos insensatos o el eterno golpeteo de esas patitas, nada; había ese silencio que deseaba cuando maldecía al animal por no dejarlo dormir. Y de nuevo, en ese eterno viaje redondo de culpa y deseo de borrarla, salió de la cama y fue en busca de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la encontró donde la había dejado, nuevamente llamó y buscó, ahora empezó por los improbables, los poco usuales y los comunes, tampoco hubo éxito; llamó e hizo los ruidos raros, sin ninguna clase de respuesta. Salió al patio sin muchas esperanzas de encontrarla y con un confuso sentimiento, de entre las sombras distinguió una silueta conocida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamó y un pequeño quejido le confirmó lo mejor y lo peor. &lt;br /&gt;Era ella. Pero no estaba bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamó de nuevo, ya no se oyó el agitar de la cola o el paso siendo aplastado con sus patitas. Se inclinó buscándola en la oscuridad con la mano, el pelaje suave y la nariz húmeda le dieron la bienvenida. La recorrió otra vez, por alguna señal que le dijera por qué se consumía tan rápido. ¡Sólo unas horas habían pasado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un brazo le rodeó el cuerpo y la otra mano le repasaba suavemente la cabeza. Trataba de murmurar algo que le diera calma, que quisiera seguirle prometiendo, para convencer más a él que a ella que no le entendería. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un recuerdo asaltándole incrementó la velocidad de sus caricias y la presión en sus pulmones, ese pronto aniversario de un año de la muerte que más le había afectado. Aún faltaban casi tres semanas, y no sabía como lo ‘viviría’ pero la sensación lo estaba haciendo perder el control. Las palabras, ya de por sí entrecortadas y carentes de sentido, se torcieron aún más hasta convertirse en murmullos incoherentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero así siguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sintió el pecho subir y bajar con más notoriedad pero a la vez con más tiempo de intervalos entre uno y otro, relajó el brazo que la rodeaba, casi una hora pasó así. Las inhalaciones y exhalaciones se iban haciendo más y más espaciadas, de pronto ella respiró como a grandes bocanadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una… dos… tres… cuatro… &lt;br /&gt;Diez segundos pasaron.&lt;br /&gt;Cinco… seis…&lt;br /&gt;Catorce segundos.&lt;br /&gt;Siete… &lt;br /&gt;Ocho… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No llegó un nueve. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedó un breve tiempo expectante por esa novena bocanada; al saber que no iba a llegar, buscó por un pulso, lo halló y siguió la cuenta, latido, latido, latido…&lt;br /&gt;Latido…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Latido…&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puso su mano frente a su boca, buscó por pulso en otros sitios, la mano con la palma abierta sobre un costado en espera del movimiento al inhalar… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no había nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tomó otra vez con el brazo izquierdo, y sujetó su cabeza con la mano derecha. Unos minutos así hasta que el calor del cuerpo comenzó a irse y el rigor mortis a aparecer. La hizo a un lado y miró al cielo estrellado que apenas y se notaba por las luces de la ciudad que las opacaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no había mas por hacer, ni tratar de salvarla, ni culparse, ni sufrirla… sólo extrañarla y pensar en cómo seguirá el día de mañana. Cerró los ojos en espera de alguna lágrima que pudiera traicionarle, la cantidad de sensaciones encontradas le anunciaban que podía pronto aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque jamás llegó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se incorporó, buscó una pala en la parte trasera de la casa y sin pensarlo mucho comenzó a cavar. No le importó ni la hora, ni el lugar, ni el hecho que él estaba descalzo, apenas en pants y una playera ligera… aflojar tierra, retirarla, aflojar, retirar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un agujero de tamaño adecuado, a profundidad requerida. &lt;br /&gt;Regresó a donde el cuerpo esperaba, la miró meros segundos. La tomó, regresó al agujero y la depositó, no se detuvo por una emotiva mirada final, ni por una despedida de palabra o gesto, el cuerpo en el agujero y comenzó a echar tierra; palada a palada su mente se iba más y más lejos, cubría el cuerpo y el recuerdo, la culpa y la inútil disculpa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminado, dejó la pala en su lugar, entró a casa, fue a la cocina y se sirvió un vaso de té helado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó en la barra, el vaso al lado y la mirada perdida. Ya sin más que hacer.&lt;br /&gt;Se quedó dormido ahí, en posición tan incómoda y con frío pero no se movió. A la mañana siguiente una mano el hombro lo despertó, se giró con pereza hacia la persona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué te pasó?- preguntó Yuriy con un poco de preocupación y otro tanto de sorpresa burlona. &lt;br /&gt;-¿Qué haces ahí? Si tuviste fiesta nos hubieras invitado.- Boris encendía la televisión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se talló los ojos y vio el reloj, recordó que era viernes y ese par iba de visita. &lt;br /&gt;-¿Desayunarás?- Yuriy preguntó poniendo un par de bolsas en la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai negó, se talló los ojos otra vez mientras se pasaba una mano por el cabello. Dejó su lugar en el banco de la barra y fue a su cuarto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy sabía que no debía preguntar nada, entendió que lo que fuera que hubiera pasado no debía incumbirles. Boris por otro lado, sólo percibió que Kai no estaba bien, además de que faltaba algo. &lt;br /&gt;-¿Dónde está la rata esa?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se detuvo un momento, esperando por el sonido de las patitas en el piso de losa, cuando nada llegó, contestó perdiéndose de la vista al subir las escaleras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ya no vive aquí.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------ &lt;br /&gt;Curiosa la fecha y el modo en que las cosas pasaron. &lt;br /&gt;No hay más por hacer. No fue un cuento, aunque no tuvo final feliz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-2410473228481004971?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/2410473228481004971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=2410473228481004971' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2410473228481004971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2410473228481004971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/04/un-cuento-sin-final-feliz.html' title='Un cuento sin final feliz.'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-5670777206021876317</id><published>2010-03-11T20:22:00.003-06:00</published><updated>2010-03-11T20:34:22.001-06:00</updated><title type='text'>Jueves/11 de marzo</title><content type='html'>Antes de que se lea esto, para mayor referencia (de ser posible) que se cheque esta imagen &lt;br /&gt;http://alejandroalvarez.files.wordpress.com/2009/04/mapas-madrid-metro-underground.jpg&lt;br /&gt;Es del metro de Madrid, y la línea 1. Sólo para hacer el 'seguimiento' si no, no es tan indispensable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Jueves/11 de marzo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el tercer día que lo encuentra, le tomo los dos anteriores definir la hora en que él sube en la estación de Tetuán. Ya ha coordinado su rutina mañanera para estar ahí, puntual… como él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se coloca en el lugar que ha ocupado desde entonces, la puerta al fondo del vagón desde donde lo puede ver subir, avanzar hasta el lugar que él también parece haber elegido como propio. Cuando él se sienta, ella de inmediato gira la mirada para que no se de cuenta que lo ve, por dentro ella reza que la note. Que se cuenta que por tres días ha estado en el mismo lugar, a la misma hora… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De reojo se da cuenta que ha volteado a la ventana ignorando todo lo que pase o deje de pasar en el vagón del tren. Como no creyéndolo, su cabeza se gira casi impulsivamente para verlo directamente y comprobar que, en efecto, ya no ve al interior. Baja otra vez la cabeza ante semejante decepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así como él no volteó a verla, ella no hará más por atraer su atención mas que lanzarle esporádicas miradas ansiosas para que él la mire. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tampoco pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Si fuera más guapa y un poco más lista&lt;br /&gt;Si fuera especial, si fuera de revista&lt;br /&gt;Tendría el valor de cruzar el vagón&lt;br /&gt;Y preguntarte quién eres.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fin de semana se ha cruzado, ahora lunes, ella está ansiosa otra vez. Ha llegado temprano a la estación Bambú que es la más cercana a su casa, y espera por el tren indicado, el que pasará exacto a las 7 en Tetuán. Sube y ve por la ventana, en el leve reflejo de ésta se acomoda el cabello y retoca su maquillaje, cierra los ojos un poco y sonríe emocionada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han dejado Valdeacederas unos minutos atrás y una voz femenina anuncia el pronto arribo a Tetuán. Retira pelusas imaginarias de su blusa para limpiar disimuladamente el sudor de sus manos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas se abren, se cierran y el tren reinicia la marcha; a diferencia de las otras veces, ella se gira completamente como si esperara por alguien que conoce, aunque no es cierto. Mira entusiasmada a los usuarios que suben, pero no lo ve, busca ansiosa a los que ingresaron por la otra puerta y lo nota enseguida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su altura, su piel pálida, el inusual color de su cabello, su gesto cansado y molesto… un audífono en la oreja derecha y el otro colgado alrededor de su cuello, la edición de ‘El País’ en su mano derecha y una pequeña maleta (seguro de computadora) en la izquierda… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que lo nota enseguida, pero aunque él se sienta en el sitio de siempre. &lt;br /&gt;No le  mira ni por equivocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Te sientas en frente y ni te imaginas&lt;br /&gt;Que llevo por ti mi falda más bonita.&lt;br /&gt;Y al verte lanzar un bostezo al cristal&lt;br /&gt;Se inundan mis pupilas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya han dejado atrás las estaciones Estrecho, Alvarado, Cuatro Caminos…&lt;br /&gt;…Ríos Rosas, Iglesia… &lt;br /&gt;…Bilbao…&lt;br /&gt;…Tribunal…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete estaciones en los que ella apenas y ha conseguido ponerse bajo control y no salir huyendo, se ha pasado algunas veces las manos por la cara, un hábito que de pronto encuentra difícil de quitarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan Gran Vía y ella se decide a levantar una vez más la vista; todo el feliz ritual que realizó en la mañana eligiendo ropa, arreglándose más esmeradamente, un peinado que vio en un espectacular y que sirvió de nada, la hacen sonreír divertida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la vio, pero no le importa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estación Sol, ahí un hombre que va al lado de él le pregunta la hora. &lt;br /&gt;-Siete cuarenta de la mañana.- Un acentuado hablar le lleva a verlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre agradece y se levanta, él asiente y ve salir al hombre por la misma puerta en la que ella ha estado parada. Las puertas se cierran y ella sigue con la mirada puesta en él, él ve las puertas y luego a ella. Se miran unos instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;De pronto me miras, te miro y suspiras&lt;br /&gt;Yo cierro los ojos, tú apartas la vista&lt;br /&gt;Apenas respiro me hago pequeñita&lt;br /&gt;Y me pongo a temblar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando él ha retirado su mirada, ella se gira y parece querer hundirse en la esquina en la que ahora se coloca. Apartándose de las puertas ya que han llegado a la estación de Antón Martin, él baja ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sigue hasta Alto del Arenal, donde baja y no sabe como sentirse, si feliz por que la miró plenamente, tonta por no haber podido responder de otro modo que cerrando los ojos o… satisfecha, que ya hubo algo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque puede tener otra ruta más rápida para llegar al trabajo, elige estar puntual en la estación Bambú, tomar el tren de siempre y esperar por él en Tetuán. Tratar de obtener una mirada, obtenerla y no saber que hacer con ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y así pasan los días, de lunes a viernes&lt;br /&gt;Como las golondrinas del poema de Bécquer&lt;br /&gt;De estación a estación enfrente tú y yo&lt;br /&gt;Va y viene el silencio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es Jueves, ella pasó toda la noche en vela armándose de valor a decirle todo. No se arregla tan primorosamente como otras veces, se ha dado cuenta que él no parece ser de los que prestan mucha atención a ese detalle… o a cualquier otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas el día anterior supo cuál era su nombre, aún no dejar de sonreír al recordar, que si no fuera por ese gusto (quizá malsano como su amiga dice) de escuchar pláticas ajenas, jamás lo hubiera sabido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai Hiwa… Hiwari… o algo así, pero al menos sabe que se llama Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos fue con ese nombre con el que contestó al ser llamado a su teléfono, cosa que no había ocurrido antes y que además de dejarse seducir por su voz, le permitió escuchar su nombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá ni siquiera sea su nombre real, no es español, eso es más que claro; al verle es obvio que ni madrileño, ni español, quizá ni europeo… pero de dónde sea, no le importa. Lo más seguro es que está ahí de paso, quizá trabajo… no tiene facha de turista, el gesto de hartazgo lo delata. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo de siempre, ella en la puerta, él en el asiento opuesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;De pronto me miras, te miro y suspiras&lt;br /&gt;Yo cierro los ojos, tú apartas la vista&lt;br /&gt;Apenas respiro, me hago pequeñita&lt;br /&gt;Y me pongo a temblar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Disculpa, ¿dónde es esto?- su voz de indescifrable acento la hace abrir los ojos de pronto al escucharla tan cerca. Él está a una indescriptible cercanía, ella controla la reacción espontánea de echarse para atrás y pone atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él le muestra un edificio en la fotografía del periódico, -¿Ah?- ella aún no es capaz de controlar su lengua. &lt;br /&gt;-Cerca de la estación Atocha Renfe, no conozco.- &lt;br /&gt;-¿Ah?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella mira cómo su gesto se frustra, frunce un poco el ceño y murmura algo en un idioma que no entiende, -No español, aquí, ¿dónde?- habla un poco más lento, como si de principio ella no le entendiera.&lt;br /&gt;-Si… te entiendo, Atocha Renfe.-&lt;br /&gt;-He visto que usas esta línea, ¿puedes decirme?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘He visto’ ella quiere decirle que también lo ha visto, que claro que lo puede llevar a conocer la histórica estación con su jardín botánico y su histórico edificio. –Es el edificio… de la estación Atocha…, saliendo de ella…-aún trastabillando pudo unir su frase, -puedo guiarte si quieres, Kai.- al decir lo último ella abre bastante los ojos y se lleva las manos a la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y entonces ocurre, despiertan mis labios&lt;br /&gt;Pronuncian tu nombre tartamudeando.&lt;br /&gt;Supongo que piensas que chica más tonta&lt;br /&gt;Y me quiero morir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez quita su gesto molesto, harto… aburrido, y una sonrisa apenas perceptible aparece en sus delgados labios. –Sería bueno, pero tendrá que ser mañana.-&lt;br /&gt;Ella se queda muda de asombro y no consigue responder nada, su mente grita un ‘Sí, mañana.’ -…-&lt;br /&gt;-Aquí a la hora de siempre.- Él le da una última mirada curiosa y esa sonrisa que le ha robado el aliento. &lt;br /&gt;-…mañana- ella susurra cuando él cruza las puertas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella ni siquiera se había dado cuenta que ya llegaban a Antón Martin. Se gira para verlo levantar un poco la mano despidiéndose, ella también lo hace y la agita haciendo más efusivo el adiós. Cuando lo ha perdido de vista cierra los ojos, y quisiera gritar, correr, llorar, reír… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se queda con los ojos cerrados, imaginando… imaginando como será mañana.&lt;br /&gt;Ella subirá en Bambú, él en Tetuán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella ya no esperará hasta Sol para tratar de conseguir una respuesta. Él hablará con ella desde que ingrese al tren. Las trece estaciones que los separan de Tetuán a Atocha Renfe serán todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pero el tiempo se para y te acercas diciendo&lt;br /&gt;Yo no te conozco y ya te echaba de menos.&lt;br /&gt;Cada mañana rechazo el directo&lt;br /&gt;Y elijo este tren.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Tetuán a Cuatro Caminos se preguntarán los nombres, quizá el lugar de vivienda, las ocupaciones… la información básica para conocerse lo mínimo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Ríos Rosas a Bilbao, ella le dirá lo apenada que está por el modo en que pasaron las cosas, que no lo hace nunca pero esa vez se le pasó. Él le dirá que no importa, que también la ha visto desde el primer día pero también no suele acercarse a la gente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Tribunal a Tirso de Molina reirán por las anécdotas que se contarán, ella sabrá lo que hace en Madrid, él dónde es que ella trabaja y por qué ocupa diario la línea, hasta le confesará que hay otra ruta más rápida, pero le gustaba verlo en el tren. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Antón Martín, ella (al darse cuenta que no es una persona muy expresiva) le tomará la mano y se acercará, esperando una reacción de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado&lt;br /&gt;Un día especial este once de marzo.&lt;br /&gt;Me tomas la mano, llegamos a un túnel&lt;br /&gt;Que apaga la luz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa oscuridad que conecta Atocha con Atocha Renfe, ya con las manos enlazadas se susurrarán palabras guardadas por los trece días que llevan viéndose en el tren. Ella reirá y él sonreirá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una con otro, lado a lado y juntos ahí dejarán que sus ideas reprimidas de amor se hagan expresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Te encuentro la cara, gracias a mis manos.&lt;br /&gt;Me vuelvo valiente y te beso en los labios.&lt;br /&gt;Dices que me quieres y yo te regalo&lt;br /&gt;El último soplo de mi corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las siete con treinta siete minutos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai sigue sonriendo por el curioso encuentro con esa chica extraña que notó la semana pasada, su incauto hablar y la posibilidad de tener alguien conocido en la ciudad lo han llevado a arreglar el encuentro del día siguiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empieza a subir las escaleras para salir de la estación y reunirse nuevamente con el grupo ejecutivo con el que ha estado negociando por tantos días, y lo tienen obligado en la ciudad. Escucha un ruido a la distancia, se queda detenido. &lt;br /&gt;Sale sin muchos deseos de saber qué es, pero sabe que es más seguro estar en espacios abiertos, ve a gente que señala a lo lejos una columna de humo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero un silencio estremecedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los habitantes se han detenido, el tráfico lo ha hecho… pareciera que también el tiempo.&lt;br /&gt;Otra explosión los pone en movimiento. &lt;br /&gt;Gritos y más humo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la poca orientación que ha podido obtener del lugar, deduce que la siguiente estación está en esa dirección. Un solo impulso lo lleva a correr sin pensar hacia allá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es detenido (al igual que la multitud que se dirige ahí) por un cordón de seguridad, mas ríos de gente que corren en dirección opuesta gritando, llorando, algunas con hollín en la cara, sangre o el gesto de histeria colectiva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene que retroceder y va con el socio, que lo recibe preguntándole desesperado si se encuentra bien, Kai asiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasó?- &lt;br /&gt;-Explosiones en el tren de la Estación Atocha…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no habrá encuentro para el viernes 12.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---- &lt;br /&gt;Canción: Jueves/11 de marzo&lt;br /&gt;Grupo: La oreja de Van Gogh&lt;br /&gt;Disco: A las cinco en el Astoria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una especie de 'In memoriam' hoy que se celebra un aniversario de dichos atentados en Madrid. &lt;br /&gt;Se supone que iba a haer una historia de amor (si, aunque no se crea) de otro estilo, pero encontré esta canción, y viendo la cosa tan linda que cuenta, más mi impulso por escribir algo... romántico, hela ahí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-5670777206021876317?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/5670777206021876317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=5670777206021876317' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/5670777206021876317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/5670777206021876317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/03/jueves11-de-marzo.html' title='Jueves/11 de marzo'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-380631263799839685</id><published>2010-01-24T11:39:00.004-06:00</published><updated>2010-01-24T22:24:29.876-06:00</updated><title type='text'>Tradición III</title><content type='html'>3. El domingo o encontrar donde no hay nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recargó la cabeza en el respaldo del sillón, cerró los ojos y movió un poco la cabeza de un lado a otro tratando de relajar los músculos del cuello, algunos crujidos y otro tanto de dolor acrecentado delataban la tensión acumulada. Abrió un ojo, buscando por el reloj en la sala se dio cuenta que ya era muy tarde, casi las once con cuarenta de la noche, hizo un repaso mental de todo lo que tenía pendiente al día siguiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No eran muchas cosas, pero tenía mucho cansancio. Tan sólo de pensar en el trayecto a su habitación donde la cama esperaba por él, le dio más sueño y se recostó en el sillón dándole la espalda a las manecillas que seguían avanzando sin cuidado, agradeció que cambiara el anterior modelo que no paraba en su ruidoso ‘tic tac’. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estiró las piernas tratando de quitarse los zapatos con los pies, consiguió deshacerse del derecho pero el izquierdo no se movió. No queriendo cansarse en desatar las agujetas se acomodó de modo que no le molestara, cerró los ojos olvidando todo por un momento e intentando perderse en un sueño apacible que le diera el descanso que tanto necesitaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enero comenzaba a irse como el agua, las fiestas de Diciembre fueron todo lo que ni en sus más salvajes sueños (o pesadillas) hubieran aparecido. Tan decidido que estaba de afianzarse un lugar para pasarlo con más estabilidad, y se mostraron otras dos opciones que en definitiva no hubiera elegido ni estando ebrio: los europeos, y su padre y abuelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan sólo de recordar el alboroto que se hizo cuando Tala halló una fotografía en el periódico del día dos de enero, sobre la fiesta ofrecida en el lujoso hotel, se veía al anfitrión y su familia pero de fondo podían distinguirse los tres Hiwatari brindando. Ni los chantajes, amenazas, promesas o berrinches de alguno de ellos le sacó una sola palabra, no mas que las maldiciones cuando él la vio. Para suerte suya, ninguno de sus otros conocidos leía ruso y en definitiva ninguno compraría esa edición. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sirvió esa parada para enterarse de que la noche del treinta y uno no pudieron ni salir de la casa porque la tormenta desatada bloqueó la calle y Brian se negó a hacerla de barredora humana, Spencer se enfermó de una infección intestinal que no le dejó separare del baño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Devolviéndoles las burlas que recibió salió disparado a Japón, pues Susumu lo buscó por teléfono ese mismo día invitándolo a comer; podría ser entretenido compartir la comida con su papá pero no quiso forzar el frágil lazo que se había reestablecido la cena de fin de año. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mala suerte que en Japón ya sabían lo de su inusual Navidad, y lejos de haber burlas o reclamos por preferir al grupo de Robert que a su equipo; pasó por un riguroso interrogatorio que parecía exigirle los pocos recuerdos aún frescos que le quedaban. Lástima para la curiosidad de Tyson y Max porque Kai no dijo más que el menú y las razones del por qué terminó ahí… se guardó para sí la curiosa dinámica del equipo europeo y el inconcebible hecho que le había gustado, quizá hasta repetirlo a lo largo del año. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei lo puso al tanto de lo sucedido en la celebración de Tyson, a la que el chino terminó asistiendo también. Un duelo de karaoke y otro de baile donde la sorprendente pareja de Hilary y Max se llevó todo; mas un alcoholizado Hiro y Tyson quedándose dormido en el patio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día tres de enero donde regresó a Japón, parecía que esa magia de las fiestas de fin de año se había acabado con la cena del día treinta y uno de diciembre… no que creyera en la imagen comercial de todo pero hasta él reconocía que había un ambiente distinto en el aire; y con los viajes, el repentino acumulamiento de trabajo y lo confuso de ambas celebraciones… parecía haberse esfumado todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su cómoda posición en el sillón y ante la negativa del sueño para abrazarle se puso a hacer un balance de su fin de año, de si había sido tan bueno o tan malo como había llegado a pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No… no había estado con sus compañeros-amigos-camaradas… como quisieran nombrarse, con &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ellos&lt;/span&gt; con quienes había aprendido a aceptar la compañía como algo más que competencia, amenaza o reto… que aunque no había abrazos y gritos de alegría creaban un mundo habitable en su trastornado modo de vida. Dónde reírse o burlarse sin tapujos del mundo y sus ironías con Tala y compañía, ahogarse en alcohol y no temer por indiscreciones posteriores, lo que pasaba ahí, ahí se quedaba. Hallar un remanso invaluable de tranquilidad, ese aire de familiaridad y hogar que había perdido mucho tiempo atrás y que se materializaba en el dojo de Tyson con los demás del equipo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esa Navidad y Año Nuevo le habían gustado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hallar un grupo dentro del círculo mediato en el que se movía habitualmente, un grupo de acaudalados que no (siempre) iban con las mismas tendencias esnob de cuanto quisiera considerarse parte de las altas esferas; hallar donde podía hablar de inversiones y mercados sin ser acartonadas reuniones de habano y cognac. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo mejor (en cuanto a descubrimientos), saber que había una segunda oportunidad hasta para las causas más perdidas: sus dos familiares. Resultó que su padre también podía jugar en la misma liga que Voltaire y él, de burla-verdad-reclamo-no agresión física; y que Voltaire, tenía sentido del humor… no era siempre el amargado y recio viejito que Kai se había fijado en la cabeza. Podían crear un lazo… frágil, casi invisible, tenso pero real; y que todos estaban de acuerdo en ello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llevó las manos a la cara, sonrió mientras sentía unas cosas húmedas viniendo de sus ojos. ¿Qué le estaba pasando? ¿Acaso eso de la depresión invernal ya le había atacado? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía años que dejó de ser el inestable adolescente que daba la impresión de tener problemas mentales y casi tendencia suicida, donde los problemas de su alrededor a veces lo rozaban levemente y otras lo golpeaban como a mazazos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…rió, rió y rió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carcajadas como no recordaba haber lanzado fueron saliendo de su boca y se perdían en las paredes del departamento, se tuvo que colocar las manos sobre la boca para acallarlas y ahorrar las preguntas que los vecinos podrían hacer. ¡Qué risa!  Nada de eso tenía sentido y sin embargo… no podía detenerse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó, sentándose aún en el sillón y encorvando la espalda con los codos en las piernas y las manos aún sobre la boca. Un ‘miau’ detuvo al fin sus risas, y Kai quedó cara a cara con uno de los otros dos habitantes de ese lugar. El par de ojos ocres y la cara parda se movían de un lado a otro, curiosos por entender qué era ese anormal comportamiento de Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento… creo que me di cuenta de algo. ¿Cómo estás?- &lt;br /&gt;El gato ronroneó enrollándose en sus piernas, Kai lo cargó y lo puso en la barra de la cocina mientras le buscaba algo de comer, el movimiento de las cosas en la cocina alertaron al otro ocupante, que había estado dormido desde la llegada de Kai. Con el infaltable sonido de las patitas sobre la loseta del piso, se acercó a su dueño y se paró en dos patas sin ladrar, el perro orejón movió levemente la cabeza, -…ya, también hay para ti.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó comida en los respectivos platos de cada uno y fue a su cuarto a cambiarse por algo más cómodo, ya eran la una de la mañana. Regresó a la cocina donde el cocker spaniel pedía más de comer y el abisinio ya se había enrollado en la mesita de la sala a dormir. Se preparó una taza de café mientras repasaba un poco lo que había pasado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué le había provocado tanta risa? &lt;br /&gt;No supo decirlo, pero una sonrisa lo asaltó otra vez. &lt;br /&gt;¿Qué importaba si lo entendía o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó su bebida, fue a su cuarto y los dos animales lo siguieron, el gato se trepó a la almohada de la orilla, el perrito esperó a ser subido para enrollarse a los pies de la cama. Kai se acostó y cerró los ojos. Habían pasado mas de tres semanas desde que el año había empezado y fue hasta ese momento que tuvo un entendimiento de lo que había sido todo eso… de su búsqueda de establecer una tradición y la negación del destino para dársela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y su respuesta fue simple: nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni tradición, ni razones abstractas o manifestaciones del destino. La ausencia absoluta donde (paradójicamente) había encontrado todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durmió tan profundamente que no despertó a tiempo para su desayuno programado, ni regresó la lista de llamadas dejadas que la secretaria le había mandado; se quedó en la cama buena parte del día y en la sala el resto de la tarde viendo películas que hacia meses compró y no había tenido la paciencia de sentarse a ver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche lo volvió a encontrar ahí, esta vez ya no le dio flojera regresar a su cuarto. Repitiendo lo de cada noche, el gato en la almohada, el perro en la orilla de la cama él se duerme poco a poco. Ya no volvió a pensar en nada de los días anteriores pues encontró una razón y sintió una ligereza en la mente como no la había tenido en mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se dio cuenta que con esa determinación si encontró una tradición, la ausencia de. &lt;br /&gt;Y si la siguiente Navidad terminaba en un crucero en el mar del norte o cenando cordero en la Patagonia, quizá el Año Nuevo sobrevolaría África o vería a Max y Hilary volver a ganar el concurso de baile en el dojo de Tyson, o Ian entrando por la ventana de la tienda elegida mientras Spencer y Brian forzaban la puerta… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que fuera que pasase, seguiría su tradición. &lt;br /&gt;------------------ &lt;br /&gt;Chica... :D...&lt;br /&gt;No tengo vergüenza, lo sé. No he tenido mucho tiempo para pensar y el poco que me queda no me traía ideas explotables, apenas hoy (o mejor dicho anoche-hoy en la madrugada) pude terminar esta historia, y como no iba a tener sentido hablar de principios de año siendo que ya hasta se nos va el primer mes. Decidí ubicarlo en la fecha dada.&lt;br /&gt;Espero te guste aunque un poco... &lt;br /&gt;Muchos saludos y nos leemos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-380631263799839685?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/380631263799839685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=380631263799839685' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/380631263799839685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/380631263799839685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/01/tradicion-iii.html' title='Tradición III'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-45437664354201712</id><published>2010-01-01T23:35:00.002-06:00</published><updated>2010-01-16T00:31:55.883-06:00</updated><title type='text'>Tradición II</title><content type='html'>2. El Año Nuevo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo que confirmaron? Jamás me llegó siquiera una invitación.-&lt;br /&gt;-Lo siento señor Hiwatari, recibimos su confirmación y su lugar está dispuesto.- La amable voz de la mujer parecía comenzar a tambalearse. &lt;br /&gt;-Pero… debe haber un error.-&lt;br /&gt;-No señor, tengo aquí la confirmación registrada. Pero si es un inconveniente, habrá que anunciar su ausencia.- Ella ofreció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai cerró los ojos mientras se pasaba una mano sobre la cara, -No, no… ahí estaré. ¿Puede repetirme la hora y el lugar?-&lt;br /&gt;-Claro señor; el Gran Salón del Marriot Moscow Grand Hotel, a las diez de la noche.- &lt;br /&gt;-Si… gracias.- Kai se despidió y colgó. Su mano pasó otra vez sobre su cara denotando su frustración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasó?- Tala preguntó notando su gesto.&lt;br /&gt;-Una cena… una maldita cena de año nuevo con el nuevo socio.- Kai no cabía de indignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y?- Tala preguntó no hallándole el problema.&lt;br /&gt;-¿Cómo y?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues sí, diles que no te interesa y mándalos al diablo como siempre.- &lt;br /&gt;-No puedo hacer eso, un idiota equivocó sus datos y resulta que confirmé mi asistencia.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y?-  Tala preguntó otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai ya no contestó, se levantó molesto mirando el reloj. Eran apenas las dos de la tarde y tenía suficiente tiempo, ya adentrado en el mundo de los negocios y la dinámica de las cosas ahí había aprendido ciertas cosas que quizá contrastaban con su casi misántropa naturaleza pero que eran indispensables para mantener a flote y en buen curso los negocios que lideraba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre esas cosas estaba no faltar jamás a la palabra dada, aunque en verdad no se hubiera dado jamás como en ese caso, la demás gente lo percibiría como una carencia de carácter y usualmente alimentaba otra sarta de ideas erróneas que podían poner en peligro futuros planes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que midiendo sus tiempos salió de la casa comunal de los rusos sin decir mucho, ninguno de ellos entendería del todo y aunque dos lo hacían levemente, era obvio que no les quitaba el sueño, seguían sin querer tener muchas responsabilidades. Kai renunció a esa emocionante noche de bandolero y alcohólico de taberna barata para enfundarse en un ridículo traje y fingir por una noche una vez más como solía hacerlo en las reuniones que se veía obligado a ir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único diferente y que le hacía rabiar más era que no era una simple cena de socios, sino que era una meramente de aspecto social celebrando la llegada del Año Nuevo. ¿Qué había hecho de malo ese año para que las cosas le salieran así? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero la Navidad en Londres con los exEuropean Dream, que al final resultó un agradable descubrimiento pero no dejó de ser algo fuera de lo planeado, y ahora eso, definitivamente no aparecería ahí nadie conocido que pudiera ayudarle a sobrellevar la aburrida celebración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresó a su departamento y maldijo a todo y todos, no tenía ni un solo traje ahí porque no solía asistir a juntas en la ciudad, tuvo que salir a la zona comercial a comprar uno de emergencia, después de un rápido recorrido eligió uno pero los pobres dependientes apenas y se daban abasto, parecía que no era el único urgido por un disfraz para esa noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las siete de la tarde cuando iba llegando a su departamento, y no podía estar más enojado. El tráfico parecía quererlo enloquecer, todos se dirigían a sus destinos de celebración y él… al de martirio, qué ironía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre prisas y mala organización del departamento, salió de ahí con destino al céntrico hotel casi a las nueve con treinta de la noche; ya que la celebración en la Plaza Roja había comenzado desde temprano las calles cercanas al centro habían sido cerradas, y si ya de por sí el acceso vehicular a los primeros cuadros de la capital era caótico, tuvo que verse obligado a dejar su auto a varias cuadras de distancia. Sabía que lo más adecuado sería correr, pero tan solo de pensar en el espectáculo que sería corriendo aceleradamente por las calles de Moscú, en traje, y con abrigo. Mejor sólo acelerar el paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había varios puntos de revisión en las calles, libró los primeros dos sin problema, pero para el último apenas y consiguió superarlo porque era su costumbre cargar una navaja suiza, ya fuera por protección (considerando los ambientes donde a veces se movía) o por utilidad porque nunca faltaba algún imprevisto; casi le dieron las once ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiguió llegar al primer cuadro de Moscú, sobre la calle Tverskaya caminó hasta llegar con Staropimenoskij, el enorme hotel se levantaba ahí. Un grupo de seguridad lo rodeaba y Kai lo pasó sin muchos problemas, quizá porque no cualquier loco andaría ahí en un costoso traje, pero lo bueno estuvo cuando llegó al lobby del hotel dispuesto a entrar al salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Puedo ver su invitación?- preguntó la recepcionista.&lt;br /&gt;-No me la hicieron llegar, pero confirmé mi asistencia.-&lt;br /&gt;La mujer se miró confundida y miró su lista de invitados, -¿Puede darme su nombre?- &lt;br /&gt;Eso se ganaba por no asistir a juntas ahí, no era una personalidad conocida como su abuelo; -Hiwatari.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer buscó en la lista, lo miró un par de veces y arqueó una ceja, -Pero aquí aparece que el señor Hiwatari ya llegó.- &lt;br /&gt;-¿Cómo que ya llegó? Me hablaron por la tarde preguntando por mi asistencia.-&lt;br /&gt;-Lo siento señor, tengo registrado una persona con ese apellido y ya ha ocupado su lugar.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai mataría a quien hubiera osado usurpar su lugar, no que se muriera de ganas por estar esa noche ahí pero si ya le habían hecho hacer todo lo que había hecho, no se regresaría resignado a casa. Pensó en un modo de corroborar quién demonios era esa persona y antes de poder pronunciar algo, alguien lo llamó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Kai?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él y la mujer miraron a la persona que llamó, era un hombre maduro de cabello rubio y ojos verdes, el jefe de Consejo de un consorcio francés. –Señor Kassovitz,- la mujer lo nombró, -¿lo conoce? Su lugar aparece como ya ocupado.-&lt;br /&gt;-Otro error. Déjalo pasar Marcelle, es un invitado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai entró y caminó al lado del hombre exigiendo respuestas con la mirada, -Hubo un error en las listas que se repartieron, mi asistente y el hotel llevaron por separado la confirmación de asistencia. No fuiste el único.-&lt;br /&gt;-Ah… ¿entonces no estaba invitado?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armand Kassovitz rió dándole unas palmadas en la espalda, -¡Por supuesto que lo estabas! Sólo que hubo un error de apreciación, la generalización del ‘Señor Hiwatari’ fue la razón principal.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le gustó para donde iba eso, fue guiado hasta una mesa vacía, lo invitó a sentarse y Kai le preguntó, -¿Quién más vino?- &lt;br /&gt;-Ya lo verás, vaya que el fin de año y la confusión trajeron algo que jamás hubiera imaginado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Armand?- Kai quiso preguntar más pero el francés se había perdido entre los invitados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai miró el letrero en la mesa ‘Hiwatari’…era el único ocupando la mesa, ¿entonces por qué decían que ya se había ocupado? Quizá el impostor se dio cuenta del lío en que se metería y se fue. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos invitados estaban de pie, platicando entre ellos ocupando todo el lugar, él apenas y podía divisar lo que había más allá porque la cantidad de gente era considerable, una agradable tonada de un grupo de cuerdas y alientos al fondo alegraba la velada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dio un trago a su copa y buscó por algo comestible en la mesa, sólo una charola con pan negro. Suspiró resignado mientras tomaba uno y lo partía discretamente, miraba desinteresado a su alrededor llevándose pequeños pedazos a la boca para mitigar su hambre pues no había comido nada desde el desayuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te llenarás antes de que llegue la comida.- Escuchó una voz que lo hizo voltear de inmediato.&lt;br /&gt;-Déjalo, ni que tuviera regimenes alimenticios muy estrictos y saludables.- Otra detrás de la primera le hicieron soltar el pan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaba la razón del problema, no había ningún impostor o error de listas, el asistente y los encargados de la logística en el hotel habían hecho bien su trabajo, pero no contemplaron que habría más de un Sr. Hiwatari. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hacen aquí?- preguntó no cabiendo de sorpresa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primer persona se sentó a la derecha de Kai, -Yo confirmé la primera asistencia, cuando él se enteró de eso, dijo que también debía venir.- &lt;br /&gt;La otra se sentó a la derecha de la primera, -¿Desde cuándo te doy explicaciones? La pregunta debiera ser, ¿qué haces tú aquí?- &lt;br /&gt;Kai miró molesto en dirección opuesta, -Un error de apreciación.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pasó lo mismo que con los van Hoogenban, sólo que allá no hay espacio suficiente. Demos gracias que no somos muchos.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai miró a su padre aún carente de una respuesta o pregunta adecuadas, un poco más allá Voltaire también veía a otro lado con disgusto; no sería dudoso decir que esperaba otra clase de compañía que no eran ni su hijo, ni (en definitiva) su nieto; pero los azares del destino (o una mala comunicación entre un asistente y un organizador de eventos) los habían colocado ahí y por el orgullo propio del apellido (mas toneladas de ego propio) ninguno se humillaría dejando la fiesta a tan temprana hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música se detuvo y se pidió que todos ocuparan sus lugares, la gente volteó expectante por lo que seguía después de que las luces se apagaron. Un solo reflector enfocó a una persona en un pequeño estrado, era el anfitrión de la fiesta. Él dio un emotivo discurso que arrancó los aplausos más de una ocasión, invitó a su familia a pararse junto a él en el pequeño estrado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una joven mesera se acercó a él y éste anunció, -Están prontas a dar las campanadas.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los invitados fueron habían sido convidados con una copa con doce uvas, y cuando el anfitrión dio el anuncio, todos se pusieron de pie, conforme el sonido de las multitudes en la Plaza Roja comenzaron a realizar la cuenta regresiva, los invitados los imitaron mientras unos insistían en atragantarse con las uvas, cuando se llegó al ‘doce’ y se dejaron escuchar las campanas de la Catedral de San Basilio, la gente estalló en alegría y abrazos. Los que no habían acabado sus uvas siguieron con ellas, entre abrazo y uva se deseaban buena suerte para el año que nacía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai y Voltaire se veían con cierto recelo, ya se habían puesto de pie y no habían tocado una sola de sus uvas mientras Susumu veía a ambos con cierta incomodidad, mientras que en las mesas de alrededor se deshacían en besos y abrazos los tres ‘Sres. Hiwatari’ no sabían bien qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué los éxitos del año pasado se tripliquen en este.- Dijo un hombre afroamericano a Voltaire mientras le estrechaba una mano. &lt;br /&gt;-¡Suerte para todos!- el típico que perdía la compostura en toda fiesta se abalanzó en un abrazo efusivo a Susumu que se lo devolvió con cierta diversión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai aprovechó la confusión para escabullirse fuera del salón en lo que pasaba el momento de la emotividad, se acercó a una de las terrazas y la abrió. El gélido aire le dio un repentino escalofrío, miró los espectaculares fuegos artificiales que inundaban el cielo moscovita, miró su reloj y decidió que saldría a las dos de la mañana de ahí, una hora para darle tiempo a la comida, y la otra para el aspecto social. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresó a tiempo cuando el ejército de meseros hacía su entrada triunfal y comenzaban a servir en cada mesa. Cuando Voltaire lo vio entrar le dio una mirada de reproche pero luego sonrió, entendiendo que iba a ser lo mejor para todos y así ahorrarse la vergüenza de tener que darse un abrazo ante la presión de los demás (como fue el caso entre él y Susumu). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas de seis platillos fueron dados a escoger como plato principal en esa cena de cinco tiempos, a pesar del hambre que Kai tenía no pudo llegar ni al cuarto, Voltaire tampoco pudo tomar el postre mientras que Susumu lo rechazó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora somos un trío de sanas personas.- Susumu sonrió ante eso. &lt;br /&gt;Voltaire rió entre dientes, -El azúcar te va a matar un día de estos, mejor así. ¿Cuál es tu excusa?-  &lt;br /&gt;-Ya no tengo hambre.- Kai dijo simplemente.&lt;br /&gt;-¿Quién era el que se estaba comiendo el pan?- la pregunta de Susumu sonó a burla. &lt;br /&gt;-¿Quién es el que vino sin ser invitado?- Kai le regresó la pregunta. &lt;br /&gt;-Tú.- Voltaire confirmó. –No sé por qué te llamaron, ese socio es parte de mi área de las empresas, no la tuya.-&lt;br /&gt;-También él.- Kai se defendió señalando a su padre.. &lt;br /&gt;-Bueno, él me invitó- Susumu miró a Voltaire.&lt;br /&gt;Kai sonrió, -A mi me invitó Robert Kassovitz.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Touché- Finalizó Voltaire. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estás de su lado?- Susumu preguntó fingiendo indignación.&lt;br /&gt;Voltaire cerró los ojos, -No pero nadie puede negar esa verdad.- &lt;br /&gt;-¿Lo ves? Aquí el extra eres tú.- Kai le señaló medio sonriendo.&lt;br /&gt;-¿Quién fue el último en llegar?- Susumu preguntó creyendo tener las de ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voltaire se levantó un momento y se acercó a un hombre caucásico y uno moreno que platicaba animosamente, al verlo lo saludaron cordialmente y él les preguntó algo, señaló a la mesa específicamente a donde Susumu estaba, ambos se encogieron de hombros luego a Kai y ambos asintieron, saludándolo por su nombre mientras agitaban las manos, volvió a decirles algo y se sentó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros dos estaban mudos de asombro de la repentina situación, y aún más por lo inusual de sus acciones; vieron mudos al mayor volver a sentarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué fue eso?- Kai preguntó. &lt;br /&gt;-Sólo quería probar un punto.- Voltaire respondió. &lt;br /&gt;-¿Y cuál fue?- el menor insistió.&lt;br /&gt;-Quien es el desconocido.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se quedó pasmado por la respuesta y miró con cautela a su padre esperando por una reacción; indignada, enojada, alterada, ¿confundida? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya sorpresa cuando Susumu soltó una carcajada y le dio una palmada en la espalda a su padre, -¡Sabía que tenías sentido del humor!- &lt;br /&gt;Kai y Voltaire intercambiaron miradas, y lo más inexplicable pasó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa… &lt;br /&gt;Mínima, casi imperceptible… pero espontánea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, Kai le respondió con un asertivo comentario que Voltaire ignoró, pero comentó algo a su hijo, el otro entre risa y sonrisa decía otra cosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, y así. Lo impensable, una reunión para nada planeada y con un inicio bastante desagradable continuó siendo lo que Kai jamás hubiera esperado. Una velada agradable, quizá no con la cantidad de sorpresas como su Navidad ese año, o entendible como las que acostumbraba con sus amigos pero… no se arrepentía de estar ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al grado que como con los europeos ni siquiera notó el tiempo, las botellas de vodka habían llegado un rato atrás pero el ánimo de esos tres sres. Hiwatari no se debía a eso, eran casi inmunes a su etílico beso y aunque ya llevaban un rato bebiendo, seguían tan ecuánimes como antes del primer trago. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, una voz rompió la mordaz conversación y los tres miraron al interlocutor, un fotógrafo que los invitaba a acercarse más y posar para una foto… &lt;br /&gt;Voltaire se echó para atrás, Susumu miró a los otros dos y Kai se levantó. El fotógrafo se quedó perplejo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una buena noche, sería bueno repetirla.- Susumu comentó sabiendo bien lo que su hijo y padre habrían de hacer ahora. &lt;br /&gt;-Pero no será en un lugar así.- Voltaire también se levantó y fue a acercarse a un grupo de hombres que fumaban mientras hablaban de negocios.&lt;br /&gt;-Si, lo sería.- Kai desapareció por la puerta de una orilla. &lt;br /&gt;-Si, a la otra será.- Susumu se quedó solo dándole otro trago a su vaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai recibió su abrigo y miró su reloj, las tres con treinta minutos. Vaya sorpresa, jamás hubiera imaginado lo que ese primero de enero le iba a deparar: una cena con su padre y su abuelo sin pleitos y lo más normal que podía ser para ellos; bebiendo alcohol juntos y charlando entre burla y agresión sin odio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había sido un buen fin de año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una leve sonrisa de satisfacción, siguió caminando perdiéndose entre las calles bajo una tupida nevada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-45437664354201712?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/45437664354201712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=45437664354201712' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/45437664354201712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/45437664354201712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2010/01/haciendo-una-aclaracion.html' title='Tradición II'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-2451917484366775761</id><published>2009-12-31T19:58:00.003-06:00</published><updated>2010-01-13T22:33:43.080-06:00</updated><title type='text'>Tradición I</title><content type='html'>1. La Navidad&lt;br /&gt;Se suponía que todo estaba fríamente calculado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El congreso en Inglaterra terminaba el veintitrés, pasaría a Rusia a alborotar a todos diciéndoles que irían al Caribe a pasar las fiestas, se iría la madrugada del veinticuatro dejándolos plantados para llegar a tiempo a Japón, descansar un poco e ir con Rei, ya que no planeaba nada agitado para esa Navidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada salió como esperaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las actividades se extendieron hasta casi la noche del veintitrés, había perdido su vuelo, tuvo que humillarse hablando con su abuelo para que le prestara el avión de las empresas, hasta Voltaire había accedido pero lo impensable llegó cuando los aeropuertos fueron cerrados sin aviso de pronta apertura dada la onda gélida que se liberó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba que se lo llevaba el diablo, a punto estuvo de amenazar de muerte a la pobre dependienta de la sección de información que no pudo orientarlo de cómo conseguir boletos para el eurotúnel hasta París. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorpresivamente Robert andaba por ahí, si, el Robert Jurgens que tanta lata les había dado varios años atrás y que asistía como Kai, en representación del grupo empresarial de la familia. Lo llamó sorprendido que el ruso-japonés hubiera perdido los estribos, Kai al verlo se calmó y lo siguió hasta el bar del centro de convenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasó qué andas así?- &lt;br /&gt;Kai le dio un trago a su vaso y bufó, -Que me la pasaré aquí varado.-&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Querías pasar la Navidad en algún lado?- Robert no pudo ocultar sus sorpresa de su propia pregunta, y con el gesto de Kai se hizo confirmación. –¿Qué harás?-&lt;br /&gt;Kai se encogió de hombros, -Buscar un cuarto de hotel y esperar que noticias hay mañana.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert asintió, sorprendido que Kai se hubiera molestado en contestarle, y aún más que a su modo aceptara que, en efecto, tenía planeado pasarla en algún lado. Se quedó con él unos veinte minutos en que intercambiaron impresiones del congreso que recién había acabado. Al menos en eso podían congeniar bien y hubo una retroalimentación lo suficientemente satisfactoria que Robert no quería despedirse cuando recibió una llamada que exigía su presencia en otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Debo retirarme, en cuanto te hayas instalado mándame un mensaje. Tu concepto de la economía cerrada del sur es interesante.-&lt;br /&gt;Kai se contuvo de arquear una ceja, no era usual tener una conversación de ese tipo con alguien y aunque también le había sido agradable, no terminaba de asimilar esa clase de diálogo, -Aja… pero espero largarme de aquí cuanto antes.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert sonrió y asintió, estrechó formalmente la mano con Kai y se perdió fuera del bar. Él se quedó sentado en la barra, pidió al cantinero otro trago y su directorio, se fue a una de las mesitas de la orilla, cerca del árbol navideño que adornaba el lugar. Quitó el jocoso Santa Claus como centro de mesa y se puso a buscar direcciones de hoteles… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert fue a encontrarse con sus invitados y ver como iban con los arreglos, se enteró del berrinche que Oliver hizo por no encontrar los mismos ingredientes que en Francia (aún en la tienda orgánica más exclusiva de la ciudad), y Enrique pedía a gritos que fuera a ayudarlo a tratar de adornar porque parecía Jhonny había llegado sólo a ver televisión y beber cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le apagó la televisión al escocés y le amenazó de sacarlo a la calle sino ponía de su parte pues había sido decisión de todos pasarla ahí, Enrique le dijo algo así como ‘eres la ley’ y se apresuró a sacar las bolsas de los adornos que recién habían comprado mientras Jhonny reclamaba el por qué no habían contratado servidumbre para ese día, porque el padre de Robert (dueño de la propiedad) pensó que nadie la ocuparía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alemán se aseguró que todo estuviera en los horarios que esperaban, antes de acabar el día debía estar todo adornado y la comida comenzando a prepararse. Para los Júrgen no debía hacerse nada la víspera de Navidad, pero a falta de sirvientes tenían que moverse por sus medios. Aunque lo mínimo necesario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las diez, tenía casi tres horas de haber llegado pero había algo que lo había estado molestando la última hora, dijo que volvía pronto y salió. Regresó al centro de convenciones donde aún estaban varios asistentes moviéndose nerviosos por las instalaciones aunque los trabajos del congreso habían terminado a las seis con treinta. Llegó otra vez al bar casi imaginando lo que iba a encontrar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai aún en la mesa, con el teléfono en una mano y el directorio al frente; su gesto decía claramente que había estado todo ese tiempo tratando de conseguir una habitación sin éxito. Al ver a Robert no pudo evitar cerrar los ojos y reírse de su propio infortunio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nada va saliendo bien, ¿eh?- Robert se paró junto a su mesa.&lt;br /&gt;-No, nada.- &lt;br /&gt;-Bueno, tengo un penthouse aquí. Puedes venir si quieres, o si prefieres dormir en la calle, este lugar lo cerrarán en una hora.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se le quedó viendo un momento, incapaz de asociar las palabras y la persona  que las decía, pero una rápida evaluación de la situación le dijo que no se hiciera tonto y lo aceptara, o en verdad se quedaría a la intemperie; pues no había un solo cuarto en la ciudad. Se levantó y fue con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se preguntó si en verdad había sido una decisión inteligente, como que las congelantes temperaturas de la capital inglesa o la incomodidad de las bancas del aeropuerto no se oían tan mal ahora que estaba ahí. Un lujoso penthouse en las calles céntricas y con un agradable sistema de calefacción, además de una tradicional chimenea que sólo servía de adorno pero creaba un invitador ambiente además de… un francés cantando en la cocina, un italiano aullando emocionado al ver un certamen de belleza y un escocés gritando histérico en otra habitación por el juego de fútbol americano que veía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Robert llegaste! ¡Hey Kai! No pensé que también estarías por aquí.- Enrique gritó cuando los vio entrar, echando a perder todo factor sorpresa que pudieran tener.&lt;br /&gt;Oliver se asomó por la puerta de la cocina cuando escuchó a Enrique, -¿Kai? ¿Cómo has estado?- &lt;br /&gt;-¿Qué tal?- &lt;br /&gt;-¡¿Hiwatari?! ¿qué demonios está haciendo aquí?- Jhonny rugió desde la otra habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert lo miró con dureza cuando el pelirrojo salió hecho una furia de la habitación, se plantó frente a Kai y lo señaló con un despectivo dedo, que el ruso hizo a un lado con la palma de su mano, le dio la espalda y estrechó la mano con la que Enrique y Oliver lo saludaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es mi invitado Jhonny, así que conmino a que te comportes que tú también lo eres.-&lt;br /&gt;-¿Estás bromeando, no? Ése no puede ser tu invitado. ¡Yo me largo!- Jhonny entró otra vez al cuarto de donde había salido y azotó la puerta. &lt;br /&gt;-Ah, ignóralo. ¿Qué te trae por aquí?- Enrique preguntó con esa enorme sonrisa despreocupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai medio asintió y después de que se saludaron, Oliver regresó a la cocina, Enrique a la colocación de una tira de festón verde en la sala sin quitar la vista de la pantalla; por su parte Robert se sentó a leer el periódico… ¡pero qué bienvenido se sentía! Se quedó en una silla contemplando el árbol que se tambaleaba pese a los intentos de Enrique por nivelarlo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se preguntó qué era lo que debía hacer. Nada le iba a costar seguir en silencio, quizá sacar su teléfono o la computadora de su maleta; aunque eso implicaría que no habría ni la más mínima posibilidad de encajar lo suficiente como para dejar de sentirse un ‘extra’ al menos en lo que conseguía salir de ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordando antiguas experiencias bien aprendidas y maldiciéndose un poco, se levantó y se acercó con Enrique, -Quedará si sientas bien la base.- Kai tomó dos pedazos de las ramas y las puso abajo nivelando el pie del árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ea, eso si que sirvió! ¿me echas una mano con las esferas?- &lt;br /&gt;Kai asintió de no muy buena gana pero ya era un buen paso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dieron las doce de la noche y Robert empezó a apagar las luces ante la sorpresa de Kai que miró confundido a Enrique, el otro se rió. –Su forma amable de decir que es hora de dormir, mañana hay que despertar temprano.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Pero es muy pronto’&lt;/span&gt; Kai pensó, molesto con la idea que por primera vez en quién sabe cuantos años alguien le pusiera una hora de dormir. Lo que le sorprendió fue que todos los demás (aún con los berridos del escocés) obedecieron y fueron a meterse a sus cuartos, Robert se quedó al final como capataz viendo que todos obedecieran. Era inconcebible para él que lo disfuncional que parecían ser ellos como equipo y con el ego tan crecido (impresión de Tyson) fueran de pronto algo así como dóciles, sin protestar las… no, no eran órdenes, era como un acuerdo silencioso y que nadie quería romper. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasa?- Robert le preguntó tomando un trago en la cantina colocada en una esquina. -¿Qué es tan extraño?-&lt;br /&gt;-Nn…o,- era demasiado inverosímil para Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert sonrió bastante divertido, -Si, apuesto que no esperabas algo como esto. Nuestra amistad se remonta a los primeros años de la niñez, espero eso explique la familiaridad que nos tenemos y el resto de lo que posiblemente te sorprenda.- &lt;br /&gt;-No, no sé.- Kai fue sincero porque en verdad no tenía nada con que argumentar esa postura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No importa quizá mañana lo entiendas mejor. Si no te molesta ocupar el sofá-cama del cuarto anexo; de haber sabido con tiempo hubiera condicionado el estudio.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai negó, aún sorprendido de la increíble diplomacia del alemán. Sabía que no era un esnob como suele ser el caso con los hijos de poderosos empresarios, pero tenía otra imagen, quizá bastante influenciada por la opinión de Tyson. –No, no importa.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchó a Robert reírse entre dientes en la oscuridad, -No te conozco bien, pero sé que puedo esperar de ti lo mejor; espero comprendas que nuestras familias han convivido por muchos años y no solemos tener invitados, pero como tu anfitrión, estoy seguro que no habrá problemas.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai asintió, confundido por la elección de palabras como si algo más allá de su imaginación (que no era poca) fuera a pasar al día siguiente. Se sentó en el sofá pensativo, ¿qué estaba pasando? ¿cómo de una navidad planeada en Japón terminó atrapado en aquel departamento con esa gente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El veinticuatro lo halló en la sala buscando en la computadora alguna noticia ya fuera de apertura de aeropuertos o de salida (aunque en barco) de Inglaterra. Vaya suerte, las posibilidades de pasar la Navidad en suelo inglés crecían con el paso de las horas. Trató de resignarse buscando una excusa o cualquier situación que le permitiera salir de ahí cuando menos para en la noche y no pasar una vergonzosa cena en ese lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía estar seguro que fuera a ser algo que le hiciera querer olvidarlo pero, con esa gente (conociendo los hábitos de Enrique, los arranques de Jhonny y bueno… Oliver) no podía pensar de otro modo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué hay?- la voz de Robert se escuchó en la oscuridad, después las luces se encendieron, Enrique y Oliver estaban a su lado con cara de sueño.&lt;br /&gt;-No nada, ¿qué… hacen despiertos a esta hora?- Kai respondió y preguntó a la vez viendo a los otros dos.&lt;br /&gt;-Hoy el día comienza temprano.- Robert afirmó. &lt;br /&gt;-Eres un malnacido, ¿cómo pretendes despertarnos a las seis de la mañana?- Jhonny gruñó desde la puerta de su cuarto. &lt;br /&gt;-¿Y tú que haces aquí? ¿no que te ibas a ir?- Robert cuestionó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escocés hizo un gesto que arrancó carcajadas al italiano y francés. -¿Y qué esperabas? Si ese idiota sigue aquí, tampoco me iba a poder largar de este maldito país.- Y volvió a cerrar su puerta.&lt;br /&gt;-Cada uno sabe ya que hacer.- Robert ignoró olímpicamente los reclamos del otro y miró a sus dos compañeros, -todo debe estar antes del medio día. ¿Lo conseguirán?-&lt;br /&gt;Enrique asintió y guiñando un ojo se frotó las manos, -Aún antes de que puedas decir ‘Feliz Navidad’- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oliver se veía más pensativo, -Dependerá si consigo todo.- &lt;br /&gt;Robert asintió, -Asumamos que te quedarás aquí,- dijo viendo a Kai, -cada uno tiene que hacer su parte. ¿Qué puedes preparar?- &lt;br /&gt;-¿Ah?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cada uno hace lo que sabe para preparar la celebración. Enrique la decoración, Oliver la comida; en el menú tenemos platillos típicos de nuestras patrias.-&lt;br /&gt;Kai arqueó una ceja, -Yo no cocino.- &lt;br /&gt;-¿¿Cómo que no conoces los placeres de ser cheff?!- Oliver exclamó.&lt;br /&gt;-Para eso están los restaurantes.-&lt;br /&gt;-¡Aja! Lo mismo pienso yo, si no eres tan idiota Hiwatari.- Jhonny volvió a gritar desde adentro del cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De acuerdo, nos falta un postre. Alguna receta o algo, Oliver seguro podrá prepararlo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se miró ofuscado, debía dar una respuesta rápida para no hacer más largo ese incómodo momento, -Eh… hay un postre que alguna vez vi a Spencer hacer, aunque no creo recordar todo.- Esperó que con eso se zafara de la situación.&lt;br /&gt;-Podríamos hablarle.-&lt;br /&gt;-¡No! No… creo que si lo recuerdo.- Kai exclamó imaginando el hazmerreír que sería con los rusos si se enteraban que estaba con esos europeos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perfecto, entonces irás con Oliver por lo que le falta y a comprar lo que se necesite.- Robert sentenció y ante el gesto de Kai, supuso que debía una explicación, -necesitamos esturión para un platillo. Oliver no cocina peces y no sabe cómo elegir uno bueno, tu tiempo Rusia debe haberte dado un conocimiento de primera mano de cómo debe ser una buena pieza teniendo a consideración su tamaño y origen de pesca, y viviendo en Japón, debes tener experiencia al elegir peces frescos. Aunque no cocines, la cultura gastronómica japonesa tiene como base el pescado fresco, debes haber visitado cuando menos una vez un mercado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai asintió, en todo ese discurso le dijo, ‘sabes comprar peces mejor que ése que se dice cheff’ o al menos, él así lo hubiera dicho. Ya no quiso discutir pidiendo explicaciones porque podría ganarse otro sermón, miró al francés y se resignó a pasarla ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que pensaba un modo ideal de salir antes de la cena.&lt;br /&gt;Fueron y vinieron, en el camino Oliver le platicaba de lo que iban a hacer de comida y por qué a cada uno le tocaba lo que Robert había explicado. En su caso, no había necesidad de explicar el porqué se encargaba de la cocina, para con Enrique, siendo que visitaba Milán y los puntos directos donde se gestaban las tendencias había venido a desarrollarle cierto ojo estético y parecía tener buen gusto para la decoración. No tenía idea de lo que Jhonny podía hacer, pero seguro era el inútil tolerable como solían ser Daichi o Ian. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué hace Robert?- Kai no pudo evitar preguntar.&lt;br /&gt;-Ya lo verás.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras de Oliver fueron confirmándose poco a poco. Para empezar, cuando regresaron al penthouse de los Jurgen dio por hecho que Enrique quizá se moriría de hambre (si alguna vez se dignaba a trabajar) como don Juan, pero podía tener un futuro promisorio como decorador de interiores; cuando entró a la cocina para dejar las bolsas con las que habían regresado, quedó atrapado cuando Oliver empezó a pedirle que hiciera tal o cual cosa, y aunque eran contadas las veces que se había metido a la cocina (casi siempre actividad de Rei, Spencer o la cocinera en turno), se sorprendió de la habilidad del francés haciendo más de una cosa a la vez. Tal vez el ser cheff era algo risible para Kai, pero tenía que reconocer que era interesante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayudando un poco en la cocina, otro tanto a Enrique de pronto se dio cuenta que era el medio día. Revisó una vez más la computadora, nada había cambiado, ningún anuncio de parte de las autoridades. Suspiró y regresó a la sala. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué quieres jugar tú, Kai?- Enrique le preguntó.&lt;br /&gt;De nuevo su gesto de confusión exigió una explicación, -Después del medio día, jugamos juegos de mesa o vemos largometrajes. Usualmente es no realizar ninguna clase de actividad la víspera de Noche Buena, pero hoy tuvimos que hacer una excepción, al menos medio día será.- Robert miró los juegos en la mesa.&lt;br /&gt;-Ah… ¿ajedrez?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ayudando a Oliver y Enrique se le había ido el tiempo, con las partidas de ajedrez el tiempo se le fue como agua. Lo que esos dos tenían de buenos en lo que Kai reconoció, lo tenían de malos en casi todos los juegos, salvo el póker en que Enrique se defendía decentemente y Oliver en el solitario, pero no le sirvió de mucho. Se llevaron a cabo un par de batallas titánicas en el torneo improvisado de ajedrez que realizaron, Robert solía ser el campeón indiscutible pero Kai le mostró ser un rival de temer y tuvieron que rendirse porque nadie ganaba, siguieron juegos con cartas y uno de monopoly que sacó a relucir los dotes empresariales de cada uno, y se enfrascaron en una batalla casi campal donde era tan peligroso caer en una propiedad ajena como armar alianzas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les dieron las diez de la noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai no podía creerlo, sus ideas de salir de ahí con cualquier pretexto se habían ido con las horas jugando, concentrado en derrotar a su rival se les había pasado el tiempo como viento… no sintieron ni el paso del tiempo ni el apetito. Y ahora estaban que se morían de hambre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mesa fue preparada, y ninguno pudo contener el involuntario salivar. Todo despedía un olor tan peculiar y a la vez alentador que los estómagos respondieron de inmediato sacando risas. Se sentaron a la mesa; Oliver hizo casi una presentación de su banquete. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Como entrada desde Italia, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;tortellini in Brodo&lt;/span&gt;, como plato fuerte desde las tierras germánicas tenemos pato &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Entendraten&lt;/span&gt; y de mi patria, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Boudin blanc&lt;/span&gt;... además, el platillo que todos acordamos esturión confitado con vieiras y caviar.- Oliver solito se aplaudió y a falta de otra respuesta, se sirvió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai tomó un poco de los pequeños panes rellenos venidos de Italia, y miró con atención el resto de la comida. Entonces arqueó una ceja, -¿No hay nada de Escocia?- &lt;br /&gt;Enrique se atragantó con su pedazo de pato alemán, -¿Bromeas?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cállate Enrique,- Jhonny masculló. &lt;br /&gt;-No, espera, espera… tengo que decirle.-&lt;br /&gt;-Que te calles.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique sonrió, de cierto modo le recordó a Tyson, y continuó su plática, -Seis letras, H-a-g-g-i-s- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai asintió entendiendo perfectamente a qué se refería, y no pudo ocultar una sonrisa. Si un platillo consistente en un estomago relleno de corazón, hígado y pulmones cocido por algunas horas era el manjar principal de un país… ¿qué podía esperarse del resto de su comida? Sabía que era un error juzgar algo sin haberlo probado, pero quería hacer rabiar un poco al pelirrojo. –Ah, ya entiendo. Inteligente decisión.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las risas otra vez se dejaron escuchar, humillando por un momento al escocés y elogiando a Kai por lo acertado del comentario; Jhonny azotó su vaso contra la mesa y exclamó fúrico. &lt;br /&gt;-¡La cocina de Escocia es la mejor del mundo! Además,- le bajó un poco al tono de su palabras, -ya verás para qué somos buenos también.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todavía no Jhonny, sabes que después de la una.- Robert lo calmó.&lt;br /&gt;Mascullando un poco se sentó sin protestar más, Kai seguía sorprendido de esa habilidad. Miró otra vez el reloj, once con treinta, de cierto modo no echaba de menos el haberse quedado varado ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo Robert se puso de pie y golpeteó con su cuchara un poco la copa delante de él, innecesariamente porque ya tenía la atención de todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí va,- le dijo Oliver por lo bajo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta noche se celebra el nacimiento del salvador del mundo. Los sentimientos más nobles de la humanidad se presentan hoy como un refrendo de que los hombres del mundo en verdad podemos llegar a una edad de paz como la que el Señor anunció. A veces como familia, otras con amigos, algunas en soledad; lo significativo de la noche de Navidad radica en el corazón de cada uno. Donde no importa si hay regalos, árbol o una suculenta cena. Así que los exhorto a encontrar ese significado en cada uno.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un silencio después de las palabras de Robert, le quedó claro a Kai cuál era su habilidad, y no podía negar que era admirable su capacidad para armar discursos en la nada con semejante carga emocional y de significado, si fuera uno de los que se deslumbraban por bonitas palabras estallaría en aplausos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora quedaba una última incógnita… ¿qué demonios hacía de útil el escocés? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera hora del veinticinco trajo la respuesta a esa pregunta, Jhonny recibió la aprobación de Robert y se fue a la cantina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya verás lo que es bueno, Hiwatari.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si… el talento de Jhonny era el alcohol y la preparación de distintas bebidas, un &lt;br /&gt;descubrimiento tan bien recibido como la multitud de mezclas que ese pelirrojo malhumorado sabía y que consiguió que Kai comenzara a sentirse con cierta congestión alcohólica, cosa que no había pasado en muchos, muchos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai tuvo que reconocer que la velada fue memorable, se dio cuenta que no extrañaba nada de las opciones que tenía, y que había sido bueno que cerraran el aeropuerto. Aprendió a ver con distintos ojos a esos cuatro que apostaba antes no podrían ser otra cosa que niños mimados y esnobs hartantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedaron dormidos en la sala con poco miramiento a los modales, sólo Robert tuvo la propiedad de instalarse en su habitación, despertaron ya entrada la tarde donde comieron otro poco y jugaron otra ronda de monopoly. Ese mismo día se abrieron los aeropuertos, pero Kai no se fue sino hasta el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despidió de todos, bastante agradecido pero apenas mostrando lo suficiente como para darles a entender que en efecto le había agradado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sería bueno que te dieras una vuelta por acá otro día.- Dijo Enrique.&lt;br /&gt;-Podríamos avisarte cuando nos veremos otra vez.- A Oliver se le ocurrió.&lt;br /&gt;-Sería una grata experiencia si se repite esta velada, tal vez no en las condiciones en que se dieron pero podríamos acordar una fecha en tiempos venideros.- Robert meditó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo que mi estirado amigo quiere decir, es que te llamaremos a la siguiente.- Jhonny le estrechó finalmente la mano.&lt;br /&gt;-Jhonny por favor.- El alemán recriminó. &lt;br /&gt;-¡Vamos, relájate!- &lt;br /&gt;-Deberías escucharlo de vez en cuando.- Kai dijo finalmente y salió del penthouse hacia el taxi que esperaba por él. –Al aeropuerto,- dijo al conductor y sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya había una nueva opción para pasar la Navidad.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;--------------&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Chica, ya están dos de cuatro... ahm, para mañana estará completa.&lt;br /&gt;Lo prometido es deuda... aunque a medias, jejeje.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-2451917484366775761?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/2451917484366775761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=2451917484366775761' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2451917484366775761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2451917484366775761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/12/de-finales-comienzos-y-repeticiones-ii.html' title='Tradición I'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-1197428354195178707</id><published>2009-12-31T19:54:00.003-06:00</published><updated>2010-01-13T22:23:43.406-06:00</updated><title type='text'>Tradición previo</title><content type='html'>Previo. De cómo son las cosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tyson acostumbraba reunir a su padre, hermano y abuelo, juntos se iban a cualquier balneario termal y pasar la noche comiendo en algún restaurante típico, después irse a dar un buen chapuzón con la cálida agua que espantaba cualquier intento del invierno por arruinarles la fecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max iba con su papá a visitar a su mamá, en Nueva York se la pasaban recorriendo las grandes tiendas comerciales con sus inmensos aparadores. Cenaban afuera y patinaban en el Rockefeller Center, hasta ya entrada la noche cuando regresaban a casa, bajo un enorme árbol intercambiaban regalos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei llamaba por todos sus compañeros de China, ya que no era costumbre de la aldea celebrar, en Japón todos se sentían un poco más libres y hacían una cena tradicional china acompañados de villancicos en chino y un árbol navideño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Rusia se encerraban a piedra y lodo en su casa, previa compra de toneladas de comida y bebida, un abeto que Bryan seguro robó de algún parque era adornado por éste e Ian, Spencer y Tala se encargaban de cocinar, dejando a los más desastrosos afuera y en la cocina se dedicaban con una extraña devoción a los platillos que devorarían llegada la noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Año Nuevo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí los rusos, seguían en su plan de ermitaños pero como seguramente sus provisiones se habrían acabado, se lanzaban casi en misión suicida a comprar más a sabiendas que casi ningún establecimiento estaría abierto y que las tormentas estarían a todo. Lo que daba como resultado, pasar la noche vieja en la primer taberna que hallaran y el cambio de año casi asaltando alguna tienda para iniciar las primeras horas del año ahora sí en casa con toda las cosas que pudieron conseguir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei lo celebraba con quien lo invitaba pues aquí si era de ley que Mariah y los demás esperaban para celebrarlo ‘como se debe’ en espera del Año Chino, así que a veces convivía con Tyson o Max, otras simplemente como si no hubiera pasado nada y dormía  a las once de la noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max por su parte regresaba a Japón, con uno o ambos padres, decía que antes lo celebraban con su abuela pero desde la muerte de ésta, en casa sin más familia pero había habido dos ocasiones en que se ponían de acuerdo con Tyson y reunían las celebraciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, con Tyson el Año Nuevo era una gran fiesta de familia y amigos, el abuelo organizaba su festejo invitando a todos los vecinos que podía, Bruce y Hiro seguían ahí y la fiesta se extendía hasta la mañana del día primero. La típica cena y el brindis, así como los deseos seguidos de las campanadas… después, después todo se desbordaba de ánimo y alegría, bailes y cantos improvisados en el patio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él… él no tenía lo que pudiera llamarse una tradición, se repartía entre unos y otros en Navidad, más en Rusia que extenuantes noches con Max o extrañas con Rei, jamás había ido con Tyson porque sería una locura imaginarlo: baños termales y la familia Granger reunida, eran un par de cosas que no iban con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Año Nuevo también se repetía, era invitado muy cordialmente con Tyson pero no era mucho de su naturaleza celebrar con tanta gente, así que ese par de años que lo había intentado una vez había terminado en el departamento de Rei huyendo de los borrachos cantantes que querían que los acompañara o la vecina que quería bailar con él. Por eso lo usual era que se decidiera por Rusia, aunque eso traía como consecuencia ser delincuente casi toda la noche, si no era engañando al pobre tabernero diciendo que habían bebido menos de lo que en verdad habían hecho, era entrando ilícitamente a alguna tienda descuidada, no a robar porque dejaban el importe por todo lo que tomaban pero aún así, a veces terminaba conflictuando con sus propios principios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá era cierto… &lt;br /&gt;Que había cambiado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sumido en la vida de los negocios ya no pasaba las tardes holgazaneando en el dojo de Tyson, era un milagro si se aparecía ahí una o dos veces a la semana, y aparición en el perfecto sentido de la palabra, llegaba, saludaba, se enteraba de las novedades, se sentaba un momento, quizá a comer o tomar lo que le ofrecían y si no era una llamada, él mismo salía aprisa diciendo que a la otra se quedaría más tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguían esperando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los rusos ya ni se molestaban en si lo veían o no, era común verlo llegar alguna que otra vez por las noches, tirarse en el sillón sin saludar y dormir hasta entrado el día, o salir disparado con el primer ruido de la casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, las invitaciones no se detenían e infaltables estaban las animosas llamadas de Max, las estridentes de Tyson o las ecuánimes de Rei, incluso no faltaba el escueto mensaje ruso, ‘ya sabes’. Pues era conocimiento general que no tenía de otra si no quería pasársela a solas, la familia era una opción tan incuestionable como las fastuosas cenas de socios mercantiles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dio cuenta de lo caótico que era su fin de año, ir de aquí a allá como errante sin que realmente se pudiera decir que era clásico que estuviera ahí, Navidad escuchando cánticos chinos en Japón, Año Nuevo viendo a un par de borrachos bailando también Japón; Navidad cayéndose de patines en una pista de hielo en Nueva York, Año Nuevo en una taberna helada en Rusia… había de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y justo el año que decidió que buscaría algo medianamente fijo, nada salió como esperaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-1197428354195178707?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/1197428354195178707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=1197428354195178707' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1197428354195178707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1197428354195178707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/12/de-finales-comienzos-y-repeticiones-i.html' title='Tradición previo'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-8224510862042884363</id><published>2009-10-11T20:26:00.001-05:00</published><updated>2009-10-11T20:31:34.127-05:00</updated><title type='text'>Ese lazo que no pudimos romper</title><content type='html'>Siempre es lo mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piensa contemplando a sus compañeros encontrarse con sus familias después de casi dos meses de estar viajando por Europa. Recién aterrizó el jet privado y todos esperando en el hangar los reciben después de la larga espera. Se acomoda en la silla que eligió para hacer más llevadera su espera, ya se ha acostumbrado a eso. No que sea bueno, no que sea malo pero mira con hartazgo a los demás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabe que de tantas veces que ha pasado bien podría acostumbrarse pero no quiere, no lo acepta por que de hacerlo sería como… reconocerlo. Él no lo hará, mas de uno creerá que es fácil, que es cualquier cosa teniendo los familiares como los que tiene. Incluso agradecer que no se aparecen ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es así. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya ha acabado más de dos veces todos los juegos de su celular, se cansó de usar la conexión sin sentido, bosteza y mira a un lado y otro. Quizá con suerte alguno volteará a verlo y entenderá su gesto de urgencia, que ya quiere irse para acabar con la rutina de cada ocasión así. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie le presta siquiera un segundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién los culpa? Vinieron a ver a sus familias no al malhumorado Hiwatari. Levanta la mirada, aún falta un buen rato para que llegue el autobús que habrá de llevarlos al restaurante donde el Sr. Dickenson les prometió celebrarlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decide que es mejor hacer el recorrido misiones del ‘Metal Slug X’ que ver a los Tatibana seguirse abrazando entre llantos, u oír las pláticas entusiasmadas de los Tate intercambiando comentarios con los de China, aún mejor que las discusiones en broma de los Granger. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si… destruir a los malos lanzándoles granadas es mejor que lo que tiene enfrente… corrección, lo que se le presenta enfrente, pues él no lo tiene… y no lo quiere; aunque le gustaría saber que se siente regresar después de un viaje y encontrarse con unos ojos ávidos por verlo, unas gargantas exclamando por su bien retorno. &lt;br /&gt;Sonríe mientras presiona los botones; divertido de sus propios pensamientos. Lo ilógico de ellos. Una rata con rabia es mejor bienvenida que su abuelo, y lástima que su padre sea señalado sin razón, tampoco (los pocos que lo conocen) lo acogen bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién querría ser recibido por alguien así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De milagro a él no lo han echado por el estigma que carga pero lo que hacen no es muy distinto. Es mejor ignorar que enfrentar, vaya que lo sabe bien. &lt;br /&gt;-Ey viejo, ya llegó el autobús. Vamos.- Tyson exclama sacándolo de sus pensamientos.&lt;br /&gt;Kai se estira, bosteza un poco y mira aburrido a los que van subiendo. Se levanta y con las manos en las bolsas se acerca un poco para esperar un momento y poder subir sin correr el riesgo de quedar en medio de un grupo familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguen subiendo cuando el rechinido de un convoy de cinco vehículos se deja escuchar, cuatro autos se detienen y de ellos descienden unos quince hombres enfundados en trajes negros forman un camino que parte de la puerta de una gran camioneta. La puerta se abre, hay un grupo de murmullos expectantes por ver quien ha de aparecer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se hace silencio cuando ven a Voltaire bajar de ella; el opulento hombre avanza con gesto despectivo dando solo una breve mirada a la concurrencia, seguido de él viene Susumu que si contempla plenamente a todos. Fuera del auto los dos hombres se detienen rodeados por su personal de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo se atreve a aparecer aquí?- comenta Judy a su esposo.&lt;br /&gt;-¿Qué demonios se cree viniendo como si nada?- Hiro exclama molesto pero su padre lo detiene antes de que haga algo.&lt;br /&gt;-¿Qué hace aquí?- pregunta Lee entre dientes con un gesto claro de molestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo se pregunta Kai, ‘¿qué hacen aquí?’ &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del silencio incómodo los que siguen afuera del autobús apresuran a los que se quedaron en la puerta para que aborden e irse tan rápido como puedan de ahí, no soportan la compañía de ese hombre. Aunque resulta ser que es Kai quien está por subir y no ha dado un solo paso pues no deja de ver a su padre y su abuelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muévete Hiwatari, tenemos hambre.- Lee grita para apurarlo. &lt;br /&gt;Kai mueve la mirada y se hace a un lado. Ni siquiera puede ver con odio a Lee, está demasiado contrariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chinos suben siguiendo sus agresivos comentarios para el inesperado visitante, Kai los mira sin saber como reaccionar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tyson se acerca a él. -¿Qué esperas? ¡vamos se hace tarde!- &lt;br /&gt;-Nn…- Kai articula mirando a cada momento a la distancia. &lt;br /&gt;-¿Te quedarás?- pregunta Rei sabiendo que no hay mejor modo de confrontar la presente situación.&lt;br /&gt;-No digas tonterías Rei, claro que no se va a quedar. ¿Por qué lo haría?- &lt;br /&gt;-Tyson tiene razón, no es que hayan venido antes.- Max mira a Rei mientras pone una mano en su hombro. &lt;br /&gt;-Si… nunca- Kai sigue pensativo.&lt;br /&gt;-Nunca…- razona Tyson, -hasta ahora.- &lt;br /&gt;-¿No fue él quien te usó y el otro el que te abandonó?- Hiro se acerca creyendo que sabe lo que es bueno para los demás, nunca ha sido entrenador de Kai pero siente que puede rebatir cosas con él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si… ellos lo hicieron.- Kai da dos pasos hacia atrás alejándose de la puerta.&lt;br /&gt;Ya han subido todos, solamente quedan los cinco muchachos.&lt;br /&gt;-¿Qué esperan? ¡déjenlo ahí, ni que lo fuéramos a extrañar!- Lee grita desde adentro, los demás lo ignoran.&lt;br /&gt;-¿Y?- Max urge aunque igual que Tyson entendió que no es una decisión fácil, podrían ser los seres más monstruosos del planeta. No un abuelo amoroso como Max los conoce, de esos que llegan repletos de regalos en Navidad y en tu cumpleaños es el primero en llamarte; para Max un papá es uno que tal vez no vive contigo pero sabes que si lo llamas y dices que irás a vivir con él, te abrirá las puertas de par en par, puede que no está ahí siempre pero no te dejará atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, estos no son los que conoce Max o cualquiera de los otros, por tanto, no tienen argumentos para decir si está bien o mal lo que Kai decida. Y Kai tampoco, aunque son su papá y su abuelo, jamás le ha gustado reparar en lo que ambos significan para él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que lo usó… pero no lo abandonó, incluso después de la más alta traición.&lt;br /&gt;El que lo abandonó… pero no lo usó, aunque tuvo la oportunidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos que no han estado ahí cuando los necesita… o cuando no los necesita. Y que no quiere tampoco, con el tiempo todo ha resultado en eso. Es mejor si todos se quedan en su esquina sin molestarse más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en situaciones como ésta, no saben que hacer; algo, algo debió haberlos hecho venir. ¿Le gusta? ¿quiere que pase de nuevo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonríe y baja la vista mientras niega, -Me quedo, los veo después.- Dice decidido con la mirada en alto y comienza a caminar hacia donde están los dos hombres. Sus tres compañeros lo ven alejarse, se encogen de hombros y suben dejando a Hiro confundido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No se odiaban?- pregunta a nadie en especial.&lt;br /&gt;-Tal vez, ¿Quién los entiende?- dice Rei.&lt;br /&gt;-Apuesto que ni ellos- Tyson exclama riendo, -¡aprisa Hiro que me muero de hambre!- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autobús arranca dejando atrás a la comitiva de los recién llegados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hacen aquí?- Kai formula entrando al círculo de seguridad. &lt;br /&gt;Susumu mira a su papá y sonríe echándose las manos a las bolsas. Voltaire por su parte bufa mientras hace a un lado su teléfono. –Él quería venir, y no tenía ni para la gasolina de su auto.- &lt;br /&gt;-Y él no consintió que viniera en autobús.- Susumu rió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai asiente manteniendo a raya su indescriptible sorpresa y confusión extrema. Mira a Voltaire, él grita a alguien en la línea mientras llama agitando una mano a uno de sus asistentes para tomar un dictado, y Susumu sonríe de oreja a oreja mirando expectante a Kai, de pronto sube a la camioneta. Voltaire vuelve a agitar la mano y manda de regreso a todos a sus vehículos, aborda detrás de su hijo y mira a su nieto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te quedarás ahí?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai levanta la mirada y sigue a su abuelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-8224510862042884363?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/8224510862042884363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=8224510862042884363' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8224510862042884363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8224510862042884363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/10/ese-lazo-que-no-pudimos-romper.html' title='Ese lazo que no pudimos romper'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-480611523303360860</id><published>2009-09-30T22:35:00.002-05:00</published><updated>2009-09-30T22:40:36.279-05:00</updated><title type='text'>Trilogía de un desencanto encantador III</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;III. No, no es… pero no importa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilary está molesta, no es raro podrás decir pero no es por lo habitual, de hecho no le molesta que Tyson mastique mientras platica con Max, que Kenny siga tratando (va casi una hora de esto) de explicarle a Daichi como la cinética y la fuerza de gravedad hacen que la gente no se caiga de ciertos juegos mecánicos, o que Hiro siga viendo embobado a las edecanes que por ahí pasan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei ha notado su gesto desde que llegaron, porque debas saber que gracias a que el menor de los Granger consiguió salvar su año escolar, su hermano y su abuelo decidieron premiarlo con un viaje al parque de diversiones de la ciudad vecina al que invitaron a todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ni tú ni Rei saben es que ella está molesta porque Kai sigue sin aparecer. Podrás haberte imaginado (como ella) que después de esa (según ella) mágica noche donde los dos compartieron una plática amena, algunos secretos que nadie sabía (como que Hilary inventa historias románticas que sube a la red bajo un seudónimo o que algunas decisiones de negocios de Kai son tomadas por Niedeck o Danka –no preguntes cómo-) y un beso. Una nueva etapa iba a acontecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mente romántica de muchos, ellos comenzarían a verse día tras día mientras su amor (incubado desde ese flechazo) brotaría como un hermoso ser que ambos cuidarían como lo más preciado del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno es un inadaptado social, apenas dice lo necesario, parece incapaz de llevar una conversación que requiere de reciprocidad y tiene un humor de tantos altibajos como el de una menopáusica abandonada (que no lo demuestre es otra cosa), además una tolerancia igual de dispar, puede ser casi un buda la mayor parte del tiempo pero… ocasionalmente, esa menopáusica estalla y si no fuera por el castigo ante la ley, dejaría cadáveres a su paso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra, bajo una facha de chica linda y amable está una bruja (en todo el aspecto de la palabra) frustrada (por aquello que la brujería pasó de moda), que de haber podido hechizaría a cuanto no le gusta, cuya mejor cualidad es que es una entusiasta sin igual, aunque todo le demuestre que no es buena para algo, ahí está, insiste que insiste hasta que se cansa sin reconocer su derrota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos son dominantes, son agresivos, mandones, enojones, creen tener siempre la razón, no les gusta hablar de cosas que no les gustan. Cuando quieren ayudar parece que causan más daño que nada, si intentan ser amables para los demás es la señal del Apocalipsis. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mejor modo de Kai para ayudar es dejar que se retuerzan en sus errores hasta que con un poco de mano dura encuentren una salida del atolladero. Mientras Hilary les grita (literalmente) todas las fallas que tienen, lo mal que lo hacen y lo que deberían hacer una y otra vez, hasta que de tanto hartazgo el pobre que recibe la ‘ayuda’ encuentra que no es tan inútil y consigue solucionar su problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No dicen que polos iguales se repelen? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto de lejos, por un lado la castaña con cuerpo de niña que no crecerá, una cara lozana con ojos avizores y optimistas, todo en ella grita de vida y que ella misma exclama a los cuatro vientos su gusto por todo; y por el otro, un muchacho que parece que creció antes de tiempo, un par de ojos que muestran nada enmarcados por una cara apática  y un tono de piel nada saludable pero una condición física que dice lo contrario; pareciera que son perfectos opuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Polos opuestos se atraen, entonces la regla natural de la vida es que estos terminen de pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada es tan fácil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quieres un poco de soda Hil?- Rei trata de aligerarle un poco el humor.&lt;br /&gt;-No gracias Rei.-&lt;br /&gt;-¿Qué te pasa?- pregunta calmadamente.&lt;br /&gt;-¿Qué me pasa? ¿qué le pasa a él?- exclama de pronto.&lt;br /&gt;-¿Él?-&lt;br /&gt;-A Kai, ¿qué se cree? ¿no dijo que vendría?- &lt;br /&gt;-Bueno si, pero que llegaría más tarde, tenía unos pendientes.-&lt;br /&gt;-Si claro, se cree el rey del universo y todos deben disponer del tiempo como él decida.- Ella exclama y se levanta indignada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei se queda en silencio, sorprendido de la repentina explosión de la chica. Como que sabe que tiene que saber qué le pasa, pero está cansado de ser el mediador del equipo, tal vez, tal vez sólo por ese día se merezca un descanso. Y contra todo pronóstico, Rei Kon deja a su amiga con su problema sin tratar de ayudarla.&lt;br /&gt;Hay sorpresas este día ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agreguemos una más. Kai ha aparecido y se acerca a ellos, justo donde le dijeron que estarían (y que en nada le sorprendió): el área de comida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Eh aguafiestas, por aquí!- Tyson grita lanzando pedacitos de pollo con baba a los demás. &lt;br /&gt;-Agh, Tyson ¡no hables mientras comes!- Hilary se pone de peor humor.&lt;br /&gt;-Al fin llegas, pensamos que no ibas a venir.- Max lo saludo haciéndole espacio en la mesa, pero Kai decide que es mejor sentarse en otra.&lt;br /&gt;-Dije que vendría.-&lt;br /&gt;-De acuerdo, ¡vamos al Xtreme Race!-&lt;br /&gt;-No, no, al Deep Darkness-&lt;br /&gt;-…la aventura del Tío Tom- se escuchó la vocecita de Kenny, pues él no quiere ir a esas locas atracciones que Tyson y Max nombran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como es de esperarse, las discusiones se reinician. Hiro y el abuelo se miran, bueno, el abuelo mira a Hiro porque el hermano de Tyson no puede dejar de ver a una linda trigueña que ofrece globos. Cuando Hiro le devuelve la mirada, es tarde, el abuelo ha decidido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los que quieran las emociones fuertes vengan con el abuelo, los que no… con el viejo Hiro.- Aclama y levantando un brazo se va caminando. &lt;br /&gt;Tyson, Max y Daichi van tras él; Hiro se queda petrificado, llama a su abuelo pero no es atendido, suspira y con la cabeza baja reconociendo su derrota llama.&lt;br /&gt;-De acuerdo, vamos por acá.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kenny es el único que lo sigue sin dudar, Rei mira a los dos grupos comenzar a separarse. Ni Hilary ni Kai se han movido un milímetro. -¿A dónde irán?- &lt;br /&gt;Nadie le responde, Hilary sigue fumando su coraje, Kai simplemente no piensa moverse de ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Van a ir con alguno?... ¿piensan moverse de ahí?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei suspira y sigue a Hiro, tal vez tampoco está hecho para esas emociones fuertes. Los dos restantes se quedan ahí, en silencio sin hacer mucho por entablar una plática o siquiera saludarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que Kai tiene una paciencia casi infinita cuando algo no le molesta cosa contraria con Hilary que al tener al lado la razón de todas sus frustraciones del día no aguanta mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muy bien, ¿vas a decirme por qué no has ido con Tyson?-&lt;br /&gt;-No.-&lt;br /&gt;-¿Por qué?-&lt;br /&gt;-¿Por qué debería?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilary cuenta hasta diez, y replantea su pregunta, -¿Te molesta si te pregunto a dónde has estado?-&lt;br /&gt;Kai niega, -No, no me molesta.-&lt;br /&gt;Hilary adelanta un poco la cara como esperando oír bien la respuesta de Kai, pero esta no llega. -¿Y… por que no contestas?-&lt;br /&gt;-Dije que no me molesta que me preguntes, no que contestaría.-&lt;br /&gt;-¿Qué pasa contigo?-&lt;br /&gt;-No, ¿qué te pasa a tí? ¿qué pretendes?- Kai pregunta entre sorpresa y molestia.&lt;br /&gt;-¿De qué hablas?- &lt;br /&gt;-¿Quién te crees que eres como para cuestionarme o esperar razones de lo que hago o dejo de hacer?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilary abre bastante los ojos y baja la cabeza, -Pensé que… tú… ¡no! ¿qué te crees?- &lt;br /&gt;-Eres tú la que dice irracionalidades.-&lt;br /&gt;Ella está por estallar, -¡Vete al diablo! Sólo me preocupé por ti- le grita y se va corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai se queda sin palabras, sentado y viéndola alejarse. Pero que problemática es la situación ahora, sólo quería ir y distraerse un rato, le hace mucha falta pero ahora ha creado un problema que no quería, si no había ido (además de la notable carga de trabajo que tiene) es por miedo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, aunque no lo creas ese Kai Hiwatari que se enfrenta a locos bipolares tiene miedo de no saber como manejar la situación ante Hilary, porque es algo nuevo y algo que no había hecho antes. Sabe que es un tonto para esas cuestiones, pero vamos; él preferiría mil veces que lo vean como un insensible antes que como un tonto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al igual que aquellos dos días que convivieron en su casa, no quiere dejar así la situación. &lt;br /&gt;Hilary corre tanto como puede, ya que no es ni maratonista ni hace mucho ejercicio, se cansa a los tres minutos. Con paso lento empieza a vagar por el parque de diversiones sin prestar mucha atención a donde va. Llega a… alguna parte. Se sienta en una banquita compartida con una pareja de ancianos, ella está cansada de eso: Intentar entender al conflictivo muchacho y pensar que puede esperar algo de él, ha tratado de convencerse que el beso aquél y esa agradable velada fue un capricho de Kai que jugó con los nobles sentimientos de ella y sólo se aprovechó de su inocencia… ni que le hubiera hecho que.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no puede, sabe que ella también le dio cabida; que la ceguera sentimental e inexperiencia de Kai lo llevó a una situación que no podía manejar, y que ella (aunque no es lo que podría calificarse de mercenaria del amor) dio paso a algunas cosas. Fue cuestión de dos, y ni ella puede esperar que él caiga rendido a sus pies, ni él debiera ser tan frío. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña berrinchuda y el idiota sentimental. ¿Polos opuestos o idénticos?&lt;br /&gt;Más que repulsión o atracción, hay una tensión estática que no los deja en paz.&lt;br /&gt;Kai camina para distraerse, ha decidido que si la encuentra tratará de reparar la situación, sino… pues no. Pasa el tiempo, y el destino decide que se cansó de tanto rodeo para cuando ella se detiene a comprar un helado, él ha decidido que tiene hambre. Así que los ojos cafés de ella se topan con los rojos de él, ella también se convenció de que pondrá las cosas en claro, así que lejos de salir corriendo, gritarle o plantarle una soberana cachetada (como llegó a ocurrírsele) se sienta mirándolo de frente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai hace a un lado su ensalada y la mira atento. &lt;br /&gt;-No quería decirte eso. Malentendí las cosas.-&lt;br /&gt;-Yo no supe explicarlas.-&lt;br /&gt;-Entenderás que no esto no es lo normal para ninguno de nosotros.-&lt;br /&gt;-Y que lo digas.-&lt;br /&gt;-¿Sólo comes ensalada? Con razón.-&lt;br /&gt;-Ese helado explica ciertas cosas.-&lt;br /&gt;-¿Qué se supone que significa eso?-&lt;br /&gt;-Lo mismo quisiera saber.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto ella echa a reír y él sonríe, percatándose de cómo la conversación de nuevo empieza a decantar en una discusión, pero ellos la detienen a tiempo.&lt;br /&gt;-Muy bien, Kai Hiwatari me gustas, pero no estoy acostumbrada a tantas desapariciones y ausencias largas…- ella expresa con una seguridad impresionante, aunque le traicionan los temblores de sus piernas, su voz no duda.&lt;br /&gt;-No me…- nada que ver con Kai, que ni se atreve a verle de frente ni tampoco puede hilar la frase completa… -no me eres… indiferente.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya, Kai puede ser tan obtuso como Tyson ocasionalmente Hilary nota con interés (y una sonrisa que no muestra) cuando menos hay que reconocerle que pudo expresar algo. &lt;br /&gt;-No me gusta no saber lo que pasa con las personas que me interesan, no me gusta que me traten como si no existiera o como si nada de lo que he hecho por ellos les importara.- Ella siente que lleva las de ganar, y se aprovecha para expresar todo lo que tiene que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No suelo decir nada… a nadie.- Kai sigue en su remolino de ideas y palabras.&lt;br /&gt;-¿Por qué? Es agradable preocuparte por los demás, y que los demás se preocupen por ti.-&lt;br /&gt;-Es más fácil pensar del modo contrario, ¿buscar lo que ya no tienes?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto Hilary recuerda la casa, Chow-chow y la condición de depósito de objetos abandonados que es ahora la casa Hiwatari. Esa seguridad empieza a temblar tanto como sus piernas, -Pero no debiera ser así…-&lt;br /&gt;Kai se encoge de hombros, -¿Para que molestarse en pensar así? No cambias lo que no puedes controlar.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto hacen otra pausa, contrario a lo de hace rato; la conversación amenaza con irse al otro extremo: el sentimiento barato. &lt;br /&gt;-¿Y qué propones?- Hilary trata de regresar las cosas a mejor curso.&lt;br /&gt;-Un punto medio.- Kai sonríe y el temblor de Hilary no cede, aunque éste… es agradable.&lt;br /&gt;-No puedes esperar que deje de preocuparme o de preguntar, quiero preocuparme y quiero preguntar porque me interesa.-&lt;br /&gt;-Hazlo si eso es lo que quieres hacer, pero no exageres.-&lt;br /&gt;Hilary hace una mueca, -¿Y tú qué?-&lt;br /&gt;-¿Dar un poco más de información?-&lt;br /&gt;Ella se queda pensativa, -Podría ser… ¿y a dónde has estado?- &lt;br /&gt;Kai le mira con una leve molestia por aprovecharse de la situación. –Trabajo de las empresas y la escuela, viaje de negocios.-&lt;br /&gt;-¿A dónde fuiste? ¿Qué tal te fue?- &lt;br /&gt;-China, bien.-&lt;br /&gt;-¿Qué hiciste? ¿cuánto tiempo anduviste por allá?-&lt;br /&gt;- No exageres.- Él sentencia y ella se pone a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La risa desencajada de esa bruja frustrada llega a los oídos del inadaptado social como música ligera, agradable. Y sonríe también. &lt;br /&gt;El sol va apuntándose al poniente, las bocinas a lo largo y ancho del parque de diversiones anuncian el pronto cierre, justo donde fue el punto de reunión de los grupos divididos coinciden al mismo tiempo. Hiro, Kenny y Rei llegan platicando y riendo a carcajadas recordando lo agradable que resultó se aquella ‘Aventura del Tío Tom’ al igual que el espectáculo de delfines y la granja interactiva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el otro lado, Kai y Hilary comen helado mientras ven interesados las reacciones de todos. &lt;br /&gt;Al final, el abuelo y los otros tres con cara de pocos amigos, Daichi llega sin camisa, Max con un pálido de muerte y Tyson discutiendo con el abuelo. &lt;br /&gt;-¿Tenías que convencerlos que Daichi era mayor? ¡se vomitó enfrente de todos!- &lt;br /&gt;El abuelo le responde, -¿Quién dijo que no era un recorrido muy rápido? El pobre pequeño se marea aún en el subterráneo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Podemos irnos? Creo que no me siento muy bien.- Max dice con un susurro apenas inteligible.&lt;br /&gt;-¿Qué les pasó?- Hilary pregunta divertida.&lt;br /&gt;-¿Qué? Que el niño mono se mareó y dejó su camisa lista para la basura, que el abuelo no pudo subir a ninguno de los juegos por su edad, que Max se enfermó con las papas fritas con mayonesa, que al único juego que pude subir Daichi lo arruinó.- Tyson grita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos miran a Daichi con cara de desagrado, quizá se deshicieron de la ropa pero el olor sigue ahí. &lt;br /&gt;Kai mira a Hilary, -Ellos cabrán mejor si no vas con ellos.-&lt;br /&gt;Y ella (ocultando su sorpresa) asiente, -Nos vemos chicos, buen viaje.-&lt;br /&gt;-¡Espera! ¡No me dejes con ellos!- Kenny exclama casi asustado.&lt;br /&gt;-¿Por qué nos dejas?- Tyson indignado.&lt;br /&gt;-Ustedes me dejaron.- Ella sonríe con malicia, vengándose por el hecho que nadie la invitó a ir con ellos cuando los grupos se separaron.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo bruja le salió de pronto, y esa notable capacidad de indiferencia de Kai le vino bien, los dos se alejaron dejando atrás los llamados de todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era el príncipe azul abandonado y desprotegido, urgido de cariño que Hilary imaginó. Tampoco ese romántico sensible, considerado y detallista que pudo haber querido, pero tampoco ese frío y agresivo solitario que todos conocían… ok, tal vez Kai si lo era, pero ella logró conseguir un poco mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había resultado tan desencantador. &lt;br /&gt;------- &lt;br /&gt;Bueno, mis disculpas te había dicho que sería pronta pero por una u otra cosa. Le falto otro beso casi puedo imaginar que dirás, al menos si hubo uno. Jajaja!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-480611523303360860?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/480611523303360860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=480611523303360860' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/480611523303360860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/480611523303360860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/09/iii.html' title='Trilogía de un desencanto encantador III'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-8753358052592130995</id><published>2009-09-19T20:56:00.005-05:00</published><updated>2009-09-30T22:41:20.744-05:00</updated><title type='text'>Trilogía de un desencanto encantador II</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Podrìa ser&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abres los ojos, no es muy temprano dada la luz que entra por las ventanas. Le das un repaso alrededor.&lt;br /&gt;De esto no te habías dado cuenta anoche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa no sólo es un desastre afuera. También adentro… bueno, no que estén ratas y moscas habitando la sala, de hecho hay un orden en todo pero se ve tan… vacío. No hay televisión, ni estéreo o algún aparato que amenice la estancia en la sala. Decides ir a investigar si Kai sigue dormido, pasando por el gran comedor encuentras una nota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cosas que hacer, regreso.” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Que explicativo’ piensas sarcásticamente, entonces Kai no está en la casa. ‘Uhm, interesante descubrimiento’ quizá puedas hallar algunas respuestas o… cuando menos saciar esa tendencia a ser metiche… es decir, de natural curiosidad. &lt;br /&gt;Comienzas a recorrer la casa, haces una breve parada en la cocina para ingerir algo porque tu estomago se parece a ese perro, gruñe como loco. No hay mucho de donde escoger pero hay suficiente variedad, notas que la cocina se ve que sí es ocupada, hay algunos trastes limpios y señal de que hay gas en la estufa, pero se siente ese mismo vacío que en la sala. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prosigues con el pasillo por donde él se dirigió a su cuarto, la puerta esta cerrada y aún no reúnes el valor para abrirla, será después. Hay otra hilera de puertas a lo largo de dicho pasillo, intentas abrir una y otra. Dos de los cinco cuartos parecen ser bodegas, están repletos de cajas y muebles empolvados. Otras dos puertas no se abren, la última si puede accesarse aunque mejor la hubieras dejado cerrada, la pequeña bola de pelos brinca sobre ti lista a hincarte sus dientes, a tiempo cierras la puerta y el animalillo rasga furioso mientras ladra como si no hubiera mañana. &lt;br /&gt;Esa era una habitación… conseguiste ver una cama… ¿de quién? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que seguir la revisión, subes lentamente la escalera; la madera cruje y te hace sentir que cederá ante tu peso (nota mental, necesitas una dieta) consigues llegar y tu sorpresa no podía ser mayor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo está abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en toda la extensión de la palabra. No hay muebles, ni alfombras, sillones, nada… la sala de arriba es un espacio vacío. Ves dos pequeños pasillos con más puertas, quieres ir a ver pero entiendes que estás regresando a lo mismo de anoche: te estás inmiscuyendo de más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresas sobre tus pasos hasta la cocina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada ha estado saliendo como lo esperabas, nada raro realmente. Has acabado con tus pendientes y entonces recuerdas a la inesperada huésped de la casa.&lt;br /&gt;Tu despensa mensual está a la perfección pero seguramente Hilary buscará algo más, no podrías jurarlo pero no te cuesta imaginar que sus gustos alimenticios van por la misma línea de los de Tyson aunque en cantidades muy distintas… eso es, comida rápida, postres, picante y grasa. No eres afecto a todo ello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá sea más como Tyson y la comida sea la bandera de paz, a ver si con eso ella se queda satisfecha y vuelve a marcar su distancia de siempre, será bueno… ¿verdad? Bueno no, pero será lo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorres el supermercado con un carrito, nunca lo haces pero no estás en condiciones de estar cargando nada. Te quedas eternidades delante de los anaqueles, no tienes idea de que llevar exactamente, no sabías que hubiera tanta variedad de esa comida. &lt;br /&gt;Necesitas preguntar. Ves a una tímida encargada que te mira desde la esquina del pasillo, tratas de llamarla pero antes de mover el brazo para atraer su atención ella se esfuma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gruñes… éste será un día aún más largo de lo esperado. &lt;br /&gt;Y apenas son las 11.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No serás cheff, no serás cocinera, ni ayudante de cocinera… pero eres genial. Conseguiste hacer un platillo sin quemar nada, sin hacer (tanto) desastre, sin romper un solo vaso, sin que quedaras como una víctima de una guerra de comida. Ves orgullosa tu creación cociéndose en el horno. ¡Bravo! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado ya tres horas y media, ¿a dónde pudo haber ido? &lt;br /&gt;Ya llamaste a casa reportando (mas o menos tu ubicación –jamás te lo creerían o si lo hicieran, tu madre vendría como huracán a sacarte de aquí-), necesitas un cambio de ropa, un baño… ¿dónde está Kai? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decides hacer un poco de tiempo, no abandonarás el cocimiento de tu proeza en ese horno. Sales al patio para darle una mejor vista, la noche anterior se veía como jardín público ahora que lo contemplas, te das cuenta que es peor. Parece una de esas zonas salvajes que salen en los documentales de naturaleza, las hierbas y el pasto crecen a placer, los pocos árboles están tupidos de frutos que de madurar y no ser recogidos llenan de fruta aplastada el piso, algunos arbustos que sin duda en algún momento tuvieron formas ahora se parecen a los dibujos de Daichi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasó con este lugar? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El samoyedo llega corriendo y se detiene en seco, te reconoce y se acerca dócilmente. Su nombre… -Niedeck- él ladra animado. &lt;br /&gt;De pronto se da la vuelta y se va corriendo, no hay nada mejor que hacer, lo sigues esperando que no te vaya a salir alguna alimaña de entre la hierba. Yendo a la parte trasera de la casa te quedas sin palabras, la extensión del patio es casi el triple del de enfrente, aquí el pasto está cortado en una pequeña extensión formando un cuadro perfecto, puedes distinguir las dos casas de los perros y los ves juguetear entre ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dirías que eso es raro, pero lo que se lleva las palmas es la enorme alberca que se extiende a tu vista, bueno, siendo objetiva no es tan grande pero para ti una alberca inflable de dos metros es enorme, así que ésta casi parece olímpica. &lt;br /&gt;Aunque para no variar… vacía, descuidada, llena de hojas secas le da un aspecto tan deplorable a todo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te sientas en la orilla, mientras Danka llega corriendo y salta adentro, revolcándose entre la cama de hojas secas. Sonríes viéndola, aunque no evitas preguntarte ¿cómo vino este lugar a terminar así? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son la dos con cincuenta, parece que has acabado por hoy. &lt;br /&gt;Conduces lentamente, quisieras meter el acelerador a fondo pero ya se dijo que tu ojo no es de fiar. Te toma otros veinte minutos, cuando menos ya no hay tanto tráfico. Estacionas el carro (ya ni ganas tienes de meterlo), la puerta de la casa está abierta, cosa rara pero al menos sabes que nadie se atrevería a entrar (de afuera es claro que no hay nada que robar). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entras a la casa, hay un aroma en el aire, no es desagradable… huele a comida casera. Curioso vas a la cocina, te asomas en el horno y un platillo se cuece, justo a tiempo, el reloj tintinea indicando que está listo. Lo abres y te deleitas con el olor, no se ve muy antojable pero basta con olerlo para que se haga agua la boca. Hacía tiempo que no había algo como eso en esta cocina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miras alrededor y suspiras, pareciera que un remolino pasó por aquí pero dejó una comida que se ve rica. Buscas por ella en la casa, no hay ni rastro, Chow-chow está vuelto loco y al abrirle brinca casi a la altura de tu cintura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey, ¿qué te pasa?- lo cargas y entras para saber que clase de daño pudo haber hecho a “su cuarto”, sólo la puerta ha sufrido daño. Mientras inspeccionas el sitio ves por la ventana, y ahí está ella, con Danka a un lado y mirando la alberca. &lt;br /&gt;Sales cargando al perro, dirigiéndote a la parte trasera. Chow-chow te delata porque empieza a ladrar en cuanto la ve. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Kai- te mira mientras sonríe –tardaste.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H/K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La tarde pasa tan calmadamente que ninguno se da cuenta del paso de las horas, Hilary y Kai comen en silencio, Danka y Niedeck se pasean por el piso de arriba, Chow-chow tuvo que ser encerrado de nuevo y no deja de rasgar la puerta. Cuando acaban, levantan los platos y regresan a la mesa. Ella empieza a hacer una plática casual que no es difícil para él de sobrellevar, es agradable y no le implica ninguna situación incómoda o nada tolerable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él agradece eso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto ella se detiene y mira su reloj mientras sujeta su cabeza sorprendida, anuncia que debe irse y él sólo asiente, no dirá que le gustaría que se quedara. &lt;br /&gt;-Tengo que irme, aún tengo mucha tarea.- Ella se despide sonriendo y sale sin que Kai pueda responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se asoma por la ventana viendo que es lo que ella hará, ella se ha quedado en la puerta mirando a un lado y a otro, el transporte público está a siete cuadras de ahí. Kai suspira resignado y toma las llaves del carro, sale detrás de la chica aborda y le abre la puerta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilary está sorprendida, lo mira un momento y al ver su gesto decidido sonríe algo apenada, sube y cierra la puerta. Conduce apresurado hasta que al fin llegan a la casa de ella.&lt;br /&gt;-Gracias, lo necesitaba.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai asiente simplemente mientras espera que ella baje. Hilary se despide agitando la mano, él sólo la ve y arranca. Ella entra a su casa con una sonrisa de oreja a oreja, curioso porque no sabe ni de qué está tan feliz, pero no importa siente una tibieza recorriéndole de punta a punta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya era hora señorita.- Su mamá la saluda.&lt;br /&gt;-Hola mamá, tengo que tomar un baño; vuelvo pronto.- Corre las escaleras y cierra su puerta, todo de pronto cae sobre ella, como si estuviera estado en una fantasía y de momento se da cuenta que… fue real. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grita emocionada, se echa sobre la cama, brinca y vuelve a gritar. &lt;br /&gt;-¿Pasa algo?- grita su mamá desde abajo, algo preocupada por el ruido. &lt;br /&gt;-No, nada. Lo siento.- Hilary exclama en respuesta y se sonroja, busca un cambio de ropa y entra al baño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai regresa a casa, esta vez sí mete el carro en el garage. Se hace camino hasta la puerta donde los tres perros quedaron adentro, abre la puerta al pequinés y se lanza sobre los dos más grandes como reclamándoles por qué él es el único que debe ser encerrado. Kai les da sus porciones de comida y entra a una de las dos puertas cerradas con llave, sabía que Hilary iba a tratar de entrar y aunque no hay nada que pueda llamarse “comprometedor” no ha dejado que nadie entre ahí en mucho tiempo.&lt;br /&gt;Un estudio. Donde ya hay una pila de papeles esperando por ser revisados. Suspira cansado, se rasca la cabeza, cierra los ojos y sonríe al recordar lo que recién pasó. Empieza  trabajar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos semanas pasan como agua, no han vuelto a verse ya que el fin de semestre los sorprendió y cada uno tenía bastantes ocupaciones por su cuenta. Curiosamente, ella no ha sabido nada de él, se ha encontrado con Tyson y los demás, dándose apoyo moral con las notables cargas de trabajo que cada uno tenía. Unos para sacar un perfecto promedio, otros por mejorarlo tanto como se pudiera y uno… para salvar el año. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que han terminado su último examen se reúnen tanto para celebrar como para animar a Tyson en la preparación de sus exámenes extras. Ella nota confundida que ni ahí asiste Kai, aún más cuando recuerda cuanto gusta de molestar a Tyon por sus problemas académicos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pregunta por él pero ninguno puede darle una respuesta directa, ‘quizá anda de viaje’ ‘¿esperabas que viniera?’ ‘tendrá trabajo… ya se comunicará’ ella asiente a cada una, pero no deja de sentirse incómoda, aunque sabe que ellos le conocen bien y no que Kai sea de alguien por quien pueda preocuparse, ella no quiere quedarse con eso, simplemente quiere saberlo por sí misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerda exactamente dónde se localiza la casa de Kai, decide que no preguntará a ninguno de los chicos para no enterarlos que ella ya ha ido, y con eso las infaltables preguntas y molestas suposiciones. Se aventura la tarde de ese mismo día, bajo un cielo listo a desbordarse desciende del autobús no muy segura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre pregunta y memoria, llega a la descuidada casa; resulta que es bien conocida aunque quizá no precisamente por su bella fachada la ‘Casa Hiwatari’ como un viejo barrendero la nombró o… la ‘Mansión embrujada’ como unos niños gritaron mientras preguntaban emocionados si ‘de veras’ iba a entrar ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las nubes comienzan a desparramar agua llega finalmente. Está bastante mojada pero no le importa, recuerda que no hay timbre para llamar a la puerta y armándose de valor abre la reja rezando que si los dos perros la escuchan la reconozcan… o lo lamentará, seguro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucha ladridos y cierra los ojos pero nada llega, curiosamente el ruido viene de adentro de la casa, ve por la ventana que da a la entrada y divisa a Niedeck dando enormes brincos mientras ladra agresivo, percibe algo del pelaje negro de Danka, espera que Kai se deje ver… pero es el rostro de una mujer quien se asoma.&lt;br /&gt;Se queda paralizada, ahora si no sabe que hacer. Escucha que se abre la puerta, sabe que tratar de esconderse sería ridículo. Mientras su cabeza se cansa de pensar en opciones una voz la hace brincar del susto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Puedo ayudarte?- es la mujer que se asomó.&lt;br /&gt;-Ah… yo… venía, vengo… ¿está Kai?- dice nerviosa.&lt;br /&gt;-¿Y tú eres?- pregunta con un tono que le recuerda a él. &lt;br /&gt;-Hilary, ¿está?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer no se ve dispuesta a dejarla pasar, tiene una cara amable pero da una imagen que trasmite todo lo contrario. –Estos nos son horarios de visita señorita, mucho menos en un día así y en ese estado.- &lt;br /&gt;-Nunca ha habido tal cosa para ustedes, déjala pasar.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella escucha la voz de Kai, la mujer mueve la cabeza y entra a la casa. Hilary tímidamente la sigue mientras nota a Kai sentado en la mesa del comedor, los dos perros grandes recostados en los sillones, y la mujer retoma asiento en un pequeño sillón regresando a la lectura de su revista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué haces aquí?- pregunta Kai sin sonar tan agresivo como es su costumbre, ella se da cuenta de su aspecto cansado y el ceño fruncido mientras repasa la pantalla de la computadora que tiene enfrente. &lt;br /&gt;-Me había preocupado de no verte en casi dos semanas.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierra los ojos al escuchar a la mujer bufar cuando ella acaba su frase, Kai mira a la mujer y gruñe mientras se levanta dirigiéndose a la cocina, con un movimiento de cabeza ella entiende que le siga. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cocina Kai prepara un poco de café mientras parece reparar en el pequeño detalle del estado de Hilary. -¿Por qué vienes tan mojada?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La pregunta de la semana, Kai Hiwatari! Piensa Hilary, y niega, -Calculé mal el clima- sonríe exprimiéndose un poco el cabello en el fregadero de la cocina. &lt;br /&gt;-No respondiste por qué estabas aquí.- Él mira pensativo entre tres tarros de café.&lt;br /&gt;-Uh… de hecho si lo hice Kai, te dije que me había preocupado de no haberte visto.-  &lt;br /&gt;Ella arquea una ceja, incapaz de comprender qué debió pasar como para que él terminara en un estado tan distraído como Daichi. &lt;br /&gt;-¿En serio? Uhm, no me percaté. Habrá que hacer algo con eso, vamos te llevaré a tu casa.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilary no sabe que decir, todo el tortuoso trayecto para ir ahí y de pronto ¡pum! Él la quiere mandar de regreso… ¡ah no, eso no va a pasar! –No, primero quiero saber qué pasó. No has vuelto a ir al dojo de Tyson, ¿qué pasó? pensé que….-&lt;br /&gt;-Kai, ¿tardarás mucho? La lluvia no cesa y pronto traerán la cena.-&lt;br /&gt;Hilary se queda callada, y mira a Kai. Éste se frota la frente con una mano, y mira su reloj, tallándose los ojos abre la puerta. -Regresaré en un rato, si llega la comida… come, ni que fuera necesario para completarte el día.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilary no puede dejar de notar la molestia en la voz y (se atreve a pensarlo) un dolido rencor. &lt;br /&gt;-No digas eso, ¿por qué no la invitas a comer?- La mujer dice mirando a otro lado.&lt;br /&gt;-Enfermará de seguir así e, imaginarás que aquí no hay ropa que pueda prestarle.- Kai comenta buscando sus llaves.&lt;br /&gt;-Espera… no, vete, total como no te importa que tu madre venga a visitarte.- Dice ella con algo de dureza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai contiene la risa (que Hilary adivina forzada), -Como gustes, regreso después. Me llevo a la pequeña rata. Espera en el auto.- Kai dirige la frase final a Hilary mientras le da las llaves, pero ella no quiere irse así que espera por él en la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota entretenida como Kai regresa con el perrito y de pronto el silencio incómodo se ve roto por sus ladridos desesperados, Kai lo toma con fuerza pues amenaza con soltarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Déjalo, tiene mucho que no paso tiempo con él, además es mío, ¿no?- la mujer… no, la madre de Kai exclama extendiendo los brazos.&lt;br /&gt;Kai se encoge de hombros y lo baja al piso, presto está a soltarlo pero el pequinés encauza su furia a los pies de Hilary, ella brinca, la mujer le llama, el perro sigue ladrando, Kai lo detiene de nuevo, Danka y Niedeck empiezan a ladrar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escándalo alcanza tal magnitud que Kai se sujeta la frente y levanta la voz, -Silencio. Ustedes dos arriba,- los dos perros corren aprisa al piso superior, -vamos,- llama a Hilary y le abre la puerta, -regreso- dice mirando a su madre, -y tú vienes conmigo.- Toma al histérico animal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai lo echa al asiento trasero y enciende el motor.&lt;br /&gt;-¿Por qué no te quedas?- Hilary pregunta bastante incómoda por toda la situación. &lt;br /&gt;-Prioridades.- Le responde secamente mientras mira hacia atrás al maniobrar el vehículo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conduce con relativa calma pues la lluvia está más tupida que nunca y aún tiene su ojo dañado. El silencio no tiene nada que ver al que compartieron aquella ocasión, es incómodo. Él se da cuenta que ella quiere preguntar y ella nota que él no quiere responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué se hace en estos casos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chow-chow se pasa al asiento delantero y se recuesta en las piernas de Kai, Hilary es incapaz de suprimir la risa ante lo que ve, el imponente y agresivo joven permite que un perrito (histérico pero perrito al final) se duerma en su regazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo te hiciste de un perro así?- La chica trata de sonar más seria pero es demasiado surreal, recuerda que no es de Kai pero… ¿cómo es que tolera que haga algo así?&lt;br /&gt;-No le gustan los truenos.- Dice pasando una mano sobre la peluda cabeza. &lt;br /&gt;-Dijiste que no era tuyo…- entonces recuerda las palabras de su madre, -es de tu mamá. ¿Por qué vive contigo?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ella lo dejó, no combinaba con su departamento.- Kai comenta mirando concentrado al retrovisor pues están por dar una vuelta en ‘u’.&lt;br /&gt;-Eso es ridículo,- las palabras dejan la boca de Hilary antes de que ella pueda razonarlas.&lt;br /&gt;-Lo mismo pensé.- Se dibuja una sonrisa en Kai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilary piensa en todo lo que hay en esa casa: los muebles en desuso, el jardín desarreglado, la fachada descuidada, la casa sin mantenimiento, la alberca… el perro abandonado, -Es como una bodega.- Piensa en voz alta.&lt;br /&gt;-Eso es.- Él aclara deteniendo el carro. –Llegamos.-&lt;br /&gt;Hilary brinca sorprendida, no ha puesto atención al camino. -¿Regresarás a casa?- &lt;br /&gt;-Tengo pendientes.-&lt;br /&gt;-Pero se nota que no quieres estar ahí… ¿no te agrada que te visite tu madre?- &lt;br /&gt;-No lo hace por mí.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedan en silencio, los dos miran al perro. –También te dejaron allá.- Ella dice sin pensarlo mucho pero es una idea que se ha ido generando en su cabeza desde que conoció más de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai mira a otro lado, e insiste en rascar la cabeza del perro como queriendo negar las palabras, aunque no es posible, -Es tarde, enfermarás.-&lt;br /&gt;Hilary entrecierra los ojos por la sutil forma de apurarla a irse y sonríe, -Es peligroso que regreses en ese estado, ven, pasa.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia se ha incrementado y pequeños granizos caen, no hay luz eléctrica por la tormenta, es peligroso manejar así, –No, debo irme.- pero Kai es necio.&lt;br /&gt;-No, no puedes. No debes arriesgarte, pasa. No está mamá.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cualquiera pudiera parecer un comentario que invita a otras cosas pero él es sordo a eso, más bien le suena a ‘no hay nadie que te diga algo’ y sujetando con fuerza al perrito apaga el motor saliendo detrás de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la casa está sola y oscura. Hilary enciende la única vela que encuentra y le señala donde puede colgar su blazer, Kai queda de pie con el perro en sus manos y tratando de imaginar qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucha la tintineante risa de ella que al verlo sin saber a dónde ir espera por ella. –Adelante, siéntate hace frío afuera. ¿Quieres café? ¿con crema, leche, té tal vez?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él asiente y toma lugar en la mesa, el perro firmemente sujeto en sus piernas. –Solo está bien.-&lt;br /&gt;Después de unos minutos ella regresa con un par de tazas que despiden vapor y un aroma relajante, le extiende una y él de nuevo asiente. –Mamá fue a trabajar hoy, hace guardia en el hospital. A veces regresa hasta la tarde, le gusta quedarse cuando no hay suficiente personal.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy 14 mi madre hace su visita mensual.- Kai comenta mecánicamente siendo lo único que puede aportar a la plática ante el recurrente tema. &lt;br /&gt;-Nunca me han gustado los perros, tengo un gato pero me visita sólo cada que tiene hambre. Soy alérgica a las aves así que sólo tengo a Cachalote y Nemo.- La chica mira a la solitaria pecera donde dos peces van de aquí a allá, -como podrás imaginarte no son muy buena compañía.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai sonríe un poco, -Tres perros tampoco lo son, todos quieren tu atención, si tienes un favorito, se ofenden.- Mira a Chow-chow.&lt;br /&gt;-¿Por qué tienes a los otros dos?- &lt;br /&gt;-Niedeck vivía con Tala y los otros en Rusia, pero son dueños terribles. Danka, apareció un día en la puerta.- &lt;br /&gt;-¿Y ya?- &lt;br /&gt;-Hay espacio para ellos.- &lt;br /&gt;-Yo quería una tortuga, pero mamá vive aterrada de ellas…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La plática se pierde por completo en temas de animales, compañías y soledades mal cubiertas, la vela (apenas un pequeño trozo) va consumiéndose, los truenos cesan y la lluvia pasa a un apacible goteo. Son casi dos horas, ella empieza a cabecear y él sonríe ante sus bostezos. Ante la pequeña llama que se va muriendo y sombras danzantes creadas por ésta, Hilary se acerca a él, y Kai entretenido por la flama pero consciente de las intenciones de la chica no hace nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pequeño beso que dura unas fracciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se separa y levanta la mirada &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘voy a dormir’&lt;/span&gt;, mira el sillón &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘¿quieres quedarte?’&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Él niega &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘No’&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Sonriendo y con un gesto terrible de sueño, le besa la frente y sube. &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Buen viaje’&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni una sola palabra es intercambiada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-8753358052592130995?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/8753358052592130995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=8753358052592130995' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8753358052592130995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8753358052592130995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/09/ii-podria-ser.html' title='Trilogía de un desencanto encantador II'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-979966461071482195</id><published>2009-07-16T21:54:00.004-05:00</published><updated>2009-07-17T09:04:15.114-05:00</updated><title type='text'>Trilogía de un desencanto encantador.</title><content type='html'>Antes de que empiece (si alguien lo hace) a leer esto, y si acaso se pregunta '¿por qué?' por la misma razón que los dos últimos post de fic de género que no había hecho antes. Petición/obsequio/prueba. No hay felicidad empalagosa pero ya no escribía de estos dos mucho rato atrás. &lt;br /&gt;---- ahora sí.... &lt;br /&gt;Ubicado justo después de la batalla de BEGA. Dígamoslo, una especie de fiesta de celebración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;I. No es lo que esperaba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pero qué cosas han venido a meterse en tu cabeza. Allá cuando lo conociste eran claros y obvios, ¿quién diría no? Pero vamos, pasaron dos años y nada de nada con él, primero te diste cuenta que era un perfecto idiota, poco a poco fue mostrando que no lo era… tanto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te hiciste a la idea que no intentarías ya nada, pero después de la proeza que consiguió con su batalla final como que algo se te movió, reconozcámoslo, tu atracción por él nunca se fue sólo como que se aplacó un poco. &lt;br /&gt;Aunque nada nunca desaparece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey, ¿en qué estás pensando? ¡mira que cara tienes!- Julia te da una palmada que te saca de tu estupor. &lt;br /&gt;-¿Ah? ¿de qué hablas?- &lt;br /&gt;-Esos ojitos de borreguito, no son comunes en ti…-&lt;br /&gt;-Eso es cierto, casi siempre son de ogro asesino.- Daichi interrumpe y sale corriendo antes de que puedas lanzarle tu vaso.&lt;br /&gt;-Ignóralo, pero en serio ¿qué te pasa?- &lt;br /&gt;-Nada, es que ya tengo sueño.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como que Julia no se traga tu mentira pero entiende que no quieres decir nada, al menos hay que reconocerle eso. Y sigues mirándole oculta bien detrás de tres AllStars, Miguel y Raúl que hablan entre carcajadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él está en un rincón (como siempre), cerrando los ojos (como siempre) y solo (como siempre), lleva así más de diez minutos en los que le ha dado siete sorbos a su vaso y ha cambiado de pierna de apoyo tres veces…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya que si eres observadora… &lt;br /&gt;U obsesiva, lo que deba ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto abre los ojos (u ojo considerando que aún no se recupera) y mira fijamente alrededor suyo, es obvio que se siente observado. Su mirada furtiva repasa todo lo que hay alrededor suyo, de inmediato miras a otro lado; aunque es imposible que se de cuenta de ti. Agradeces el enorme volumen de Rick que te bloquea de su vista. &lt;br /&gt;Una vez que crees que ha pasado, lo miras disimuladamente… te está viendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y ahora qué? Ha pasado ya una hora, ya cumpliste tu parte ¿no? Superaste (por mucho) el tiempo que paneabas quedarte y pareciera que ni siquiera estuvieras ahí, sólo por Rei que se acercó a hablar por cinco minutos, Tyson que te ofreció comida. &lt;br /&gt;Sin embargo por qué esa sensación de que alguien te mira… maldito ojo inútil, la visión binocular no te ayudará esta vez. No serán Rick, Michael, Miguel, Raúl y Eddy que platican a pocos metros de ti, te ignoran perfectamente. Nada raro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El maldito pelirrojo ya se dio a la fuga, los doctores le limitaron la estancia fuera del hospital por seis horas, maldito suertudo. A ti… a ti también te limitaron algo… o algo que sonaba a eso, no pusiste mucha atención, lo que sea, tienes que salir de aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo salir? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh! ¿pero qué es esto? Ahí está quien te veía, nada más y nada menos que Hilary del otro lado de la sala, sentada y tratando de ocultarse detrás del grupo que habla frente a ti. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué puede querer? &lt;br /&gt;¿Qué importa? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ey! ¿a dónde se supone qué vas?- Tyson te llama cuando casi habías hecho un perfecto escape a la puerta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le contestas pero tratas de seguir tu camino con dirección a la puerta, el otro se interpone. –Hazte a un lado.- &lt;br /&gt;-Anda aguafiestas, vete con… con… ¡ah! Con la otra aguafiestas, quizá juntitos puedan hacer una pequeña reunión de amargados.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te toma por el brazo y te jala, maldito, maldito Brooklyn, estúpida batalla, patético tú que no pudiste soportar el doble embate de ese loco… infeliz Tyson que se aprovecha de tu parcial debilidad. Y te lleva hasta donde Hilary está, te lanza al sillón y se aleja como si nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iracundo tratas de levantarte para ir tras él, pero un mareo te hace tambalear y te manda de regreso al sillón… cayendo sobre Hilary. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Ay, ay, ay’ escúchate, el sueño de toda loca fanática haciéndose verdad justo… sobre ti. Extiendes los brazos tratando de sujetarlo y que no fuera a resbalar, pareciera que él lucha desesperado por alejarse de ti pero está más desorientado que nada y empeora la situación, su bufanda se enreda con tus pies y cada que trata de levantarse trastabilla y no lo consigue. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un arranque jala el pedazo de tela y se sienta a un lado mirando molesto al lado contrario a donde estás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿E… e… estás bien?- preguntas mostrando preocupación, aplacando tu risa y tratando de verte tranquila, aunque estás más que apenada. &lt;br /&gt;-Si.- Se levanta esta vez sin duda y emprende la retirada sin decir mas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te toma ni un minuto decidirte a ir tras él. ‘Sólo para asegurarme que está bien’ tratas de convencerte… ¡nah! Quieres ir con él, quieres ir a verlo; sales aprisa sabiendo que parece que tiene patines o cohetes en los pies, desaparece al instante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez (aunque te llevó un poco reaccionar), lo encuentras en la calle con la cabeza pegada a un poste y una mano sujetándolo como para darse apoyo. &lt;br /&gt;-¿Kai?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pero que espectáculo estás dando Hiwatari! Deberías pedirle a los Fernández que te incluyan en su circo, payaso, equilibrista fracasado y momia egipcia, serías un buen número. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella te llama con duda, ‘¿qué más va a pasar?’ te preguntas pensando que este día no podía ser peor, ¿nunca has entendido? Jamás te preguntes si algo será peor, siempre lo será. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hn?- idiota, ¿crees que ella vino a preguntarte la hora?  &lt;br /&gt;-¿Te sientes bien? No puedes andar en ese estado solo. Vamos, te acompaño a tu casa.-&lt;br /&gt;‘¿Eh?’ -¿Eh?- ¿lo pensaste o lo dijiste? &lt;br /&gt;-Que vamos a tu casa, ¿cómo andas así como si nada?-&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Что&lt;/span&gt;?- parece que también te dañaron la cabeza.&lt;br /&gt;-Anda Kai, te harás más daño.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella te toma por el brazo izquierdo y empieza a caminar haciendo que te apoyes en ella, claramente no tienes ni las energías ni la condición para oponerte y alejarla. &lt;br /&gt;-¿Qué haces?- preguntas tratando de zafarte de su agarre. &lt;br /&gt;-¿Y dicen que eres de los listos del equipo? …espera, ¿para dónde es tu casa?-  &lt;br /&gt;-No es necesario.-&lt;br /&gt;-¡Oh, claro que lo es!- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tyson dice que no eres muy lista, varias de tus amigas claman lo contrario. No eres lo que se diría una genio pero sí ingeniosa. Y sin superar tu pena y nerviosismo, consigues acertarte más a él y acompañarle bajo el perfecto disfraz de la preocupación, y con esa personalidad de mandona que tanto molesta a Tyson. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai ya no te discute, y con la cabeza baja sigue caminando apoyándose tan poco en ti como puede. Tratas de no mirarle pero tus ojos te juegan mal, se dirigen a él poco a poquito viéndole de reojo. Está cansado, se le ve enfermo y molesto a morir, pero camina con tal orgullo que… te enchina la piel tenerlo tan cerca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienes que jugar bien tus cartas y aclararte bien qué es lo que pretendes. Podría ser la oportunidad de oro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Lo intentarás? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un engreído, es exageradamente serio, todos tachan de cruel aquello que le provoca risa, puede ser un infeliz y maldito, para él el fin justifica los medios… ¿qué le ves? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo, algo que poco a poco hizo que se ganara un lugar en el equipo, ya no como capitán o entrenador. Sino como amigo, al principio cuando te uniste a ellos no hallabas razón para integrarlo pero bueno, se fueron acumulando las razones hasta que llegaste a ser como Tyson, Max, Kenny y Rei que decían que no podían imaginar al equipo sin Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la esquina él extiende la mano al taxi que va acercándose, te trepas antes de que intente siquiera dejarte ahí. Kai te mira resignado y le señala el camino al conductor, ves pasar calles y edificios la zona a la que van ingresando no la conoces del todo. Es demasiado elegante como para lo que frecuentas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detienen en una casa de dos pisos, bastante descuidada comparada con las que hay alrededor, el patio es amplio y un jardín ocupa la mitad de él… bueno jardín porque hay hierbas pero parece zona salvaje entre arbustos y pasto crecido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Aquí?- preguntas mirando sorprendida el edificio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él paga y tú te quedas sorprendida de que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ésta&lt;/span&gt; sea su casa. Sabes muy bien que viene de buena familia, pero esperabas una mansión de una manzana de extensión fuentes, jardines frondosos y toneladas de sirvientes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te quedarás ahí?- pregunta ya que ha abierto la reja.&lt;br /&gt;Pasas saliva y lo sigues, apenas pones un pie al interior un grupo de ladridos te hacen gritar. -¿Qué es eso?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo escuchas sonreír. –Danka y Niedeck.-&lt;br /&gt;-¿Qué?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enciende las luces del pórtico y te encuentras con dos perros. –Mis guardianes,- agrega sonriendo, -Danka, una schnauzer; Niedeck, el samoyedo.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No esperabas eso, siguen caminando. Abre la puerta y otro gruñido te hace brincar detrás de él. -¿Y ese quién es?- &lt;br /&gt;-Chow-chow- contesta molesto, -nombre estúpido para un perro.- &lt;br /&gt;-Y si dices eso ¿por qué lo llamaste así?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo no fui.- Dice distraídamente mientras se planta frente al pequeño pequinés que te gruñe como rata, lo mira y sisea -&lt;span style="font-style:italic;"&gt;дома&lt;/span&gt;- el perrito gruñe una última vez y se pierde por un pasillo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo está silencioso. -¿Y los demás?- &lt;br /&gt;-¿Demás?- &lt;br /&gt;-Tus padres, tu abuelo, los que cuidan la casa.- &lt;br /&gt;-No hay nadie mas. Siéntate o… haz lo que quieras.-&lt;br /&gt;-Espera, ¿a dónde vas?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le vas a decir: necesito descansar pero estás al borde de tus energías, aquellos calmantes de pronto se vieron seductoramente necesarios. No vas a hacer un show enfrente de ella, ¿cómo viniste a permitir que ella llegara aquí? Jamás había sido necesario, jamás había pasado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo Rei, Max y Tyson saben de este decadente lugar. Claro, ¿quién esperaría de Kai Hiwatari un lugar así? una casa buena, sí. Un barrio elegante, sí; pero una propiedad que del descuido parece abandonada, nadie lo entendería… pero todo se parece a su dueño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No Kai, tienes que descansar. Déjame ver esos vendajes, creo que necesitan un cambio.- &lt;br /&gt;-…aléjate.- No es tu intención pero la empujas con tu brazo una vez que ella pone su mano en tu brazo tirando de la venda. Es obvio que necesitan un cambio, de hecho lo necesitaban hace medio día pero eso es algo que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;sólo tú&lt;/span&gt; harás. Nadie, nadie habrá siquiera de intentar lo contrario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella te mira sorprendida, un poco de agua cristaliza sus ojos. Baja la mirada y ve para un lado y otro mientras trata de encontrar las palabras, falla. Retrocede y se da la vuelta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Pues muérete entonces!- grita a todo lo que da la voz hecha nudo, y la ves salir por la puerta azotándola. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspiras, ¡vaya novedad Hiwatari! Que buen modo de alejar a quien te quiere ayudar, sí es una inconsciente y actúa sin preguntar, impone y cree tener la razón siempre… pero te quería ayudar. No cabe duda que estás enfermo, quizá sea por eso que con el tiempo te has quedado igual que esta casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo… abandonado… incomprendido… rechazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá que tratar de hablar con ella, hacerle entender (quien sabe cómo y por qué) que así eres tú, que ya debería saberlo… que no puedes cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Verdad? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero primero lo primero, esas costillas necesitan un vendaje más ajustado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que si serás tonta… ¿qué esperabas? ¿Qué te dejara entrar a su casa y a su vida como si él te hubiera pedido que vinieras? Kai no es lo que puedas llamar alguien normal, sabes bien eso, no podías esperar una reacción común. ‘Fue muy grosero, sólo quería ayudar’ &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno sí, pero una ayuda que él no pidió, que no quiere y que aunque necesita, no lo mostrará. Además, te metiste a esta casa como si fueras invitada, jamás te había invitado a venir… quizá por algo habrá sido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Y los demás?&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Vaya metida de pata! Sabes (aunque no con detalle) que su vida familiar es un desastre, es el único que no llegaba con algún adulto acompañándole a las ceremonias de premiación, que no habla de lo que hace en casa, que dice… nada sobre algún familiar. Y ahí justo tenías que regarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque estamos de acuerdo que eso no justifica su reacción, ¿qué querías? &lt;br /&gt;Quizá que tomara tu mano y con un gesto de infinita gratitud te llevara a su cuarto mientras dócilmente se dejaba atender y te contaba de por qué la casa tan descuidada, por qué tanto perro, por qué vive solo, por qué no está en un hospital… &lt;br /&gt;No, eso no pasará. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuiste tú quien creó esta situación ¿cómo piensas salir de ella? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opciones. Opciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratar de ayudar del único como en que sabes y ver si él acepta. Esperar que tenga buenos resultados, un poco de ti y un poco de él, quizá así todo tenga mejor final. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Todo tu cuerpo protesta cuando te incorporas de momento después de quedarte dormido por… 25 minutos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisas que todo esté en orden, o tan bien como pueda estar. Las heridas ya no sangran, no se han infectado, las costillas parecen ir ajustándose bien, el ojo… bueno, aún no reacciona pero ya lo hará. Todo como puede esperarse que esté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdas el problema con Hilary, ¿qué hacer? Eres un inepto con esa clase de cuestiones, si tan sólo fuera tan fácil como ignorarle y esperar que las cosas vuelvan a su modo normal, o discutirle hasta que se de cuenta que no es la gran cosa… pero ella no es Tala, ¿qué haces con los demás cuando pasa algo así? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te vas, los dejas con su coraje; pero por extraña razón no puedes hacerlo con ella.&lt;br /&gt;A ver que puedes hacer, abres la puerta planeando cómo vas ir y venir a esa hora de la noche, seguro ella ya regresó al dojo de Tyson. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chow-chow ladra como loco desde la ventana, es extraño pues ni Danka o Niedeck lo imitan, tus hombros se tensan conforme vas abriendo silenciosamente la puerta. &lt;br /&gt;-Eso debe ser ¿no? Va a ser difícil pero tengo que hacerlo, aunque sea un idiota, por algo ha de ser, no tenía derecho a meter tanto mis narices pero eso no justifica…- &lt;br /&gt;-El modo en que reaccioné.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se para de momento y se gira para verte. –Kai… yo, no, ya me voy… no espera. No voy ir a ningún lado.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que puedas responder ella entra a la casa. Grita por la bienvenida de Chow-chow, acudes de nuevo a mandar a su casa a la molesta rata. -дома- &lt;br /&gt;-¿Qué le pasa?- pregunta con una cara de susto que te hace sonreír, pensando en que puede enfrentar sin temer las locuras que como equipo han pasado y se asusta de un pequinés más escandaloso que peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No le gustan los extraños.- &lt;br /&gt;-A ellos parece no molestarles.- Hilary señala a los dos grandes de afuera. &lt;br /&gt;‘Ellos no fueron abandonados’ piensas decidiendo no contestar eso –Él es algo más complicado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedan en silencio. Ella se sonroja de pronto, pero frunce el ceño y aprieta los puños. –Kai Hiwatari, no voy a ir a ningún lado; así que aunque quieras no saldré por esa puerta.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso te toma por sorpresa, -Bueno, no te iba a correr. Es muy noche ya. Te traeré unas mantas.-  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ah? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso no lo veías venir. No la más agradable siendo que no te ofreció su cama (aunque eso al contarlo se oye a que hicieron ‘algo’), pero es lo MÁS inesperado viniendo de él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormirás aquí… no te corrió, pareciera que reconoció su falta (aunque será un tema que habrá que abordar después), estás aquí y las aguas se han calmado. &lt;br /&gt;No esperabas nada de esto ¿cierto?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-979966461071482195?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/979966461071482195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=979966461071482195' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/979966461071482195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/979966461071482195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/07/antes-de-que-empiece-si-alguien-lo-hace.html' title='Trilogía de un desencanto encantador.'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-7442012439750957732</id><published>2009-07-09T22:05:00.002-05:00</published><updated>2009-07-09T22:12:43.929-05:00</updated><title type='text'>Desconocido II</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La luna vista a través del derrumbe.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que se me hubiera venido el mundo encima, me sacudo un poco entre sueños. Recuerdo la noche, el terremoto, y que nos separamos. Me levanto con la idea bien clara de buscar a Yuriy sin importar mi estado. Ya ha amanecido, aunque hay demasiada luz… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estamos en la cueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy yace recostado no muy lejos de mi; me acerco ansioso esperando lo peor pero se retuerce un poco mientras lo veo mover los labios hablando en su sueño. No puedo detener el suspiro de alivio que me asalta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro curioso alrededor, no estamos en la cueva pero estamos a pocos metros de ella, hay varias cosas que teníamos al interior acomodadas a nuestro alrededor, una agradable fogata en medio y un olor que me hace comenzar a salivar, un animal asándose sobre el fuego. Definitivamente Yuriy no hizo nada de esto, hasta imagino que ni siquiera se ha levantado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién nos ayudó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estiro las pierna y busco algún rastro de heridas o lesiones serias, no tengo mas que unos cuantos moretones y un pequeño raspón en la mano derecha. Vaya, para ser tan aparatoso el movimiento, no dejó daños tan severos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y yo que pensaba decirle a tu príncipe que te despertara con un beso.- Dice una voz entre los arbustos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me giro, no me suena desconocida pero no puedo adivinar exactamente a quien pertenece. -¿Kai?- me voy por la opción que más me suena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, es él… bueno es y no, parece otra persona que ha pasado por todas las desgracias del mundo y no puede morir, salvo por su gesto y su mirada cualquiera diría que es otra persona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A quién esperabas? ¿tu cita del martes?- &lt;br /&gt;Si, es Kai. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué haces aquí?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me mira mientras niega, -Eres imposible,- entra a la cueva y saca tres platos, me da dos y con habilidad separa la carne del fuego, después la destaza y sirve porciones idénticas en cada plato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú nos sacaste… ¿Dónde has estado? ¿cómo supiste que estábamos aquí?- &lt;br /&gt;-Lo he sabido hace más de dos meses.- &lt;br /&gt;-Jamás dijiste nada, pensamos que estabas muerto.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ríe sardónicamente mientras le encaja los dientes a la carne, no hablará, mueve un poco la cabeza señalándome a Yuriy que sigue adormilado. Tiene que comer, ahora espero que no despierte de mal humor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sé precavido.- Murmura el otro mientras come. &lt;br /&gt;-Ya lo sé,- digo molesto porque me recuerda a esos tiempos donde Yuriy y Kai parecían inseparables, uno sabía lo que el otro tenía en la cabeza sin mediar palabra, jamás me agradó eso. Aunque el destino jugó diferente y nos colocó en lugares distintos. Ahora sé que conozco a Yuriy mejor que todo el mundo, quizá Kai lo hizo en su momento pero ahora no hay nada que no sepa de él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me acerco a despertarlo lo llamo como siempre, esta vez me responde con un leve quejido que me enfría la sangre. No es normal que se queje así. &lt;br /&gt;-¿Yuriy? Anda, la comida está lista.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no abre los ojos, se retuerce mientras trata de volver a dormir. Avergonzado de mi presente ignorancia volteo a Kai que come calmadamente, se da cuenta de mi mirada y sólo niega. ¿Qué significa eso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un temor anidado hace cuatro meses me asalta, eso de no querer saber pero entender que tengo que saber. –Ey, anda.- &lt;br /&gt;Al fin abre los ojos y tiene que parpadear muchas veces para adaptarse a la luz, como decía, no está mucho tiempo bajo la luz del sol. -¿Qué pasó? ¿dónde estamos?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ayer tembló, la cueva se colapsó parcialmente un conocido del más allá nos ayudó.- &lt;br /&gt;-Ey pelirrojo, tu compañerito comenzaba a preocuparse por ti.- &lt;br /&gt;-Kai… ¿qué haces aquí?- Yuriy decide omitir la posible emoción del reencuentro.&lt;br /&gt;-No tenía nada mejor que hacer anoche.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comemos en silencio perdidos en nuestros pensamientos.  De vez en vez levanto la mirada para darme cuenta que no hay nada de ese juego de miradas entre Kai y Yuriy que mi cabeza ha estado creando desde hace un buen rato, de hecho parece que ignoran que el otro está ahí. Entre eso, me quedo viendo a Kai un poco, ha cambiado… bastante. El cabello quizá un poco más corto y la fisonomía más delgada con el mismo aire de depredador, aunque no como el de antes… de cazador superior, sino de rapiña… es como el de Yuriy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde has estado?- pregunta Yuriy incómodo con el silencio, con el tiempo se ha acostumbrado a la plática durante la comida. &lt;br /&gt;Kai niega de nuevo, -Vagando-&lt;br /&gt;-¿Ya no estás en el ejército?- pregunto.&lt;br /&gt;Kai bufa, -Ya no hay tal cosa, se han perdido de mucho estando en su luna de miel. Todos pelean contra todos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, eso podría explicar la aparente paz, aunque me queda una duda. -¿Quién está al mando?- &lt;br /&gt;-Todos y nadie a la vez.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ok, eso no me dice nada pero al menos ya no hay riesgo de ser perseguidos como desertores. –Dijiste que sabías que estábamos aquí, ¿por qué nunca viniste?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Interrumpir su vida de casados? No le hago a eso, gracias.- &lt;br /&gt;-Imbécil. ¿Cómo te sientes Yura?-   &lt;br /&gt;-¿Y-u-r-a?- ríe Kai burlándose, -mejor voy a buscar la cena.- dice y se pierde entre los arbustos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bien, sólo me duele un poco la pierna pero ¿qué tiene eso de raro?- él dice sonriendo… pero sé que miente. &lt;br /&gt;-¿Quieres que te la corte para que te duela más?- pregunto jugando con la etiqueta de masoquista que le colgamos desde hace mucho. Yo soy el sádico y él el masoquista… el par ideal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y con qué te voy a patear?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intercambiamos insultos y risas unos diez minutos, en los que me confirma que hay algo malo en él. Si, desde que pasó aquello de su pierna pasó de ser la parte dominante a algo un tanto pasivo-agresivo. Ya no volvió a imponer nada, sino que conseguía las cosas con una paciencia que me obligaba a ceder, no era así. Era agresivo, mandón, exigente, perfeccionista… su encuentro con la muerte se llevó casi todo eso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que conformarme con lo poco que quedó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que él no me dirá nada. –Voy a ver si su señoría cazó algo o ya se lo comieron, tú y yo sabemos que nunca fue bueno para eso.-&lt;br /&gt;-Si.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro a la arboleda siguiendo el rastro de Kai, me lleva casi quince minutos. Lo encuentro en un claro, sentado junto al cadáver de un ciervo pequeño, me da la espalda y puedo darme cuenta que está fumando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso te va a matar.- &lt;br /&gt;-No tengo tanta suerte.- Pero que pesimista se ha vuelto. &lt;br /&gt;-¿Por qué no habías venido? Te dimos por muerto.- &lt;br /&gt;-Eso no es cierto, ¿recuerdas? Somos los microbios... de dios.- &lt;br /&gt;-No respondiste.- &lt;br /&gt;-No tenía a que venir… vamos, pronto va a oscurecer y él &lt;span style="font-style:italic;"&gt;necesita&lt;/span&gt; dormir adentro.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me gusta su tono, -¿Qué hay de malo con Yuriy?- &lt;br /&gt;-Eres tú quien vive con él, lo sabes pero no lo reconoces. Apresúrate.- Me lanza el animal muerto y se aleja aprisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;No saber pero entender que tengo que saber…&lt;br /&gt;O saber, pero no querer reconocer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en la cueva, entramos a limpiar un poco los escombros. Es un desastre, entre los dos quitamos las rocas que se pueden mover y abrimos una especie de camino para poder entrar y salir sin tanto problema, me doy cuenta que Kai ha perdido bastante de su fuerza, viéndolo de cerca es como si estuviera casi en los huesos… digo, nunca fue un Tyson pero tampoco lo opuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha oscurecido, Yuriy entra ayudado de mi. Ha estado tosiendo desde que el sol comenzaba a ocultarse, una tos insistente, nada ostentosa pero inquietante. Me preocupa. Encendemos una fogata, Kai ya ha separado las piezas útiles del animal y yo las coloco en varas para que se asen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras está lista, Kai se recuesta en una orilla, como siempre pareciera que ni está ahí. No digo nada porque estoy seguro que el sueño no es una de sus actividades más cotidianas, me di cuenta que no hay agua y creo que es momento de ir. Le aviso a Yuriy sólo mostrando el recipiente donde la almacenamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cuesta llegar, el cielo sigue nublado y no hay luz en la noche. Llego al río y lleno la gran vasija. Pesa los mil diablos pero siempre es bueno tener agua fresca, mi cabeza se vuelve a llenar de todo lo que ha pasado desde que desperté, lo que sea que Kai sabe, lo que Yuriy tiene, y… lo que siempre he sabido pero no quiero aceptar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme me acerco los escucho hablar y me detengo un momento.&lt;br /&gt;-Las cosas no terminaron como hubiera esperado.- Yuriy dice en voz baja.&lt;br /&gt;-Mira que curioso, para mí sí.- &lt;br /&gt;-¿Estás loco? Ivan muerto, Serguei sepa el diablo dónde, tú como mercenario y el loco aquél y yo ¿juntos?- &lt;br /&gt;-Nunca esperé nada, así que cualquier cosa es buena.- &lt;br /&gt;-Eres un idiota…-&lt;br /&gt;-No se lo dirás, ¿cierto?- Kai interrumpe la burla de Yuriy. –El muy zopenco no se dará cuenta.-&lt;br /&gt;-Sí, sí lo sabe.-&lt;br /&gt;-¿Si? No me lo parece.-&lt;br /&gt;-Sabe más de lo que él mismo quiere reconocer.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que retirarme de ahí, Yuriy está consciente que sé todo y aún así trata de cubrir nuestra propia mentira, aunque el temblor derribó la pequeña cortina de felicidad él trata de asirla de nuevo… no puedo, no quiero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recobro la calma y regreso como si nada, Kai está revisando sus armas, no había notado que viene armado hasta los dientes, armas ligeras y cortas (mas un rifle) que harían la delicia de Serguei. Quizá por eso anda de aquí a allá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué te crees, el ángel de la muerte?- río entretenido con el arsenal que Hiwatari extiende. &lt;br /&gt;-No, 'ángel' sería el último modo de nombrarme.- Sonríe maliciosamente. Ahora es cuando decido que no quiero saber qué hace vagando por ahí con tantas armas (que sin duda han sido bastante utilizadas). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche sigue su curso, la tos de Yuriy parece incrementarse periódicamente, yo me entretengo atizando el fuego. Kai termina de limpiar y recoge sus cosas, los dos lo vemos acomodarse una mochila al hombro. Nos mira levemente y gira la cabeza. &lt;br /&gt;-Adiós.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se va. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai nunca se despide, era el movimiento de mano, una mirada o un ‘nos vemos’ …nunca le había escuchado un adiós. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya que se ha ido nos quedamos en silencio. Es roto por la tos de Yuriy que no se detiene, ese constante movimiento de su pecho me derrumba todo, porque ya no sólo soy consciente de nuestra mortalidad sino de la latente posibilidad de perderlo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, sabía que no podíamos estar toda la vida juntos, bueno, al menos sí mientras durara la de los dos pero entendía que no acabaría pronto, algunos años, un largo tiempo todavía… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy cuando desperté me di cuenta que duraría mucho menos. &lt;br /&gt;-Ey, toma un poco de esto.- Le doy una taza con un té que encontré en el pueblo para calmar los problemas respiratorios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque ése no es su problema. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me abre espacio a su lado mientras sujeta la taza y le sopla enfriándola. &lt;br /&gt;No importa si lo sé, si él sabe que lo sé, si ambos sabemos la verdad. Nos engañaremos, nos sujetaremos tanto como podamos a esa cortina que cubre torpemente la realidad, qué curioso, me di cuenta que al final nos parecemos más de lo que nos gustaría aceptar a esos estúpidos que preferían vivir en una mentira que afrontar la verdad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A quién le importa? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le tomo la mano, él pasa la suya por mi costado. Trato de no mirar el hilillo de sangre que corre por su boca a causa de la tos, levanto la mirada y percibo un pálido halo que se cuela entre la oscuridad de la cueva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿La luna?-&lt;br /&gt;-La luna- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decimos juntos, giramos la cabeza a donde hay una abertura en el techo por que el se ve perfectamente la luna abriéndose camino entre las nubes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierra los ojos y me sujeta con fuerza mientras le da la espalda al astro.&lt;br /&gt;Si ella es su amante, entonces sé que morirá de celos pues no lo volverá a ver, porque el daño a los pulmones de Yuriy provocado por las costillas rotas no tendrá remedio. Quizá ni siquiera llegue a la mañana del día siguiente, no importa, ya no importa, que me sujetaré a él hasta que la misma muerte venga y lo arranque de mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién sabe, tal vez hasta resulte que si somos aquellos microbios del tal Arnaud. Y seremos los únicos que sobreviviremos a todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si o no. &lt;br /&gt;¿Qué diablos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lo que he vivido, bien puedo morir feliz. &lt;br /&gt;Aunque no soy yo quien morirá. ¿Qué importa? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luna se vuelve a perder entre las nubes, desde hace muchas noches siente los celos al vernos, y me odia a morir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-7442012439750957732?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/7442012439750957732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=7442012439750957732' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/7442012439750957732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/7442012439750957732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/07/desconocido-ii.html' title='Desconocido II'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-3409235773828718895</id><published>2009-07-07T23:23:00.005-05:00</published><updated>2009-10-14T12:32:32.960-05:00</updated><title type='text'>Desconocido I</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;I. El terremoto en la oscuridad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida ha sido un asco desde siempre, lo mismo una y otra vez, la apestosa niñez, el loco del padre de Yuriy, la propia estupidez de mi padre, la Abadía, Boris… &lt;br /&gt;Después, esta guerra que no alcanzo a recordar cuando ni donde comenzó, unos dicen que ya de tantos años que tiene será la única que quedará con vida. Todos terminarán matándose entre sí sin saber siquiera porque peleaban, aún me río recordando que éramos como ellos. Cegados por esos hechizos de los llamados líderes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sea, ya no somos parte de eso, pero eso no significa que estamos fuera de esa locura, vivimos apenas a una orilla pero sé que pronto volverá a envolvernos.&lt;br /&gt;Lo dije, la vida es un asco.&lt;br /&gt;Aunque tengo que reconocerlo, ya no me importa cuan repugnante pueda ser, hallé mi &lt;br /&gt;lugar y puedo seguirla sobrellevando, mientras sigamos lado a lado. &lt;br /&gt;-Ey, ¿aún piensas que debiste haber traído ese perro que encontraste?- él pregunta sonriéndome. &lt;br /&gt;-No digas estupideces, terminaría siendo la cena antes una mascota. No son tiempos para alimentar al desvalido.- &lt;br /&gt;-Oh vamos, alegraría un poco este lugar.-&lt;br /&gt;-Disculpe usted señor sonrisas que no pueda ser suficiente entretenimiento y que esta cueva no sea un circo. Entenderás que prefiero sobrevivir.- &lt;br /&gt;-Un poco de diversión no nos caería mal, pareciera que ya estamos m… muertos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él trata de contener la última palabra, es tarde. Ha dejado ya sus delgados labios y se escapa entre la brisa fría que va a morir en la hoguera. Yuriy baja la vista y se da la vuelta en su cama (o intento de), me da la espalda confirmándome las ideas de que se siente mal por haber traído siquiera la palabra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey,- me siento junto a él mientras lo obligó a verme de frente –tienes razón, mejor divertidos a morir que…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vivos y aburridos.- Dice con una pequeña sonrisa mientras sujeta mi mano apretándola. –Además,- continúa mientras le veo, -…necesito compañía, eres lo más espantoso que he visto en mucho tiempo.- Dice empujándome y lanzándome al piso, su risa tintinea en mis oídos. El contacto con el piso duele pero prefiero cien veces eso que escucharlo abatido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues ni te creas lo máximo, creo que sí traeré ese perro flaco pero para que me alegre el día a mí.-&lt;br /&gt;-¡Ey!- Yuriy me lanza uno de los cojines mientras yo le devuelvo un zapatazo. -¡Jódete!- &lt;br /&gt;-No, jódete tú.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos lanzamos ofensas y las cosas que encontramos a la mano por unos cinco minutos, un poco cansados (y algo adoloridos) nos detenemos y nos vemos mientras intercambiamos miradas que refuerzan nuestro lazo, que venga lo que deba venir. Somos fuertes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oye, quiero salir ¿ya se ve la luna?- Yuriy me llama extendiendo su brazo. &lt;br /&gt;Lo sujeto y lo ayudo a apoyarse en mi. Al ver su tambaleante pierna no puedo evitar recordar. De cuando éramos miembros del mundo que nos rodea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La batalla siempre ha estado en nuestras venas, los combates de aquellos torneos de la niñez que parecen memorias borroneadas, la abadía que se ve más como un recuerdo inventado, los juegos de siempre ‘mata al primero que encuentres’ cuyas armas pasaron de meros diábolos de aire a balas verdaderas… nos unimos a la guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía la cosa más natural para nosotros, decían que estamos hechos para ella. No lo niego. Siempre hemos sido guerreros, Yuriy y yo éramos equipo, Ivan y Seguei otro, Kai el que anda solo. Fuimos leyenda desde la abadía. Quizá algo escucharon de eso, porque no tardamos en ser colocados en escuadrones especiales, los que van a limpiar el terreno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No diré que no me gustó, era como embriagarse en compañía de las únicas personas que consideras de valor para estar contigo, bacanales de sangre y placer, como una orgía en medio de la decadencia. Si, fueron tiempos buenos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces nos separaron. Ivan y Serguei fueron colocados en escuadrones distintos, supimos que el enano murió al poco tiempo, no volvimos a escuchar noticia de Seguei. No puedo asegurar que esté muerto, tengo la firme idea que anda disparando a placer en algún sitio del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai fue historia diferente. El maldito principito no pudo borrar esa marca invisible que Souichiro le impuso, aunque se ocultó bien entre lo más despreciable de las barracas (nosotros) brincó a la vista esa silente aura de poder. Sin siquiera querer fue subiendo rangos una y otra vez, nosotros éramos escoria feliz. Él nunca pudo serlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque duró un buen tiempo como oficial en jefe de nuestra unidad completa, lo enviaron a los servicios de elite. Nunca nos dijo que hacía ahí, pero cuando regresó de su primera misión no fue el mismo, al poco tiempo simplemente ya no regresó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como con Serguei dudo que haya muerto (si mala hierba nunca muere, y nosotros somos la plaga que mata hasta a esa hierba, debemos ser alguna especie de inmortales). &lt;br /&gt;‘Los microbios de dios’, decía Kai citando a un tal Artaud. Si, por mucho tiempo lo creí. Los cinco, la compañía deseada en el lugar soñado y haciendo lo único para lo que parecía éramos buenos, nunca fuimos normales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando supimos de la muerte de Ivan, tras la desaparición de Serguei, el reasignamiento de Kai… la explosión que casi mata a Yuriy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendí nuestra propia mortalidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos ocultos entre un prado de pasto muy alto, el viento soplaba sacudiéndolo y creando sonidos que opacaban el creado por el enemigo. Yuriy iba al frente como siempre, yo apenas detrás de él, el resto… nunca lo supe, nunca me interesó después de que los otros tres se fueron… sólo él y yo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El que acabe primero con el vigía, gana.- &lt;br /&gt;-¿Gana?- pregunté haciendo un enorme gesto de duda.&lt;br /&gt;-La primera mano,- sonrió haciéndome temblar de placer. &lt;br /&gt;No necesitaba explicar mas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emprendimos la loca carrera por ser el que obtuviera más. Quería ser yo. Nunca mido las consecuencias, no en balde siempre fui el impulsivo, al que le iba peor, el que no podía hacer nada bien… el que arruinaba las cosas cuando salían mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa vez no fue la excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratando de adelantarme a la posición de Yuriy me desvié del plan que habíamos fijado, salí del pasto que nos serviría de cobijo, la posición de Yuriy (que me llevaba buena distancia) quedó al descubierto para el enemigo. Que simplemente accionó el mecanismo de las minas colocadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo fue como en cámara lenta. La visión de la tierra siendo levantada y el olor a pólvora nublaron mi mirada y mi olfato, los gritos de los demás soldados ni siquiera llegaron a mi oído, sólo una cosa percibí. El aullido de dolor de Yuriy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En unos cuantos segundos mi mente quedó fijada sólo en una cosa. ‘Búscalo, sálvalo, sácalo de ahí… no lo pierdas.’ &lt;br /&gt;No iba a permitir que mi único lazo con mi cordura fuera perdido. Él se había convertido en todo para mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi gateando llegué al cráter de la explosión, divisé su cabello rojo entre los terrones de tierra, estiraba sus brazos para ayudarse en su movimiento. Extendí mis manos y sujeté las suyas prometiéndole con mi mirada que no lo dejaría ir, no a él.&lt;br /&gt;-Muévete idiota, esto duele como el infierno.- Siseó entre la sangre que manaba de su boca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfrié lo poco de mi mente aún consciente y lo levanté en vilo, colocándolo sobre mi espalda y emprendiendo la loca carrera hacia el interior de la arboleda más cercana, nadie nos siguió. Después de casi veinte minutos me detuve, y sólo por que él me lo pidió. Pude haber corrido por toda la eternidad si con eso me aseguraba que lo salvaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo eché al piso sabiendo que lo que fuera que le hubiera pasado no era bueno, no quería verlo pero tenía que hacerlo. Él respiraba agitadamente mientras movía torpemente sus manos hacia sus piernas… o deba decir, su pierna. Debajo de su rodilla derecha no había otra cosa que jirones de carne y tela envueltos en sangre que aún brotaba lentamente de entre un tosco envoltijo de tela, él mismo se había vendado mientras corría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey idiota, ¿qué esperas? Sé que nunca fuiste bueno en medicina pero al menos algo debió haberse pegado en ese cerebro de insecto… detén la hemorragia. No voy a morir aquí.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez mi cerebro funcionó como debía, parecía que mis manos estaban hechas para ello, hurgar en la carne, cerrar agujeros, apretar venas… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai no estaba tan errado, quizá si éramos esos microbios de dios. Si es que existe, nunca nos ha visto bien así que siendo las criaturas más bajas… no le importaba lo que fuera de nosotros. Éramos los felices microbios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nos dimos cuenta de tres cosas grandiosas. &lt;br /&gt;-Estábamos lejos del campo de batalla donde seguramente nos darían por muertos.&lt;br /&gt;-Estábamos vivos.&lt;br /&gt;-Estábamos juntos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, vagamos por algunos días hasta que dimos con esta cueva lejos de la franja de conflicto, a segura distancia de la zona habitada y tan bien oculta, que nadie daría con nosotros en un buen tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro meses y contando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuriy no puede caminar solo, su pierna que se salvó quedó tan dañada que no soporta todo su peso, parece que perdió algo de su fuerza y que no ha recuperado; solamente le quedó esa excitante energía que sigue anidada en él, aún me arranca unas cuantas sorpresas noche a noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me arrepiento de nada, es un mundo asqueroso, una vida patética, una situación despreciable… pero hemos alcanzado nuestro mundo ideal, ya ninguna de las circunstancias alrededor de nosotros puede alcanzarnos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo llevo a la entrada de la cueva, maldigo al cielo pues aún está nublado. Él mira con ojos decepcionados las gruesas nubes que se interponen entre la luna y él, parece que es lo único que lo atrae del exterior. Ya no le gusta que le cuente del pueblo, vamos en ocasiones al río y la montaña pero sé que lo único que lo alegra realmente (bueno, una de dos cosas) es ver la luna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, parece que tu enamorada no se asomará hoy a verte.-&lt;br /&gt;-¿Celos?- pregunta con una sonrisa simulada.&lt;br /&gt;-Vete al diablo. Además, si yo quisiera… puedo encontrar…- &lt;br /&gt;-…- se queda callado, molesto mientras mira al cielo.&lt;br /&gt;-¡Jajaja! ¿dónde están tus sarcásticos comentarios Ivanov?- &lt;br /&gt;-¿Quieres saber?- pregunta con un tono incitante. –Acércate.- Me mira de frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy tonto, sé que planea algo… pero esa cabeza enferma tiene ideas interesantes. Si lo sabré yo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disminuyó la distancia entre él y yo, él no me mira directamente de pronto levanta la mirada haciéndome saltar hacia atrás. Él me muestra la palma de su mano, mueve graciosamente los dedos (aunque parezca increíble siendo la mano de un asesino) entonces… dobla todos sus dedos salvo el medio que se introduce en mi nariz y lo dobla un poco rasgándome con su uña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Maldito hijo de p…! ¡te voy a arrancar ese dedo y todos los demás! ¡Además de la otra pierna!- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras sigo con mis gritos y sujetando mi nariz que sangra, lo escuchó reír, con sus manos aleja la mía y… como con un conjuro (en donde lo único que participa son sus labios) me calma en un segundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha terminado cuando entramos a la cueva, la luna no sale y dudo que salga esa noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué importa? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo otro que lo hace feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una sacudida nos manda al piso, él sujeta con fuerza mi mano mientras el movimiento se incrementa. La fogata se apaga, la cueva se cimbra, rocas y ramas caen en la entrada bloqueando la endeble luz de la noche… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se oscurece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestras manos se sueltan. Llamo, estiro mi brazo, lo busco en la oscuridad mientras la cueva parece que se derrumba sobre nosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie contesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andábamos a ciegas en la vida, fingiendo que éramos felices. Un temblor en mas un aspecto nos arrancó de esa idea. Tal vez si éramos felices pero tanta embriaguez de ella nos hizo creer que era eterna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé que siga después.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-3409235773828718895?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/3409235773828718895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=3409235773828718895' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3409235773828718895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3409235773828718895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/07/unknown-i.html' title='Desconocido I'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-4988143257973058825</id><published>2009-05-31T23:50:00.000-05:00</published><updated>2009-05-31T23:51:43.712-05:00</updated><title type='text'>GULAG / Не ГУЛАГ I</title><content type='html'>Siempre estaba oscuro ahí, caminando por el pasillo hacia su departamento veía puertas de deplorable aspecto, vecinos con los que jamás cruzaba más allá de una palabra o una mirada. Jamás se había molestado por conocerles, cada uno vivía sobrellevando su propio infierno personal como para tener que cargar con partes de ajenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó al 424, metió la llave y la puerta rechinó como aullando de dolor, entró y dejó sus comestibles. Giró hacia la sala y se recostó en el sillón entrecerrando los ojos mientras miraba a la ventana, buscando por algún trazo de luz natural, pocas veces le llegaba dada la mala ubicación del departamento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era sombrío.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había muchas memorias igual de lúgubres que prefería dejar atrás, y continuar con la vida que para muchos era insignificante, pero para él era todo. Tenía la seguridad de una rutina, el resguardo de amigos invisibles que no le criticaban ni le temían como el promedio de la gente, el psicópata Kusnetzov. Incluso en esa ratonera que llamaba casa había un resguardo de paz que no hallaba en otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era su espacio. Su refugio del mundo exterior, que le rehuía, le rechazaba, que no lo entendía; y al que Brian le respondía del mismo modo. ¿Qué prisa por vivir ahí? &lt;br /&gt;Del enorme complejo adverso de afuera, había un agujero en donde encontraba algo cercano a la calma. Deplorable, deprimente, sucio, pobre… gris. Y sin embargo, era todo para él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió después de algunos minutos que le tomó dejar los sombríos pensamientos atrás, afuera, a donde pertenecían. Bajó una mano y se topó con el pequeño montón de revistas que le alegraban la llegada a casa, las repasó una y otra, dejándolas a un lado tomó el control y brincó los canales buscando diversión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabó de ver una película a la que medio entendió la trama y de la cual seguro se olvidaría mañana. No importaba. Su estomago gruñó exigiendo comida, Tala le preguntó una vez por qué no se conseguía un animal de compañía, respondió sensatamente. Ya tenía uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese estomago que sólo se quejaba para comer, le hacía sentir contento cuando estaba contento, no ensuciaba, no dejaba pelos, no hacía ruidos (bueno, casi no), no había que llevarlo al veterinario y no se quejaba por nada. Mejor compañía no podía encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tala y Spencer llegaron esa noche, sin llamar a la puerta que anunció su llegada de nuevo con su llanto dolido. Lo miraron hecho un ovillo en el sillón, y la bolsa abandonada en la mesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hace bien en no tener animales aquí.- Comentó Spencer.&lt;br /&gt;-Parece que ya tiene un hato de cerdos.- Tala miró el desastre del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Spencer sonrió. –No, no es eso. Ya los hubiera matado de hambre.- Y le señaló a su compañero dormido, al hacer silencio escucharon claramente los sonidos de su estomago que de no cansarse aún pedía comida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tala sonrió y tomó la bolsa de comestibles con rumbo a la cocina. –Entonces deberíamos correr a los gatos, perros e Ian.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué?- Spencer siguió al pelirrojo. &lt;br /&gt;Tala encendió la estufa y extendió ingredientes en la destartalada mesa de la cocina. –Ya tenemos una enorme mascota.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Spencer casi se echa a reír. –Bromeas, ¿no?- &lt;br /&gt;Se escuchó un gruñido desde la sala, y al poco rato Brian con el pelo enmarañado preguntando -¿Aún no hay comida?- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos se miraron, luego lo vieron de nuevo y negaron. El otro asintió, se encogió de hombros y se volvió a acostar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tala miró a Spencer. -¿Aún crees que bromeo?-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-4988143257973058825?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/4988143257973058825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=4988143257973058825' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/4988143257973058825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/4988143257973058825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/05/gulag-i.html' title='GULAG / Не ГУЛАГ I'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-2851475729482334112</id><published>2009-04-22T23:57:00.001-05:00</published><updated>2009-04-22T23:57:41.855-05:00</updated><title type='text'>Cuarto duelo</title><content type='html'>Se había ido. Trataba de cerrar sus manos para controlar el temblor que las sacudía, pegarse tanto como pudiera a la pared para que la frialdad del muro enfriara el calor contrastante de sus sentimientos encontrados, buscar el paisaje ideal en su cabeza para mantener todos los recuerdos a raya, cerrar los ojos y gritarse que era de tontos llorar…&lt;br /&gt;Pero no podía.&lt;br /&gt;El temblor insistente.&lt;br /&gt;El calor creciente.&lt;br /&gt;La memoria obstinada.&lt;br /&gt;Ésas lágrimas rebeldes. &lt;br /&gt;¿Quién lo diría? El poderoso y siempre ecuánime reducido a eso por una sola… una solitaria y maldita palabra que vino a quebrar lo que ni un universo de frases y acciones habían logrado siquiera fracturar. &lt;br /&gt;‘Murió’ &lt;br /&gt;Sabía que estaba enfermo, un malestar de años con el que todos habían aprendido a vivir, era como el elefante blanco de la sala, todos lo ven y saben que está ahí pero nadie se atreve a nombrarlo. Era más fácil vivir así. &lt;br /&gt;Y en ese engaño mutuo todos llevaban una vida en paz. Las guerras de poderes habían cesado, cada uno había tomado su lugar sin molestarle la vida  a nadie, un delicado equilibrio ganado a base de sacrificios, engaños y abandonos. No podía esperarse más del apellido. &lt;br /&gt;El distanciamiento era clave, se limitaban a esporádicas llamadas para asegurarse que cada uno jugaba su papel, sin inmiscuir jamás el tema de los sentimientos (eso venía implícito). Aún si Susumu quería escuchar las razones de la alegría o la frustración de su hijo, aún si Kai deseaba oír de boca de su padre que le deseaba una buena semana. No. Esas eran cosas de comunes y corrientes, no de ellos. No de un Hiwatari. &lt;br /&gt;Era un viernes ya por la tarde, Kai había extendido hasta el último minuto su salida al extranjero, apagado el celular, abandonado la computadora en alguna maleta… él no quería saber nada de nadie. Fue hasta entonces, cuando regresó y se topó con una sensación inusual.&lt;br /&gt;Algo había pasado… pero nadie le decía nada.&lt;br /&gt;Trató de buscar al mayordomo a quien le tenía un poco de confianza, a su abuelo, a su madre… nadie. Casi instintivamente encendió su celular y los mensajes comenzaron a hacerse leer. ‘Urgencia’ ‘¿Dónde estás?’ ‘Comunícate’ ‘Ven pronto’ ‘¿Qué pasa contigo?’ &lt;br /&gt;‘No hay solución’ &lt;br /&gt;‘Murió’ &lt;br /&gt;No se tenía que ser un genio para asociar remitentes y contenidos. Su madre había tratado de buscarlo y su abuelo enviaba el mensaje final. Ella seguramente no tuvo el valor y él (casi un hecho) no tuvo el tacto de comunicarlo más sensiblemente. &lt;br /&gt;Que su padre había muerto. &lt;br /&gt;Llamó para obtener los datos necesarios y poder ir a la velación, al entierro o a lo que fuera que estuvieran haciendo, pero sólo lo recibió la furiosa voz de su abuelo culpándole de la poca falta de atención hacia los demás invitados por su ausencia, y la decepcionada de su madre que entre las lágrimas trataba de clamar algún reproche sin mucho éxito. &lt;br /&gt;Kai colgó y se quedó de pie sin saber qué hacer. Miró a un lado a otro mientras el temblor, el calor y ante todo… las lágrimas se incrementaban. Entonces dio un golpe a la pared que hizo cimbrar el candelabro y puso todo bajo control. Tomó sus llaves y salió a paso acelerado. Abordó y fue después de sujetar el volante por algunos minutos que se dio cuenta que llovía, quiso subir aprisa la capota del convertible pero el mecanismo se atoró apenas iniciaba. Y ahí, bajo la fría lluvia, con el carro detenido y apeado al volante fue que todo se vino abajo. &lt;br /&gt;De entre el agua que escurría por su cara se mezclaron unas lágrimas, su padre había muerto y lo último que escuchó de él fueron los buenos días, ocho días atrás cuando Kai salió de viaje y no quiso esperarse para hablar con él. ‘Después’ fue lo que dijo. &lt;br /&gt;Y ya no habría un después.&lt;br /&gt;Recuperó un poco la compostura, cambió de carro y manejó con la mente en otro lugar hasta llegar a las afueras de donde sabía velaban el cuerpo. Descendió y entró, las personas se hacían a un lado al verlo, no tanto por que consideraran propio darle su espacio, sino por el estado en que iba, escurriendo agua y con un gesto que obligaba a los demás a guardar su distancia. Su madre y su abuelo lo vieron pero ninguno se acercó, ocupados en recibir pésames y condolencias. &lt;br /&gt;Kai no pasó de la recepción, miró de aquí a allá buscando alguien que valiera la pena para trabar alguna palabra… nadie. La única, yacía en el ostentoso cajón de madera barnizada en medio de innumerables flores. Pero a él no quería verlo, quería tratar de mantener en su cabeza la imagen de la sonrisa despreocupada y el rostro entusiasmado; no un pálido de muerte y unos ojos eternamente cerrados. &lt;br /&gt;Se dio la vuelta.&lt;br /&gt;El diluvio seguía. Abordó de nuevo yendo inconscientemente al único lugar donde encontraría a la persona más allegada a lo que necesitaba. &lt;br /&gt;La entrada de la casa era un caos, entre el lodo y las hierbas abrió sin llamar a la puerta, se quitó los zapatos y siguió su camino dejando un rastro líquido a su paso. Se sentó a la mesa y dejó caer su cabeza entre sus manos. &lt;br /&gt;Yuriy había escuchado que alguien entró, ya sabía de la noticia pero no tenía nada que hacer en el funeral. Se asomó con cautela por las escaleras, tenía la perspectiva perfecta: Kai sentado, los codos sobre la mesa y sus manos cubriendo su cara, no se escuchaba nada más que la lluvia y los truenos, pero Yuriy sabía que Kai dejaba escapar las pocas lágrimas que le quedaban. Hizo respetuoso silencio mientras el otro desahogaba el dolor que era imposible de mantener enterrado. &lt;br /&gt;Y lo hizo con la furia que ya no encontraba salida física, sino con ese siempre consolador llanto. Tan inusual en él, pero en ocasiones necesario. Y se quedó así hasta que ya no halló más fuerzas ni más razones. Cuando separó su cara de sus manos llegó un aroma de hogar.&lt;br /&gt;Café caliente.&lt;br /&gt;Pasó una mano sobre su cara para alejar el cabello mojado y retirar el exceso de agua, sin levantar la mirada tomó la taza que el pelirrojo le extendía. Asintió mientras le daba un sorbo, sí, eso era hospitalidad, no la tensión que se sentía allá en el funeral. Percibió como Yuriy tomaba asiento mientras le daba grandes sobros a su propia taza.&lt;br /&gt;Los minutos pasaron, la lluvia siguió cayendo y se oscureció por completo. &lt;br /&gt;Una llamada rompió dicha paz, Yuriy extendió la mano sujetando el teléfono que había sido dejado en la mesa por Kai, presionó el botón de contestar sin hablar. Del otro lado de la línea se escuchó una inconfundible voz que gritaba -¿Qué, tampoco estarás en el entierro…?- &lt;br /&gt;Yuriy miró a Kai, el otro sin verlo negó con la cabeza. Yuriy asintió y contestó secamente –No, no irá.- Y colgó. Yuriy se le quedó mientras apagaba el teléfono. -¿No irás?- &lt;br /&gt;Kai negó de nuevo, dándole un último trago a la taza y mirando el techo. Mientras el calor del líquido se dispersaba por su cuerpo cerró los ojos dejándose llevar por esa tibieza. Toda la tormenta interna se había aplacado. La furia, la tristeza, la impotencia, el arrepentimiento, el odio, el dolor… se habían aplacado dejando una paz tan pequeña y a la vez tan placentera que daría todo por que durara eternamente. &lt;br /&gt;Y sabía que no duraría pero esa muerte. Era asunto superado. Podía seguir con su vida, en su complicada personalidad, su duelo había acabado. Seguro Susumu no toleraría verlo lamentarse, sabía que su hijo era una persona fuerte. Y Kai también lo sabía. &lt;br /&gt;Bajó la mirada para al fin (tras casi dos horas) mirar de frente a Yuriy, que identificó la inconfundible resolución en los ojos rojos.&lt;br /&gt;–No, ya todo pasó.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-2851475729482334112?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/2851475729482334112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=2851475729482334112' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2851475729482334112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2851475729482334112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/cuarto-duelo.html' title='Cuarto duelo'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-1150552268714470829</id><published>2009-04-22T23:56:00.000-05:00</published><updated>2009-04-22T23:57:11.913-05:00</updated><title type='text'>Tercer duelo</title><content type='html'>A tu memoria... construyendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-1150552268714470829?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/1150552268714470829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=1150552268714470829' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1150552268714470829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1150552268714470829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/tercer-duelo.html' title='Tercer duelo'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-8107949798147324099</id><published>2009-04-22T23:55:00.003-05:00</published><updated>2009-04-22T23:56:20.548-05:00</updated><title type='text'>Segundo duelo</title><content type='html'>-No está bien.- Dijo Rei mirándolo.&lt;br /&gt;Ahí sentado en la sala del departamento cerca de la ventana viendo a través de ella en silencio perpetuo. Contestaba con monosílabos y apenas y conseguían alguna respuesta física, quizá un asentimiento o una mirada directa, lo más, el brazo estirado con el que les señaló dónde estaban los ingredientes que le pidieron comprar.&lt;br /&gt;Daichi, Hilary y Max se habían ido directo a la cocina para empezar a preparar el platillo que de acuerdo a la receta tardaría casi tres horas. Y el hambre urgía. &lt;br /&gt;-¿Mal? Es el de siempre- dijo Tyson desinteresado mientras lo urgía a que se moviera de la sala.&lt;br /&gt;-No, algo no está bien.- Rei insistió mientras pensaba en el modo adecuado de acercarse a él sin obtener una respuesta ácida o quizá completamente mecánica.&lt;br /&gt;-¡Tyson! ¿qué haces ahí paradote? ¡muévete, muévete!- Hilary gritó mientras trataba de abrir un frasco. El aludido respondió con la eterna molestia para alargar la discusión. &lt;br /&gt;Mas Rei no se movió. Kai no era el mismo, claro que no. Sí, tenía la misma mirada que parecía desinteresada y lo envolvía el silencio que le acompañaba siempre pero algo… algo pasaba. &lt;br /&gt;-¿Rei? Las alcachofas van sanco… sanco… ¿qué es sancochar?- se escuchó la voz de Hilary.&lt;br /&gt;Rei suspiró mientras fue a ayudar sin dejar de preguntarse qué tendría Kai y cómo haría para que se lo dijera. Sintió que era algo grande (debía serlo para poner en ese estado al ‘cuasi insensible capitán’) y eso le hacía más difícil encontrar un modo adecuado sin ser invasivo, ocultando su preocupación y al mismo tiempo, denotar que le importaba sin caer en el sentimiento. Difícil tarea. &lt;br /&gt;Era jueves, vacaciones y ‘día de cocinemos en equipo’, invento de Max y Tyson para compartir un día a la semana todos juntos y unirse en la preparación de un platillo, era turno de Kai para prestar la cocina. Rei dispuso ingredientes, instrumentos y repartió tareas. Nadie se quejó y comenzaron sus faenas en completo orden. &lt;br /&gt;Casi media hora después, Tyson lloraba mares por la cebolla y superó su punto de tolerancia de ver a Kai hacer nada. -Esto no es restaurante para que sólo llegues a sentarte…- dijo pero se quedó sin terminar la frase porque a pesar del tiempo que había pasado era como si Kai no se hubiera movido ni un milímetro, en verdad había algo mal.&lt;br /&gt;-¡Sí! Que pongas la cocina no significa que vas a hacer nada.- Daichi se unió.&lt;br /&gt;-¿Qué le toca hacer a Kai, Rei?- preguntó Hilary.&lt;br /&gt;-No le dijo- razonó Max -¿se te olvidó? ¿qué va a hacer?- &lt;br /&gt;Rei les miró de reojo, era increíble que ninguno de ellos (salvo Tyson al parecer) se diera cuenta que había algo malo con Kai. Aunque no los culpaba, ninguno parecía haber tenido la atención de notar esa inquietante ausencia que rodeaba a Kai. &lt;br /&gt;-No, estaba pensando que ya que alguien- dijo mirando a Hilary –no compró las sodas, él podría…- &lt;br /&gt;El teléfono sonó y no hubiera interrumpido a Rei si no fuera por el brusco e increíblemente rápido movimiento de Kai por ir a contestar que dejó a todos estupefactos (por no decir algo asustados) pues fue como si un mueble hubiese comenzado a saltar de la nada. &lt;br /&gt;-Ai?- comenzó Kai, y esperó la respuesta del interlocutor, -Ai… nye, ¿de qué demonios hablas? Te di instrucciones precisas… govno! Idi nahuey... ¿entonces por qué preguntas?- hubo un silencio donde mas de uno se miró confundido por el contradictorio comportamiento con el que Kai habló bastante energético y… molesto, poco a poco denotó un enojo que se incrementó –Yebanot oducheyi! ¡tráelo cuanto antes!- gritó finalmente y azotó el teléfono en la mesa haciendo brincar a Hilary y Max. &lt;br /&gt;Le siguió un silencio incómodo, nadie se atrevió a hablar y sólo se escuchaba el crujir de la carne en el aceite y las respiraciones agitadas de Kai. Los otros se miraron sin que nadie se atreviese a hablar, Rei dio un paso decidido a que sería lo mejor si era él el que hablaba. &lt;br /&gt;-…Kai- dijo cauteloso.&lt;br /&gt;Kai ni le miró, de hecho parecía que se había olvidado de ellos. Tomaba el teléfono que había perdido la antena con el golpe y de verlo lo lanzó contra la pared. Después miró el directorio y buscó por un número, marcó en su celular que tuvo el mismo destino que el otro teléfono, pues fue lanzado con fuerza tras pocos segundos al darse cuenta que nadie contestaba. &lt;br /&gt;-…Kai?- preguntó Hilary asustada de esa reacción de furia. &lt;br /&gt;Fue entonces cuando Kai reaccionó al verlos, frunció el ceño y miró para otro lado mientras se sentaba en el sillón más alejado negándose a verlos. &lt;br /&gt;-Váyanse por favor.- Al fin dijo.&lt;br /&gt;Los demás siguieron mudos, no seguros de haber escuchado bien. Kai no quería repetirlo y ante esto, Daichi supo que iba en serio pero algo cegado por su propia sorpresa no midió su reacción.&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿por qué? Son tus problemas, no nuestros, es tu casa donde quedamos que estaríamos.- Exclamó.&lt;br /&gt;-Llévense todo y váyanse por favor.- Dijo con la voz más tensa. &lt;br /&gt;Los demás no discutieron, al menos aquí si pareció que entraban en consciencia pues el hecho de que Kai rompiera ese acuerdo y les pidiera que se fueran, era mas que suficiente para saber que era todo menos broma. Hilary y Tyson miraron a Rei, que asintió y comenzaron a vaciar todo en recipientes. Mientras se daban miradas nerviosas y una y otra vez las lanzaban a Kai que se había (literalmente) hundido en el sillón, con los codos apoyados en las piernas y un gesto pensativo. &lt;br /&gt;-Nos vemos.- Dijo Hilary como despedida mientras salían por la puerta. &lt;br /&gt;Lo prudente era no cuestionar, no discutir ni siquiera tratar de preguntar lo que pasaba, razones o motivos. Si no salir lo más pronto posible, pues era parte del respeto que Kai se había ganado con ellos, aunque era cosa normal su mal humor, las ofensas de broma y estar lanzando órdenes como dictador, era ya mas como un juego. Como el rol que él debía tener. &lt;br /&gt;Pero cuando venían las cosas en serio, cuando Kai pedía las cosas ‘de favor’ era… porque no quería ser cuestionado y había que alejarse. Pues eran cosas que no le atañían a nadie mas. Y normalmente eso funcionaba bien pero esta vez, Rei y Tyson se fueron con una incertidumbre bastante incómoda, lo que fuera que había pasado.&lt;br /&gt;Era único y había roto algo en Kai. &lt;br /&gt;Sin poder decidir donde terminarían de cocinar cada uno partió a su casa diciendo que se hablarían después. Sólo Tyson y Rei se quedaron sin moverse, y después de darse una larga mirada uno y otro asintieron y regresaron. &lt;br /&gt;Cuando estaban a pocos metros de la puerta de la casa escucharon como algo se rompía, corrieron mientras se topaban con que la puerta no estaba cerrada. Al entrar se encontraron la sala con pedazos de cristalería, de inmediato pensaron en un asaltante y aceleraron el paso hacia donde provenía el ruido. Lo que no esperaban ver era a Kai tomando cosas de una vitrina y lanzándolas a la pared, era tan mecánico su actuar que lo lanzaba, si no se rompía en pequeños pedazos lo tomaba y lo lanzaba de nuevo sin preocuparse siquiera por los filos de las orillas, para ese momento sus dedos estaban completamente rojos.&lt;br /&gt;-¡Kai! ¿qué haces?- llamó Rei mientras Tyson se apresuraba a quitarle un marco de la mano y lo sujetaba para que no intentara ir por él. &lt;br /&gt;-¿Qué pasa?- preguntó Tyson tratando de verlo de frente.&lt;br /&gt;Kai parpadeó un par de veces y miró hacia la vitrina, superando a Tyson en fuerzas (pero sin quitárselo de encima) estiró un brazo, tomó un viejo carro metálico y lo lanzó con aún más fuerza lanzando frases en un idioma que asumieron era ruso, no entendieron ni una sola palabra pero era claro que eran como de reclamo a un ser invisible. &lt;br /&gt;Y lo más inquietante. &lt;br /&gt;Algunas lágrimas rebeldes se deslizaban desde sus ojos, mezclándose con la ira en sus palabras de reproche apuntadas solamente a los restos frente a él, Tyson estaba tan sorprendido que perdió fuerza en su agarre hacia Kai, cosa que éste aprovechó para salir disparado a su habitación. Los otros fueron tras él y lo encontraron sujetando un marco fotográfico. &lt;br /&gt;-A tu memoria.- Dijo apenas con un hilo de voz y lo lanzó con fuerza al piso. &lt;br /&gt;Tyson se apresuró a detenerlo no sabiendo que más iba a hacer. -¡Kai detente!-&lt;br /&gt;Kai lo miró y asintió -Acabé- dijo tranquilamente.&lt;br /&gt;-¿Acabaste qué?- &lt;br /&gt;-… de cortar con el pasado.- Dijo encogiéndose de hombros y dirigiéndose al baño para lavarse las manos, Tyson y Rei fueron tras él no sabiendo que iba a hacer. Les sorprendió encontrarlo tranquilamente abriendo el botiquín y atendiéndose las cortadas.&lt;br /&gt;-¿Qué pasó Kai? Y no vengas con nada, porque no nos vamos a tragar esa mentira.- Llamó Tyson sorprendiendo a Rei que pensaba ser la voz de la razón ahí. Sabiendo que era la forma adecuada de preguntar, se quedó mirando a Kai esperando por una respuesta evasiva o histérica. &lt;br /&gt;-Me estaba deshaciendo de unos recuerdos, ya no los necesito.- El ruso respondió con franqueza.&lt;br /&gt;-¿Recuerdos de qué?- preguntó Rei intrigado. Tanto por el cambio radical que Kai había tenido en tan pocos minuto y con esa franqueza con la que hablaba, como si hubiera hecho la cosa más natural del mundo. &lt;br /&gt;Kai se levantó y les indicó que lo siguieran, en la sala les señaló un fólder. Rei lo tomó y lo abrió con Tyson, de inmediato los dos le miraron.&lt;br /&gt;-Esto es ruso, no entiendo nada.-&lt;br /&gt;-¿Qué dice?- &lt;br /&gt;-Que mi padre está muerto, me lo confirmaron hace un momento y esos documentos explican todo.- &lt;br /&gt;Los dos se quedaron petrificados, tanto por la noticia como por la forma con que la decía, como si estuviera dando la hora o comentando lo más casual de la semana. De antemano sabían que Kai no daba explicaciones, y la sinceridad de la sentencia les dio escalofríos.&lt;br /&gt;¿Tanta frialdad para hablar de una muerte? &lt;br /&gt;-Kai… pero por qué…-&lt;br /&gt;-Ya lo imaginaba pero no quería aceptarlo, tenía casi dos años muerto. Nadie más sabe seguramente. Y seguirán sin saberlo.- Kai hablaba pero era más para sí mismo, como una confirmación de una última confesión que sólo él y su padre compartirían. Aunque hacia años que no habían vuelto a cruzar palabra. &lt;br /&gt;-Pero está muerto.- &lt;br /&gt;-Sí, lo está.- Kai dijo de nuevo con ese inquietante tono optimista.&lt;br /&gt;Rei asumió (conociendo a Kai como lo conocía) que todo lo que había roto eran cosas que le recordaban a su padre. -¿Y entonces por qué destruiste todo eso?- Al fin notó como habían sido seleccionadas sólo ciertas piezas. &lt;br /&gt;Kai lo miró y arqueó una ceja. –Ya no las necesito. Eran lastres, lo indispensable lo tengo aquí.- Dijo señalando su cabeza.&lt;br /&gt;Tyson no podía asimilar nada, porque era demasiado racional e insensible para él no pudo evitar molestarse un poco recordando como él tenía resguardado bajo su cama como el diamante más costoso, todos los recuerdos de su madre. –Pero eran de él. De tu vida con él.- &lt;br /&gt;Kai asintió dándole la razón a Tyson pero viéndolo directamente resumió su resolución. &lt;br /&gt;-Pero eso ya se acabó.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-8107949798147324099?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/8107949798147324099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=8107949798147324099' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8107949798147324099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8107949798147324099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/segundo-duelo.html' title='Segundo duelo'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-8672790438629816584</id><published>2009-04-22T23:55:00.002-05:00</published><updated>2009-04-22T23:55:53.690-05:00</updated><title type='text'>Primer duelo</title><content type='html'>De una vida. &lt;/p&gt;  &lt;br /&gt;¿Qué se siente cuándo todo se ha acabado? ¿qué piensas cuándo te has quedado sin nada? ¿qué haces cuando ves a lo último irse sin poder sujetarlo? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Miraba de un lado a otro, era el único sentado en la cafetería donde habían apagado las luces rato atrás. Su café era mas una mezcla que comenzaba a espesarse y su sándwich un pedazo doble de pan ya tieso, no había comido nada en día y medio. Mas no le importaba, ya no quería nada… nada. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El día anterior por la noche el doctor le había informado la sentencia final, ella no había respondido a ningún tratamiento y ni siquiera el coma inducido parecía hacerle bien alguno. Desde que pasó las primeras dos horas contemplando el trabajo de enfermeras y cirujanos sobre ella supo que no había de vivir por mucho; eso, aunque difícil, era capaz de asimilarlo, lo que no: el saber que lo último que ella escuchó de él fue un simple ‘no tarden’ y que ya no podría corregir eso. Ya no escuchaba ni razonaba nada. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Salió con el pensamiento nublado, desde que llegó ahí se había convertido en un fantasma que rondaba los pasillos del hotel. Lo veían venir de aquí a allá con la mirada perdida y el cansancio notándose en toda su fisonomía. El mismísimo director del hospital le había ofrecido hospedaje ahí, pero él se negó y como es habitual en las alas de urgencias. Él era uno de tantos que pasaban y repasaban el lugar sólo esperando una cosa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo que lo diferenciaba de todos los demás era que él estaba solo. No había mas compañía para él, nadie había acudido a relevarlo de su guardia… las únicas dos personas con las que lo habían visto cruzar palabra fue una pareja mayor con la que era evidente no estaba en buenos términos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los ofensivos gritos de ambos habían atraído más de una mirada curiosa por el nivel y el contenido de dichas palabras. Eran los padres de ella, le habían venido a echarle la culpa por el destino de su hija y nieto. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;‘Si jamás te hubieras acercado a ellos aún estarían vivos’ era el mensaje que repetían.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Kai no requirió de mucho autocontrol para lidiar con ellos. Seguía en ese trance donde su mente aún no razonaba todo, por fuera se le veía confundido quizá resignado, mas por dentro se aferraba con todo a no aceptarlo. Su último recurso para no quebrarse. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y las cosas no acabaron nada bien con los padres de ella, una cachetada de la madre y una amenaza de lo peor del padre… nada con lo que él no hubiera lidiado antes. Sólo consiguió sacarlos de ahí con una promesa y una orden de restricción. Sólo así. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Señor Hiwatari se solicita su presencia.- Se escuchó una cansada voz. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Kai caminaba por el pasillo que conectaba el ala de pediatría con la sala de espera del piso, no necesitaba que le dijeran en dónde le esperaban pero cuando escuchó el mensaje se quedó viendo la bocina por la que escuchó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Se sentó en una de las sillas de la sala de espera e inclinó la cabeza mientras miraba sus palmas abiertas, las cerró como queriendo sujetar el tiempo, las apretó aún más fuerte esperando que por primera vez algo, algo de lo que quería no se fuera. Sus puños se tornaron blancos al igual que su mente… el tiempo siguió su curso, ya eran las cinco de la mañana. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El llamado vino de nuevo, esta vez se levantó mecánicamente y se dirigió al sitio del que había ido y venido por ya casi cuarenta horas: el ala de cuidados intensivos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Señor Kai.- Saludó el doctor, tuvo que no verle directamente para tratar de mantener su actitud profesional. De haberle seguido viendo hubiera mostrado toda la preocupación y lástima que sentía por el hombre ante él. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La perfecta estampa de la aflicción que se niega a mostrarse. Dolorosamente pálido y abatido, con la mirada cansada y el gesto en blanco. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El doctor extendió levemente un fólder y comenzó a caminar, Kai lo siguió en silencio. Llegaron a la habitación de ella, el doctor bajó la mirada y comenzó a dar un innecesario informe de su estado, ¿decir que un muerto está muerto? ¿O que va a morir?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;De ahí que Kai bloqueara todo, recordó Canadá y Alemania y sonrió fantasmalmente incomodando al doctor que no cesó de hablar. Kai lo miró, al darse cuenta el doctor reajustó su nivel de voz tratando de no sonar temeroso, después Kai pasó sus ojos a la pared de cristal a su derecha. Ahí estaba ella. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La amarga sonrisa desapareció. Y la sensación que lo asaltó cuando tuvo que reconocer el cadáver de su hijo se sujetó a su cerebro, lo abrazó y no lo soltó. Decidió hacer una tregua con dicho sentimiento, habría de liberarle pero le pedía sólo unas horas, sólo unas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Razonado eso consigo mismo, entró dejando afuera el casi desconocido para él picazón en los ojos y el nudo en la garganta: la liberación del llanto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-…lo dejaremos sólo, es cuestión de minutos.- Volvió a dejarse escuchar la voz del doctor. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La puerta se cerró detrás de él, tomó asiento en la silla junto a la cama y habló y habló. Despidiéndose de ella. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando la enfermera entró a apagar el monitor, él se levantó le soltó la mano al cadáver y salió diciendo –En menos de una hora vendrán a recogerlos, téngalos listos.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La enfermera asintió y replicó. –Las formas están en recepción señor.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Kai se detuvo y sin verla dijo. –No soy yo quien dispondrá de ellos.- Y continuó el paso ignorando al doctor que entraba al cuarto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Entró al baño y cerró la puerta por dentro. Se recargó en la pared deslizándose hasta que se sentó, inclinó su cabeza casi hasta tocar sus rodillas y comenzó a respirar agitadamente, elevó una mano a la altura de su frente, cerró los ojos y después posó su otra mano sobre su boca conteniendo la exhalación de aire. Aún no era cuando, aún no podía echarse al auto compasión. Recurriendo a esa casi milagrosa capacidad de bloqueo, apagó la necesidad de desahogarse y volvió a levantar la mirada. Todo se acalló. Se levantó y salió. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ya seguro de su decisión siguió su paso dejando atrás el hospital, si alguien lo hubiese visto en definitiva no lo reconocería con ese aspecto tan deplorable y desaliñado. No miró atrás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un auto lo llevó a Helsinki donde despachaba la oficina de seguros que llevaba el caso del accidente. Tenía unos cuantos fajos de papeles por firmar y otro tanto de palabras por extender. Ni las condolencias, ni los reclamos, ni las amenazas, ni las palabras de apoyo traspasaron su burbuja de indiferencia que le servía de engaño a si mismo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Era sábado cuando llegó a su casa de Islandia. Al bajar del carro se quedó mirando la casa, por dentro aún había una vocecita que le decía que quizá en un momento ella lo llamaría y Gou llegaría corriendo para recibirlo como cuando regresaba de sus viajes. ‘Los muertos no regresan’ recordó las palabras de su abuelo. Dichas a esa edad donde entendía a la perfección que no había nada más allá de la muerte, aquella vez fueron mentiras… esta vez no. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Inclinó la cabeza y entró a la casa. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-8672790438629816584?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/8672790438629816584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=8672790438629816584' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8672790438629816584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/8672790438629816584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/primer-duelo.html' title='Primer duelo'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-1754586663488206259</id><published>2009-04-04T23:56:00.003-06:00</published><updated>2009-04-05T11:57:19.601-05:00</updated><title type='text'>Música</title><content type='html'>-¿Por qué compras eso si ni siquiera los conoces?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es BosaNova, apuesto que no te agradará escucharlo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai miró a Rei y Tyson que parecían tratar de desanimarlo de no comprar el disco que veía con curiosidad. Era verdad, no conocía al cantante ni sabía nada de BosaNova pero una vez alcanzó a escuchar algo que le agradó a las afueras de un bar de bohemios donde (de acuerdo al chofer) tocaban esos ritmos. Creía que valía la pena intentarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encogió de hombros sin darle la razón a nadie, siguió con el disco en mano y directo a la caja.&lt;br /&gt;-¿Estás seguro? Quizá este te agrade mas.- Rei señaló uno en el anaquel de música independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si tú lo dices.- Kai lo tomó y también lo anexó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei y Tyson se miraron y no dijeron mas pues sabían que no harían cambiar de idea a Kai. Pagaron sus compras y fueron a tomar un trago en la zona de comida del centro comercial, ahí coincidían tres bandas que a distancias distintas se disputaban la atención de los comensales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Agh, ¿no les molesta tanto ruido?- Kai preguntó a ninguno en especial pero evidentemente molesto de la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de los otros estuvo de acuerdo, eran buenos intérpretes y de hecho hacían un ritmo peculiar al mezclarlos. Kai hizo lo posible por soportarlo pero llegó su punto de tolerancia y no aguantó mas, se levantó dejando el costó de su consumo y se fue sin despedirse, los otros dos (acostumbrados a esto) no dijeron nada y sólo lo vieron irse preguntándose como alguien que no soportaba ese energizante ruido podía comprar discos sin haber escuchado siquiera un poco antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ka regresó a su departamento, saludó al gato que dormía sobre la barra y colocó uno de los discos. Una lenta tonada en portugués inundó el vacío del lugar, Kai cerró los ojos y quedó dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar el disco había finalizado, se quedó un rato en el sillón mientras reunía la voluntad para ponerse de pie, y lo escuchó.&lt;br /&gt;El silencio.&lt;br /&gt;La ausencia de todo sonido.&lt;br /&gt;El vacío creó fantasmas del pasado en su cabeza, recordó los fríos muros y las soledades de las puertas cerradas, recordó la infancia de Rusia. Si no era el silencio de la noche y el aislamiento forzado era el ruido de los gritos y los castigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de un brinco y colocó el otro disco. No le prestó atención ni a la letra ni al ritmo, ni siquiera el idioma. Lo que quería era escuchar algo, lo que fuera.&lt;br /&gt;Todo, para evitar ese silencio que invocaba los terrores no superados, para que el vacío del silencio no se poblara de alucinaciones de recuerdos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-1754586663488206259?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/1754586663488206259/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=1754586663488206259' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1754586663488206259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/1754586663488206259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/musica.html' title='Música'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-4171798554760426082</id><published>2009-04-04T23:37:00.001-06:00</published><updated>2009-04-04T23:38:42.764-06:00</updated><title type='text'>Azoociación. Tiburón</title><content type='html'>Contemplaba el mundo como una batalla de vida o muerte, donde si no eres cazador, eres presa. La experiencia le ha enseñado a moverse con sigilo e invisibilidad cuando debe, y con el máximo despliegue cuando se requiere. La existencia ahí lo exige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó como cualquier pez pequeño en la inmensidad del océano, no estaba ahí por elección pero eso no le impediría llegar a la cima de todo, esa había sido la consigna y él no podía oponerse a ella. Porque es una orden y su camino al poder, cosas a las que no se puede negar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey Kai, ¿que dices del chico nuevo?- pregunta alguien entre la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aludido abre parcialmente un ojo y contempla a un chico frente a él, es quizá un año mayor, abre ambos ojos y le mira profusamente, el otro muchacho baja la mirada de inmediato y vira la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa se dibuja en el pálido rostro de Kai. –Es débil, no sirve.- De un ágil brinco deja su lugar y sale de la sombría bodega, todos los presentes se hacen a un lado al verlo pasar. Ahora, él es el depredador máximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de dejar el punto de reunión se pasea entre los callejones que rodean el depósito de chatarra que les sirve de base, mira con aburrimiento el panorama ante él; vacío, como un océano abierto, inmensidad por la que se puede mover a voluntad, sin nada que le ate ni que le limite, no hay enormes muros ni gruesas paredes. Sólo una fantasmal presencia con la que ha aprendido a lidiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega al techo de un edificio desocupado desde donde contempla las animadas calles del centro, atestadas de gente y ruido. Dos de las pocas cosas que lo alteran, como todo cazador, el verse rodeado le hace sentirse inseguro, amenazado y ante todo, vulnerable. Por eso evita cuanto puede las multitudes, y detesta los sonidos fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no puede dejar de sentir curiosidad por contemplar la vida fuera de su territorio, porque como tal, es su deber cuidarlo de los invasores y las amenazas, que no son pocas dada la fama de la que se ha hecho, pero no ha aparecido aún quien pueda hacerle temblar. Sus curiosos ojos rojos ven pasar a la gente que llevan la vida que los miembros de su grupo dicen es común y corriente, ir a la escuela, regresar a casa para comer, pelear con los hermanos, recibir los regaños de mamá, salir a jugar con los amigos y al final del día tras hacer la tarea y la cena, recostarse en cama para dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero él no tiene nada de eso, hay vagos recuerdos de una casa en un lugar cálido, y unas personas que cuidaban de él. Pero eso es lo que debe pasar con todo ser, se le cría, se le cuida y después ha de vivir su vida aparte. Fue lo que le pasó, si se quiere estar en la cima de la pirámide no debe haber lazos con nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el tiburón que se mueve en el mar, no sabe de amistades, de parentescos, ni de familiaridades, sólo vive para cazar y defenderse, para sobrevivir. Pero también es cierto que ocasionalmente se cuestiona si realmente quiere estar ahí. El abuelo dijo que debía vivir en otro lado, porque había una misión que cumplir y él, no le quería cerca. No le necesitaba cerca, aunque si había que reportarse cada tres días y estar pendiente de cualquier llamado de emergencia.&lt;br /&gt;Comienza a oscurecer y se dirige a su refugio. El departamento parece abandonado por fuera, pero el interior nadie lo creería. Lo necesario para la subsistencia y el entretenimiento, aunque bien podría proveerse de lo más avanzado tecnológicamente hablando, para él es superficialidad a la que no le presta atención. Todo su interés se enfoca en la búsqueda encomendada.&lt;br /&gt;Se recuesta, pero no puede dormir. El tiburón no duerme en presencia de alguien mas, porque el hundirse en el sueño es el único momento donde es vulnerable, por eso él no duerme en compañía, solamente cuando está seguro que está completamente solo es cuando se atreve a conciliar un sueño profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora no es el caso, sus instintos le dicen que hay alguien cerca. Se incorpora en profundo silencio, se acerca a la puerta y mira por la parte baja, la sombra de los pies de alguien se proyecta al interior del departamento. No pregunta, no trata de encarar al invasor, se queda en silencio a esperar. Si es visita no deseada, la persona habrá de llamar, si es enemigo peligroso, tratará de no hacerse notar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se oye un llamado a la puerta, y una nerviosa voz del otro lado. –Kai, hay algo que necesitas saber.-  Él se queda en silencio, la otra persona sabe que no habrá de contestar, un cazador superior no responde a una criatura inferior. –Hay… dijeron que…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma pequeña sonrisa se trepa a los labios del aludido, esa sensación de miedo que infunde. Abre la puerta y le mira levemente, desinteresado. El que llamó a la puerta, retrocede tres pasos ante semejante presencia, es típico que hasta aquellos que no entran en el menú de un tiburón se sientan intimidados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hn?- Cuestiona silente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay un disturbio en el ala norte, los del centro quieren pelea, nos están superando.- Dice con una buena dosis de desesperación por el nerviosismo y la urgencia de la situación.&lt;br /&gt;-Aja- responde simplemente y cierra la puerta en las narices del otro muchacho. Quien se queda perplejo, urgido por la llamada de auxilio de sus compañeros, y por miedo a molestar a su líder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no insiste, se da media vuelta y baja sin saber exactamente si sentirse feliz de haber salido completo de ese encuentro, o angustiado de no saber si Kai habrá de acudir al llamado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yendo a la zona del conflicto, una banda enemiga. Tiene rodeados a seis que están bajo las órdenes de Kai, ellos son diez. Con aspecto amenazante y palabras nada tranquilizantes juegan con el miedo de los otros, rodeándolos y sonriendo mientras dejan ver sus armas. Los amenazados se miran entre ellos, sabiendo que no ganarán y sin atreverse a hacer la valiente defensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y comienza la trifulca, iniciada por los invasores. Aquellos que se supone deben defender el área ganada no hacen mucho, sólo quieren salir de ahí, salvar sus pellejos como patéticas criaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como una pelea por una gran presa, los pequeños carnívoros y esos oportunistas carroñeros que rondan el mar quieren mostrar sus cualidades, mostrarse valiosos en ausencia de quien dicta las reglas ahí. Como una forma de escalar al poder, pero eso no será posible. Porque como en aquellas disputas de mar, en cuanto se siente la presencia del gran asesino, las cosas se detienen, todos se hacen a un lado, sólo los que creen contender con el más fuerte permanecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el extremo de la callejuela aparece Kai, mirándoles con aburrimiento pero por dentro mide números, fuerzas, condiciones del terreno, lo que puede estar a su favor y en su contra. Igual que el tiburón, que no atacará a quien no puede vencer ni a quien solo le hará perder el tiempo. El gran pez elige únicamente a quien representa una amenaza manejable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Kai ha distinguido a dos. Un musculoso muchacho de cabello castaño, y otro armado con dos navajas y que parece saber lo que está haciendo. Adelanta unos pasos, la escoria retrocede el triple, los que se creen dignos mantienen su posición. Se miran entre sí, nuevamente midiendo fuerzas y debilidades, como cualquier batalla de poderosos buscan el punto más inseguro, y el lado más fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E inicia en medio de un silencio que no presagia nada bueno. Cuando los dos contrarios comienzan a atacar Kai sonríe de ver que no estaba equivocado, son dignos rivales. El chico castaño prueba ser el más fanfarrón pues basa su ataque en golpes bien dirigidos pero con una defensa inexistente, enfoca primero su atención en deshacerce de él pues el segundo enemigo es algo más complicado. Sabe combinar sus movimientos y aprovechar los supuestos puntos ciegos del contrincante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un certero golpe en el pecho, el grandulón cae sin sentido al suelo, los otros dos se separan un poco para recuperar el aliento y saber que efecto tuvo el primer asalto, hay un poco de sangre en las cuchillas del muchacho, y algunos futuros moretones en su cuerpo. Ambos han acertado en sus ataques, la pregunta es ¿quién tiene más resistencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste nuevo predador que quiere un tajo del poder del otro. Y ese otro se siente retado, y lejos de infundirle miedo le emociona más, porque para la vida de los que deciden quien ha de morir y quien no, cualquiera en esas situaciones puede caer en una apatía que le carcomería todo. Por eso Kai sonríe y espeta una que otra palabra retadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inicia el round dos. El de las cuchillas quiere acabar todo pronto, dirige los filos a las áreas más vitales del contrincante, y Kai prevé lo que pasará, no en vano ha aprendido lo que sabe por experiencia propia. Es cansancio lo que hace al contrario apresurar las cosas. Grave error.&lt;br /&gt;La navaja izquierda hace contacto con su costado, no profundo pero si aparatoso, la sangre que sale le da seguridad al atacante y lanza su mejor movimiento, Kai lo recibe con la ofensiva ya planeada. Con un movimiento de mano, le hace soltar un arma y con otro pase de manos hace que el infeliz quede amenazado por la punta de su propia cuchilla. La diferencia de fuerzas es poca, pero Kai tiene la última palabra en esa cuestión. La punta comienza a hacer un recorrido rojo por la piel del contrario que al ver su posible futuro grita suplicando clemencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regularmente el tiburón no sabe de compasiones, porque eso implica la posible existencia de debilidades. Pero hay momentos en donde sabe que no tiene caso continuar, por orgullo propio es que no se bate en riñas con cualquier desecho de mar. Porque el que ha perdido a partir de ese día lo es, así de dura es la vida en el mar y las calles. Cuando has intentado ganar el poder, y has fallado ya no tienes una segunda oportunidad, has pasado a ser parte de las filas de los perdedores que no pueden aspirar a otra cosa mas que recibir las sobras de los otros.&lt;br /&gt;-Saben lo que pasará de volver a intentarlo.- Dice mirando a los invasores apaleados, quienes asienten y ayudándose entre ellos se alejan tan rápido como pueden. Y dirige su mirada a los que yacen en el piso jadeando del esfuerzo hecho y la tensión acumulada. Sonríen al ver a su cabecilla llevarse el triunfo, pero él no piensa lo mismo. –Y ustedes saben lo que pasa con los débiles… largo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se retira dejando atrás a los ahora expulsados, que no se atreven a reclamar su expulsión o a suplicar su nueva aceptación, saben que no serán recibidos nunca mas. Así son las cosas ahí.&lt;br /&gt;Regresa a su refugio, apenas cierra la puerta se sienta en el piso recargando su espalda en la puerta. Jadea un poco y se toma el costado que sangra, para una victoria hay que hacer sacrificios y esa herida fue el suyo, pues no podría ganar de no haberse permitido ser lastimado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se queda pensando en las palabras que lanzó a sus antiguos subordinados. Las escuchó alguna vez, allá en la mansión del abuelo, fue lo último que escuchó de él antes de ser lanzado fuera de ahí. Porque el abuelo no tolera a los débiles, y en ese entonces Kai lo era, estaba por encima de muchos pero el patriarca Hiwatari le quería por encima de todos. Por eso lo alejó, lo lanzó a ese mar de posibilidades para que se endureciera y pudiera construirse su camino de regreso. Además que le era más útil tenerlo a distancia para que no hubiera conexión entre él y la misión a cabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si, seguramente no faltará quien se pregunte como es que un ser de tanta fuerza y con semejante nivel de frialdad desea retornar a un lugar así, o simplemente tener contemplado un regreso. Si se ha dicho que los poderosos no tienen conexión con nada. Pero hay algo, algo que llaman memoria genética, pues aunque no exista recuerdo alguno del lugar de origen, hay algo en el interior que llama al tiburón a ir al lugar donde vio la primera luz. Para procrear, para morir o simplemente por la irracional razón del conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ante eso, ni la llamada ‘máquina asesina’ de los mares se puede negar. Kai tampoco, porque sea memoria genética o no, le han hecho creer en la lealtad. Y hasta que no conozca a alguien mas a quien considere sea digno de la poca que le tiene a su anciano familiar, la suya yace con el viejo megalómano que le usa por ambición propia, ante la cual la suspicacia e inteligencia que Kai ha desarrollado, se ven cegadas por su sentido de pertenencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repara la herida con experiencia aprendida de mala manera, un par de costuras entre siseos que se escapan por sus dientes apretados y se recuesta. Ahora si, durmiendo profundamente a sabiendas que ha reafirmado su lugar en la cadena, y por un tiempo nadie volverá a atreverse a ponerla a juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la siguiente confrontación o la llamada de su familiar. Será entonces cuando el tiburón muestre los colmillos de nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-4171798554760426082?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/4171798554760426082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=4171798554760426082' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/4171798554760426082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/4171798554760426082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/azoociacion-tiburon.html' title='Azoociación. Tiburón'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-3370821187490994391</id><published>2009-04-04T23:35:00.000-06:00</published><updated>2009-04-04T23:36:31.219-06:00</updated><title type='text'>Estremecimiento</title><content type='html'>¿Alguna vez has escuchado que cuando un desastre va a ocurrir parece que el tiempo se detiene? El aire se enfría y puedes sentir que cada instante es como una eternidad, el cuerpo se paraliza y la mente parece acelerarse mientras intenta asimilar (o predecir) lo que está por venir.&lt;br /&gt;Y sin embargo. No puede siquiera considerar lo que vendrá después: las consecuencias.&lt;br /&gt;Es justo ahora lo que puedo sentir. Veo a la distancia entre la lluvia incesante como el avión se precipita en nuestra dirección, se enreda en los cables de al lado de la carretera mientras se inclina sobre su extremo izquierdo, el ala comienza a rozar en el pavimento sacando chispas. Sin poder dar un paso siquiera contemplo como se lleva los carros que siguen detenidos por el tráfico de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño fuego que se crea con los automóviles impactados es nada con lo que le sigue, al hacer completo contacto con el piso el cuerpo del avión se destroza conforme va rodando, primero se parte la cola, después el ala derecha y al final la nariz sale volando para venir a caer a corta distancia. Todo estalla en  explosiones de inmediato y la gente que tiene sus carros aparcados en la carretera está exactamente igual que yo. No sabe que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco el sentido común hace acto de presencia y da respuestas distintas, unos corren lo más lejos que pueden, otros se lanzan al piso, hay quienes no razonan bien y simplemente se echan a gritar y llorar, habemos quienes vamos a ver que podemos hacer para ayudar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá esta clase de sentido común sea (paradójicamente) el más irracional.&lt;br /&gt;Pues me encuentro con cuerpos calcinados aún con vida saliendo de entre los escombros, llamas que amenazan con crecer mas, los lamentos de los que agonizan sin saber siquiera dónde están… un infierno en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trato de sacar a una mujer de lo que me parece ser la parte media del avión, sin embargo una vez que consigo liberar la parte media de su cuerpo me doy cuenta que sus piernas se quedaron en la parte baja del asiento. De pronto un hombre pasa envuelto en llamas exclamando por ayuda o un nombre… no sé, tomó mi saco empapado y la lanzó sobre él esperando que aminore un poco su tormento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una chica me pide que le ayude a cargar a un hombre que sangra profusamente, ella también está ayudando. Cuando conseguimos ponerlo fuera de peligro nos damos cuenta que sirvió de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Hicimos lo que pudimos.- Dice ella con media sonrisa. Yo simplemente asiento mientras me pregunto por qué sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los rescatistas y bomberos poco a poco llegan, retiran a todos los civiles mientras se aseguran que no lleven heridas. Un hombre me detiene mientras me señala mi brazo derecho. Sangra del codo hacia abajo, ni siquiera me había dado cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me niego a que me atiendan, sé que no es serio. Y por allá hay cosas mucho más serias que una leve hemorragia. Vuelvo a mi auto que sorprendentemente quedó fuera del área de daño. Conduzco mientras veo patrullas y ambulancias ir en dirección contraria.&lt;br /&gt;Era justo lo que me faltaba, la semana ha sido terrible. Los problemas en casa están yéndose directo a la perdición, ella sigue insistiendo en el divorcio mientras mi abogado me aconseja que es mejor esperar a que se apacigüen las cosas para colmo de males, las cosas no han ido tan bien en los negocios. El plan de expansión tendrá que esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que necesito unas vacaciones… olvidarme de todo, no quería tantas responsabilidades, nunca las quise. Una familia, una empresa, que gente dependiera de mi… siempre ha sido lo mismo. Dirigir, guiar, mandar, disponer, proteger, educar, decidir, mantener… el precio por no obedecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé que sea mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llego a la casa veo algo extraño y de nuevo esa sensación que creí haber dejado con los restos del avión vuelve a renacer, ahí está el carro de Rei. Algo pasó… algo mas.&lt;br /&gt;Mientras refuerzo el torniquete con el que detuve la sangre cierro los ojos buscando excusas para mi estado, lo que menos necesita esta casa son mas problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro con toda la paciencia del mundo, al menos en el pórtico puedo imaginar que no presencié un accidente hoy, que mi joven familia no se cae a pedazos, que aquella persona que creí querer no me está exigiendo una separación, que el negocio de la familia no parece fracturarse.&lt;br /&gt;Abro la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que parpadear un par de veces al hallarme con Rei, Lin y Gou sentados viendo tv, Mao apoyada en la mesa con un directorio telefónico. Los dos adultos al verme brincan de su asiento y me reciben con gestos de preocupación, sé que se contienen las preguntas para no alterar a los dos pequeños. Mao me lleva a la parte de arriba mientras Rei les dice a los chicos que bajará luego por que tiene que decirme algo muy importante; ‘plática de adultos’ es como Lin le explica a Gou que no me quita la mirada de encima, por su gesto sé que algo estalló también aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo estás? Oímos lo del accidente, al oír de la ruta y la hora donde ocurrió, pensamos que estabas ahí. Cuando no contestaste el teléfono pensamos lo peor.- Mao explica mientras revisa la herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei sube con una taza de té caliente que me extiende y recibo sin agradecer. -¿Por qué no contestaste?-&lt;br /&gt;-¿Eh?- es entonces cuando razono que debí haber perdido el teléfono mientras ayudaba a los heridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Kai, sé que no es el momento pero debo decirte algo.- Rei ejerce presión en mi brazo mientras Mao aplica antiséptico. -Ella se fue. Cuando no contestaste vinimos de inmediato, encontramos a Gou solo en la sala, dijo que su madre no estaba cuando regresó de la escuela.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah- no puedo decir mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin verlos puedo percibir que Mao y Rei se miran entre sí.&lt;br /&gt;-No le hemos dicho nada a Gou. Hallamos una nota en tu habitación, ella dice que se va y te mandará los papeles con el abogado esperando que los firmes cuanto antes, que después verán quien se quedará con Gou. Que ella debe irse.- Mao dice como disculpándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asiento mientras todo en mi interior se enfría a pesar del té de Rei, ¿qué se cree? ¿qué se supone que voy a hacer? ¿cree que esto es lo mejor? ¿qué cree que es Gou? ¿alguna clase de mueble de la casa con el que también se puede negociar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Kai… yo…- Rei quiere sacarme algunas palabras o quizá, mostrarme apoyo.&lt;br /&gt;-Gracias, creo que…- de pronto me doy cuenta que no tengo idea de que debo hacer. Mi madre no fue precisamente el mejor ejemplo a seguir en lo referente a abandonos. Cuando mi padre se fue ella aceptó todo con la cabeza inclinada. Me dejó que enfrentara ese cambio yo solo, no debo hacer lo mismo con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué debo hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me recuesto en el sillón sin importarme que Rei y Mao siguen ahí. Quiero… necesito descansar, les doy la espalda mientras trato de cerrar los ojos tratando de engañarme que nada pasó, mañana me levantaré y todo seguirá como siempre… las discusiones, la pesadumbre, la indecisión… todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuanto tiempo me quedo ahí. En mi mente todo es un caos, veo las caras de los muertos y los heridos, la de ella yéndose, la de Gou cuando se lo diga, la mía cuando él se fue… despierto de golpe envuelto en sudor. Después de tomarme un tiempo para regular mi agitada respiración bajo a la sala para saber que fue de todos pues ya es noche, son casi las doce de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rei, Mao y Lin duermen en la sala, no veo a Gou por ningún lado, eso me inquieta no sé que tanto sepa de lo que ha estado pasando hoy. Lo encuentro en su cuarto, sentado en su cama cubierto por las cobijas y viendo televisión. Cuando escucha que abro la puerta me mira con un gesto que no puedo leer. Dicen que él heredó mis ojos, qué sé yo… aunque lo dudo por que los de él si son capaces de expresar algo. Hace mucho que los míos dejaron de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey- dice saludándome.&lt;br /&gt;-Ey- le respondo.&lt;br /&gt;-Estuviste ahí, ¿no?- me señala la pantalla con las escenas del accidente.&lt;br /&gt;Sé que no tiene caso mentir. –Si pero no me pasó nada. Un rasguño no mas.-&lt;br /&gt;-Lo imaginé.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos en silencio unos minutos, no me atrevo a decir nada más y aunque sé que él está desesperado por hablar, me conoce. No insistirá. –Hasta mañana.– Digo miserablemente para terminar este incómodo momento.&lt;br /&gt;-Si… hasta mañana.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro la puerta mientras sujeto mi brazo lastimado. Voy al (ahora mi) cuarto. Me recuesto en la cama mientras veo la nota de la que habló Rei, no hay rastro de las cosas de ella, está mejor así. Cierro los ojos tratando (nuevamente) de pensar que todo es un mal sueño, entonces caigo a cuenta… estoy repitiendo el papel de mi madre. Ella solamente asintió cuando él se fue y no hizo nada por ayudarme a entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto de golpe con la firme idea de ir al cuarto de Gou y tratar de explicarle las cosas, dejándole ver que al menos yo no me iré. Si los juzgados deciden otra cosa, que sepa que si de mi depende no le daré la espalda. Lo que no esperaba es verlo ahí en la puerta. Con la cara llena de duda y algo de temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vuelvo a sentar en la cama mientras le hago espacio, él entiende y se sube a la cama. Nos quedamos mirando por un buen rato hasta que se acuesta y tuerce un poco la cabeza esperando por mí. Me acuesto rodeándolo con un brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya no vendrá, ¿verdad?- pregunta como si fuera la cosa más natural del mundo (quizá lo es).&lt;br /&gt;-No, parece que ya no.-&lt;br /&gt;-¿Quién fue? ¿tú, yo, el abuelo? ¿qué?- pregunta mientras se sujeta con fuerza al brazo con el que lo rodeo.&lt;br /&gt;-No… nadie fue. O fue todo o fue nada. No lo sé.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento asentir y voltea a verme, de nuevo esos ojos llenos de expresión. -¿Seguirás aquí mañana?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago lo mejor que puedo por enmascarar mi expresión de sorpresa, ¿cómo pregunta eso? Tal vez porque me conoce. Si hay algo que he mostrado en esta vida es que no estoy dispuesto a asumir responsabilidades completas. Ni con el equipo, ni con las amistades, ni con ella, ni con las empresas… ni con él en su crianza, hago lo mejor que puedo pero no me había dedicado por completo. Siempre he pensado que no debo dedicarme por completo a nadie, ese alguien habrá de dar la espalda algún día. Cuando Gou nació supe que llegaría el día en que debía dejar mi isla de egoísmo y tender un puente aunque fuera a una sola persona. Quizá ahora es cuando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto sonrío como aquella chica a la que ayudé con el hombre herido, entonces entiendo el por qué de su risa. Se ha hecho lo que se pudo, hice cuanto estuvo a mi alcance para reparar esta situación, no bastó. No hay más por hacer con esto, sólo levantar los escombros que quedan y tratar de seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, aquí seguiré.- Respondo mientras lo veo asentir compartiendo mi sonrisa y suspira resignado, evidentemente tampoco está contento pero ambos sabemos que esto, es lo mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-3370821187490994391?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/3370821187490994391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=3370821187490994391' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3370821187490994391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3370821187490994391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/estremecimiento.html' title='Estremecimiento'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-6423074366087982180</id><published>2009-04-04T23:33:00.001-06:00</published><updated>2009-04-04T23:34:48.814-06:00</updated><title type='text'>El final de un época</title><content type='html'>-Se acabó- te dijiste mirando al doctor negar con la cabeza. Ya no había nada que pudieran hacer, la única cosa que verdaderamente el dinero no puede detener.&lt;br /&gt;-Lo lamento señor.- El doctor dijo inclinando un poco la cabeza, de antemano sabía que no se le podía culpar aunque de cierto modo sentía que te debía algo pero se esforzó, tú lo viste y, aún no lo hubiera hecho, ¿lo culparías de algo?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No importa, vendrán pronto por el cuerpo.- Dijiste tratando de desviar la mirada del cadáver pero tus ojos se sentían atraídos inconscientemente a él, aunque conseguiste contenerte. ‘Es mejor quedarte con la mejor imagen de la persona en vida’ alguien te dijo una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te diste la vuelta sabiendo que si seguías ahí, la imagen de tu abuelo muerto se quedaría sujeta a tus memorias. Había algunas personas en la sala de espera, aguardando cualquier noticia, desde que Voltaire decayó de su enfermedad (dos meses atrás) hubo mucha gente que acudió a verle, le visitaba y mostraba apoyo. De pronto se dieron cuenta que eso iba para largo, no fue el viaje rápido y sin retorno que esperaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzaron a ausentarse hasta que nadie más iba, sólo tú y uno que otro perro dispuesto a no soltar el hueso deseado por mucho tiempo. De acuerdo al libro de visitas sólo tú y otra persona se quedaban más de quince minutos, tú le visitabas cada tres días (aunque ibas casi diario al hospital). Te decías que no sabías quién era esa otra persona, en el fondo lo tenías casi asegurado.&lt;br /&gt;Al verte, todos los que aguardaban noticias te rodearon preguntando insistentemente por el estado de Voltaire, tú inclinaste la cabeza y seguiste adelante abriéndote paso entre ellos con fuerza si era necesario. No faltaron los insultos y las palabras de indignación, pero todo siempre fue un mundo triple para ti: el de los negocios, el de tu vida fuera de ellos y la vida de familia que te acercaba a Voltaire. Y jamás debían mezclarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te dirigiste a casa, no tu sino su casa. Donde creciste hasta que conseguiste suficiente independencia para mantener saludable distancia. Hallaste una inusual actividad, solías  hacer visita los viernes para asegurarte que a falta de quien daba las órdenes no comenzaran a brincarse autoridades, no te era ajeno saber que el resto de la semana era como un centro vacacional donde casi nadie hacía algo mas esta vez veías gente moverse de aquí a allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar a la casa te encontraste con que el salón principal estaba completamente despejado, las cortinas habían sido retiradas y las ventanas abiertas de par en par. Había sillas, coronas florales y hasta una mesa con un libro de condolencias. El mayordomo se acercó cautelosamente al notar tu desconcierto, después de ofrecer sus saludos te explicó sin que se lo pidieras. –Órdenes del sr. Susumu.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraste directo a las escaleras y a toda velocidad te dirigiste a donde sabías que él estaba, frenéticamente buscaste en cada uno de los cuartos hasta que lo encontraste en el estudio. Estaba plácidamente sentado en la enorme silla de cuero detrás del escritorio, te daba la espalda; no encontraste razón lógica pero algo te hirvió por dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Llegaste, aún hay mucho que hacer.- Dijo apenas con un hilo de voz tratando de mantener algo del entusiasmo que siempre le teñía.&lt;br /&gt;-¿Qué es todo eso?- preguntaste aún iracundo.&lt;br /&gt;-¿Qué?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mil y un maldiciones vinieron a tu mente pero te contuviste. -Abajo-&lt;br /&gt;-Kai, tu abuelo murió. ¿Acaso ya lo has olvidado?-&lt;br /&gt;Sentiste la ira punzar más, no sonaba a burla pero en las palabras creías identificar una dolorosa ironía. –Él no quería eso.- Admitiste con derrota de dar a conocer que habías tenido la paciencia de escuchar la última voluntad de ese hombre que creíste odiar hasta el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dijo eso en sus últimos días, tú y yo sabemos que ya no razonaba bien. A él le hubiera gustado ser despedido con las glorias que quizá no merecía pero querría dejar huella hasta el final.- Tu padre giró la silla mientras terminaba su frase. En algo de las últimas palabras identificaste algo de molestia. Ése ‘dejar huella’ era algo que compartían ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voltaire había dejado su marca en ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para bien y para mal, era un vínculo que iba más allá de la genética compartida. Era un fantasma que les perseguiría, pero también una compañía que caminaría a su lado, no importaba cuan bien o mal sonara eso. Fue su padre y fue tu abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces le viste detenidamente, aunque parecía insistir en mirar para otro lado era obvio que había estado llorando. Retrocediste dos pasos y también viraste la cabeza, ver a tu padre llorando por tu abuelo era algo digno de echarse a reír, pero ni una sonrisa se trepó a tus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No voy a participar en ese show.- Dijiste resuelto mientras te dabas la vuelta y te encerrabas en el cuarto que ocupabas antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu padre no insistió en llamarte, casi pudiste verlo suspirar resignado, verse en el espejo tratando de recuperar la compostura y bajar a recibir a los que iban a dar el pésame. Desde ahí escuchabas como poco a poco el salón se llenaba, el chirriar de los vehículos afuera, el cuchicheo del interior. Pasaron las horas, tú te quedaste sentado en el piso recargado en la cama con los puños cerrados de frustración mientras pensabas en lo hipócrita que era todo eso. Si, Voltaire era un hombre que no chistaba en dejar una gran impresión (buena o mala no importaba, él habría de ser recordado) pero en sus últimos momentos de consciencia (apenas una semana atrás) te dejó saber que quería irse sin mas que el entierro discreto que planeaba. No mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un principio no lo creíste, después te lo aclaró (o al menos parcialmente, tú te respondiste lo demás) sabía que no era una persona idolatrada, había tres veces más persona que lo querían tres metros bajo tierra que viviendo una larga vida. Y si había algo que los dos compartían, era el desprecio por la hipocresía (ajena, no propia). Y lo que tu padre hacía, era la apoteosis de dicha acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo cansado de la posición tomada te enderezaste y subiste a la cama, como si todo adquiriera una nueva perspectiva te diste cuenta que todo estaba tal cual lo dejaste. Hasta el sistema de sonido que insistías en colocar al máximo para alterarle un poco los nervios estaba ahí. Jurabas que el viejo había eliminado hasta el más mínimo rastro de ti cuando dejaste tempestivamente la casa algunos años atrás. Fue una discusión ruda y con palabras nada amables te invitó a salir, claro, el orgullo te obligó a irte sin un plan. Anduviste de inquilino un par de semanas hasta que las cosas se tranquilizaron un poco y pudieron negociar un departamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas volvieron a la calma pero no volvieron a ser las mismas. Había tensión y no hubo perdón pero parecieron crear una tregua donde eran capaces de soportarse entre ustedes entre las largas horas de juntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de meditarlo un rato saliste del cuarto para entrar al estudio donde habías encontrado a tu padre. No te atreviste a sentarte en la silla pero si lo hiciste sobre el pequeño banco que ocupabas durante los discursos que te lanzabas exigiéndote un comportamiento que jamás le diste, imaginando que en cualquier segundo esa voz áspera y severa te llamaría.&lt;br /&gt;-Kai-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz te hizo brincar y casi perder el equilibrio, en tu adormilada mente sonó a la de él pero no era. Era tu padre, entró y se apoyó en la ventana. –Se acabó.- Dijo mirando por la ventana mientras el rechinar de las llantas del último carro se alejaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, ya-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No fuiste al entierro.-&lt;br /&gt;-¿Para qué?- preguntaste algo harto.&lt;br /&gt;-Él hubiera querido.-&lt;br /&gt;-Él no hubiera querido nada.-&lt;br /&gt;-A mi me dio esa impresión.- La voz de tu padre se volvió un hilo.&lt;br /&gt;-¿Un cadáver te dijo eso?- preguntaste con esa misma ironía dolida que habías escuchado de él un rato atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te burles- contestó sonriendo pero con los ojos empañados de lágrimas –no fue el mejor padre ni el mejor abuelo pero nos hizo lo que somos. ¿Es eso tan malo?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arqueaste una ceja. ¿No era obvia la respuesta? –Dime tú.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo digo que no, si vieras las cosas como las veo yo te darías cuenta que no todo es tan malo.-&lt;br /&gt;Miraste para otro lado mientras al fin esa sonrisa ínfima apareció en tu cara, aunque lo negaras era cierto. –Malo no, es deplorable.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susumu te miró sorprendido mientras una risa se dejaba escapar. Ya conocía tu forma irónica y oscura de ver todo y al parecer entendió tu punto de razonamiento. –Somos lo que somos…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…el producto de nuestros actos.- Finalizaste esa frase que el viejo repetía a morir. Verdad parcial porque algo de lo que Voltaire había hecho había determinado directamente sus propias vidas. Y eso, no lo decidió ninguno de ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susumu no contuvo las lágrimas, estando a poca distancia de ti extendió una mano colocándola sobre tu hombro al sentirla te tensaste y de un movimiento de brazo te soltaste. No había que confundir la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ni al final cambiarán las cosas?- preguntó derrotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fue su final, no cambian pero pueden evolucionar.- Te levantaste y saliste dándole una larga mirada y un asentimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-6423074366087982180?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/6423074366087982180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=6423074366087982180' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6423074366087982180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6423074366087982180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/04/el-final-de-un-epoca.html' title='El final de un época'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-3009547496431333408</id><published>2009-03-22T22:20:00.002-06:00</published><updated>2009-03-22T22:22:40.233-06:00</updated><title type='text'>Katzia/Lost dog</title><content type='html'>¿Cómo es un perro perdido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanta la cabeza con nerviosismo, tratando de identificar una cara conocida, un sonido, un olor, un gesto, una palabra… cualquier cosa que le diga que halló a la persona (o personas) conocida(s). Y le duele, y le asusta que no pueda hallarles. Porque comienza a crecer una sensación en su pecho, una aprehensión que es un asomo de todo lo que le augura de no encontrar el camino de regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soledad, inseguridad, peligro, pesadumbre, incertidumbre… el no saber lo que pasará no sólo al siguiente día, si no a la siguiente hora, cuando la noche caiga y no esté el acompañante que da el abrigo, el alimento y la presencia que contenta la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta historia narra de dos casos. Que caen en esta categoría, y que no hallaron el camino de regreso, pero no les importó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…lo lamento señor. No pudimos hacer nada.- Dijo la voz del otro lado de la línea, -lo esperaremos para los arreglos necesarios. Mis más sentidos pésames señor.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…- y la persona del otro lado se quedó sin poder contestar a nada, pensaba que le daría tiempo suficiente para llegar y ver con satisfacción los últimos momentos de vida de su abuelo, pero recién le habían avisado que acababa de morir. Y eso no lo esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque antes pensó que cuando llegara el momento se sentiría feliz, pero apenas guardó su teléfono no halló felicidad, ni satisfacción, nada mas que confusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no estaba acostumbrado a eso, solía vivir con el control de todas las situaciones que le rodeaban. Su vida era un delicado equilibrio donde sus amigos, su abuelo, su gusto por estar solo y el enorme peso que era ser el mayor representante de un emporio bien cotizado tenían un lugar y un orden, y cuando se modificaba alguno de ellos se alteraba toda la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo ese día, cuando la ya raquítica llama de vida de su abuelo se apagó después de una lenta agonía de casi tres meses, todo se convirtió en un incesante torbellino. Él viajaba por Yokohama. Con la esperanza de llegar a tiempo para estar presente en el cuarto de hospital, pues le habían dicho que su neumonía se había agravado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no llegó. Y aunque lo negara, la noticia había tambaleado todo su mundo, y lo peor era que no quería reconocer la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo extrañaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se extraña una herida abierta; duele, punza, se ve mal y hace sentir mal. Pero ese dolor que provoca nos hace sentir vivos. Ese refuerzo negativo que se necesita para seguir adelante. Ya no estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abordó el carro, y manejó con la mente en otro extremo. Se internó en el sector comercial, aparcó el vehículo en un pequeño parador cerca de un centro comercial. Bajó y se dispuso a caminar, le dio dos vueltas al jardín cercano, otras dos a la manzana donde se encontraba dicha plaza comercial, pero no se cansó y continuó su trayecto hasta la estación de trenes más cercana. Entró y vagó entre la multitud que se arremolinaba en los torniquetes de paso. Todos venían y él iba, iba contracorriente con la cabeza baja y la mirada pegada al piso como si de pronto hubiese encontrado gran interés en el parqué del piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó al punto donde se unían las dos líneas que ahí convergían, miró los letreros de horarios y destinos. El plano llave de las demás líneas y las laberínticas estaciones. Pensó en abordar y dejar que el destino decidiera a donde habría de ir. Pero no llegó ese empujón que le hiciera abordar el tren. Si no que salió de la estación y se fue a caminar por la playa, tratando de unir ideas o cuando menos enfocarse en alguna cosa… la que fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol estaba muy alto en ese momento, y como era fin de semana había personas disfrutando de la buena combinación de descanso y mar. Se quedó mirando a algunos de ellos, y se sintió peor. Porque la sensación de la pérdida le dio de lleno, un compacto grupo familiar comía a pocos metros de donde se sentó. Un par de niños de entre ocho y doce años, una pareja joven y otra mucho mayor. La perfecta imagen de la familia prototipo, la madre hablaba con los abuelos mientras el padre correteaba a uno de los hijos mientras el otro trataba de construir un castillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai escupió lo amargo de sus ideas. La inseguridad que expresó en ese instante le hizo sentir asco por su persona y dicha inseguridad, se levantó y pasó derecho bloqueando la imagen que dejaba atrás. Pero sin tener un lugar a donde ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto la vio. Un cuerpo esbelto y con curvas delicadamente pronunciadas, piernas redondeadas y fuertes, ojos pardos ¿amarillos?, melena entre café y ocre, algo encrespada por la brisa marina. Avanzaba con paso tambaleante mientras miraba por doquier buscando algo, los niños que Kai dejó atrás la llamaron, ella presurosa corrió a ellos pero después de un grito de la madre, el padre y la abuela la alejaron entre amenazas y bolas compactas de arena, que le dieron en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella salió aterrada, y se detuvo a distancia segura mientras les veía como esperando que cambiaran de opinión, pero el padre siguió lanzándole las mismas palabras obscenas para alejarla. Ella se quedó otro rato ahí, y después se percató de la mirada de Kai que le veía con la misma intensidad que ella veía a la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai avanzó un paso, ella lo retrocedió. Kai agachó un poco la cabeza para mostrarle que no era agresivo, ella levantó la suya como señal de reconocimiento. Él extendió una mano mientras se ponía en cuclillas y le llamaba. Ella retrocedió un poco y agachó la cabeza como analizando, olfateó con más insistencia, le pareció seguro y poco a poco fue acercándose hasta que su nariz hizo contacto con la mano de Kai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ey- dijo Kai mientras poco a poco pasaba su mano sobre la cabeza de ella. Y ella la inclinaba mas para mostrar que le aceptaba. Kai no tuvo duda era Belga, una Pastor Belga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó y comenzó a caminar, giró un poco la mirada mientras ella se quedaba viendo con esos enormes ojos del color de la arena. -Vamos- y fue como si la mirada se le iluminara, el animal enderezó por primera vez sus orejas y agitó la cola dando vueltas, la señal de felicidad para los perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿También perdiste el camino?- le dijo Kai mientras seguían caminando por la playa, se quitó los zapatos, y dejó que la fuerte brisa le revolviera el cabello. Sujetó su chamarra y le hizo un par de nudos, dejó caer una punta al piso mientras seguía su camino, el movimiento atrajo la atención de ella que se detuvo suspicaz, lo miró esperando una mala señal pero cuando los ojos rojos de él se encontraron con los de ella, como si sonriera, entendió todo y corrió a sujetarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El forcejeo no se hizo esperar, Kai reconoció que el animal aunque parecía estar algo débil y apaleada por los malos tratos del descuido, se renovó de energía infundida ante todo por la sensación que comenzaba a llenarle también a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocer a alguien. Encontrarse con alguien. Y lo mejor, que ese alguien le aceptara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos necesitaban sólo eso. Poco a poco el sentimiento que brotó en la perra fue contagiado a&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai, que corrió a lo largo de la playa con el animal detrás de él, en un arranque de energía ella se abalanzó sobre él y al reaccionar de lo que había hecho, ella se detuvo esperando verle molesto, pero un gesto contento plagaba la cara de Kai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vamos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se levantó mientras le indicaba que le siguiera, mientras ella trotaba feliz a su lado él hablaba para ella. –No tienes collar, también estás perdida ¿no?- se le quedó viendo mientras la perra le devolvía la mirada como asintiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron al punto de estacionamiento del carro, la perra se sentó sin que Kai se diera cuenta. Cuando volteó buscándola la vio a la distancia, arqueó una ceja y la llamó. -¿Qué pasa?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inmovilidad de la perra le dio su respuesta. ¿Ella iría con él? ¿él la llevaría?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y miró su carro y la miró a ella, era una decisión seria, no era como darle alojo, él supo que era un compromiso pues no le provocaría una decepción. Si la aceptaba, se quedaría con ella hasta el final de alguno. Se sentó en el cofre, mientras le invitaba a acercarse y comer algo que sacó del portaequipaje, después de quince minutos de masticar en silencio lo que le daba, ella se le quedó mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai quería negarse a encontrarse con esa mirada pardusca y ahora iluminada con la misma esperanza que él en alguna época de su vida mantuvo, y no pudo con la negativa. A él no le gustaba mantener animales cerca de él, alguna vez tuvo un perro, allá cuando era niño. Pero había demasiada turbulencias en casa, y su madre no lo toleró. Lo sacó a la calle ante sus protestas y súplicas, pero mamá no escuchó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, tenía cierto nivel de tolerancia con los animales que no requerían conexión sentimental, como los peces, los reptiles o las aves canoras. La mansión solía contar con ellas para hacerle compañía a su viejo abuelo, los ejecutivos de la empresa tenían una afición malsana (para su gusto) por los enormes tanques saturados de peces tropicales, le gustaba verlos pero no mas. Y bueno, la iguana y serpiente de Brian, en definitiva no serían jamás sus mascotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que había canalizado todo ese aprecio que quizá tuvo por los animales en tratar a los que estaban desamparados, porque les respetaba. Conseguían sobrevivir en la crueldad de la vida, algo parecido que él. Pero no soportaba verse reflejado en los ojos de animales como la perra frente a él, que habían tenido algo, les había gustado, lo habían disfrutado y de pronto les había sido arrancado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mantenían la esperanza de tenerlo de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque era obvio que esa Pastor Belga había pertenecido a una casa, quizá donde había sido querida, bien alimentada y bien tratada, por algo había dejado de tenerlo y estaba ahí, sujetándose con toda su esperanza animal a que podía hallarlo con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai también había tenido y había perdido, su fracturada familia, hasta esa enfermiza relación con su abuelo por la que en ese momento realizaba un duelo. Y sentía que ya no había posibilidades de atraerlo de regreso, bueno ya no había, pero podía ser que hubiera un placebo para ello.&lt;br /&gt;Y estaba sentada justo delante de él. Ella pareció darse cuenta de que Kai había tomado una decisión, enderezó de nuevo las orejas y movió tres veces la cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai bajó del carro, enterró formalmente a su abuelo en su mente y sonrió. –Katzia.- Abrió la puerta del carro y la invitó a subir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-3009547496431333408?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/3009547496431333408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=3009547496431333408' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3009547496431333408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/3009547496431333408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/03/katzialost-dog.html' title='Katzia/Lost dog'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-2287181221959579544</id><published>2009-03-22T22:16:00.000-06:00</published><updated>2009-03-22T22:19:55.739-06:00</updated><title type='text'>A la persona que más odio.</title><content type='html'>Se levantó temprano, el sol aún no se colaba por la ventana. De hecho fue tan temprano que el halo lunar aún lanzaba su mortecino resplandor medio iluminando la habitación. Tenía sueño y estaba cansado, dormir después de media noche y levantarse antes del amanecer no era una forma ideal de descansar pero no había mucha elección en la recurrente situación.&lt;br /&gt;Después de tomar un baño, tomó su ropa y comenzó a colocársela mientras contemplaba lo que había delante de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Sabes una cosa? Eres tú la razón por la que mi vida no ha tomado forma aún. Insistes en no dejarme aceptar la situación de las cosas, ya sé que jamás he sido alguien que se queda sentado ante los problemas de su vida. Sabes que he tenido demasiados y que siempre he hecho hasta lo imposible por modificarlos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pero a veces, lo mejor es dar la espalda y seguir. No todo se puede solucionar.&lt;br /&gt;Y eres tú quien me lo ha impedido.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Rei cree que es Voltaire a quien más odio, eso es lo mejor que puedo hacer para que el viejo mantenga su distancia. Max y Kenny imaginan que debe ser Tyson, pero él sabe que no. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;Porque si así fuera, estaría en emergencias el mismo número de veces que en un buffet de dos por uno. En sus raros momentos de lucidez, Tyson supone que es Hilary, con esa afición que tiene por estar a corta distancia y largo tiempo cerca de mi. Ella me es algo molesta pero simplemente no merece que le preste mucha atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Sólo tú conoces la verdad, y aunque lo sabes no lo reconoces, hemos caído a cuenta que si le ignoras todo sigue funcionando.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿No te cansas de esto?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cavilando de nuevo en la situación que parece no tener fin. Si padre o madre estuvieran aquí, no sería lo mismo. Eso no me cuesta creerlo, no me vería obligado a tener esta vida de errante. Pero las cosas son del modo en que deben ser; así que solamente me limitaré a los esporádicos y pequeños asaltos de suposición y vacío, se aprende a vivir así.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aunque hay una razón por la que te maldigo aún mas. Me haces ser una persona contradictoria. Porque el mundo sabe que no soy del tipo que se deje acercar emocionalmente con nadie. Eso me sienta bien, me ahorra muchos problemas y me permite hacer muchas cosas. Pero también me ha obligado privarme de otras mas, y lo principal, es lo que hecho de menos. Quiero recordar cómo se sentían las cosas antes de ir a Rusia. Antes de la explosión, antes… de todo eso.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pero no me lo permites, no dejas que investigue. Apenas la intención nace, te encargas de aplastarla indiscriminadamente. ¿Nunca te has puesto a pensar que pasará en cinco, diez, quince años? Cuando alguien pregunte por el pasado al que no me permites acercarme.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tal pareciera que la regla que me dieron fuera ley para ti. ‘El débil es el que siente, el que se permite sentir… está perdido.’ Y si eso fuera cierto, y se supone que no debo estar perdido… ¿dónde estoy?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Evitando la presencia de Voltaire, estando tan poco como puedo con mis ‘amigos’, enfrascándome como un adicto al trabajo y la escuela con tal de olvidar lo demás y mostrarme digno de mayores responsabilidades. Para ganar poder y poder largarme de aquí.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Esto es estar donde querías que llegara? Felicidades.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt; No odio mi situación. Te odio a ti por haberlo hecho posible, por ser quien me impulsa  a seguir adelante y no dejar que mire en otra dirección. Si tú fueras la persona siempre presente, Voltaire podría decir con sinceridad que está orgulloso de su nieto, no decir ante los demás  &lt;/em&gt;&lt;em&gt;que lo está con una sonrisa tan acartonada como la unión que tenemos. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su reloj despertador señaló las seis de la mañana. Él terminó de ajustar su corbata y cerró los ojos. Cansado de hablar con esa persona que tanto odiaba, esa persona jamás le contestaba, aunque él le gritara y le reclamara, la otra jamás decía una sola palabra. Bueno, si las decía pero venían a ser las mismas que él lanzaba, como un eco pero que únicamente llegaba a su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai suspiró derrotado como siempre y bajó la cabeza, después de reunir todos los pensamientos que le asaltaban al despertar y guardarlos en lo más hondo de su mente. Levantó la mirada y se vio recuperar su inquebrantable máscara. -¿Algún día me escucharás?- dijo y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como cada mañana, el espejo no respondió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-2287181221959579544?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/2287181221959579544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=2287181221959579544' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2287181221959579544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/2287181221959579544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/03/la-persona-que-mas-odio.html' title='A la persona que más odio.'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-6183827657429518643</id><published>2009-03-08T15:44:00.001-06:00</published><updated>2009-03-08T15:52:19.254-06:00</updated><title type='text'>Había una vez</title><content type='html'>Hacía frío, tenías hambre, ansiedad y sentías al enemigo pronto a aparecer en cada rincón que se escondía de tu vista. ¿Qué diferencia había?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a eso, nada. Pero el pequeño e insignificante detalle que podías nombrar como ‘libertad’ hacía la más grande diferencia y que valiera cada segundo esta enorme estupidez. &lt;br /&gt;Estabas fuera de los enormes muros de piedra y de las avizoras vistas de los celadores. Costó un poco de dolor, dos dedos que no serían de utilidad por algunas semanas y la aprensión digna de una misión suicida, sabíamos que prácticamente lo fue… pero estábamos fuera. Y eso lo valía todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah! Moscú en otoño, la peor época le llaman, pero esas alfombras de hojas doradas te sacudían algo, no sabías qué, pero siempre asegurabas que una parte de tu memoria perdida se hallaba ahí. No lo sabíamos, la única fuente se negaba a dirigirte otra clase de palabras que no fueran reclamos, regaños, amenazas y exigencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más seguro era que te hallaran ese mismo día, pero entre menos obvio mejor. Lástima que por eso no se pudiese visitar la Plaza Roja, pero sabíamos que era de tontos intentarlo, esa pequeña aventura duraría aún menos. Caminaste bordeando el turbulento río que siempre te atraía como un imán, antes de llegar al puente Novoarbatski algo te detuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz. –Había una vez, allá en las montañas del norte. Una pareja de ancianos, la abuela Marushka y el abuelo Yuchko, vivían en una pequeña cabaña. Aunque eran queridos por todo el pueblo, ellos no eran del todo felices, no habían tenido hijos…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué fue? ¿qué era? Me lo cuestionaste, como siempre desde que la mayor parte de tus respuestas se esfumaron. Y desde entonces, fui la voz que te decía ‘no sé’ nací junto con tu amnesia, así que no fui respuesta sino sólo consuelo desde entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no hubo respuesta tampoco. Pero era claro que había algo en esas palabras, ya las habías escuchado. ¿Cuándo? Era un cuento, era imposible que lo hubieses escuchado en aquel maldito lugar. El abuelo no era de la clase de gente que hacía eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tu casa? ¿allá dónde todo era distinto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te acercaste a la mujer que narraba, estaba sentada en una banca en la pequeña arboleda rodeada varios niños, como de tu edad. Una maestra y sus alumnos. Mientras caminabas entrecerraste los ojos queriendo imaginarte todos los paisajes montañosos, la nieve, el bosque, la cabaña, el calor de la fogata y los viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…fueron a un bosquecito, con ternura y calma formaron un pequeño cuerpo, manos, todo como una muñeca…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tersa voz de la mujer… de una mujer. Narrándolo todo. El único ruido que acompañaba la voz era el volar de las hojas con el viento. El pórtico de una casa gris rodeada de árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…todo fue tomando vida, el cabello rubio, la piel blanca, los ojos azules, las mejillas rosadas, una sonrisa. La niña de nieve, tenía vida…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaste al árbol más cercano a la mujer, te sentaste recargándote en él y cerraste los ojos por completo, envuelto de lleno en la narración. Por eso atesorabas con tanto recelo el viejo libro de leyendas que mantenías oculto entre los fríos muros, era tu único escape de la cruda realidad, aunque había quienes se burlaban llamándote tonto. Pero era porque ellos se habían resignado a su mundo; tú, te negabas a hacerlo y ese desgastado conjunto de hojas era la llave de tu escape.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…todo el mundo la adoraba. Sneguroshka, la niña nacida de la nieve que hacía hermosas figuras con la sustancia blanca.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sentía el frío, ni la soledad, ni la carencia de algo que no se recuerda, el miedo del día siguiente o la furia de la impotencia. Ahí, en esas borroneadas escenas que cruzaban tu cabeza había calidez, felicidad y algo que no sentías en mucho rato, tranquilidad y seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí… ahí estaba la cara de la mujer… y un hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…la primavera llegó…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa. Hablaban, ambos te hablaban pero sólo podías ver sus bocas moviéndose, sus rostros eran difusos, al igual que el movimiento de las bocas, no entendías nada. Pero sonreían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Niños es hora de irnos, comienza a hacer frío, sus padres los esperan en casa.- La repentina voz de la mujer te hizo reaccionar haciendo que toda la secuencia de tu cabeza se rompiera como ocurría en los sueños que no alcanzabas a recuperar del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños comenzaron a quejarse, querían saber el final. Y le suplicaban a su maestra que finalizara, la mujer sonrió comprensivamente y pero en vez de proseguir les preguntó. -¿Qué creen que pasó?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de los alumnos supo decir, se miraron entre ellos, y comenzaron a levantar la mano. -Se fue con sus papás a vivir a otro lado.-&lt;br /&gt;-Creció y jugaba con los niños.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una y otra respuesta se escuchó, negamos con cada una. La sabíamos, la sabías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A nadie se le ocurre otra cosa?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantaste la mano. No tenías ni facha de ser estudiante de ese colegio, hasta parecías mas algún habitante de las calles gracias a lo rígido de la vida impuesta en aquel lugar. Pero la maestra te hizo una seña con la cabeza para que respondieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se deshizo. Se derritió con el calor de la primavera.- Dijiste repitiendo las palabras que sonaban frescas en tu cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ella asintió aún sonriendo. –Si, así es. Sneguroshka se fue con el invierno, como la nieve que se derrite por el calor, ella pertenecía al invierno.- Te quedaste mirando a la mujer, si, así acababa ese cuento. Ella te preguntó -¿Dónde lo escuchaste? Esta historia viene del norte, no pensé que alguien de tu edad lo conociera.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bajaste la mirada, responder ‘no me acuerdo’ se oía tonto hasta para nosotros. Antes de que pudieras replicar algo un par de manos sujetaron firmemente tus hombros, no tuviste que voltear, la voz te lo dijo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Joven Kai, comenzábamos a preocuparnos, pero ya está todo bien por que lo hemos encontrado.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplemente inclinaste un poco la cabeza tanto dándole a entender a Boris que no tratarías de escapar y para despedirte de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una vez… un niño necio que no quería resignarse a la realidad que le impusieron, y un día decidió escapar aunque un instante de ese mundo, pero ese niño supo que no todos los cuentos tenían un final feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo bueno, eso no era un cuento, y él decidía como habría de acabar la historia que era su vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6750585497042606068-6183827657429518643?l=los1001absurdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/feeds/6183827657429518643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6750585497042606068&amp;postID=6183827657429518643' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6183827657429518643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6750585497042606068/posts/default/6183827657429518643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://los1001absurdos.blogspot.com/2009/03/habia-una-vez.html' title='Había una vez'/><author><name>Анна</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046609605639228814</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8-9ANfldZc/S-DFRwjRgqI/AAAAAAAAAB0/DgI6PgUFWW0/S220/amira+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6750585497042606068.post-8712375070108992491</id><published>2009-03-08T15:38:00.000-06:00</published><updated>2009-03-08T15:43:51.693-06:00</updated><title type='text'>Importancia</title><content type='html'>La luz solar se colaba por el opaco cristal. El departamento se iluminaba parcialmente a causa que las cortinas no habían sido abiertas. Había aún restos de la cena anterior, y de la película que habían contemplado esa noche. Un tazón que delataba las palomas, una caja del DVD pirata de tan mala calidad donde ni siquiera se podía leer el título, una caja de pizza con dos rebanadas a medio comer. Papeles y un par de vasos semivacíos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dueños del lugar dormitaban, uno en cada sillón en posición tan incomoda que era increíble que no hubiesen despertado aún. El teléfono había sonado dos veces, la puerta tres, hasta el celular de uno de ellos no había parado de vibrar por casi veinte minutos… y nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ronquido, uno que otro gruñido, y obscenidades rusas lanzadas a la mitad de un sueño. Era lo único que delataba alguna clase de vida en medio de ese desastre. Un pelirrojo torcía un poco la cabeza cuando un reflejo hizo contacto fugaz con sus ojos; el otro, aunque estaba que se moría de frío no se animaba a buscar alguna manta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran un par de flojos, la vida independiente (costeada por su único amigo compartido) había sido terrible para su escasa vida social y otrora incansable actividad física. En dos semanas se la habían pasado vegetando entre las comodidades que su benefactor Hiwatari les había otorgado a regañadientes. A causa de un par de problemas legales que les impedían seguir con sus vidas.&lt;br /&gt;Sin dudar se diría que bien el Apocalipsis podía comenzar, un terremoto derrumbar todo, un incendio arrasar la ciudad… y ellos, no moverían ni un dedo en orden de salvarse. No, estaban cómodos, el mundo podía venirse abajo pero ellos, seguirían ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo tres cosas (a veces) podían hacerles moverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El hambre acumulada. (Que podía llegar a ser de un día completo)&lt;br /&gt;-La visita de su compasivo amigo. (Que llegara lanzando amenazas de desalojo)&lt;br /&gt;-Una vista de menor escala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un rasguño en la ventana. Ahí estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris abrió un ojo distinguiendo la inconfundible silueta –Llaman.-&lt;br /&gt;Yuriy torció un poco mas la cabeza calculando la distancia entre él y la cocina –Tú estás más cerca. Dale tú, yo abriré la ventana.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boris estiró ambos brazos, sus piernas y se puso de pie. Y se dirigió a la cocina, regresó con una lata
